El regimiento José Napoleón. Los españoles en la tormenta… (y II), por Albert Rigondaud «Rigo»

Esta semana os traemos la segunda parte del artículo aparecido en mayo de 1994 en la extinta revista Tradition Magazine, sobre el regimiento José Napoleón, a cargo del célebre ilustrador y pintor francés Albert Rigondaud (1925 – 2017), conocido popularmente por su alias, «Rigo». El artículo está traducido literalmente del original en francés, salvo en algunos pasajes que hemos creído oportuno variar mínimamente para adaptarlos a los lectores de nuestro país. El regimiento José Napoleón tuvo una génesis y singladura bastante accidentadas, llenos de sospechas y recelos por parte de Napoleón, cambios de destinos y cometidos dispares, comúnmente empleados en obras civiles hasta que llegó el momento en que el Emperador gestara su campaña contra Alejandro de Rusia. Tal como menciona el propio Rigo: «Ante la inminencia de la guerra con Rusia, Napoleón sacaba fuerzas de flaqueza: los españoles del regimiento José Napoleón, que pavimentaban las carreteras y reparaban las fortificaciones, dispararían de nuestro lado y pagarían un alto precio por el Imperio. Su valentía fue mal recompensada.«

Digamos que se llamaba Marco Rodríguez y había nacido en Andújar, en la región de Andalucía1, en 1782. Medía 1,63 m y trabajaba como labrador cuando se alistó en el regimiento de Guadalajara. En julio de 1807 combatió en la Pomerania sueca bajo el mando del general Kindelan. Hecho prisionero en julio de 1808 durante la sublevación de las guarniciones de la división de La Romana, Rodríguez se alistó en el regimiento José Napoleón el 30 de noviembre de 1809. Asignado a la compañía de granaderos del 2º batallón, participó en la campaña de Rusia… ¿Qué fue de él? Nunca lo sabremos, ya que el oficial encargado de los mandos inscribió «permaneció en poder del enemigo», lo que oculta muchas miserias y penas… Inspirándonos en el grabado de Raffet, hemos representado a nuestro granadero en el campamento de Utrecht el 27 de octubre de 1811, día en que los batallones 2º y 3º pasaron revista ante Napoleón.

  1. Cordón de chacó. Fabricado y tejido con lana escarlata (o más bien escarlata garanza) para los granaderos, verde para los voltigeurs y blanco para los fusileros, estaba prohibido en principio desde el 9 de noviembre de 1810, pero en Francia ¿quién se encargaba de las ordenanzas?
  2. Charretera. Colocada en cada hombro, simboliza las compañías de élite. Se compone de un cuerpo o escudo formado por trenzas llamadas «cul de dé», rematadas por una cuerda o tournante retorcido salpicado de seis hileras de trenzas de hilo de lana. El cuerpo pasa por debajo de una espera o lazo de hilo y se abotona cerca del cuello. Las charreteras de los granaderos son de lana roja. El uniforme es el de la figura 14
  3. Adorno de barras. Troquelado en forma de granada en tela roja, se cose a las barras del uniforme.
  4. Gorro de campamento. Está confeccionado «a la dragona» y posee una manga o chausse también de tela blanca ribeteada de verde, acabado con una borla con flecos de hilo verde. La banda, también de tela blanca ribeteada de verde, está adornada en la parte delantera con una granada de tela escarlata. Se lleva durante los periodos de descanso o de servicio, se fija bajo la funda de la cartuchera (ver fig. 17), en campaña o en parada.
Partes y elementos del uniforme, según Rigo.

Podría tratarse de Cayetano Pellejero, nacido en 1742 en el pueblo de Torre Quemada, en la provincia de Cáceres, que también era agricultor cuando, en diciembre de 1806, se alistó en el regimiento Asturias, que partió hacia Hamburgo en mayo de 1807 con el marqués de La Romana. Desarmado y hecho prisionero tras los sucesos de julio de 1808, fue internado en Saint Flour cuando se le ofreció una plaza en el regimiento José Napoleón el 2 de diciembre de 1809. Asignado a la compañía de voltigeurs del 2º batallón, lo hemos representado con el uniforme que llevaba en el campamento de Utrecht el 7 de octubre de 1811. En 1812, cruzó el Niemen con el coronel Tschudy… Después de eso, no hemos encontrado nada sobre él, pero es muy posible que el desdichado también «permaneció en poder del enemigo».

El chacó es similar al de la figura 12, salvo que el pompón de la compañía está hecho de chenilla de lana verde y junquillo cortado en forma de «granada llameante». El uniforme es el de la figura 14, con collarín y trabillas de hombreras color junquillo. Adornos de barras (fig.7) cortados en tela de color junquillo o verde claro. El mismo adorno se cose en la parte delantera del gorro de campamento (fig. 5).

  1. Charretera. El cuerpo o escudo y los flecos son de hilo verde, la solapa y el listón son de hilo junquillo.
  2. Adorno de barras. Recortado en forma de cuerno de caza, está troquelado en tela de color junquillo o verde claro.
  3. Tahalí. Desarrollado para las compañías de élite por el reglamento de 1 de octubre de 1786, está cortado de piel de búfalo, luego blanqueado, Además del sable-briquet, lleva la vaina de la bayoneta. Las compañías de fusileros tienen el porta-bayoneta unido a la banderola que lleva la cartuchera (ver fig. 16); esta diferencia preocupaba a los oficiales a los que les gustaba un buen manejo de las armas, por lo que en abril de 1791 se intentó uniformizar el equipo colocando la funda de la bayoneta junto a la vaina. En vano, porque la normalización de 1799 volvió a la de octubre de 1786… ¡y así continuó hasta 1845!
  4. Sable denominado «briquet». Con su montura de latón fundido y su vaina de cuero ennegrecido ribeteada de latón, fue desarrollado en el año XI y tiene una longitud total de aproximadamente (0,70 m). Es probable que los granaderos y voltigeurs españoles recibiesen su antiguo sable, suprimido en julio de 1808 y almacenado en los arsenales franceses. Hemos mostrado un modelo basado en un grabado de Suhr (el burgués de Hamburgo) con una montura de latón de dos ramas y un botón soldado en la chapa.
    La dragona de hilo verde y junquillo distingue a los voltigeurs. Los granaderos llevan una dragona de hilo rojo. También hay que señalar que el decreto imperial de 7 de octubre de 1807 suprimió el uso del sable-briquet para los simples voltigeurs, pero, como de costumbre, esta reforma apenas parece haber sido adoptada…
  5. Vaina de porta-bayoneta. Ya perfeccionada en febrero de 1799, estaba cortada en cuero natural y cosida. Se sujeta a la bandolera, o a la bandolera porta-cartuchera, mediante una tira de piel de búfalo blanqueado engarzada en la parte superior de la vaina. Es común a todos los soldados y suboficiales armados con el fusil, ¡faltaría más!
  6. Fusil con su bayoneta. Es el modelo desarrollado en el año XI para los dragones. Hasta 1815 se fabricaron 450.000 ejemplares. Más corto que el fusil de infantería (mide 1,41 m). La boca y la capuchina son de latón, mientras que la granadera es de hierro. La bayoneta, que tiene una longitud total de 46,5 cm, es la del fusil de infantería. La bandolera (originalmente llamada granadera) es de piel de búfalo blanqueado. Su longitud es ajustable mediante una hebilla de latón con hebijón. La parte superior se fija mediante un botón de latón o mediante un cordón cruzado.
Partes y elementos del uniforme, según Rigo.

Nacido en Valencia en 1780, su nombre pudo ser Domingo Sabio, trabajaba como panadero cuando se alistó en un regimiento de infantería español. Tras los sucesos de Jutlandia en julio-agosto de 1808, fue hecho prisionero, desarmado y llevado al Campo de Luxemburgo donde se alistó en el regimiento José Napoleón el 5 de agosto de 1809; tardó 23 días en llegar a Avignon, donde se formó el primer batallón. Midiendo 1,63 m, fue destinado primero a la 4ª compañía de fusileros, luego a la 1ª después de 1810. Lo hemos representado con el uniforme de gala que llevó el 12 de mayo de 1812, bajo las murallas de la fortaleza de Glogau, el día en que los batallones 1º y 4º pasaron revista ante el virrey de Italia, el príncipe Eugenio Napoleón de Francia, acompañado por el general Conde Bourcier. En aquella época, todos los generales eran barones o condes, ¡incluso los que habían tomado la Bastilla en 1789, como el general Hulin!

  1. Chacó. Fue reglamentado en 1810: su fuste estaba recubierto de fieltro ennegrecido, la caperuza plegada, el bourdalou y la visera también eran de cuero ennegrecido. La curiosa placa (fig. 2) y las carrilleras son de latón. Los dorsos de las carrilleras, cortados en escamas, están unidos a una banda de cuero y parten de un rosetón, decorada con una estrella para los fusileros, un cuerno para los voltigeurs y una granada para los granaderos. El cordón (trenzado con hilo blanco para los fusileros) se sujeta a dos ganchos de latón cosidos a la solapa de cuero ennegrecido. Una pieza de refuerzo de cuero se disimulada con la escarapela, que se sujeta con un sutás amarillo sujeto por un pequeño botón de latón. Se trata de una escarapela española de tela roja, no del modelo francés. Una carta del Mayor Doreille, comandante del 1º y del 4º Batallón, fechada el 20 de septiembre de 1811, nos aporta la prueba. Ese día, el comandante pregunta al Ministro de la Guerra si debe conservar su escarapela francesa o llevar el modelo español debido a su nombramiento en un regimiento español. El 4 de noviembre de 1811, el Ministro le respondió que simplemente estaba destacado y que seguía perteneciendo al ejército francés. Si el comandante Doreille había formulado la pregunta, era sin duda porque se había dado cuenta de que sus oficiales llevaban la escarapela española.
  2. Pompones de las compañías. Para distinguirse, cada compañía de fusileros llevaba un pompón, cuyo color es (en principio) fijo desde 1810. Hechos de lana de chenilla, eran generalmente esféricos y estaban montados sobre una varilla metálica que se introducía en la pieza de refuerzo disimulada por la escarapela. En 1812, se hicieron mucho más planas y se denominaron «de lenteja». Muy a menudo, en el centro aparecía el número del batallón, bordado con hilo negro o recortado en tela, con la cifra en el centro. Los colores oficiales son el verde oscuro para la 1ª compañía de fusileros (dibujo a), el azul cielo para la 2ª (dibujo b), el aurora o amarillo para la 3ª compañía (dibujo c), el morado para la 4ª (dibujo d).
  3. Casaca. El corte general es el desarrollado en 1808, con la aparición de las barras ficticias cortadas en dos largos triángulos de tela cosidos sobre las verdaderas. El fondo de paño blanco, que se distingue del verde claro, fue decidido por el decreto del 13 de febrero de 1809. Sin embargo, dejaba en la sombra el color de las barras y el metal de los botones. Fue un informe de la Administración de Guerra, fechado el 2 de marzo de 1809, el que nos dio la respuesta, proponiendo barras blancas con vivos verde claro y los botones de latón. El ministro se limitó a anotar al margen: «approuvé». No hemos encontrado nada relativo a los adornos de las barras fijado a la casaca del fusilero entre 1809 y 1813. ¿Quizás un simple botoncito cosido en la parte inferior de la barra?
  4. Botón. El modelo se puso a punto el 2 de marzo de 1809; en latón, sin duda se utilizó como modelo para el grafismo de la placa del chacó. Se presentaba en dos tamaños: los grandes miden 22 mm de diámetro, los pequeños sólo 16 mm. Cada traje requería 11 grandes (3 en cada falso bolsillo a lo largo, 3 bajo la solapa derecha y 2 en la cintura) y 22 pequeños (7 en cada solapa, 3 en cada portezuela enfrentada y 1 en cada hombro). El chaleco de paño blanco sólo tiene pequeños (10 en la parte delantera, 1 en cada hombro y 2 en cada vuelta cortada recta y abierta por debajo).
  5. Equipo. No teniendo sable, el fusilero lleva solamente la cartuchera, con su cubierta de cuero negro, con la banderola de búfalo blanqueada. Debajo de la bolsa de la cartuchera fijan dos correas de piel de búfalo blanqueadas que mantienen en su lugar el gorro de campamento. Detrás de la caja se cose una martingala de piel de búfalo blanqueado que el fusilero fija a uno de los botones de la cintura para mantener en su lugar el equipo. El porta-bayoneta, de piel de búfalo blanqueado, está cosido en el lado derecho de la bandolera. Tiene una esquina exterior redondeada y, en la mayoría de los casos, una pequeña correa que se abrocha para mantener el hueco de la bayoneta en su sitio. La hebilla de latón y una presilla de búfalo bajo la que pasa la lengüeta de la vaina están sujetas al colgante (fig. 10). Un informe de situación sobre el vestuario y el equipo, fechado el 1 de diciembre de 1813, muestra que quedaban en el taller 778 cartucheras y porta-cartucheras nueva.
  6. Cartuchera.
Partes y elementos del uniforme, según Rigo.
Botón

Aquí tenemos al capitán Mariano Gallardo de Mendoza, que nos dejó unas memorias muy interesantes detallando el final de la retirada de Rusia y la campaña sajona. Este brillante oficial nació en Almería el 7 de agosto de 1788. Al comienzo de la insurrección española, su padre le envió a la escuela militar de Granada. En septiembre de 1808, fue destinado al regimiento de infantería de Almería con el grado de subteniente. Hecho prisionero en julio de 1811 por las tropas del mariscal Suchet, aceptó servir al nuevo «rey» de España, José Napoleón, y se incorporó como capitán al regimiento que lleva su nombre. De paso por París, se hace confeccionar un uniforme y llega al depósito de Maastricht el 6 de noviembre de 1811. Encargado de diversas misiones, no se unió a su batallón en Rusia hasta noviembre de 1812. El reencuentro tuvo lugar en Smorgony el 6 de diciembre. Ajeno a la magnitud del desastre, contempló horrorizado la horda de supervivientes de lo que había sido la Grande Armée y, entre ellos, a los cerca de 160 españoles que habían logrado escapar de los cosacos y del «general invierno» con su largo abrigo de nieve… Gallardo de Mendoza se retiró con ellos con un frío polar. Tras luchar en las calles de Vilna, atravesar Polonia y parte de Alemania, descansa un poco en Erfurt y se dirige, en marzo de
1813, a Coblenza, donde se formó el nuevo 1er batallón del que tomaría el mando de la 3ª compañía de fusileros.

Tras su heroica conducta en las batallas de Lutzen y Bautzen, donde resultó herido, se le concedió la Cruz de Caballero de la Real Orden de España2. Luego vino la terrible batalla de Leipzig, donde, el 16 de octubre de 1813, fue herido de nuevo, la retirada a Erfurt, y después a Hanau y Maguncia. Finalmente, el 1 de diciembre de 1813, llegó a Namur, donde estaba destinado su regimiento. Tres semanas más tarde, mientras permanecía en posición de firmes bajo las murallas de Sedán, el general Tilly le informó de que, a partir de ese momento, ¡sus soldados romperían piedras! Luego emprendió otra carrera militar, pero esa es otra historia…

El uniforme de nuestro capitán era el mismo que el de la tropa, pero de tela más fina y adornado con botones de oro, por supuesto. En sus memorias, Gallardo de Mendoza cuenta que a principios de noviembre de 1811, el servicio del depósito de Maastrich era muy gentil y las mujeres no se amilanaban. También escribió: «(…) nuestro uniforme era precioso, blanco con solapas verdes, charreteras doradas y el chacó, cargado con pesados cordones del mismo metal, pesaba bastante más de un quintal sobre la cabeza: era la moda del Imperio (…)». Podemos añadir que la gola es de cobre dorado con un motivo de plata (¿águila?) en el centro. El chaleco y los calzones son blancos. Botas de cuero ennegrecido con vueltas de color leonado o cortadas en cuero por delante (véase la figura F). El cinturón de búfalo blanqueado (fig. 22) está sujeto por el gran puente de los calzones. Espada y dragona dorados (fig. 23).

En el expediente del regimiento, conservado en los archivos de Vincennes, hay un documento bastante extraordinario: se trata del Devis des quantités d’étoffes, toiles et boutons nécessaires aux confections des différentes parties de l’habillement du régiment d’infanterie espagnol (sic) Joseph Napoléon, redigé en exécution et conformément aux dispositions du décret Impérial du 19 janvier 1812. Esta estimación no deja nada al azar y podemos así reconstruir los uniformes en todos sus detalles.

Uniformes del regimiento, según Rigo.

Pudo llevar este atuendo el 7 de abril de 1813, en Maguncia, el día en que el 1er Batallón que partía para Alemania pasó revista ante el antiguo mariscal Kellermann, duque de Valmy. La indumentaria de nuestro soldado de infantería consistía en una casaca, un chaleco con mangas, pantalones de punto (para las paradas), calzones de lona, pantalones de lona (traje de campaña), un capote y un gorro de servicio. Podemos añadir: un chacó, un par de polainas de media caña negras, un par de polainas de media caña grises, dos pares de pantalones de hilo, dos pares de zapatos, dos camisas, un cuello negro y dos escarapelas.

El chacó, que costaba 9,40 francos, es ahora uno de los más sencillos para los fusileros. Por supuesto, el fuste sigue cubierto de fieltro ennegrecido, la sobrecubierta rebajada, el bourdalou (correa/cinta alrededor del borde inferior del chacó) y la visera son de cuero ennegrecido. El estado de situación sobre el vestuario y el equipo del 1 de diciembre de 1813 indica que todavía hay 11 shakos nuevos en el almacen. La placa de latón fijada en la parte delantera plantea un problema: no sabemos si es la antigua (fig. 2) o el famoso modelo con base inferior estampada en latón. Sin embargo, dado que la Colección Carl y un documento conservado en Berna muestran el Águila apoyada sobre una base de latón, apoyaremos esta teoría; en cuanto a saber que figura al centro de dicha base (¿una «N»?), es un misterio… Aunque las carrilleras siguen siendo de escamas de latón, no hay cordón trenzado en el tocado.

  1. Casaca. Cuesta 24,90 francos y es de paño blanco con vivos verde claro. Las solapas (sujetas al pecho con 13 broches) están forradas de paño blanco con vivos verde claro, lo que permite desabrocharlas y cruzarlas cuando se ordene. Los bajos están forrados de tela blanca, al igual que el collarín, que se sujeta con 3 broches. Los botones de latón, similares a los de la figura 15, son siempre de dos tipos, los más grandes son 8 (4 en cada falso bolsillo largo, 2 en la cintura) y 22 más pequeños (7 en cada solapa, 3 en cada portezuela y 1 en cada hombro). Nótese que el 1 de diciembre de 1813, todavía había 67 trajes nuevos en el almacen.

Placa de chacó del regimiento José Napoleón (diciembre de 1812), conservada en el Museo Histórico de Vilnius (antigua Vilna), esta placa de latón refleja toda la miseria de los supervivientes de la Grande Armée, nos demuestra, por si hiciera falta una prueba, que cada regimiento tiene sus propias particularidades que nada tienen que ver con las órdenes oficiales. (Documento amablemente comunicado y fotografiado por Alain Pigeard).

  1. Adorno de las barras. Troquelado en tela de color verde claro, está cosido a las barras de la casaca.
  2. Gorro de campamento. Se trata del horrible «pokalem» inspirado en las órdenanzas del Antiguo Régimen: copiado de la moda alemana a partir de 1775, nunca gustó a los soldados franceses, que preferían el modelo «a la dragona» (fig. 5), menos funcional, pero como era suministrado directamente por los almacenes generales, había que aceptarlo tal cual. Consiste en una banda circular con vivos de color verde claro donde se cose el casquete, ambos cortados en tela blanca. En la parte decorada con una «N» coronada y con vivos en verde, lleva a cada lado un botón de tela al que se sujeta el barboquejo, que termina en una banda que se abrocha bajo la barbilla; ésta se mete entre la banda circular y los calzones (véase el dibujo) cuando el barboquejo no está colocado. El informe de situación sobre la vestimenta y el equipo, fechado el 1 de diciembre de 1813 nos dice que todavía se guardaban 338 nuevas gorras de campamento en el almacen.
Partes y elementos del uniforme, según Rigo.

Era un normando, Nicolas, Romain Dimpre, nacido en Ruán el 5 de agosto de 1775. El 2 de agosto de 1792, tras el anuncio de La Patrie en danger, nuestro amigo se alistó en las filas del 2º Batallón de Voluntarios Nacionales de la Inférieure de la Seine, que, como resultado de dos reconversiones deviene en la 58ª media brigada de infantería de línea, que se convirtió en el 58º de Línea del Imperio. En septiembre de 1806, pasó al 3er regimiento de infantería ligera con el grado de teniente. En febrero de 1813, era comandante de batallón cuando se le encargó organizar el 1er batallón del regimiento José Napoleón. Siguió distinguiéndose durante la campaña de Sajonia, en particular en la batalla de Leipzig. Dado de baja con su regimiento el 24 de diciembre de 1813, fue transferido al 4e Léger el 6 de enero de 1814. Nuestro normando era un hombre perfectamente honesto, lo que nuestros amigos británicos lo que nuestros amigos británicos llaman hoy un «gentleman». El 14 de mayo de 1810, tras la toma de Lérida, el capitán Dimpre, entonces con el 5e Léger, aunque herido durante el asalto del día anterior, protegió a una joven española amenazada por un grupo de esbirros borrachos que ya habían masacrado a su hermano y a su hermana. Tras matar al jefe de estos borrachos de un tiro de pistola, tomó bajo su protección a la joven Josefina Asuar, que se lo agradeció convirtiéndose en su esposa tiempo después. Por ello, el jefe de batallón Dimpre entendía perfectamente el español.

El 7 de abril de 1813, durante la revista de su batallón, iba a pie junto al mariscal Kellermann. Su chacó, forrado de terciopelo negro, llevaba el pompón blanco del Estado Mayor sobre la escarapela francesa, cuyo blanco estaba tejido con hilo de plata. La base de la placa, las carrilleras y los galones son dorados. Cuando está bajo las armas, su espada cuelga de un arnés de piel de búfalo blanqueado. Cuando montaba a caballo, sus botas de cuero ennegrecido, confeccionadas «à la hongroise» y reforzadas con hilo de oro, eran sustituidas por botas conocidas como «à l’écuyère» y, la mayoría de las veces, su espada era sustituida por un sable que colgaba de los corchetes de un cinturón de caballería ligera.

  1. Casaca. Por supuesto, estaba cortada de una tela más fina que la de la tropa (telas de Louvier, Elbeuf, Sedan, etc.), pero su diseño y colores seguían siendo los mismos (fig. 18), salvo que las barras eran más largas y estaban forrados de cadis (sarga de lana) blanco. Las esperas, la charretera (el comandante del batallón lleva flecos y grandes vueltas), la contra-charretera y los botones son dorados. La «N» coronada, cosida sobre las barras ficticias (retroussis fictifs), está bordada en oro sobre tela de verde claro.
  2. Cinturón de espada, De piel de búfalo blanqueado y casi siempre acolchado, se cierra con una hebilla en forma de S, de latón fundido y dorado, Su longitud es ajustable. Prácticamente invisible, se lleva bajo el traje y el chaleco y a menudo pasa por debajo del gran puente de los calzones.
  3. Espada. Se trata del modelo conocido como «à clavier» puesto de moda hacia 1808-1809, es decir, la guarda está curvada para que que la montura se adapte mejor a la cadera. Montura de latón dorado y fundido, vaina de cuero ennegrecido, caperuza y cerrojo de latón dorado. La longitud total aproximada de 0,92 m. Evidentemente, sería inútil creer que éste es el modelo de uniforme que llevan todos los oficiales. Existen cientos de modelos, pero sus características generales son prácticamente similares: la dragona de empleo en hilo de oro y la borla con flecos dorados.
Partes y elementos del uniforme, según Rigo.

Es posible que este tambor llevara también este uniforme en Maguncia, durante el desfile del 7 de abril de 1813. Su chacó es similar al de la figura E. Su sable-briquet se pasa por un arnés de piel de búfalo blanqueado (fig. 8) sin bayoneta, lo que es normal ya que no lleva fusil. ¡Su sable también carecerá de dragona!.

Para más detalles sobre la bandolera porta-tambor, la cuissière (la prenda que protege el muslo de la pierna izquierda de los tambores), ambas de piel de búfalo blanqueado, y el propio tambor, se remite a los lectores a nuestro artículo sobre el 95º de Ligne (Parte II) en Tradition núm. 39.

  1. Casaca. De paño verde claro con vivos blancos, carece de solapas y se abrocha en el pecho con 9 botones de latón de 22 mm de diámetro (fig. 15). Los mismos botones adornan los falsos bolsillos largos y la cintura. Los botones más pequeños (de 16 mm de diámetro) sujetan las portezuelas de paño blanco y las hombreras. Las barras ficticias cosidas también son de tela blanca. Los adornos de las barras (fig. 19) están cortados en tela de color verde claro. La casaca está forrada hasta la cintura con cadis blanco. Es evidente que los tambores del regimiento José Napoleón no llevan la librea imperial, en la que la «N» y las águilas verticales están junto a la «N» y las águilas horizontales3, mientras que las franjas de la librea están previstas para los tambores de infantería de línea.
Partes y elementos del uniforme, según Rigo.

A la izquierda Escudo de armas de Don José Napoleón, Rey de España y de las Indias, 1808-1814, Aunque pomposo, éste es el título oficial en el Armorial General del Imperio. Cuartelado de las seis reinos de España, el escudo real está coronado y rodeado por la orden del Toisón de Oro. En mayo de 1812, según el Ministro de la Guerra, este escudo aparecía en las cuatro banderas del regimiento. José Napoleón. (Gouache de Rigo)

Se trata de uno de los supervivientes de la terrible batalla de Leipzig que, bajo un cielo bajo y lluvioso, se retiró a Maguncia… Su capote de drap bège (sic), que cruza y se cierra sobre el pecho con 5 botones de madera cubiertos de tela, debe esconder muchas miserias… La espalda tiene dos bolsillos, cuyas aberturas están protegidas por una solapa de tela rematada con dos botones. Los de la parte inferior sirven para abrochar los delanteros con el fin de facilitar la marcha; los de la parte superior se abrochan en dos tiras de tela que, abotonadas entre sí, ciñen la cintura y forman una martingala. El collarín suele llevar una pequeña trabilla para ajustarlo mejor. Con su forro de lona, cada uno de estos capotes costaba 24,63 francos. Según el estado de situación de las existencias del 1 de diciembre de 1813, había 998 capotes nuevos. El chacó de nuestro fusilero está cubierto por una funda de lona encerada, cuyo color varía del negro al marrón. Sus pantalones de lona están ajustados en los tobillos. La pletina y el cañón de su fusil están protegidos de la humedad, siempre fatal para las armas de fuego de esta época.

  1. Aguja. Formada por una fina varilla de hierro unida a una cadena de latón con una anilla en forma de gancho en el extremo, medía unos 25 cm de largo. Indispensable para desatascar la luz de la cazoleta, a menudo obstruida por la pólvora quemada, todo soldado tenía uno, que solía sujetar al segundo botón de la solapa derecha. A menudo, cuando su bolsa se lo permitía, el pasador se convertía en un artículo de lujo, del mismo modo que el anillo de oro en las orejas. En la Vieja Guardia, en particular, la aguja se soldaba a una pequeña granada o a un águila de latón dorado y se utilizaba para sujetar la cinta de seda alrededor de la legendaria «coleta».
  2. Mochila. Se confecciona con piel de becerro peluda que se ha empapado en un mejunje (baño de agua, ceniza y alumbre) para hacerla imputrescible; se ribetea con badana blanqueada y cosida. Forrada con lona sin blanquear, contenía una muda de ropa y un sinfín de objetos más o menos útiles. Cada soldado, suboficial y tambor recibía una. Creada en mayo de 1776, ha sobrevivido a todos los regímenes, cambiando sólo algunos detalles, sobre todo en 1786 y 1801. Después de la generalización del capote se cosieron dos correas de piel de búfalo blanqueado, cerradas con una hebilla de latón o de hierro estañado. En 1812, se confeccionó con una larga correa de búfalo blanqueado que rodeaba por completo la mochila y el capote unido a él, lo que permitía mantener en su sitio utensilios voluminosos como sartenes, coladores, etc. Además, a cada soldado se le entregaba una bolsa de distribución de lona de cáñamo sin blanquear, cuya solapa se sujetaba con una o dos correas de cuero, todo ello sujeto por una correa ajustable de cuero natural.
  3. Fusil con su bayoneta. Se fabricaron más de dos millones de ejemplares, es el famoso modelo 1777, modificado en ciertos detalles en el Año IX, De una longitud total de 1,51 m4, se le puede añadir una bayoneta con vaina larga de 46,5 cm. Todos sus herrajes son de hierro y la baqueta de bufalo blanqueada es ajustable con una hebilla de latón. Este fusil se entregaba a granaderos, fusileros y suboficiales hasta el empleo de ayudante. Hay que recordar que los soldados rasos y los cabos lo llevaban en el brazo izquierdo y los intendentes, sargentos y sargentos mayores en el derecho. También hay que señalar que el armamento de las tropas francesas, y más aún el de los regimientos extranjeros, ha sido siempre muy dispar. Las continuas guerras del Imperio y la desastrosa campaña rusa devaluaron completamente los arsenales, con el resultado de que los fusiles tomados a los austriacos, prusianos o rusos se utilizan a menudo en los regimientos de línea… Para los rusos en particular, el fusil de infantería desarrollado en 1808 era prácticamente idéntico al modelo francés. Desgraciadamente, la brevedad de las victorias francesas en 1812 impidió volver a llenar los arsenales imperiales con ellos. No obstante, hemos dotado a nuestra figura E de uno de estos modelos. Recordemos que todos los herrajes del fusil ruso son de latón.
Partes y elementos del uniforme, según Rigo.

En el estado actual de la investigación, la cuestión de los emblemas del Regimiento José Napoleón es muy confusa. Sólo nos queda esperar que un día una de estas banderas aparezca en una subasta o que un coleccionista privado acepte por fin revelar sus tesoros. He aquí lo que hemos encontrado: el 10 de mayo de 1809, el duque de Feltre, ministro de la Guerra, escribe a su colega Lacuée de Cessac, Ministro de la Administración de Guerra: «(…) como este regimiento no tendrá Águila sino banderas, no debe tener porta-Águila (…)». Por tanto, podemos concluir que, en un futuro próximo, el regimiento dispondría de una bandera por batallón, probablemente portada por un suboficial. En 1812, las nuevas telas con franjas verticales tricolores se distribuyen a los regimientos de la Grande Armée. a los regimientos de la Grande Armée, una carta de la Administración de Guerra, fechada el 13 de mayo, pregunta entre otras cosas: «Se ruega a Su Majestad que haga saber si es su intención que el regimiento José Napoleón tenga un Águila (…)». A la pregunta del Emperador, el duque de Feltre respondió: «El decreto del 25 de diciembre de 1811 establece que el Águila sólo se concederá a los cuerpos de infantería de más de 1.200 hombres. Según esta disposición el regimiento José Napoleón debería clasificarse en esta categoría pero, como en el momento de su formación el cuerpo recibió cuatro banderas tricolores en las que estaban estampadas las armas de su Majestad Católica y que las tropas que lo componen son súbditos de este soberano, creo que no se le debería conceder un Águila y que debería conservar las banderas que posee». Por último, según una nota manuscrita conservada en los archivos del Príncipe de la Moskowa (Bibliothèque du Musée de l’Armée), «una anciana tenía en su colección una bandera verde y blanca del regimiento José Napoleón». Esto es todo, y realmente no basta para reconstruir uno de los cuatro emblemas de este entrañable regimiento.

NOTA: Agradecer a Luis Sorando Muzás su disponibilidad y amabilidad en aclararnos algunas definiciones de las partes de los uniformes que se citan en el texto.

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1En el original: «Andea, província de Andalucía.»

2La Real Orden de España fue creada por José Napoleón el 6 de febrero de 1808. La condecoración consistía en una estrella de oro esmaltada en escarlata con un centro de esmalte azul, suspendida de una cinta escarlata. Por supuesto, la orden fue abolida por Fernando VII en 1814. (N.T.: Jesús Chapela Rey en su libro (ver Fuentes) sobre medallas y órdenes de las Guerras Napoleónicas nos da la fecha del 20 de octubre de 1808 como la de su creación).

3Hemos representado estos dos tipos de trenza de librea en nuestro artículo sobre los pabellones de guardia en el número 64 de Tradition.

4El texto que acompaña a la figura 14 de nuestro artículo sobre los Velites de Turín en Tradition 83 contiene un error por el que pedimos disculpas. Escribimos que el fusil de los Velites medía 1,61 m de largo cuando en realidad medía 1,51 m.


Fuentes:

1 – «Le Régiment Joseph Napoléon. Les Espagnols dans la tourmente…» – Albert Rigongaud «Rigo», en «Tradition Magazine» nº 88 – Mayo 1994, pp. 22-30

2 – «Les espagnols de la Grande-Armée» – Le Commandant P. Boppe, Ed. Berger-Levrault et Cie, Paris /Nancy, 1899

3 – «Medallas y Órdenes de las Guerras Napoleónicas» – Jesús Chapela Rey, 2022

Imágenes:

a – «Le Régiment Joseph Napoléon. Les Espagnols dans la tourmente…» – Albert Rigongaud «Rigo», en «Tradition Magazine» nº 88 – Mayo 1994, pp. 22-30

b – www. todocolección.net

3 comentarios sobre “El regimiento José Napoleón. Los españoles en la tormenta… (y II), por Albert Rigondaud «Rigo»

    1. Muchas gracias, José Manuel, en todo caso muchas gracias a vosotros por su lectura y encantado de compartirlo. Y la verdad es que ni de 1806 ni de 1809. El texto tenía una errata, Rigo da la fecha de 6 février 1808, yo había transcrito por error 1806, pero Jesús Chapela en su libro sobre Órdenes y Medallas, da la fecha del 20 de octubre de 1808 como la de creación de la condecoración. El 6 de febrero tampoco podía ser porque José fue proclamado rey en la Asamblea de Bayona el 7 de julio de 1808, por lo que entiendo que la fecha del 20 de octubre debe ser la correcta. Este enlace habla específicamente de dicho Decreto:

      https://www.coleccionesmilitares.com/medallas/actualizaciones/ORE.pdf

      Y, por favor, nada de disculpas, un placer poderte contestar… Sin comentarios o preguntas los blogs resultan un tanto anodinos.

      Un saludo,

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