Con Wellington por España (XIII). El asedio de Ciudad Rodrigo

Kilómetro a kilómetro, entrada a entrada, nos encaminamos hacia al final de la ruta de nuestro tour de \»Wellington in Spain. A Classic Peninsular War Tour\», siguiendo como siempre las explicaciones de Nick Lipscombe, con el que hace dos semanas compartimos la visita al célebre campo de batalla de Fuentes de Oñoro. En esta ocasión le toca el turno al asedio de Ciudad Rodrigo por lo que rendiremos visita a su fortaleza y núcleo urbano, que vivió un asedio francés en la primavera de 1810 y un posterior asedio aliado en enero de de 1812.

La visita que tuvimos fue bastante dilatada durante el día, por lo que la intentaremos cubrirla en tres partes, en vez de las dos que transcribimos habitualmente, ya que aparte del lógico interés del relato histórico-militar, Nick Lipscombe -como ya nos había comentado en días pasados- cubrió diferentes aspectos relacionados con  la guerra de asedio en general y sus aspectos técnicos en particular, íntimamente ligados todos ellos a la ciencia de la poliorcética en las fortificaciones, por lo que pensamos que es una excelente ocasión para aprender y comprender gran parte de los aspectos que involucra este tipo de guerra, una manera de guerrear donde la ciencia y el conocimiento técnico tenía un papel predominante, independientemente de la valía de los comandantes o el arrojo e intrepidez de sus tropas.  
La infantería británica asalta la fortaleza de Ciudad Rodrigo durante la campaña de Wellington en España. (a)

VISITA DEL ASEDIO DE CIUDAD RODRIGO

Esta posición está en lo alto de la colina, con vistas a Ciudad Rodrigo, el Tesón Grande, justo donde estaban ubicadas las baterías de asedio, ahora, tenemos que pasar por el Convento de San Francisco y si miran en sus mapas también intervienen en la historia el Convento de Santa Clara y el de Santo Domingo, eran los tres principales edificios eclesiásticos que estaban fuera de las murallas de la ciudad, y luego, al noreste, también había un pequeño número de casas.

Pero el Tesón Grande es siempre la única área que domina la ciudad, así que fue donde, de una manera inevitable, se colocaron los cañones de asedio. Las brechas en realidad están apareciendo ahora mismo, entonces volveremos a esa segunda posición con una apariencia diferente desde afuera que desde adentro. Hablaremos sobre la guerra de asedio en general, las convenciones de la guerra de asedio, los aspectos técnicos de la guerra de asedio y luego trataremos de combinarlo en un sitio muy inspirador. Esta ciudad en su interior está prácticamente como era hace doscientos años. Ahora para dirigirnos al primer punto aparcaremos cerca de una zona de deportes, luego caminaremos por el Tesón Grande y cruzaremos una línea ferroviaria en servicio, no está electrificada pero es una larga línea en servicio. Trataremos de hacerlo. Llegado el caso los oiremos a larga distancia, no se preocupen demasiado por eso, pero solo tengan en cuenta que quien les preceda, no se siente a tomar unos sándwiches.

El convento de San Francisco fue derruido después de la guerra y muchas de sus piedras se utilizaron para reconstruir y reparar los muros, por lo que de la mampostería no queda mucho, es aquel muro, pero era un gran convento, al igual que con los otros dos conventos: el de Santa Clara ha desaparecido por completo, hoy en día es la plaza de toros, pero el convento de Santo Domingo, todavía existe y luego hay otro monasterio, el de San Francisco, que tiene actualmente una iglesia. Puede hacer bastante frío en la cima de esta colina, por lo que es posible que deseen llevar ropa de abrigo. Tendremos que estar allí arriba, eso es una hora, luego, en el autobús, bajaremos la colina, esa es la colina que está al frente, no es muy empinada, pero es una pequeña subida. Regresaremos al autobús, iremos a extremo de la ciudad y luego estacionaremos, el resto de la mañana caminaremos otra vez por Ciudad Rodrigo para comprobar que el museo esté abierto, tiene algunos artefactos bastante interesantes, entre los que se incluye este mapa, que es uno de los que utilizó Masséna, no es exactamente el mapa que usó, pero es una copia de los que Masséna utilizaba y verán que se asemeja al mapa de Tolkien de la Tierra Media, es un mapa enorme. Y luego hay algunas armas y cosas de esas en las que nos detendremos para explicar algo relacionado. Esperemos que el sitio esté abierto, entonces simplemente vayamos directamente a la ciudad a almorzar, así que les explicaré lo que necesiten saber ahora mismo, lleven sus mapas y entraremos en la misma ciudad. Los autocares aparcan en el exterior, para poder llegar al gran casco antiguo y lleven lo que más necesiten hasta después del almuerzo.

El primer punto de nuestra visita el Tesón Grande, donde se ubicaron las baterías
de asedio. El lugar aproximado era un poco a la derecha del reducto francés.

Así que el oeste está allí de donde venimos, esa es la frontera portuguesa, habiendo salido de Fuentes (de Oñoro), que hemos dejado atrás, Salamanca casi al este, pero a setenta, ochenta kilómetros de aquí, unas cincuenta millas hacia el este. Así que Ciudad Rodrigo, más bien el tipo de asentamiento que tenemos aquí, era una posición estratégica. Originalmente un asentamiento romano y luego los moros vinieron aquí, luego un castillo morisco, se puede ver a la derecha la catedral, y posteriormente un lugar estratégico muy importante para España, con sus muros encarados mirando hacia Portugal. Los muros medievales que permanecen intactos, pueden verlos, muy buen ejemplo de la era medieval que hay al lado izquierdo de la catedral que están mirando, solo muros lisos, altos y toda la idea era construirlos altos para impedir la entrada y ese tipo de cosas, pero inútil contra la defensa contra los cañones, así que lo que han hecho es que se han construido sobre las defensas modernas, podremos verlo mucho mejor una vez que nos acerquemos, y ese es un sistema diferente, así que tenemos ahora tres opciones cuando avanzamos con nuestras fortificaciones, a medida que los cañones mejoran: la primera opción, que tenemos, echarlas abajo y construirlas de nuevo, la segunda opción que tenemos es integrar los viejos muros en tus defensas como parte directa de las defensas y la tercera opción es lo que han hecho hasta hoy, complementarlas también, pero no incorporarlas por completo a las defensas existentes, y eso crea una cosa llamada \»Fausse braye\»(I), pero no se preocupen demasiado por eso, básicamente enfrente de las murallas medievales han construido estos baluartes angulados que, en teoría, proporcionan protección. Ahora, la colina que rodea a Ciudad Rodrigo de nuevo se puede ver que esta es la única, por lo tanto significa que es su talón de Aquiles, particularmente a medida que el armamento se volvió más eficiente, era esta misma colina y no es sorprendente que por lo tanto los franceses comenzaran a hacer algo sobre eso, pero volvamos a ver cómo terminamos aquí.

Ilustración del s. XVII mostrando las fortificaciones de Groenlo, en Holanda. (b)

Ahora es diciembre de 1811, enero de 1812. Hubo dos asedios en esta fortaleza durante la guerra, los franceses la asediaron desde abril a julio de 1810, recuerden porque tenían que reducirla antes de seguir adelante hacia Portugal y comenzar la tercera invasión de Portugal con Masséna, que es lo que comentamos en la batalla del Côa y luego en el sitio de Almeida y luego, por supuesto, a continuación el asedio aliado en 1812. Ahora, Marmont, en este momento en particular, ha asumido el mando, asumió el mando tan pronto como Masséna fue relevado después de Fuentes de Oñoro, que es donde lo dejamos ayer. Wellington, si lo recuerdan, se dirigió al sur después de Fuentes de Oñoro en medio de rumores de que las cosas no habían ido tan bien allí para recoger los restos después de La Albuera, donde Beresford se manejó bastante mal y luego se pone en marcha el intento de intentar recuperar Badajoz. El falló, recuérdenlo dos veces, luego regresó aquí, porque el 17 de julio ya decidió que va a comenzar con estas fuerzas primero, cuando se le presente la oportunidad, en lugar de Badajoz, porque probablemente hará su avance en el norte contra Marmont, y no en el sur, contra Soult. Y todo el proceso para ello fue que si decide atacar a Soult existen muchas posibilidades de que Marmont venga al sur y lo ataque en su flanco o se una a Soult; pero si decide atacar a Marmont, está bastante seguro -porque Soult lo ha hecho en dos ocasiones- Soult no abandonará Andalucía.

Así que está buscando todo el tiempo en las mentes de sus adversarios y tratando de averiguar qué harían y cómo reaccionarían, no solo con un ataque fulgurante sino también aquellos que podrían ayudar a los individuos a los que atacaría. Entonces, él ya decidió esto y Dixon recuerden que se le dijo junto con Fletcher que moviera esos cañones hacia arriba, que estaban trayendo con grandes esfuerzos, recuerden la historia. Los están moviendo con barcas que hicieron en Oporto y luego las cargaron en las barcazas del puerto que se movieran hasta el río Duero, hasta un punto donde no podían ir más lejos. Dixon tuvo que construir entonces carruajes para poder mover esos cañones realmente pesados, un total de sesenta y cinco cañones que movió hasta aquí, los descarga y los lleva hacia Almeida, que ahora está otra vez en las manos de Wellington, debía ser a mediados de diciembre. Habían tardado cinco meses en poder llevarlos hasta allí. Pero ahora es invierno, por lo que Wellington se da cuenta de que podría tener una oportunidad y esa oportunidad se manifestó por si misma, y esto es en realidad por lo que escribí mi libro sobre el frente oriental de Wellington(II),porque estaba aquí de pie, escuchando a un académico militar con el que estaba dirigiendo un tour y que perdió completamente la perspectiva de la oportunidad que se abrió para Wellington. Él no había apreciado que se le presentara la oportunidad, porque a Marmont se le había ordenado que enviara la mitad de su fuerza a la costa este de España, para ayudar a Suchet en la invasión del reino de Valencia. Y debido a eso, Wellington se dio cuenta de que ahora tenía una oportunidad, nadie, me han escuchado decirlo -ya que los combates generalmente tenían lugar en los meses de verano- acometía una campaña, que era generalmente una actividad de verano, durante el invierno se permanecía en los acantonamientos. Sin embargo, los asedios, en particular, absolutamente no se llevaban a cabo en el invierno. Solo escuchemos, por supuesto, este es el momento, 1812, cuando las temperaturas se congelaron, tuvimos esa mini “edad de hielo”, sí, así que recuerden eso. Este es William Wheeler, que escribe sobre la situación en términos del clima en ese momento: 

“Estábamos acuartelados en el pueblo de El Payo [que está un poco más allá en esa dirección hacia el sur] cuando el país estaba cubierto de nieve. Para resguardarnos del fuerte aire helado, cavamos un gran agujero en la nieve y en el centro mantuvimos un buen fuego alrededor del cual los hombres se sentaron durante el servicio. El combustible consistía en pieles y helechos y de estos teníamos en abundancia de lugares donde la nieve se había desprendido. A menudo nos hundíamos hasta nuestras cabezas en algún hoyo o agujero donde esperábamos de pie. Estábamos de guardia cada dos noches, nuestras ropas estaban gastadas y reflejaban las fatigas de las campañas anteriores. Era difícil decir [dice Wheeler] a qué regimiento pertenecíamos, ya que el abrigo de cada hombre era como el abrigo de Josías, un abrigo de muchos colores. [Una expresión encantadora de cómo eran las cosas]”

Bien. La circunferencia de Ciudad Rodrigo es de una milla (1,6 kilómetros). Dentro se encontraba un general llamado Barrié y tenía aproximadamente 2.000 soldados franceses(III) para defender la localidad. ¿Son 2.000 suficientes? Recuerden, Phillippon, al sur en Badajoz tenía cinco mil, pero es en términos de esta circunferencia, más del doble de su tamaño. Pero sugeriría que sería bastante exiguo en términos de defensa de esta. El aspecto más importante de Barrié es que era un general de logística, que había sido responsable de los almacenes en Salamanca; el comandante aquí era un tipo llamado Reynaud, en los meses anteriores, en octubre de 1811 y era un comandante muy, muy capaz, más bien como Philippon en Badajoz. Y voy a pensar que José había seleccionado a los comandantes de sus guarniciones, de estas dos guarniciones con mucho cuidado. Pero Reynaud había sido capturado cuando salió en un reconocimiento. Y había sido capturado nada menos que por Julián Sánchez, Don Julián Sánchez y su banda de guerrilleros, así que este era el tipo de aspectos positivos que escuchamos sobre cómo don Julián se quitó de en medio en el momento que Tomkinson y Brotherton se enfrentaron a 4.000 jinetes franceses en su avance hacia ellos, porque no era su punto fuerte permanecer y luchar en un campo de batalla. Su punto fuerte era moverse por todo el país, así, capturando franceses, interceptando las columnas francesas, las comunicaciones francesas o los comunicados y pasarlos a la cadena de mando.

Ahora Sánchez estaba con Wellington en Fuentes como ya vimos y operó mucho alrededor de esta área, y un corneta del 14º de dragones ligeros lo recuerda:

“La primera vez que reparamos en D. Julián Sánchez, fue cuando se dio una alarma después de la cena. Un extraño cuerpo de caballería se vio en el horizonte, pero al hacer un reconocimiento desde la torre de la iglesia demostraron ser un destacamento al mando de don Julián Sánchez, un aventurero que de pastor había llegado a ser un cabo en el ejército español y desde el comienzo de la guerra un capitán de un cuerpo independiente que vivía saqueando tanto a amigos como a enemigos. Rara vez luchando a menos que fueran diez contra uno, pero a menudo prestando un buen servicio, tanto a ellos mismos como a su país, capturando destacamentos de rezagados y convoyes de provisiones. Llegaron a Fuenteguinaldo [es la posición allí donde pasamos, recuerden a El Bodón en el autocar a la salida de Alcántara, que era justo donde Wellington puso a sus tropas en las ventanas, ¿recuerdan? bueno, ese era Fuenteguinaldo y allí es donde entraron] con un aspecto tan salvaje y con patillas como los filibusteros deben tener. Estaban bien armados con lanzas, montados miserablemente y vestidos más como húsares que cualquier otra descripción de tropas\».

Don Julián Sánchez (c)

Así que descubrimos una interesante valoración de Don Julián Sánchez y era un capitán con un estilo propio, habiendo sido un cabo, refiriéndose a ese tipo de cosas antes, especialmente en las operaciones en su mayoría en África, recuerden en los años ochenta y para 1812 fue puesto en un estatus semioficial, al igual que muchos otros jefes de guerrillas, así que dejaron de ser unos capitanes con su estilo propio, en realidad se convirtieron en comandantes y coroneles en el ejército español y no les dieron un estatus oficial, y es por eso que la lucha de guerrillas per se no es del todo correcta porque para 1812-13, la mayoría de esas bandas de guerrilleros actualmente se incorporaron al Ejército y a los jefes se les asignó un empleo militar y les gustaba llevar esos uniformes elegantes y aun así mantener ese grado de independencia.

Ahora bien, lo cierto es que Reynaud había sido muy laborioso en la preparación para el inevitable asedio, pero también construyó, porque se dio cuenta de que era un talón de Aquiles, un gran fuerte allí. Luego, simplemente pueden ver ese arbusto verde en el campo y, si se desplazan hacia la izquierda, aún puede ver las tierras por los que se elevaba, a la izquierda toda la extensión donde se erigía el reducto, allí estaba construido el Reducto Reynaud, como se lo llamaba. Y eso es importante porque ahora hay que capturarlo, en la primera operación que Wellington tiene que ejecutar para comenzar el asedio aquí. Ahora se desplaza allí con cuatro divisiones, la 1ª, la 4ª, la 3ª y la Ligera, y tienen la tarea de subir aquí y pasar por las fases de asedio: “One day on, three days off”. Y solo hablaré de la llegada inicial a la zona, en la que no estaban muy contentos cuando descubrieron que tenían que romper la capa de hielo para llegar al cruzar el río Agüeda y Edward Costello, del 95º regimiento, lo recordaba:

“Una gran molestia que experimentamos en este momento fue tener que cruzar el Agüeda para ir y regresar de nuestras trincheras. Los trozos de hielo que llevaba constantemente esta rápida corriente, se precipitaban la mayoría de veces sobre los hombres y para evitarlo se ordenó a la caballería que formara de a cuatro en profundidad a lo largo del vado por el que bajo su protección cruzamos comparativamente a salvo. Para cuando llegamos a las trincheras, por supuesto se habían convertido en una masa de hielo”. [Los soldados detestan cavar trincheras durante los asedios, eran conocidos como pioneros o brigadas de ingenieros en el mismo término que los franceses, pero en esta ocasión los soldados agradecían la oportunidad de trabajar.]

Las tropas portuguesas que fueron enviadas actualmente en gran parte como centinelas para actuar como guardias en la periferia, muchos de ellos fueron encontrados literalmente muertos de congelación a la mañana siguiente cuando alguien fue a relevarlos, porque pueden imaginar en esos uniformes de lana que nunca se secaban y se helaban en una masa sólida y eventualmente sucumbían a ello, así que era bastante descorazonador. Entonces, ¿cuáles son las fases del asedio? Volveremos a las decisiones que Wellington tuvo que tomar en un minuto, pero la primera fase es situar un cordón de protección alrededor del sitio, tienes tropas alrededor del lugar que estás intentando asediar porque no quieres que salgan y se escapen, pero igualmente no quieres que entren otras tropas y te encuentres con una sorpresa, por lo que se establece ese cordón. Luego, el comandante realiza un reconocimiento con su ingeniero jefe y su jefe de artillería. El artillero principal era Dixon, pero en ese momento no era el CRA (“Commander Royal Artillery”) el comandante de los artilleros, pero era el jefe de artilleros de asedio, ese empleo no existía, pero eso permitía a Wellington eludir al jefe de artilleros principal que era el mayor general William Borthwick. Y el ingeniero jefe era Richard Fletcher y habrían llevado a cabo el reconocimiento y determinaron que este era el mejor lugar para establecer sus cañones de asedio y no sorprenderá a nadie aquí descubrir que es exactamente donde los franceses ubicaron sus cañones en el asedio de 1810, pero ya comentaremos más sobre eso un poco más tarde.

Plano modificado a partir del original. La explicación de esta primera parte
se desarrolló  en la posición aproximada de la batería núm. 1 de asedio

Así que esa es la segunda fase, el reconocimiento, entonces la tercera fase es que cavas una zanja y cavas una trinchera, cavas una zanja en la que no puedan vernos fácilmente desde los cañones y pueden ver los enormes alfeizares mirándonos y en cada uno ellos hay unos grandes cañones y están cargados con una bala de cañón y si estuviéramos demasiado tiempo aquí, de la forma en que hemos estado de pie, la mayoría de nosotros ahora ya habríamos sido derribados por esas balas de cañón. Sin embargo, si van a trazar su paralela, la razón por la que tiene que ser una paralela la daremos en un minuto, debe venir desde lo alto de la colina para cavar una zanja hasta el punto en que puedan comenzar a verlos y luego deja de ser una línea recta y tiene que zigzaguear. Zigzags, como lo hicieron en la Primera Guerra Mundial, porque si se arroja una granada o un explosivo aterriza en ella, se contiene la explosión, pero igualmente si cavas una zanja que viene en esta dirección, sería una trampa, recuerden lo que dije sobre el fuego de enfilada, estaría aquí con mis cañones, y ustedes marcharían por la trinchera y podría alcanzar a cada uno de ustedes. Entonces, deben zigzaguear o \»zaguear\» (“zaggued”) como se llama el término técnico. Luego tienen la cuarta fase que es construir su paralela. La quinta fase es ubicar a los cañones a esos trescientos metros, ese punto mágico de alcance de trescientos metros para que las balas tengan un efecto real en las murallas, la energía cinética que llevan las balas estén listas para impactar, esa es la quinta fase, la sexta fase es excavar las trincheras para que las tropas de asalto se puedan acercar a los muros, y la séptima fase es el asalto, y por supuesto, en parte de eso, estamos cañoneando en los muros.

Bien, ¿por qué tiene que ser en paralelo? Bueno, tiene que ser paralelo porque todo el asunto de la artillería de asedio era extremadamente científico. La gente tiende a decir en realidad incluso antes de estudiarlo he de decirlo, solo se golpea la muralla, sabes que golpeas con unas cuantas balas el muro de nueve pulgadas por completo y se vendrá abajo. No. ¿Qué hacía cada uno de estos cañones con esas balas de ese tamaño? Tiene que golpear algo que no sea más grande que mi carpeta en la pared. Constantemente. Y así terminaríamos con tres baterías aquí, está bien, así que una batería probablemente tendría aproximadamente media docena de cañones y comenzaría en un lado de la pared y tú decides cómo de lejos estaría en términos del agujero que ha de practicarse en la muralla, y cuando esto suceda, podemos ver como unos treinta y cinco metros. Ahora vamos a nuestro castillo morisco, ¿lo tienen? Ven al lado izquierdo del mismo y bajando por las paredes, ¿pueden ver que la pared tiene un sombreado que está en ángulo? Sí, ese es el lado izquierdo de la brecha que cañonearon las tropas de Wellington. En el lado derecho, si van todo el camino hacia el tejado despejado del vértice blanco, ese es el segundo que tenemos, porque sube otra vez al otro lado. ¿Pueden ver eso? Es menos fácil de ver, esta es una brecha de treinta y cinco, cuarenta metros de ancho, una gran brecha, por lo que en este caso son cuarenta metros, tenemos que decir, así que una batería comenzaría aquí golpeando algo de ese tamaño, el tamaño de mi carpeta, y comenzará golpeando constantemente allí con los seis cañones. Es por eso que la plataforma debe ser absolutamente precisa, una vez que los artilleros disparan y recuperan la pieza, deben volver a la posición exacta para asegurarse de que puedan golpear nuevamente en el sitio.

Puntos izquierdo y derecho de la brecha secundaria, tomando de referencia
el castillo morisco del s. XIV, actual Parador Nacional sobre el río Agüeda.

La otra batería está impactando, aquí y comienzan a moverse por la muralla, una vez que estén a ciento cincuenta metros, ya saben, balas de veinticuatro libras, el muro se rompe. No son trozos de escombros, simplemente está roto y siguen bajando hasta que llegan a las dos terceras partes de cada lado y luego se detienen. Porque no quieres que haga eso: entonces comienzan aquí y esto se ralentiza tanto como se pueda porque tienes el glacis, puedes ver en la parte inferior, solo podemos bajar del orden de un metro y medio, así que esto es aproximadamente un metro y medio, luego dejan de cortar y luego, después de un tiempo, todo el conjunto se pliega como una bofetada y crea la brecha que ustedes vieron en Almeida, la facilidad para las tropas, la infantería, para subirla, usándola como una rampa; pero es un asunto realmente científico, no es solo el caso en el que simplemente se cañonea el muro. Y una vez que inician esta operación de practicar la brecha, pueden apreciar que solo puedes hacer esto a la luz del día, porque no puedes ver por la noche, donde será un desperdicio total de tus preciadas balas pesadas y la pólvora.

\»Caltrops\», obstáculos contra caballería.

Así que solo se hace durante el día, entonces, ¿qué hacen por la noche? Ahí es donde entran en juego las otras dos piezas de artillería, los morteros y los obuses, porque bueno, si estos tipos están haciendo todo lo posible para facilitar el acceso, por la noche aquellos tipos hacen todo lo posible para que le sea imposible a ustedes conseguirlo, porque entran en la zanja, recogen los pedazos que se han caído y los llevan adentro de nuevo usando poleas y todo ese tipo de cosas. Y construyen otra pared detrás de la zona de la brecha, en la que se llama atrincheramiento.

Y también entran allí y ponen todo tipo de cosas horribles como los “Chevaux de Frise” y obstáculos más bajos y objetos trabados, saben, hay un número de estos objetos triangulares que tienen con una pica hacia el exterior que se usan contra la caballería, los “caltrops”, en esta época. Así que están produciendo todo eso, ahora para evitar que lo hagan, ustedes dispararán sus obuses y morteros porque hay una gran cantidad de proyectiles que quieren que impacten en el foso, para que dejen de cavar en las minas y ese tipo de cosa. También están disparando en una parábola las balas luminosas, de modo que alineándolas puedan ver que están saliendo por ahí, por eso hay obuses y morteros en el área.

Alexander Dixon (d)

El problema aquí fue que, Dixon, realmente es un joven capitán, le han dado esta elevada posición y está un poco avergonzado de que el CRA (“Commander Royal Artillery”) esté poco menos que bajo tierra, particularmente cuando el CRA era un general importante que decía: \»¿Qué va a hacer hoy, Dixon?\», \»Bueno, estoy haciendo lo que quiere el Comandante en Jefe, Señor\», ya saben, puede imaginar que debía significar una relación sumamente difícil, pero a Dixon le dijeron: \»No quiero ninguno de esos morteros y obuses. La gente de esta ciudad son nuestros aliados\». Así que cuando los proyectiles maten, daños colaterales. Entonces Dixon en lugar de decir: \»Sí, bueno, Señor, en realidad eso también está bien, usted no es el oficial técnico. Soy yo y déjeme que le diga…”. Eso no iba a suceder. El resultado claro es que no tenemos un suficiente uso de morteros y obuses en esta operación.

Y fue terriblemente afortunado, Wellington, de que el comandante fuera este individuo, Barrié, que es el comandante de logística y que no quería el puesto. Cuando Reynaud fue capturado, Marmont tuvo que ordenarle a Barrié que viniera desde Salamanca. Él dijo: \»No sé nada acerca de la guerra de asedio, no sé nada acerca de la infantería o los cañones\», por lo que aquí tiene un comandante reacio y Wellington fue terriblemente afortunado en eso, contribuyó enormemente a que él pudiera tomar este lugar en diez días. Los franceses tardaron cuatro meses, por lo que su éxito se debió en parte al hecho de que Barrié no se había preocupado demasiado.

Así que pienso que ya es suficiente en cuanto a la narración de la guerra de asedio, realmente no había convenciones, no hay una Convención de Ginebra, volveremos a esto cuando veamos la licenciosidad en la situación posterior al asedio, pero existían las “Just ad Bellum”, que son las reglas de proporcionalidad de la Iglesia que existían, que en realidad contaban mucho incluso a través de las Cruzadas, las que seguían las personas como un medio de conducirse en la guerra, de acuerdo. ¿Así qué tenemos?

Tenemos el hecho de que Costello estaba furioso por tener que cruzar el río Agüeda, la caballería tuvo que romper los témpanos de hielo, al norte de ellos. Pero ahora Wellington le dice a Dixon que traiga sus cañones aquí, él está moviendo sesenta y cinco cañones, uno o dos obuses nada más, pero tiene que obtenerlos de Almeida otra vez y no es una tarea fácil. Y para el 8 y 9 de enero, y había ordenado que se trasladaran el 30 y 31 de diciembre, por lo que tuvo realmente una Año Nuevo divertido al trasladarse aquí. Y ahora tienen que capturar este reducto primero. Bueno, no es sorprendente, ya que estoy seguro de que todos ustedes lo supondrán que él escoge a la División Ligera para hacer el trabajo y los franceses creían que podrán conservarlo durante cuatro días, pero Wellington tenía otras ideas…


CONTINUARÁ…

– – – – – – o – – – – – –

(I) El término \»Fausse braye\» (\»Falsa braga\») indica una segunda muralla, exterior y paralela a la muralla principal, y considerablemente por debajo de su nivel. Una vez más agradecer a Nick Lipscombe por su aclaración por correo electrónico en el momento de redactar esta entrada.

(II) – El libro es \»Wellington\’s Eastern Front: The Campaign on the East Coast of Spain 1810-1814\», obra del propio Lipscombe, de la editorial Pen&Sword, aparecido en el año 2017.

(III) – Incluían 2 batallones de infantería, el 34º Ligero (Fourtine) y el 113º de Línea (Téras), 2 compañías de artillería al mando del Mayor Husson y una pequeña compañía de zapadores al mando del capitán Cathals. [2]

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Nick Lipscombe MSc, FRHistS, es un historiador especializado en las Guerras Napoleónicas y, en particular, en la Guerra Peninsular. Ha escrito numerosos libros y artículos sobre asuntos relacionados con las guerras napoleónicas. Su primer libro, \»An Atlas and Concise Military History of the Peninsular War\» (Un Atlas y concisa historia militar de la guerra peninsular) se publicó en 2010 y fue seleccionado como el Libro del Año por el Daily Telegraph (Historia). Está reconocido como una autoridad mundial en las batallas y campos de batalla de la Península Ibérica y el sur de Francia. Trabaja actualmente en la confección de un nuevo Atlas, pero esta vez sobre los campos de batalla de la Guerra civil Inglesa.
Nick nació en 1958 en Angers (Francia) y sirvió durante treinta y cuatro años en el ejército británico, donde vivió un servicio operacional considerable. Fue galardonado con la estrella de bronce de Estados Unidos en 2006 (http://nick-lipscombe.net/).
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Fuentes:

1) – \»Wellington in Spain. A Classic Peninsular War Tour\». 12 a 19/09/2018 – Nick Lipscombe©, para \»The Cultural Experience\»
2) – \»The  Sieges of Ciudad Rodrigo 1810&1812\» – Nick Lipscombe. Apunte Internet.
3) – \»Fortresses of the Peninsular War\» – Ian Fletcher y Chris Taylor, Osprey Publishing – Fortress, Oxford, 2003

Imágenes:

a) – By Unknown – Engraving from British Battles on Land and Sea by James Grant. Paris and New
York: Cassell, Petter & Galpin, n.d., Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=8966809
b) By Commelin – Frederick van Nassauw Prince van Orangien, zijn leven en bedrijf (Amsterdam, 1651), Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4777630
c) – De Mariano Brandi (grabado)-Biblioteca Nacional de España – http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000037134, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=65531727
d) – https://www.gutenberg.org/files/58209/58209-h/images/frontis.jpg

2 comentarios en “Con Wellington por España (XIII). El asedio de Ciudad Rodrigo

  1. Muy interesante información. Necesitaría datos sobre el Gobernador Militar de Ciudad Rodrigo, (?) Raynaud capturado por el guerrillero, Julián Sánchez, fecha y lugar de nacimiento, grado y su posible relación con Jefe u Oficial de igual apellido integrante de los 100.000 Hijos de San Luis, al mando del Duque de Angulema en el cerco de Cádiz, y rescate del Rey Fernando VII.

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