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Esta semana tratamos de otra unidad militar española de la época, los Húsares Provinciales de Aragón, en un artículo que reproducimos gracias a la amabilidad de su autor, y que fue publicado en la extinta revista Dragona (publicada en Madrid por los Asociación de Amigos de la Historia Militar, y cuyo número 1, se publicó en diciembre de 1992). Los Húsares Provinciales de Aragón son un ejemplo como tantos otros de unidades de caballería o infantería que fueron creadas en la Guerra de Independencia a partir de componentes o escisiones de otras unidades ya existentes y que puntualmente variaron su denominación en el transcurso de la contienda.
HISTORIAL

En Abril de 1809 D. Ramón Gayán, por orden de la Junta Suprema, creó un batallón de infantería, llamado Cariñena, que sería el germen de la luego famosa División del General Villacampa. Desde el primer momento se unió a este batallón una pequeña partida de caballería formada por varios Dragones del Rey, al mando del Capitán D. Antonio Gallego Cortés, que el 19-XII-1808 habían salido de Zaragoza a la Muela por grano y, al sorprenderles allí el segundo sitio, ya no les fue posible regresar a la plaza. A mediados de junio, el Capitán Gallego y algunos de sus dragones se unieron a las tropas del Marqués de Lazán, pero el resto continuó con Gayán, uniéndoseles algunos nuevos jinetes voluntarios. De esta manera, cuando Villacampa procedió a formar su División en agosto, la partida de caballería de Gayán, citada con este nombre por haber combatido siempre junto al batallón de su comandante, contaba con poco más de 50 hombres.
El 30 de abril de 1810 se inició la conversión de estos jinetes en el Escuadrón de Húsares de Daroca, aunque comúnmente se les continuará denominando genéricamente «Caballería de Villacampa». A tal fin, se le unieron, entre otros, 30 jinetes enviados por la Junta de Molina y recibieron los caballos que Rubira había traído de Andalucía. Según la revista pasada en Landete, el 1 de julio, cuentan con 160 jinetes que «van indecentísimos«, por lo que piden vestuario. Su jefe parece ser D. Juan Navarro, a quien el comisario indica la necesidad de aumentar su fuerza. El 27 de julio se le unieron los 49 jinetes de la partida de D. Fidel Mallén y los de la partida de Vera, cuyos efectivos desconozco, que hasta entonces venía escoltando a Marco del Pont. De momento, esta conservará su separación y se la denominará «tropa auxiliadora«. Igualmente se le unieron 20 lanceros enviados por el Capt. Gral. de Valencia, y que se habían distinguido con D. Julián Pérez de Cañas en la Mancha. Pero estos desertaron el 1 de agosto con Antonio Hernández, quien hasta entonces había suministrado caballos a Villacampa. Aquel mismo día, gracias a los últimos refuerzos, se formó el segundo escuadrón con lo cual la unidad se constituía en Regimiento, con 291 húsares distribuidos en 6 compañías. En septiembre, aprovechando la salida de Suchet al sitio de Tortosa y cumpliendo ordenes del nuevo Capitán general Carvajal, toda la división va a Teruel, donde pasa revista. Para suprimir esta amenaza a su espalda, Suchet envió desde Tortosa una columna mandada por Chlopiski. Ante el movimiento enemigo, la división abandonó Teruel y presentó batalla en Fuensanta, el 12 de noviembre. Tras haber presentado una seria resistencia, reconocida incluso por los mismos franceses, fue finalmente derrotada y Chlopiski regresó a Tortosa.
El 1 de diciembre sumaban 391 húsares y 348 monturas. El 14, encontramos al Regimiento dividido del siguiente modo: 60 caballos con Gayán van a Calatayud; 50 están en la Tierra Baja con los Cazadores de Palafox y los 150 restantes permanecen en Ojos Negros. Cuatro días después, el Coronel Kliski decidió salir de Daroca con sus tropas para sorprender a los húsares, que se habían trasladado de Ojos Negros a Blancas. Tras 10 horas de marcha nocturna, al amanecer del día 19 los sorprendió en la villa. Según las memorias de Suchet, los españoles apenas tuvieron tiempo de montar a caballo; algunos fueron muertos o heridos y todos los restantes, en número de 150, incluidos 7 oficiales, fueron apresados con sus caballos, armas y bagajes. No se libró ni su capellán, D. Francisco Paula Morales. Este grave descalabro obligó a Villacampa a retirarse a los montes de Albarracín con el resto de sus tropas.
Dada la carencia de caballería con que quedó la División, el Empecinado ofreció a Villacampa, el 4-1-1811 desde Molina, 800 jinetes para que pudiese atacar Daroca, acción que no llegaría a verificarse. El 24 de febrero, el Ministro de la Guerra escribió a la Junta de Aragón indicándole que procuraría enviar caballos para la reorganización del Cuerpo. También ordenaba que se juzgara a su comandante. El 6 de Abril, ordenó la Regencia que con los restos de los húsares de Daroca – en ocasiones citados como húsares de Aragón – se formase un nuevo Regimiento de 4 escuadrones, que se denominaría «Húsares Provinciales de Aragón«, en el cual se fundiría un escuadrón de lanceros de Sevilla. También se dispuso que el nuevo Regimiento no continuase con la División Villacampa, sino con la nueva División de D. José Obispo del nuevo 2° Ejército con sede en el Reino de Valencia. El Regimiento se instaló en Requena para reorganizarse, sabiéndose de esa etapa que el 17 de septiembre su Comandante accidental era D. Juan Cabrera y que el 22 los escuadrones 3° y 4° contaban solamente con la mitad de su fuerza. A finales de septiembre, ante el avance de Suchet sobre Sagunto y Valencia, se dispuso que toda la división Obispo, pese a no estar totalmente dispuesta todavía, se situase junto a Segorbe para incomodar al enemigo mientras permaneciese en Murviedro. Suchet ordenó a Palombini que alejase a Obispo, acometiéndole el 28 (¿o el 30?) y forzándole a retirarse a Alcublas. Desde allí, el 1 de octubre, informando a la Junta de Aragón, Obispo escribe:
«Acometido por fuerzas muy superiores de 3.100 infantes y más de 400 caballos y habiendo resistido con fuego vivo por espacio de dos horas tuve bastantes pérdidas, principalmente de la caballería». En esta acción perdió Obispo una bandera, aunque no precisó la unidad de pertenencia.
El 25 de octubre fue nuevamente derrotado en la batalla de Sagunto, esta vez junto a todo el Ejército de Blake, sufriendo 8 bajas. El 5 de noviembre se halla en Fuentes Rubieles, iniciándose aquí un periodo oscuro, del que únicamente conocemos los datos recopilados por Juan José Sañudo, ya que las Actas de la Junta Suprema de Aragón, que hasta ahora nos han servido de guía para reconstruir el historial del cuerpo, no vuelven a hablar de los «húsares».
El 9 de diciembre está en Betera y no participará en el sitio y capitulación de Valencia, pues al igual que el resto de la División Obispo se alejará de dicha capital. El 8 de enero de 1812 pasa de Requena a Buñol, y ya no volvemos a encontrarle hasta el 10 de octubre en Atalayuelas con su fuerza reducida a sólo dos escuadrones, que el 28 de diciembre pertenecen a la División Bassecourt, 2ª del 2° Ejército, mandado entonces por el General San Juan. El 2 de marzo de 1813 abandona el 2° Ejército y pasa a la División Wittingham, hallándose «vistiendo» en Elche, el 28 de abril. En mi opinión, dada su total desaparición en los estados posteriores a mayo de 1813, incluidos los de la División Wittingham, el Regimiento debió ser disuelto a comienzos de mayo de 1813, pasando sus hombres a engrosar los Rgtos. de Almansa y Cazadores de Olivenza, que constituían la caballería de la División,
En su «Historia Orgánica«, Clonard incluye un cuadro con las fechas de creación y disolución de todos los regimientos formados durante la Guerra de Independencia, a todas luces incompleto y en muchos casos erróneo. En él dice que los Húsares de Aragón fueron disueltos el 25-IV 1815, pasando sus hombres a Almansa y Olivenza. Esta fecha ha de ser forzosamente errónea, y el mismo Clonard la corrige al relatar el historial de Almansa, cuando dice que el Regimiento recibió un incremento de fuerza el 30-IV-18 13 debido a la disolución de los Húsares de Aragón.
VESTUARIO Y EQUIPO

Ante la demora de la Junta Suprema de Aragón y parte de Castilla en suministrar vestuario a la División Villacampa, este se adueñó en Albarracín, el 30-IX-1809, de un cargamento de telas que dicha Junta había mandado trasladar a Tortosa. Pese a la furibunda reacción de la Junta, el General aplicó la política de hechos consumados y procedió al reparto de las telas entre los cuerpos de su División, quedando prontamente olvidado el suceso. En el reparto. correspondieron a la partida de caballería 75 varas de paño pardo para la confección de capotes de caballería, 114 de lienzo para sus forros y 8 piezas de tinte grana para los cuellos de los mismos, así como 81 camisas de lienzo ya fabricadas1. Se sabe que, una vez hechos los capotes, sobró algo de paño grana que se devolvió a la Junta.
El 7 de octubre de 1809, el Capitan Yarza, del Regimiento de la Princesa, entregó a la Junta una nota de «las divisas que deberán tener los uniformes que van a construirse para la División Villacampa«. Lamentablemente, dicho documento no ha llegado hasta nosotros, pero las Actas de la Junta nos permiten afirmar que a la Caballería no le fue señalado uniforme por no constituir todavía cuerpo. De manera que, cuando el 29-XI-1809 Villacampa comunica la Junta que su División se halla ya vestida, habiendo incluso sobrado 750 casacas, chalecos y calzones blancos2, la caballería continúa solamente con sus camisas y capotes. El 24 de enero de 1810, Villacampa pidió a la Junta otros 50 capotes de caballería, de nuevo pardos con cuello grana3. El 1 de julio queda confirmada la falta de vestuario de sus jinetes, ya que lo pide para «el escuadrón actual de 160 jinetes, que van indecentísimos«.
El 1 de agosto se crea un 2º escuadrón, con lo cual se constituye el «Regimiento de Húsares». Sólo 8 días después un tal Ramón Franco, a cambio de ser declarado exento para el servicio, se compromete a suministrar el vestuario para ¡300 húsares!, compuesto de chaqueta (¿dolmán?). chaleco, pantalón, corbatín y morrión. El 13 del mismo mes fue Juan Gómez quien, con idéntica pretensión, ofreció otros 250 vestuarios compuestos por las mismas prendas. Lamentablemente, ha desaparecido el tomo de actas correspondiente a los meses posteriores a 1810, por lo que no puedo aportar más datos sobre el colorido de dichas prendas, ni de la fecha exacta de su entrega. No obstante, noticias posteriores permiten afirmar que Franco si cumplió su compromiso, pero no así Gómez, quien alegando varias desgracias se disculpó por ello ante la Junta el 10-VIII -1810.
El 16-V-1811 se transformó en «Regimiento de Húsares Provinciales de Aragón», siendo preciso equiparle casi completamente de nuevo ya que la mayor parte de su vestuario se había perdido en Blancas, el 18 de diciembre del año anterior. El 10 de junio estaban «llenos de sarna por la hediondez«, recibiendo 200 camisas para mejorar su condición higiénica y que se les descontarían al momento de recibir el nuevo vestuario.
En los meses siguientes, las Actas reflejan una continua sucesión de órdenes y contra-órdenes relativas a la confección de su vestuario y equipo. Finalmente, fue comisionado para resolver el asunto D. Ramón Beltrán, Capitán de Dragones del Rey, que encargó su fabricación en Valencia y Alicante. El 10 de noviembre pudo Bertrán comunicar a la Junta el cumplimiento de su comisión.
Las diferentes prendas que componían el vestuario entonces entregado a la tropa, así como las principales vicisitudes de su confección, fueron las siguientes:
Cubrecabezas:
El 16 de agosto, el Inspector indicó como el más apropiado para este cuerpo un casco «similar al adoptado por la Caballería del Tercer Ejército», a la venta en Alicante por 40 reales. La Junta ordenó ese mismo día la fabricación de 400, recibiendo el 25 de septiembre la noticia de que ya habían sido entregados al Regimiento en Requena. Afortunadamente conocemos el casco usado por los Dragones de Granada, del Tercer Ejército, a imitación del cual se construyó el de los Húsares: de suela negra, con refuerzo inferior y lateral, así como alrededor de la visera, de latón dorado; carrilleras de escamas doradas, cresta de pelo negro y escarapela al costado izquierdo. Resultaba un casco muy similar al tarletón inglés.

Reconstrucción sobre los datos que constan en las Actas de la «Junta Suprema de Aragón y parte de Castilla». Al carecer de pellizas, era peculiar que sus oficiales lucieran los hombros de sus chaquetas o dolmanes las charreteras de sus empleos. Los galones y cordonaduras. que en la tropa eran blancas, siendo de plata para la oficialidad.
Chaqueta (dolmán):
El 1 de agosto recibió la Junta una muestra «del vestuario de caballeros», para su aprobación por el Sub-Inspector D. Joaquln de Zea. El 25 de septiembre se quejaba a la misma el Comandante del Regimiento porque se habla dispuesto que usaran casaca corta, privándoles de la chaqueta «que es su primer uniforme y el más acomodado al carácter nacional y titulo de húsares. Convencida de ello, acuerda la Junta conceder la chaqueta azul con collarín y vuelta anteada, con chaleco también anteado, dado que ya existían en sus almacenes paños de dichos colores. El 29 volvió a quejarse el Regimiento, esta vez debido al color anteado de su divisa, que «por poco sufrido nadie lo quiere» y solicitando que fuera grana. El Comandante se comprometía a abonar la diferencia de precio en el caso de que el último color fuese más caro, al tiempo que sugería una aplicación alternativa para el paño anteado: con el tiempo podría ser útil para construir más chaquetas.
Deseando dar satisfacción al Regimiento, el 7 de octubre acordó la Junta que las chaquetas fueran azules, «con cuello y vueltas encarnadas (grana), con tres carreras en su delantero y demás requisitos que apetecen a su Cmtte«. Supongo que los «demás requisitos» serían cordonaduras blancas y botón de estaño, según estilo de los demás regimientos de húsares. Les fueron entregadas a finales de octubre de 1811.
Camisas:
De lienzo blanco, recibió 200 el 16 de junio; otras 200 el 7 de agosto y las restantes a finales de octubre.
Chaleco:
El 25 de septiembre se decía que debía ser anteado, y no tenemos noticia de que se modificase el color. Los recibió junto con las chaquetas.
Pantalón:
Desconozco su color, pero debió ser azul, como la chaqueta. De haber sido blanco habría sido rechazado por los húsares, como ya hemos visto que rehusaron la divisa anteada, por ser poco sufrido.
Calzado:
El 17 de septiembre se les entregaron 100 pares de zapatos. El 28 de octubre pidieron más, pero recibieron alpargatas para la tropa y sólo zapatos para los sargentos. En cuanto a sus botas, que eran «largas, de munición, con herradura y espuela«, recibieron 48 pares el 1 de agosto, encargándose el 16 del mismo mes otros 200 pares en Alicante al precio de 68 reales. El 8 de octubre se ordenó que no les fueran entregadas hasta recibir el resto del vestuario lo que se verificó a finales del mismo mes.
Corbatín:
El 14 de noviembre se les dio pana negra para los corbatines.
Correajes:
El 12 de junio pedían a la Junta vericúes (sic) y cordones de sable, recibiendo el 12 de julio 200 cinturones con colgantes hechos en Valencia. El 22 de julio pidieron 200 cananas, pero según el proyecto debían llevar «correón con cartuchera», cuya muestra se presentó a la Junta el 1 de agosto y que, en buena parte, fueron entregados el 10 del mismo mes. El 19 de agosto solicitaron más cinturones, recibiendo el 24 otros 50 con sus hebillas. No existe ninguna referencia que nos permita pensar que usasen portapliegos, prenda que resultaba totalmente superflua en las circunstancias en que fue equipado el Regimiento.
Armas:
El 16 de mayo pidieron 2 carabinas, pero sólo nos consta la recepción de 276 sables el 1 de agosto. El 25 de septiembre, el General inglés Doyle les envió 500 sables ingleses.
Equipo del caballo:
El 12 de junio cursaron un pedido de sillas de montar, comprando directamente 10 a un tal Vicente Ortiz el 12 de julio. El 29 de julio, al tiempo de recibir 32 cabezadas y 70 saquetes, insistieron en su extremada carencia de herraduras. El 2 de agosto reclamaron las sillas y bridas, respondiendo la Junta que se estaban fabricando en Valencia. Al 7 de septiembre faltaban aún cabezadas. El vestuario descrito, recibido por la tropa en noviembre de 1811, tuvo una duración inferior a dos años, ya que según los datos facilitados por nuestro amigo y consocio Juan Sañudo, el 28-IV-1813 el Regimiento se hallaba «vistiéndose» en Elche. Muy poco tiempo después dejó de existir, sin que tengamos noticia de como fue y último y efímero uniforme, si es que realmente llegó a recibirlo4.
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1El reparto para los demás cuerpos de la División Villacampa fue: Regimiento de la Princesa: paño pardo para capotes y lienzo para sus forros y camisas. Regimientos de Soria y Cariñena: paño pardo para ponchos y camisas de lienzo.
Fuera del contenido del artículo original, por la plataforma de Facebook, gracias a Miguel Ángel G.G, añadimos los siguientes datos: «A principios de febrero de 1810 el escuadrón de caballería de la división de Villacampa se está formando, teniendo 105 caballos. En abril cuenta con 156 caballos, de los cuales 136 están preparados para formar el nuevo escuadrón; 6 están en la enfermería y 14 en Valencia forrajeando. La plana mayor la forma como comandante el Teniente Coronel Joaquín Navarro; de porta Francisco Llorente; de Cirujano Antonio Elvira; sillero Manuel Corral y Mariscal Joaquín Maynar. Están vacantes el puesto de ayudante y la de teniente en la 2ª compañía y la de los dos trompetas. Joaquín Navarro llevaba sirviendo en el ejército 15 años en las clases de cadete de las Guardias Valonas, en la compañía Americana de Reales Guardias de Corps y de capitán en el regimiento de caballería Cazadores de Fernando VII. Participó en el 2º sitio de Zaragoza de ayudante de campo del marqués de Casaflores; quedó prisionero pero se fugó presentándose a Blake que le destinó de ayudante general de la división de Villacampa.«
2Referencias de diversas fuentes nos permiten conocer solamente parte del vestuario asignado a la División en 1809, que seguiría en vigor hasta 1811. Regimiento de la Princesa: casaca azul con solapa blanca y cuello y vuelta morada. Voluntarios de Molina: chaqueta azul con collarín encarnado, pantalón de lienzo y camisas.
34 1/2 varas cada uno si su ancho es de 7 cuartas castellanas y siendo del estrecho a razón de 6 varas, y grana para los cuellos.
4A fin de evitar confusiones conviene decir que a lo largo de la Guerra se crearon otras dos unidades de húsares en Aragón: El Regimiento de Húsares de Palafox, formado en diciembre de 1808 y disuelto el 21-II-1809, y los mal llamados Húsares Aragoneses de la División de Mina, en realidad un […]
Fuentes:
1 – «El escuadrón de Húsares de la División de Villacampa, luego Rgto. de Húsares de Daroca y finalmente regimiento de Húsares Provinciales de Aragón» – Luis Sorando Muzás (texto e ilustración), Revista Dragona nº 4, Enero 1994, pp. 19 a 21
Imágenes:
a – Figura Agrupación Artística Aragonesa. Imagen por cortesía de Luis Sorando.
b – «El escuadrón de Húsares de la División de Villacampa, luego Rgto. de Húsares de Daroca y finalmente regimiento de Húsares Provinciales de Aragón» – Luis Sorando Muzás (texto e ilustración), Revista Dragona nº 4, Enero 1994, pp. 19 a 21
