Miniatura. «Lubeck, 1806. Joy of being alive»

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La película de «Los Duelistas» (1977), de Ridley Scott, trasladando a la pantalla la novela de Joseph Conrad, ha sido unánimemente alabada por su fidelidad en la recreación de la época napoleónica, sus ajustadas interpretaciones, la reproducción del vestuario y los uniformes así como la coreografía de las luchas con espada. En su momento ya tratamos sobre la película en nuestro blog, por lo que quisimos reproducir tan solo un momento concreto de la misma, la escena del duelo a caballo, que se desarrolla en una arboleda entre la bruma matinal con un almuerzo campestre de los curiosos asistentes como peculiar telón de fondo. Al final, por cuestiones de composición de la escena y las figuras, optamos por una imagen posterior a la del duelo a caballo, aquella donde el personaje del húsar Armand d’Hubert (interpretado por Keith Carradine), saliendo vencedor del duelo y viendo una carreta atravesada en el camino de vuelta decide saltar por encima de ella, con gran fastidio de la gente que la estaba reparando y que se había tenido que apartar precipitadamente de la acometida del jinete.

Esos raros momentos en la vida en que la alegría de sentirse vivo nos da una subida de adrenalina aunque sea para hacer una pequeña o gran locura. 

LA ELABORACIÓN DE LA ESCENA

Partimos de unas figuras y partes de kits de las marcas Historex y Nemrod, en concreto un cazador a caballo de la Guardia, un oficial, un paisano con sombrero y un chico. Hasta el momento no había trabajado con figuras de Historex o Nemrod, a pesar de ser una marca de referencia en figuras del Primer Imperio: tienen unos kits casi ideales, con mucha variedad en poses y recambios de figuras, caballos y accesorios con gran detalle en los acabados, a una escala similar a 1:32 o un poco mayor.

La figura del cazador nos sirvió prácticamente toda, excepto la pelliza (la chaqueta típica de los húsares) que tuvimos que hacerla de nuevo –excepto una de las mangas- con masilla bicomponente (en este caso de Tamiya).  Comentar que el cuello de la chaqueta está demasiado ajustado, por algunas reproducciones y la propia película, la caída de la prenda era mucho más abierta y alejada del cuello, aunque el kit de Historex original que utilicé para otra figura tampoco difería demasiado. También hubo que variar el ángulo de las rodillas, más cerrado, ya que el jinete se abate en dirección al cuello del caballo cuando realiza el salto. Uno de los paisanos, con sombrero y barba, es original de Nemrod sin ninguna modificación; el otro paisano era de origen un oficial con bicornio de Historex, que reconvertimos al paisano que sostiene la rueda del carro, y el chico que observa la escena està hecho con masilla y alma de alambre, recortando una cara de otro kit de Historex. 

El caballo también es de Historex ensamblando partes de otros kits para reflejar la acción del salto. También está modificado con masilla Tamiya y con la mantilla del cazador a caballo de la que aprovechamos solo la mitad trasera, ya que en la escena de la película no se aprecian en la parte delantera las pistolas de arzón.

Para reproducir el carro que aparece en la escena, adquirimos en su momento un kit de carro de granjero de la 2ª Guerra Mundial de la marca ucraniana Masterbox. De hecho poca cosa pudimos aprovechar: por lógica, un carro de granja casi 150 años posterior a la época que tratamos, poco tendrá que ver en su estructura, mecanismo de giro y herrajes, con un carro de principios del s. XIX. Por lo que a excepción de los cubos de las ruedas y los ejes con los montantes verticales que parten de ellos, el resto de piezas se han hecho aparte, con trozos de maderitas y DM. El DM lo utilizamos para la base del carro, ya que prácticamente queda casi oculto por la carga y la base del carro del kit era mucho más corta que la que necesitábamos.

El cargamento (trigo?) que lleva el carro son simplemente hilos sintéticos amarillos cortados de una cabeza de escoba, que se asemejaba por el tono. Quizás tendrían que haber sido más estrechos o cortados más cortos, darles alguna tonalidad marrón, pero lo que me interesaba sobre todo era que diera sensación de volumen y desorden. Otro reto ha sido el que quedaran más o menos sujetos a la base y paredes del carro, proyectando una mezcla de pegamento y agua, la solución usual, pero en varias fases a medida que iban aumentando las capas. Con todo hay trozos que han quedado sin sujetar por temor a que la proyección del pegamento aguado nos arruinase la pintura del carro.   

La base redonda de madera barnizada se adquirió en una tienda de bellas artes y debe ser de las pocas ocasiones que he optado por no tener que barnizarla yo, por lo que en esta ocasión el acabado final es bastante mejor. Para el terreno realizamos parte de un camino con  masilla Das Pronto, aunque el trozo semihundido por el paso de los carros quizá nos quedó demasiado pronunciado comparando con el de la escena de la película.

La hierba iba a ser pegada electrostáticamente, que hubiera sido quizás la mejor solución, pero recordé que me quedaban unos trozos de hierba comercializada de un paño cuadrangular para maquetas ferroviarias que quedan muy realistas en su acabado, por lo que opté por esta segunda opción. No la había utilizado hasta ahora y como tenía pocos trozos, opté por colocarla solo en los trozos en los que había hierba. El acabado final no me ha satisfecho porque se ve como un acabado de moqueta, a pesar de tapar los laterales con restos de la misma hierba. Creo que he visto algún video en YouTube donde forraban todo el terreno con este tipo de hierba y hacían pasar el terreno del camino por encima, y seguramente hubiera quedado mejor, por lo que para otra vez (si la hay) ya se como no hacerlo.

El pintado del camino de la base, figuras y caballo con acrílicos de Vallejo y Americana. Los paisanos poco secreto tienen, con tonos preferentemente marrones y grises. El húsar interpretado en la película por Keith Carradine, lleva un uniforme que por sus colores correspondería al de un oficial del 3º regimiento de húsares. Los uniformes de este regimiento eran de un color denominado Gris Argentino, que algunos interpretan (Jouineau en sus libros de uniformes de 1804-12 sobre los húsares) que tenía más de color azul que de color gris que es el que semeja en la película, por lo que he optado por un gris que pudiera tener un tono más azulado y oscuro, aunque siempre es complicado obtener colores que se ven en la pantalla de un ordenador o en un libro comparándolos con los tonos de pintura comercializados y, sobre todo, finalmente cuando la pintura se ha secado en la figura. Obviamente se pueden hacer mezclas entre colores, pero siempre entramos en el terreno del ensayo-error y las tonalidades, en definitiva, también dependen de los (buenos o malos) ojos con que se perciban.

LA ESCENA

   

Miniatura. «Alrededores de Aspern, mayo de 1809»

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EL PROCESO

El emperador y su Estado Mayor (Myrbach)

La idea para montar esta escena partió de una viñeta del famoso pintor e ilustrador austriaco Felician Myrbach, que reproduce un momento en el que Napoleón se encuentra con su Estado Mayor en una fábrica de ladrillos de la época. La ubicación del lugar en concreto la podéis situar en el contexto del campo de batalla de Aspern-Essling gracias a un mapa del excelente blog “Obscure Battles”

La batalla de Aspern-Essling ha tenido una gran significación en la época napoleónica por ser la primera batalla en la que Napoleón era derrotado como emperador estando en el campo de batalla, en el transcurso de una más que irregular campaña de las tropas imperiales en tierras bávaras y austríacas que podéis rememorar, por una parte, con la interesante conferencia de Jonathan Abel que tratamos hace escasos meses en el blog, y por otra parte con la apreciable lectura de «La Batalla», la encomiable novela histórica que Patrick Rambaud dedicó a esta cruenta batalla y a la que le dedicamos también una entrada en su momento. 

La base y estructura iniciales, que fueron desechadas, aunque pudimos aprovechar los trozos del muro.

El pensamiento inicial era aprovechar una base octogonal reconvertida, que había hecho hace tiempo a partir de una tabla redonda de madera. La base tenía la ventaja de agrupar la escena y las figuras con el centro en la figura de Napoleón, más o menos como la escena de Myrbach. El problema es que los muros también se habían de adaptar a la base octogonal (que no quedaba muy realista), o hacer solo una parte más pequeña, por lo que en pleno proceso de construcción de los muros deseché finalmente la idea. El muro tenía que ser el que configurase la dimensión de la escena, así que volviendo a un terreno más tradicional, nos apoyamos en una base rectangular de DM de 3 mm (lo que nos provocaría un problema a posteriori debido a su escaso grosor). 

En la parte superior la base con una disposición inicial de las figuras. El horno iba a ser redondo y con un muro perpendicular más extendido. La pequeña estructura que utilizamos para realizar los ladrillos (alrededor de unos 400) con la clásica arcilla para manualidades.

El kit de las figuras es la referencia 6872 de la marca Italeri, a escala 1:32, a la que añadimos un par de figuras modificadas de otro kit de la misma marc y un mameluco también modificado de la marca Almirall Palou. Todas las figuras son de resina, menos el mameluco que es de metal. Los kits de la casa italiana Italeri tiene la ventaja de tener figuras a 1:32 (aunque cada vez más escasas, ya que la marcas se decantan por el 1:72 para wargames) con precios asequibles que para este tipo de escenas, sin muchas pretensiones, son perfectamente utilizables, si no nos importa que las reproducciones de los uniformes no sean en muchos casos todo lo fidedignas que pudieran ser. Asimismo aprovechamos algunas piezas de kits de la marca Historex para la figura del Chasseur à cheval de la Guardia a caballo que tuvimos que retocar, ya que las figuras de Historex son un poco más grandes que las de Italeri.

La figura del Chasseur a caballo (en realidad un artillero de la Guardia sentado) transformada para adaptarla a la montura del caballo. El penacho del colback, manto y silla del caballo son de la marca Historex, que hubo que recortar para poder adaptarlos en lo posible a la escala del caballo, otro kit de Italeri. El Emperador esperando su puesta en escena.

Normalmente hago escenas y pinto figuras a escalas más grandes (120 mm), aunque supongo que poco a poco me voy a decantar más por las figuras de 54 mm sobre todo para las escenas o dioramas, por una simple cuestión de espacio. El hecho de poder pintar figuras a escalas más pequeñas tiene su aliciente en el hecho de poder completar varias figuras en un espacio de tiempo más reducido (obviamente dependiendo de la finura del acabado deseado), gastando menos pintura y obviando muchos detalles que son más evidentes a una escala mayor. Un ejemplo de ello es la casi total ausencia de luces o sombras en las figuras, salvo en el mameluco o el caballo de Napoleón. Los colores son básicamente acrílicos de Vallejo y Americana y algunos tintados con la serie de Vallejo Game Color.

Apoyamos la estructura del muro en una pieza de DM de 3 mm cortada con la silueta del muro. El pegamento puede ser cola blanca sin más. Una vez completado el muro lo repasamos todo con masilla Das Pronto aguada y añadimos la estructura del cobertizo.

El muro está hecho a partir de algunos trozos del muro octogonal original, que se han prolongado hasta la extensión deseada, con una base de DM. Son todas las piezas que pertenecían a uno de esos kits de montaje que se comercializan desde hace años, en concreto de una iglesia románica que desmonté hace tiempo. El proceso es laborioso, ya que las piezas no son regulares, por lo que hay que ir recortando cada una para poder hacer las hiladas lo más regulares posibles. Como el color de la piedra quedaba muy desigual, repasamos con pasta Das Pronto muy diluido toda la parte visible del conjunto, al tiempo que rellenamos los huecos. Posteriormente le aplicamos lavados de pintura negra más o menos diluida, para darle una apariencia más antigua por el paso del tiempo. La parte del horno donde se cocían los ladrillos la oscurecimos más por el efecto del humo, aunque probablemente no fuera tan pronunciado el efecto. 

El terreno, elaborado con papel maché. Una solución rápida aunque tiene el inconveniente que hay que dejar secar el conjunto como mínimo 2-3 días, dependiendo del grosor. El muro se aclaró posteriormente con un algodon húmedo para poder rebajarle quitarle el aspecto final, demasiado blanquecino.

El terreno está elaborado a partir de una capa de papel maché a la que le terminamos con una capa de Earth Texture, de Vallejo y con algunas áreas con pincel seco para aclarar la superficie. La vegetación está aprovechada a partir de varias bolsitas para belenes y hierba artificial, por lo que, si uno no es muy fetichista con el tema de la vegetación, es una solución factible a la que uno se puede acoger.  

Finalmente el problema que comentábamos con el escaso grosor de la base es que se ha ido levantando por sus extremos debido a la humedad acumulada, a pesar de que la barnizamos previamente pero no en los laterales, por lo que es un aspecto a tener en cuenta en estas escenas.  

La escena finalizada, con algunas figuras ya colocadas.

Hemos tenido una experiencia agradable, montando y pintando la escena, y que nos encaminará, esperamos, a un futuro proyecto de escena mucho más grande que queremos dedicar a la campaña de Francia de 1814, que tenemos en la recámara para un año de estos, esperemos no tan convulsos como los actuales.

LA ESCENA

Miniaturas del Museo del Ejército (Toledo)

Tiempo de lectura: 5 minutos

Visitamos esta semana la exposición dedicada al mundo de la miniatura militar que se encuentra en el Museo del Ejército en el famoso Alcázar de Toledo, y que alberga en sus vitrinas una gran representación de figuritas militares de varias épocas. en varias escalas y formatos, y cuyos soldados y escenas dedicadas mayormente a la Guerra de Independencia os pasamos a detallar a continuación en una breve muestra de dicha exposición.

OBRA ESCOGIDA EXPOSICIÓN

Matrices para la elaboración de diferentes figuras
Ambulancia de campaña y cuerpo médico. Francia, 1804-1812.
Berlina de Napoleón con su Guardia Imperial. Historex. Plástico y pigmentos.
Detalles del diorama superior.
Oficiales y soldados españoles y franceses de la Guerra de Independencia, 1808-1814.
Ramón Labayen, c. 1970. Plomo y pigmentos.

A comienzos de los años 60, el artesano valenciano Ángel Comes, fundó la casa Alymer, a quien se debe la fabricación de los célebres soldados «miniploms». Sus figuras, a escala de 20 mm, se hicieron muy populares a nivel internacional, destacando las series históricas que representaban soldados de los Tercios de Flandes, tropas napoleónicas, o una extensa gama de guerreros de la Antigüedad provistos de carros de guerra, elefantes y demás armamento.

2. Regimiento de Toledo de Infantería de Línea, 1808; 3 – Regimiento de Borbón de Infantería de Línea, 1808; Abajo. Regimiento de la Reina / Pérez Arias, c. 1970. Plomo y pigmentos.
4. Batallón de Infantería de Voluntarios de Barcelona, 1808; 5. Voluntarios de Barbastro, 1808;
Abajo. Regimiento de Suizos de Reding / Pérez Arias, c. 1970. Plomo y pigmentos.
6. Regimiento «Ultonia» de Infantería de Línea, 1808: 7. Regimiento «Zaragoza» de Infantería de Línea, 1808; Abajo. Regimiento de Dragones de Numancia / Pérez Arias, c. 1970. Plomo y pigmentos.
Superior. Carro «Wurst» de la Artillería de Línea. Francia, 1804-1812. Historex. Plástico y pigmentos;
Inferior. Fragua de campaña de la Artillería de Línea. Francia, 1804-1812. Historex. Plástico y pigmentos.
Diorama de las tropas del Marqués de la Romana en Dinamarca, 1807. José Almirall y Ramón Labayen.
c. 1970. Plomo, escayola y pigmentos.

El coleccionista Eduardo Bartrina realizó este colorido diorama que representa la expedición que las tropas españolas, capitaneadas por el marqués de la Romana, realizaron a la península de Jutlandia (Diamarca) con motivo de las guerras napoleónicas.

Las figuras de a pie ideadas por Bartrina fueron fundidas en el taller barcelonés de José Almirall, mientras que los caballos en parada fueron fabricados por el miniaturista Ramón Labayen en San Sebastián.


Fuentes:

1 – Paneles exposición Museo del Ejército (Toledo)

Imágenes:

a . Fotografías del autor.

Miniatura. Garde d’Honneur, 1813, por Serge Morisse

Tiempo de lectura: 10 minutos

Los que nos seguís habitualmente en El Rincón de Byron sabéis que tenemos afición por el mundo de las miniaturas y de las figuras napoleónicas, sean trabajos propios o de terceros. Ya hacía unos meses que no publicamos nada relacionado con este querido apartado de nuestro blog, por lo que hoy nos desquitamos y nada menos que con una figura creada por Serge Morisse, de «Les Chevaliers du Centaure«, un grupo de miniaturistas franceses con varias creaciones de gran calidad del Primer Imperio, por lo que esperamos que esto también sea un acicate para acabar algunos proyectos que tenemos entre manos y que esperamos publicar próximamente, con permiso de esta pandemia que nos azota todos.

Serge Morisse nos ha cedido amablemente un reportaje completo del proceso de creación de una de sus figuras, un sargento del 2º regimiento de Guardias de Honor, en el año 1813, una unidad francesa de tardía creación durante el Imperio napoleónico, después de la funesta campaña de Rusia, y que participó puntualmente y con suerte desigual en las últimas campañas del Emperador.

Os recomiendo su visionado a todos los que sois aficionados a las figuritas militares en general y a las del periodo napoleónico en particular, ya que no es muy habitual poder ver una creación completa desde su inicio. Normalmente en las revistas especializadas vemos la figura terminada, pintada con mayor o menor acierto por parte del artista, pero quedan en el olvido todas las horas empleadas la investigación de la indumentaria de dichas figuras, muchas veces con tintes detectivescos, y ya en la práctica las incontables horas empleadas en modificar piezas, enmasillar, lijar, cortar, volver a enmasillar, lijar, etc. Y por último el pintado de la pieza que como se dice, es la que nos hace cobrar vida a la figura, pasando y repasando con paciencia franciscana hasta el rincón más escondido de la misma. Sin más dilación, os dejamos para que podáis disfrutar esta figura de sargento de Gardes d’Honneur, en 1813, realizado por Serge Morisse.

La figura ya terminada, con su caballo abrevando en una pequeña charca.

UN POCO DE HISTORIA

Garde d’Honneur (a)

Estamos en el año 1813… Habiendo regresado de Rusia, a Napoleón solo le quedan los restos de su Grande Armée. Todos los países, coaligados de nuevo, se volverán a alzar contra él. Es necesario rehacer urgentemente un ejército y el Emperador va a ponerse rápidamente a la tarea. Son necesarios 180.000 hombres. Hacen falta jinetes, caballos, equipaciones y, se sobreentiende, dinero.

Napoleón, rescatando un antiguo proyecto con los gendarmes de ordenanza, apelará a las familias nobles y a la rica burguesía para formar un cuerpo de élite de caballería ligera: los Guardias de Honor (Gardes d’Honneur).

Las familias ricas que no tenían candidato pagaban una tasa que permitía proveer un fondo para equipar a los voluntarios de familias más pobres. En años precedentes, los jóvenes ricos evitaban la conscripción pagando para que alguien los reemplazara. Pero para esta nueva leva de un cuerpo de élite ya no hay sustitutos posibles, por lo que las protestas serán numerosas.

Sin embargo, logran formarse cuatro regimientos, cuyos coroneles serán generales bregados en las Guerras Napoleónicas, nombres de la talla de Saint-Sulpice o el conde Lepic. Pero a medida que se bajaba en el escalafón, los cuadros de subalternos resultaron ser muy defectuosos, las tropas recibieron poca formación y la motivación de estas últimas, muy heterogénea y con escaso esprit de corps: en este teórico cuerpo de élite, confluirán orgullosos reclutas franceses, soldados holandeses inclinados a la deserción, italianos con grandes dosis de rencor y gran parte de nobles despectivos y abiertamente hostiles hacia el Emperador. Se considerarán Guardia por el sueldo que recibirán, porque estarán encuadrados de hecho en la Guardia, pero no serán nada bien aceptados por esa Guardia Imperial que por historia y trayectoria de sus soldados ya había constituido su propia y exclusiva nobleza.

En 1813 combatirían poco, aunque los primeros escuadrones estuvieron presentes y vieron acción en Leipzig y Hanau. En 1814 ocuparán algunas plazas fronterizas con Alemania que habrán de ceder ante la invasión aliada. No obstante, su hecho más brillante se producirá en la batalla de Reims, el 12 y 13 de marzo de 1814. En la abdicación de Napoleón, un gran número de Guardias serían incorporados en el cuerpo de la Maison du Roi. En los 100 días de la última aventura de Napoleón, solo se encontraron 87 antiguos Guardias entre todos aquellos que siguieron postreramente al Emperador. [1] 

 

LA FIGURA

Os mostramos algunas imágenes del proceso de creación, cuyo desarrollo en su totalidad os adjuntamos al final de este capítulo en formato PDF y una nota breve de la trayectoria del autor que ha tenido la deferencia de cumplimentarnos, junto con alguna fotografía propia. 

Todo el proceso en YouTube, en la página de Cavaliers PREMIER EMPIRE:

Y en versión escrita:

  PDF Garde d’Honneur, 1813, por Serge Morisse

 

 


 «Mi descubrimiento del mundo de la figurita fue juntamente con mi hijo, usando los moldes de la marca PRINCE-AUGUST, del Primer Imperio. Luego, me incorporé a la asociación «Les Chevaliers du Centaure» en Couëron (Francia) en 1997. Formé parte de su Consejo de su Administración de 1998 a 2013 y regresé en 2016.

Fui uno de los organizadores de las siete ediciones del «Open de Bretagne de la Figurine» en Couëron que tuvo lugar entre los años 2001 a 2013. Luego del «Open de l’Ouest»  en 2018.

Los primeros proyectos de estos jinetes en escala 1/10 se llevaron a cabo con la ayuda de Jacky Bonneau y Gilles Paternostre. Habiendo logrado encontrar algunos jinetes y figuras de la marca CIMIER antes de que esta cerrara su almacén, los estoy aprovechando como base para mi trabajo. Los uso, los corto, los modifico o completo con repuestos de otras marcas como ANDREA, PEGASO, VERLINDEN, ALEXENDROS MODELS, Atelier MARKET, AIGLES IMPERIALES, MITCHES MILITARY MODELS, CGS MILITARY FIGURES… Y lo que no existe, es simple, ¡solo tienes que crearlo!

Gracias a los consejos de gente como Jacky, Gilles, Jean-Claude Colrat e Yves Martin, pude realizar varias figuras como un zapador de húsares, un dragón de élite herrero, un oficial de ingenieros, un húsar con un infante en la espalda durante la Acción de Texel el 21 de enero de 1795 y un sargento de Guardias de Honor en 1813. Otra fuente de encuentro y discusión es el “Forum des Figurinistes”. Trabajo en dos proyectos al mismo tiempo, ya que puedo cambiar entre ellos cuando me tropiezo con un problema técnico o de uniformología. Actualmente necesito aproximadamente unos 18 meses para completar dos proyectos. Dedico un tercio de este tiempo a la investigación, el segundo tercio a la escultura y el resto a la pintura.

Desde entonces, Louis-Michel Martinez (INKERMANN) se ha unido a nosotros en «Les Chevaliers du Centaure». Y ya está, levantamos el vuelo: Siete músicos a caballo en Dresde en 1813, un húsar admirando su belleza frente a un espejo, Bonaparte con tres jinetes en Egipto, el cuadro de Gericault, un trompeta de artillería de la Guardia en bronce, figuras de Napoleón, Murat, un avantrén de artillería y otros proyectos. También tengo fuentes complementarias de información con Jean-Yves Forthoffer y Guillaume Bretegnier.» 

Serge Morisse (a la izquierda), con sus compañeros y algunas creaciones en curso.

Fuentes:

(1) – «Soldats et Uniformes du Premier Empire», François Guy Hourtoulle, Jack Girbal y Patrice Courcelle, Histoire&Collections, París, 2004

Imágenes:

a) – By Scan by NYPL – https://digitalcollections.nypl.org/items/510d47d9-99ce-a3d9-e040-e00a18064a99, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=46768847

b) – Fotos propiedad de Serge Morisse

Miniatura. Capitán 4º húsares 120 mm

\»For the hussars \»The world was divided by them into two parts, the happy zone, in which the vine grows, and the detestable zone, which is without it.\»

Albert-Jean-Michel de Rocca, 2e Hussars

UN POCO DE HISTORIA

El Regimiento fué creado en 1776 con el nombre de Húsares Sajones, y posteriormente fué nombrado como 4º Regimiento de Húsares en el año 1791. En 1792, tras la Revolución y la posterior emigración, otra unidad, el 5º de Húsares (que había sido creado en 1793 por el Duque de Chartres como Regimiento Coronel-General de Húsares debido al rango que tenía el primero) se convirtió asimismo en el 4º Regimiento de Húsares por Decreto de 4 de junio de 1793.
La unidad combatió ininterrumpidamente en la Península a lo largo de toda la guerra (1808-14) encuadrada en el 3er cuerpo de ejército – después llamado Armée d’Aragon- mandado por Suchet. Cubrió las operaciones externas de los sitios de Zaragoza, Lérida, Tortosa, Tarragona, Sagunto y Valencia, y combatió en Margalef, Sagunto, Castalla y otras acciones menores, siempre en tierras de Aragón, Valencia y Cataluña.

Batallas y combates del Regimiento (1792-1815)

1792: Valmy y La Croix-aux-Bois
1793: Maastricht, Aldenhoven, Tirlemont, Hondschoote, Wattingnies
1794: Fleurus
1795: Langenheim
1796: Bloqueo de Maguncia
1797: Paso del Rín Neuwied
1799: Altiken, Winterthur y Zurich
1800: Neubourg, Ampfingen y Hohenlinden
1805: Austerlitz
1806: Jena y Lubeck
1807: Liebstadt y Mohrungen
1809: Alcañiz y Belchite
1811: Estella, Chiclana y Sagunto
1813: Yecla y Coll d\’Ordal
1813: Gross Beeren y Leipzig
1814: Lons-le-Saulnier, Saint Georges y Lyon
1815: Ligny and Waterlo

LA FIGURA

Representa un capitán del 4º de Húsares en traje de gala, de la marca Verlinden. El primer problema que se planteó fué el de la uniformidad, ya que la figura sólo viene con una foto de un modelo pintado sin ninguna guía de colores ni referencia alguna. Tras consultar alguna bibliografía sobre el tema se llega una pseudo-interpretación de cómo debía ser, ya que hay múltiples variantes en el transcurso de los años según las fuentes consultadas, y este uniforme en concreto debió ser de una versión del año 1810 (more or less). Está pintado con acrílicos, y no hay mucho más que explicar, a excepción del calvario para encontrar un color amarillo dorado que tuviera una mínima consistencia, ya que es uno de los colores básicos en el uniforme. El que se dedique al mundo del warhammer o a pintar figuritas ya me entenderá probablemente. No hubo manera de encontrar uno en condiciones 😕, así que tiré por un amarillo limón que no era ni mucho menos el requerido, pero fué el único que a la postre agarraba en la figura. Os dejo con la figura.
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Fuentes:

1) – www.napoleon-series.org/military/organiz…n/c_hussars.html#4th
2) – “French Hussars – 2. From the 1st to the 8th Regiment 1804-1812 -Serie Officers and Soldiers of” – André Jouineau – Histoire&Collections, 2006
3) – Revista Desperta Ferro, número especial 2, sobre la Guerra de la Independencia, 2012