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«… Con los austriacos en retirada, una vez más el camino a Viena quedaba abierto y en la tarde del 13 de noviembre, los carabineros marcharon hacia la capital austríaca. Entonces Napoleón condujo a su ejército a unos 70 kilómetros al norte de Viena, atrayendo al ejército austro-ruso de Kutuzov -en el que estaban presentes distraídamente el emperador de Austria y el Zar de Rusia- que intentaba rodearle.
La batalla decisiva que siguió cerca de Austerlitz el 2 de diciembre fue la obra maestra táctica de Napoleón; su asalto perfectamente sincronizado dividió el centro del enemigo y destruyó su ala izquierda. La división de la caballería de Nansouty luchó en la izquierda del centro francés, entre los pueblos de Jirshikowitz y Blaswitz. La brigada de carabineros cargó con tanta furia que después de unos minutos, el enemigo fue arrojado atrás hacia su segunda línea de defensa y dejando su artillería a los soldados franceses victoriosos. El General Nansouty, que cargó a la cabeza, dijo a los carabineros tras la batalla que nunca había visto en su carrera una carga tan buena.»1

UN POCO DE HISTORIA
Orígenes
A mediados del siglo 16, el comandante francés Jean d’Albret adoptó la costumbre española de armar a algunas tropas de caballería ligera con una versión más corta del arcabuz de la infantería. El uso de esta todavía bastante novedosa arma (en francés carabine) también dio a estos jinetes un nuevo nombre: inicialmente carabins y, posteriormente, carabiniers. Ellos precedieron a los dragones en el papel de soldados que viajaban a caballo, pero podían pelear tanto montados como desmontados.2
Época Napoleónica
En la época napoleónica se consideraron la élite entre todas las formaciones de línea de caballería pesada francesa, los dos regimientos de Carabineros montados tenían un aspecto muy similar a los Granaderos a Caballo de la Guardia Imperial, pieles de oso, abrigos azules largos, etc., y montaban exclusivamente en grandes caballos negros antes del año 1813. Fueron utilizados principalmente en forma idéntica a los coraceros, sin embargo, el ser (inicialmente) sin armadura, eran menos adecuados para el combate cuerpo a cuerpo en comparación con sus hermanos blindados. Cabe señalar, sin embargo, que la caballería pesada sin armadura era la norma en Europa durante la mayor parte de la guerra napoleónica, siendo los franceses los primeros en reintroducir la coraza anterior y posterior. En 1809, horrorizado por sus pérdidas en sus encuentros con los ulanos austriacos, Napoleón ordenó que se les dotara con armadura. La negativa de los carabineros en copiar a los coraceros -de una élite menor- llevó a que les fuera dada una armadura especial, con sus cascos y corazas enfundadas en bronce para darles un efecto visual añadido. Pero esto no impidió que fueran derrotados por los coraceros rusos en Borodino en 1812 y entraran en pánico ante los húsares húngaros en Leipzig el año siguiente.3
LA FIGURA
La figura se inspira en un cuadro de Jean-Baptiste Édouard Detaille, «Retour de carabiniers de la charge«, aunque el gran pintor francés realizó varios cuadros con el mismo motivo, un jinete volviendo hacia sus líneas con una bandera conquistada, al tiempo que salta los restos de un cañón.
La miniatura es un Carabinier general de resina de la marca Verlinden, de un tamaño de 120 mm, y el cañón inicial que colocamos era una réplica propia de un modelo en metal. El montaje de la figura nos dio algo de trabajo para componer la figura a caballo, ya que, a esta escala, las figuras son grandes y las dos mitades del cuerpo no encajaban bien entre sí, pero con paciencia y masilla nos apañamos. Luego pintamos la figura con acrílicos de Vallejo y Citadel. Se cambió el motivo original de la figura que blandía una espada recta por una bandera en plástico de 1 mm a escala, haciendo varios cortes en su extremo y dándole la forma con un secador de aire caliente.
La figura del general se distingue por su coraza, más elaborada y de diferente material que la de los soldados de tropa, la mantilla de la silla y por esta misma, aunque la de un capitán también sería similar. El color del caballo también se cambió, ya que las tropas de carabineros franceses normalmente montaban grandes caballos negros de gran calidad, entre los mejores del Imperio. De hecho esto fue así hasta la desastrosa campaña de Rusia de 1812. Los cornetas montaban caballos grises. En el período 1813-1815 debido a la acuciante escasez de monturas, los criterios fueron más flexibles y se montaron caballos negros, marrones y bayos oscuros.4

De hecho, visto el tamaño final de la figura y el del caballo, creo que en comparación el del caballo es sensiblemente inferior al que tenía que haber tenido, pensando siempre en el concepto de caballo grande, pero bueno…
La bandera rusa del cuadro de Detaille no logré localizar a qué regimiento pertenecía, así que intuyo que no fuera un modelo genérico hecho por el pintor para no herir susceptibilidades. Si alguien es aficionado a la vexilología, le dejo como desafío que lo averigüe; en su lugar la reemplacé por la que llevaba en dicha época el Regimiento de Granaderos de Moscú.
Por último se cambió la peana que venía de fábrica por una base más elaborada, e intentando que se apoyara solo en sus patas traseras, con la inclusión de un trozo fino y alargado de hierro. Con el tiempo, por el peso de la figura y el poco agarre del anclaje casero, esta fue abatiéndose progresivamente y perdiendo la sensación de «salto», por lo que se incluyó una varilla de metacrilato par frenar la caída de la figura.5




LA FIGURA RENOVADA
Esta entrada y el texto que la acompañaba los realizamos hace ya más de once años6, por lo que siempre nos había quedado el gusto de haber enmendado algunos de los errores del montaje de la figura, al menos los más manifiestos, como la caída de la figura por un incorrecto anclaje a la base o las riendas de plástico que pusimos en su momento que se veían poco reales para esta figura en movimiento. En primer lugar, separamos la figura de la base y decidimos colocarla en una base más pequeña y alta, colocando los restos de la cureña y la rueda del cañón en un extremo. Prescindimos del cañón, no quedaba sitio material para colocarlo y prolongamos el anclaje original de una de las patas del caballo con un palito de madera adicional para intentar darle más agarre. Las riendas de plástico ahora son de papel, pintado y barnizado, más fáciles de colocar y adaptar y sin ese brillo adicional del material original.





- «Napoleon’s Carabiniers» – Ronald Pawly & Patrick Courcelle, Osprey Publishing, MAA 405 ↩︎
- Ídem ↩︎
- en.wikipedia.org/wiki/Grande_Arm%C3%A9e#…8Horse_Carabiners.29 ↩︎
- http://napoleonistyka.atspace.com/French_Cavalry.html#_carabiniers ↩︎
- Texto de la entrada original del 19 de diciembre de 1014. ↩︎
- La revisión de la entrada es de fecha 7 de febrero de 2026 ↩︎

