José María Leclercq, evocando el asedio de San Sebastián de 1813

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Hoy conversamos con Jose María Leclercq, historiador y arqueólogo donostiarra que ha tenido la deferencia de dedicarnos parte de su tiempo para tratar de algunas cuestiones referentes a la guerra de Independencia en esta parte del norte de España, y en especial de ese controvertido asedio de 1813 de San Sebastián, al cual ha dedicado una apreciable parte de su vida. Es asimismo administrador de la web http://www.sansebastian1813.es/, una fuente imprescindible para conocer el desarrollo de tan cruento y triste episodio de nuestra historia reciente. Tan solo nos queda dejaros con la entrevista, y sus palabras, que nos rememoran el asedio como un triste y amargo recuerdo en el tiempo:

Si usted nunca ha respirado la brisa del mar sobre la árida playa de San Sebastián, marche con precaución, por miedo a pisar con los pies las osamentas de sus hermanos… y rece una plegaria por el alma de sus compatriotas, si usted es francés, pues muchos franceses sucumbieron en esta jornada. Rece aún más, si usted es inglés o portugués, puesto que ingleses y portugueses cayeron por millares. Rece y llore si usted es español, puesto que ese día, la sangre española corrió por torrentes, y España perdió su libertad arrancando del exilio al rey Fernando VII.” [1]

ENTREVISTA

(El Rincón de Byron): Fuiste galardonado el pasado enero con la medalla al Mérito Ciudadano de la ciudad, por tu “trabajo por preservar la memoria de San Sebastián, en especial del incendio que asoló la ciudad en 1813”. Solo nos cabe felicitarte y preguntar: ¿Qué es lo que te mueva a investigar estos sucesos acaecidos hace 209 años? ¿Las instituciones y organismos públicos son receptivos a este tipo de estudios históricos o hay que darse de bruces en muchas puertas para encontrar apoyos oficiales?

(José María Leclercq): «Fue una gran sorpresa para mí. Algo totalmente inesperado. La vida del historiador es un poco solitaria. Me encontraba en mi mesa, iluminado con un flexo, delante del ordenador y totalmente inmerso en mis investigaciones, abstraído del mundo que me rodea, cuando sonó el teléfono y una voz me dijo que era el alcalde de mi ciudad. Me llamaba para comunicarme personalmente que se me había concedido la Medalla al Mérito ciudadano por mis investigaciones sobre los acontecimientos de 1813 en San Sebastián.

Es muy importante para un historiador saber que tu trabajo tiene detrás seguidores que lo aprecian y valoran. Mi afán es exclusivamente divulgador. Nunca he cobrado por mis investigaciones ni un solo euro, es más, me cuestan dinero. Pero como las he concebido como si de un hobby se tratase, nunca miras esa faceta. Solamente buscas divulgar la verdad de lo que realmente ocurrió en mi ciudad en 1813.

Y aquí enlazo con tu pregunta. Uno de los diversos motivos que me llevó a profundizar en este momento histórico tan importante de San Sebastián, fue la divulgación, en distintos medios, tanto de prensa, publicaciones y panfletos, de falsedades sobre lo ocurrido y sobre sus responsables. Un historiador tiene que tratar de desempeñar siempre un mero rol de investigador, dejar de lado sus filias y fobias y dedicarse a mostrar de manera totalmente imparcial los descubrimientos que su trabajo aporta. En el caso de San Sebastián, los intereses políticos de un sector están vertiendo continuamente sobre la verdad una serie de mentiras que la distorsionan y tergiversan. Cuando una mentira se repite continuamente, al final se convierte en verdad, y máxime en el mundo que nos ha tocado vivir en el que, carente de cualquier tipo de investigación previa, el “corta pega” se ha hecho vírico «ad nauseam».

Heredé de mi padre la afición de investigar la historia. Este hecho me llevó a licenciarme en Arqueología e Historia por la Universidad de Valladolid. Tras ejercer un tiempo profesionalmente, actualmente, como ya he dicho, lo hago de forma altruista, con la gran dificultad añadida de que hoy en día los tiempos para el mundo de la cultura son muy difíciles. Lamentablemente las Instituciones Públicas no son nada receptivas en invertir dinero en estos proyectos, aunque he de romper una lanza a favor de los políticos, ya que en mi caso me veo en la obligación de entonar un «mea culpa» por mi falta de comunicación con ellos. No soy buen vendedor de ilusiones, pero tras más de veinte años dedicado a este momento histórico, no me arrepiento de los esfuerzos realizados. Compensan con creces.»

(El Rincón de Byron): Vous avez été récompensé en janvier dernier par la Médaille du Mérite Citoyen de la ville, pour votre « travail de préservation de la mémoire de Saint-Sébastien, en particulier l’incendie qui a dévasté la ville en 1813 ». Nous ne pouvons que vous féliciter et vous demander : Qu’est-ce qui vous pousse à enquêter sur ces événements qui se sont produits il y a 209 ans? Les institutions et organisations publiques sont-elles réceptives à ce type d’étude historique ou faut-il foncer tête baissée dans de nombreuses portes pour trouver des appuis officiels?

(José María Leclercq): «Ce fut une grande surprise pour moi. Quelque chose de totalement inattendu. La vie de l’historien est un peu solitaire. J’étais à mon bureau, éclairé par une liseuse, devant l’ordinateur et totalement plongé dans mes recherches, abstrait du monde qui m’entoure, quand le téléphone a sonné et une voix m’a dit que c’était le maire de ma ville. Il m’appelait pour m’informer personnellement que j’avais reçu la Médaille du Mérite Citoyen pour mes investigations sur les événements de 1813 à Saint-Sébastien.

Il est très important pour un historien de savoir que votre travail a derrière lui des adeptes qui l’apprécient et l’apprécient. Mon désir est exclusivement informatif. Je n’ai jamais facturé un seul euro pour mes recherches, en plus elles me coûtent de l’argent. Mais depuis que je les ai conçus comme s’il s’agissait d’un passe-temps, vous ne regardez jamais cet aspect. Vous ne cherchez qu’à répandre la vérité sur ce qui s’est réellement passé dans ma ville en 1813.

Et voici le lien vers votre question. L’une des diverses raisons qui m’ont amené à plonger dans ce moment historique important à Saint-Sébastien a été la divulgation, dans différents médias, y compris la presse, les publications et les brochures, de mensonges sur ce qui s’est passé et sur les responsables. Un historien doit toujours essayer de jouer un simple rôle de chercheur, mettre de côté ses goûts et ses dégoûts et se consacrer à montrer les découvertes auxquelles son travail apporte de manière totalement impartiale. Dans le cas de Saint-Sébastien, les intérêts politiques d’un secteur déversent continuellement une série de mensonges qui déforment et déforment la vérité. Lorsqu’un mensonge se répète continuellement, il finit par devenir la vérité, et surtout dans le monde dans lequel nous avons dû vivre où, faute de tout type d’enquête préalable, les «coupures et chutes» sont devenues virales «ad nauseam» .

J’ai hérité de mon père le passe-temps de la recherche en histoire. Ce fait m’a amené à obtenir un diplôme en archéologie et histoire de l’Université de Valladolid. Après avoir exercé professionnellement pendant un certain temps, actuellement, comme je l’ai déjà dit, je le fais par altruisme, avec la grande difficulté supplémentaire que les temps du monde de la culture sont actuellement très difficiles. Malheureusement, les institutions publiques ne sont pas du tout réceptives à investir de l’argent dans ces projets, même si je dois briser une lance en faveur des politiciens, car dans mon cas, je suis obligé de chanter un «mea culpa» pour mon manque de communication avec eux. Je ne suis pas un bon vendeur d’illusions, mais après plus de vingt ans consacrés à ce moment historique, je ne regrette pas les efforts consentis. Ils compensent largement.

La ciudad de San Sebastián desde el cercano monte Igueldo.
La ville de Saint-Sébastien depuis le mont Igueldo voisin.

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(El Rincón de Byron): ¿En qué facetas crees que te ha ayudado el tener conocimientos en arqueología para tu estudio del período históricos que nos ocupa? La arqueología, ¿nos puede explicar con más exactitud cómo fueron los acontecimientos pasados, incluso mejor que las crónicas oficiales o las memorias de los participantes, o solo es un necesario complemento a estas?

(José María Leclercq): «La especial sensibilidad de un arqueólogo, sin menospreciar a nadie al no tener por qué ser exclusiva, es muy importante. Muchas veces menciono la tan usada frase «las piedras hablan a quienes sabemos escucharlas», y esa «comunicación» realmente ayuda muchas veces a interpretar momentos puntuales de la historia.

Cuando paseo por los lugares donde se desarrollaron los trágicos hechos de 1813 en San Sebastián, el poder de abstracción, reforzado por lo que un arqueólogo ve con más facilidad que otros, es importantísimo para poder conseguir, como mínimo, una somera idea de lo que sucedió hace ya 209 años.

Pero la arqueología en este caso es un elemento complementario. El estudio de la historia es algo multidisciplinar. En mi caso, para el momento histórico que investigo, tengo que acudir obligatoriamente a especialistas en historia política contemporánea, a estudiosos de historia y tácticas militares, a estudios sociales de la época, y así un largo etcétera. La correcta unión de todos estos campos logra la pócima correcta que ilumina la verdad de lo acontecido.

En mi caso todo nace de la necesidad de «ver» lo que realmente ocurrió. Quería que me lo contaran de primera mano los protagonistas. No me fiaba completamente de anteriores estudios por la sospecha de que la imagen que nos aportasen estuviese distorsionada por el autor. He actuado como una especie de Santo Tomás. No me lo creo sin haberlo visto con mis propios ojos. ¿Pero cómo conseguirlo?

Sencillo. Acudí a todos los documentos oficiales, despachos y partes de guerra existentes, gracias a los cuales pude dar a la investigación un tronco sobre el cual pueden brotar nuevas ramas. La más importante de estas últimas, y creo que novedosa, es la de tratar de «humanizar» a los protagonistas, hasta ahora meros nombres en un relato. Para lograrlo nuevamente acudí a las fuentes escritas. Los diarios, muy profusos en ese periodo histórico, nos muestran una realidad muy diferente a la fría interpretación derivada de los despachos. Encuentras historias olvidadas, anécdotas, algunas hasta graciosas en un entorno tan terrible, y sobre todo sentimientos, importantísimos para poder transmitir la realidad, y esta es, sencillamente, que los protagonistas eran personas normales, como nosotros. Tenían sus amores y odios, eran valientes, hasta temerarios, pero también los había menos arrojados. Experimentaron sentimientos contradictorios sobre el deber cumplido y el sufrimiento que causaban al enemigo y a los inocentes civiles. Lo mismo que nos ocurriría a nosotros.»

(El Rincón de Byron): Dans quelles facettes pensez-vous que le fait d’avoir des connaissances en archéologie vous a aidé pour votre étude de la période historique qui nous concerne? L’archéologie peut-elle nous expliquer plus exactement ce qu’étaient les événements passés, mieux encore que les chroniques officielles ou les mémoires des participants, ou n’en est-elle qu’un complément nécessaire?

(José María Leclercq): «La sensibilité particulière d’un archéologue, sans rabaisser personne en n’ayant pas à être exclusif, est très importante. Je mentionne souvent la phrase très utilisée «les pierres parlent à ceux qui savent les écouter», et que la «communication» aide vraiment à interpréter des moments spécifiques de l’histoire.

Lorsque je me promène dans les lieux où se sont déroulés les événements tragiques de 1813 à Saint-Sébastien, le pouvoir de l’abstraction, renforcé par ce qu’un archéologue voit plus facilement que d’autres, est extrêmement important pour pouvoir se faire, au moins, une brève idée de ce qui s’est passé il y a 209 ans.

Mais l’archéologie dans ce cas est un élément complémentaire. L’étude de l’histoire est quelque chose de multidisciplinaire. Dans mon cas, pour le moment historique que j’enquête, je dois m’adresser à des spécialistes de l’histoire politique contemporaine, à des spécialistes de l’histoire et de la tactique militaire, à des études sociales de l’époque, etc. L’union correcte de tous ces champs permet d’obtenir la bonne potion qui éclaire la vérité sur ce qui s’est passé.

Dans mon cas, tout découle du besoin de «voir» ce qui s’est réellement passé. Je voulais que les protagonistes me le disent de première main. Je ne faisais pas entièrement confiance aux études précédentes car je soupçonnais que l’image qu’elles nous donnaient était déformée par l’auteur. J’ai agi comme une sorte de saint Thomas. Je ne peux pas y croire sans le voir de mes propres yeux. Mais comment l’obtenir?

Facile. J’ai consulté tous les documents officiels, dépêches et rapports de guerre existants, grâce auxquels j’ai pu donner à l’enquête un tronc sur lequel de nouvelles branches peuvent germer. Le plus important de ces derniers, et je pense nouveau, est celui d’essayer «d’humaniser» les protagonistes, jusqu’à présent de simples noms dans une histoire. Pour y parvenir à nouveau, je me suis tourné vers des sources écrites. Les journaux, très abondants à cette époque historique, nous montrent une réalité bien différente de la froide interprétation tirée des dépêches. Vous trouvez des histoires oubliées, des anecdotes, certaines même drôles dans un environnement aussi terrible, et surtout des sentiments, très importants pour pouvoir transmettre la réalité, et c’est simplement que les protagonistes étaient des gens normaux, comme nous. Ils avaient leurs amours et leurs haines, ils étaient courageux, voire téméraires, mais il y en avait aussi des moins audacieux. Ils éprouvaient des sentiments contradictoires quant au devoir accompli et aux souffrances qu’ils causaient à l’ennemi et aux civils innocents. La même chose qui nous arriverait

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(El Rincón de Byron): Las nuevas generaciones de habitantes de San Sebastián o sus alrededores, en general los habitantes de la región,  ¿crees que son sabedores o les interesa todo lo que aconteció en la ciudad de San Sebastián hace doscientos años? ¿Las escuelas e institutos o la administración pública educativa en general, crees que se preocupan de explicar adecuadamente dichos sucesos?

(José María Leclercq): «El gran problema de nuestra sociedad es el inmenso desconocimiento que tiene de su historia. La ausencia de curiosidad por saber qué ocurrió, o la razón del por qué somos lo que somos actualmente, es muy preocupante.

Una de mis actividades favoritas consiste en realizar excursiones por los lugares más significativos de la historia de 1813, y he de decir que la aceptación que tiene entre los donostiarras es enorme. Muchos de los participantes, admitiendo su total ignorancia sobre la historia en general, abren sus ojos, y espero que su curiosidad también, confesando que han disfrutado enormemente de las mil historias que les he contado. Es mi manera más directa de divulgar la historia cara a cara con mis convecinos.

Por otra parte, la web www.sansebastian1813.es, mi arma comunicadora más importante, no deja de sorprenderme. ¡Tiene ya más de 325.000 visitas! Algo increíble para una web con unos objetivos tan puntuales. Es un signo inequívoco de que realmente existe un interés por nuestra historia.

Sobre la educación en general en escuelas, colegios e institutos, prefiero no extenderme mucho. Todos sabemos cómo se encuentra la docencia en nuestro país. La historia se ha convertido en una asignatura residual, muchas veces tergiversada y desgraciadamente algo vacía de contenido. Hablando con jóvenes, estos me confiesan habitualmente un casi total desconocimiento sobre la historia de España, una historia llena de continuos conflictos militares sufridos por nuestros antepasados a lo largo del siglo XIX, y que tanta importancia han tenido para el futuro de nuestro país. Es un gran error muy grave proceder de esta manera con las nuevas generaciones que tendrán que sucedernos…»

(El Rincón de Byron): Les nouvelles générations d’habitants de Saint-Sébastien ou de ses environs, en général les habitants de la région, pensez-vous qu’ils savent ou s’intéressent-ils à tout ce qui s’est passé dans la ville de Saint-Sébastien il y a deux cents ans? Pensez-vous que les écoles et les instituts ou l’administration publique éducative en général se préoccupent d’expliquer adéquatement les dits événements?

(José María Leclercq): «Le grand problème de notre société est l’immense méconnaissance qu’elle a de son histoire. L’absence de curiosité à propos de ce qui s’est passé, ou de la raison pour laquelle nous sommes ce que nous sommes aujourd’hui, est très inquiétante.

L’une de mes activités préférées est de faire des excursions dans les lieux les plus significatifs de l’histoire de 1813, et je dois dire que l’acceptation qu’elle a parmi les habitants de Saint-Sébastien est énorme. Beaucoup de participants, avouant leur totale ignorance de l’histoire en général, ouvrent les yeux, et j’espère aussi leur curiosité, avouant qu’ils ont beaucoup apprécié les mille histoires que je leur ai racontées. C’est ma façon la plus directe de diffuser l’histoire face à face avec mes voisins.

D’autre part, le site www.sansebastian1813.es, mon arme de communication la plus importante, ne cesse de m’étonner. Il compte déjà plus de 325 000 visites! Quelque chose d’incroyable pour un site web avec des objectifs aussi précis. C’est un signe sans équivoque qu’il y a vraiment un intérêt pour notre histoire.

Sur l’éducation en général dans les écoles, collèges et instituts, je préfère ne pas trop m’étendre. Nous savons tous ce qu’est l’enseignement dans notre pays. L’histoire est devenue un sujet résiduel, souvent déformé et malheureusement un peu vide de contenu. En parlant aux jeunes, ils m’avouent généralement une ignorance presque totale de l’histoire de l’Espagne, une histoire pleine de conflits militaires continus subis par nos ancêtres tout au long du XIXe siècle, et qui ont eu tant d’importance pour l’avenir de notre pays. C’est une très grave erreur de procéder ainsi avec les nouvelles générations qui devront nous succéder…

Recreación tridimensional de San Sebastián hacia 1800 por el arquitecto José Javier Pi Chevrot.
Reconstitution tridimensionnelle de San Sebastián vers 1800 par l’architecte José Javier Pi Chevrot.

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(El Rincón de Byron): De una manera general, ¿Cómo se desarrollaba la vida de los habitantes de San Sebastián durante la ocupación francesa? ¿Crees que la administración bajo tutela francesa fue beneficiosa para la ciudad?

(José María Leclercq): «San Sebastián siempre mantuvo unos lazos comerciales muy importantes con nuestros vecinos del otro lado de la frontera. La escasa distancia con Francia, apenas veinte kilómetros, hacen que estas relaciones proliferen. Lo mismo ocurrió con las ideas revolucionarias renovadoras que tanto asustaron a las monarquías europeas, y que se divulgaron entre las clases más acomodadas de la sociedad.

Tras ser ocupada la ciudad por las tropas imperiales francesas, la relación fue primeramente tensa. Tenemos relatos interesantísimos que nos muestran con que frialdad e indiferencia se recibió al rey José I, detalle que sorprendió muchísimo al hermano del Emperador, al ser la primera vez que los experimentaba en un reino que pensaba encontrar deseoso por aceptarlo en su trono. También tenemos historias de cómo se convocaban por la guarnición bailes entre la oficialidad francesa y las clases acomodadas donostiarras, para honrar a algunos generales. Estos podían aparentar una total armonía, pero el menor detalle hacía que la realidad aflorara. Esta ciudad sufría una ocupación militar en toda regla.

El hecho de ser una plaza militar tan fuerte la convirtió en un núcleo de acuartelamiento de tropas, entre las que destacaba la Gendarmerie Imperial, encargada de mantener limpios los caminos continuamente cortados por las partidas guerrilleras. Este detalle ocasionó que se convirtiera en una especie de cárcel, en la que eran internados muchos habitantes de las poblaciones colindantes represaliados por favorecer a esas tropas irregulares. Consecuencia de esto, fue que no fuese bien mirada por muchos vecinos… ¿Pero que podía hacer una población indefensa contra unas tropas de élite?

La ciudad permaneció cinco años bajo el poder francés, ahogada por impuestos exorbitados, obligada muchas veces a mantener a su costa a una guarnición enemiga y carente de una actividad comercial por los bloqueos continentales, con sus problemas de distribución de mercancías y la falta de materias primas para las industrias locales.

La ciudad de San Sebastián sufrió mucho durante la ocupación francesa, y jamás sospechó el final tan dramático e injusto que tendría a manos de unas tropas mal llamadas «aliadas».

(El Rincón de Byron): En général, comment était la vie des habitants de Saint-Sébastien pendant l’occupation française? Pensez-vous que l’administration sous tutelle française a été bénéfique pour la ville?

(José María Leclercq): «Saint-Sébastien a toujours entretenu des liens commerciaux très importants avec nos voisins de l’autre côté de la frontière. La courte distance avec la France, à peine une vingtaine de kilomètres, fait proliférer ces relations. La même chose s’est produite avec les idées révolutionnaires novatrices qui ont tant effrayé les monarchies européennes et qui se sont propagées parmi les classes les plus riches de la société.

Après l’occupation de la ville par les troupes impériales françaises, les relations ont d’abord été tendues. Nous avons des histoires très intéressantes qui nous montrent la froideur et l’indifférence avec lesquelles le roi Joseph Ier a été reçu, un détail qui a beaucoup surpris le frère de l’empereur, car c’était la première fois qu’il les expérimentait dans un royaume qu’il pensait trouver disposé à accepter lui sur son trône. Nous avons également des histoires sur la façon dont les danses étaient appelées par la garnison entre les officiers français et les classes aisées de Saint-Sébastien, pour honorer certains généraux. Celles-ci pouvaient sembler en totale harmonie, mais le moindre détail faisait émerger la réalité. Cette ville souffrait d’une occupation militaire à part entière.

Le fait d’être une base militaire aussi forte en fait un noyau de cantonnement pour les troupes, parmi lesquelles se distingue la Gendarmerie Impériale, chargée de maintenir propres les routes continuellement coupées par les bandes de guérilla. Ce détail en fit une sorte de prison, dans laquelle de nombreux habitants des villes voisines furent internés en représailles d’avoir favorisé ces troupes irrégulières. La conséquence en était qu’elle n’était pas bien considérée par beaucoup de voisins… Mais que pouvait faire une population sans défense contre des troupes d’élite?

La ville est restée sous pouvoir français pendant cinq ans, étouffée par des impôts exorbitants, forcée de nombreuses fois à maintenir une garnison ennemie à ses frais et privée d’activité commerciale en raison des blocus continentaux, avec ses problèmes de répartition des marchandises et de manque de matières premières. primes pour les industries locales.

La ville de Saint-Sébastien a beaucoup souffert pendant l’occupation française, et ne s’est jamais douté de la fin dramatique et injuste qu’elle aurait aux mains de troupes mal nommées «alliées».

El monte Urgull a la izquierda y la isla de Santa Clara a la derecha. Se distingue en la cúspide del monte la estatua del Sagrado Corazón de Jesús, situada en el castillo de la Mota, que contaba para la defensa en 1813 con tres baterías de cañones. / Le mont Urgull à gauche et l’île de Santa Clara à droite. Au sommet de la montagne se trouve la statue du Sacré-Cœur de Jésus, située dans le château de La Mota, qui avait trois batteries de canons pour la défense en 1813.

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(El Rincón de Byron): El fenómeno de los afrancesados o partidarios del gobierno de José I, ¿crees que tuvo mayor importancia en las tierras vascas en general y en San Sebastián en particular por estar más próximos geográficamente con las ideas de la Revolución que en otras partes de España o no difirió en mayor medida?

(José María Leclercq): «La posición geográfica de la ciudad favorece su comunicación con Francia, pero ya transcurrida más de una década desde el nacimiento de la Revolución francesa, sería incorrecto pensar que la divulgación de esas ideas no se encontrase distribuida de manera uniforme por toda nuestra geografía.

Esta pregunta tiene mucha importancia para explicar los acontecimientos que se sucedieron tras el saqueo y la quema de la ciudad. Uno de los argumentos de los «aliados» para justificar su inexplicable actuación fue la de acusar a los donostiarras de colaboradores y afrancesados. Esta afirmación, que sorprendentemente aún es argumentada en algunos trabajos, hirió profundamente, como es lógico, a los supervivientes de esa catástrofe. Pero más sangrante fue que encontrara eco entre nuestros mismísimos compatriotas, que seguramente por los intereses políticos y militares imperantes en ese momento, no dudaban en anteponer estas falacias a la verdad de lo acontecido.

¿Pero hubo realmente una colaboración con la defensa francesa por parte de civiles donostiarras?

Es la pregunta del millón.

Tras mis últimas investigaciones he de decir que sospecho cada vez con más firmeza que algo sí sucedió. Pero igualmente afirmo con total rotundidad que sería injusto acusar a una población entera de colaboracionismo con el enemigo por la actuación de un sector de la misma. En la actualidad no todos somos de derechas o de izquierdas, ni del Real Madrid o del Barcelona. Igualmente, en 1813 no todos los donostiarras eran afrancesados. Ni siquiera todos los enemigos de los franceses pensaba de igual manera. Había partidarios del rey Carlos IV, o de su hijo Fernando VII, y entre ellos muchos también eran claramente partidarios de la Constitución de Cádiz. No se puede generalizar nunca. Ese es el mayor error en el que caen muchos estudiosos de la historia.

Pero he de decir, que ciertamente en mi trabajo me he encontrado documentos que insinúan, sino una colaboración clara, sí que se podía haber hecho algo más en contra de los ocupantes franceses. Cartas francesas afirmando que los habitantes se comportaron ejemplarmente, o que sería difícil encontrar en Francia una población tan entregada, nos muestran una versión radicalmente diferente a la que sostuvo el Ayuntamiento donostiarra tras la catástrofe de 1813. De todas maneras, a pesar de tratarse de fuentes poco conocidas, no podemos olvidar que son relatos totalmente interesados a favor de uno de los bandos contendientes, y como tal hay que tomarlos para analizar posteriormente todo el conjunto de datos, que unos y otros aportan.

No creo que se pueda acusar a San Sebastián y sus habitantes de colaboracionismo tal y como se hizo en su momento. Seguramente la actitud de la gran mayoría de sus ciudadanos no difirió con la mostrada por los habitantes de otras ciudades españolas asediadas y lamentablemente también saqueadas por nuestros «aliados».

Lo que ocurrió realmente en San Sebastián es que a estos se les fue la mano.»

(El Rincón de Byron): Pensez-vous que le phénomène des «afrancesados» ou partisans du gouvernement de José I avait une plus grande importance dans les terres basques en général et à Saint-Sébastien en particulier parce qu’ils étaient géographiquement plus proches des idées de la Révolution que dans d’autres parties de l’Espagne ou ne différait-elle pas davantage?

(José María Leclercq): La position géographique de la ville favorise sa communication avec la France, mais maintenant que plus d’une décennie s’est écoulée depuis la naissance de la Révolution française, il serait faux de penser que la diffusion de ces idées n’a pas été uniformément répartie dans notre géographie.

Cette question est très importante pour expliquer les événements qui ont suivi le pillage et l’incendie de la ville. L’un des arguments des «alliés» pour justifier leur action inexplicable était d’accuser les habitants de Saint-Sébastien d’être des collaborateurs et des francisés. Cette affirmation, qui étonnamment est encore argumentée dans certains ouvrages, a profondément blessé, comme il est logique, les survivants de cette catastrophe. Mais le plus sanglant a été qu’il a trouvé un écho chez nos propres compatriotes, qui sûrement en raison des intérêts politiques et militaires qui prévalaient à l’époque, n’ont pas hésité à faire passer ces sophismes avant la vérité de ce qui s’est passé.

Mais y avait-il vraiment une collaboration avec la défense française par des civils de Saint-Sébastien?

C’est la question à un million de dollars.

Après mes dernières investigations, je dois dire que je soupçonne de plus en plus fermement qu’il s’est passé quelque chose. Mais j’affirme aussi fermement qu’il serait injuste d’accuser toute une population de collaborer avec l’ennemi du fait des agissements d’un secteur de celle-ci. À l’heure actuelle, nous ne sommes pas tous de droite ou de gauche, ni du Real Madrid ou de Barcelone. De même, en 1813, tous les habitants de Saint-Sébastien n’étaient pas francisés. Même tous les ennemis des Français ne pensaient pas de la même manière. Il y avait des partisans du roi Charles IV, ou de son fils Ferdinand VII, et parmi eux, beaucoup étaient aussi clairement des partisans de la Constitution de Cadix. Vous ne pouvez jamais généraliser. C’est la plus grande erreur dans laquelle tombent de nombreux spécialistes de l’histoire.

Mais je dois dire que j’ai certainement trouvé dans mon travail des documents qui insinuent, sinon une collaboration claire, que quelque chose de plus aurait pu être fait contre les occupants français. Les lettres françaises affirmant que les habitants se sont comportés de manière exemplaire, ou qu’il serait difficile de trouver une population aussi dévouée en France, nous montrent une version radicalement différente de celle tenue par la Mairie de Saint-Sébastien après la catastrophe de 1813. En tout, dans ce cas, bien qu’il s’agisse de sources peu connues, nous ne pouvons pas oublier qu’il s’agit d’ histoires totalement intéressées en faveur de l’une des parties en présence, et en tant que telles, elles doivent être prises pour analyser ensuite l’ensemble des données, auxquelles l’une et l’autre contribuent.

Je ne pense pas que Saint-Sébastien et ses habitants puissent être accusés de collaboration comme on le faisait à l’époque. Certes, l’attitude de la grande majorité de ses citoyens ne différait pas de celle des habitants d’autres villes espagnoles assiégées et malheureusement également pillées par nos «alliés».

Ce qui s’est réellement passé à Saint-Sébastien, c’est qu’ils sont devenus incontrôlables.

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Maniquí con uniforme de Gendarme. Musée de l’Emperi. / Mannequin en uniforme de Gendarme. Musée de l’Emperi.

(El Rincón de Byron): Napoleón decretó a finales de 1809 la creación de 20 escuadrones de gendarmes a caballo,  como una especie de fuerza militar y policiaca destinada preferentemente a labores de contra-guerrilla, protegiendo rutas y enclaves ocupados básicamente en las provincias del norte de España. En tu opinión, ¿el envío de estas unidades de policía explica elocuentemente la importancia del norte de España para Napoleón y lo enconado de las acciones por parte de la acción guerrillera? El papel de la guerrilla que se dio en tierras vascas, ¿crees que tenía las mismas características o difería de las que se dieron en el resto de España?

(José María Leclercq): «La acción guerrillera en el entorno de San Sebastián es intensísima. No podemos olvidar la importancia geográfica del lugar, paso obligado de todas las columnas francesas que procedentes de Bayona se internan en nuestro país. Los ataques contra la mala, es decir, los correos, e incluso contra convoyes fuertemente armados se sucederán continuamente. La importancia de la ruta y la naturaleza del territorio, lleno de montañas, valles y bosques, favorecerá en gran medida la proliferación de estos grupos guerrilleros. Guipúzcoa se puede enorgullecer de ser una de las primeras provincias en tener en sus caminos partidas guerrilleras, de mayor o menor entidad, molestando la circulación de las tropas enemigas. Estas adquirirán, como ocurre en otros lugares de España, cada vez mayor importancia por el número de integrantes así como por el aumento de sus medios. Destacan en nuestras tierras las acciones del navarro Mina y del guipuzcoano Jáuregui, «El Pastor» entre muchos otros.

La Gendarmerie Imperial, se situó en San Sebastián como plaza principal desde el la que operar para atajar este problema. Como ya he señalado anteriormente, este detalle no granjeó grandes simpatías hacia nuestra ciudad en el resto de poblaciones, a pesar de que sus habitantes nada podían hacer al respecto. La importancia de mantener las líneas de comunicación abiertas con Francia, obligará a este cuerpo de élite a actuar sin miramientos en nuestras tierras. Sus métodos muchas veces nos recordarán a los utilizados por las unidades alemanas a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. Toma de rehenes, castigos ejemplares, quema de caseríos, deportaciones… Una atmosfera terrible para los habitantes de este país, que muchas veces, sin querer formar parte de esta guerra y limitarse a sobrevivir en sus aisladas poblaciones, se ven involuntariamente inmersos en la vorágine destructiva de la guerra.»

(El Rincón de Byron): Napoléon décrète à la fin de 1809 la création de 20 escadrons de gendarmes à cheval, comme une sorte de force militaire et policière destinée de préférence au travail de contre-guérilla, protégeant les routes et les enclaves occupées essentiellement dans les provinces du nord de l’Espagne. Selon vous, l’envoi de ces unités de police explique-t-il avec éloquence l’importance du nord de l’Espagne pour Napoléon et l’amertume des actions de la guérilla ? Pensez-vous que le rôle de la guérilla dans les terres basques avait les mêmes caractéristiques ou était-il différent de celui du reste de l’Espagne ?

(José María Leclercq): «L’action de guérilla autour de Saint-Sébastien est extrêmement intense. On ne peut oublier l’importance géographique du lieu, étape obligée pour toutes les colonnes françaises venues de Bayonne dans notre pays. Les attaques contre les mala, c’est-à-dire les courriers, et même contre les convois lourdement armés continueront à se succéder. L’importance du tracé et la nature du territoire, plein de montagnes, de vallées et de forêts, favoriseront grandement la prolifération de ces guérillas. Guipúzcoa peut s’enorgueillir d’être l’une des premières provinces à avoir sur ses routes des groupes de guérilla, plus ou moins importants, perturbant le mouvement des troupes ennemies. Celles-ci acquerront, comme cela se produit dans d’autres endroits en Espagne, une importance croissante en raison du nombre de membres ainsi que de l’augmentation de leurs moyens. Les actions de Mina de Navarre et de Jáuregui de Gipuzkoa, «El Pastor» parmi tant d’autres, se distinguent sur nos terres.

La Gendarmerie impériale était située à Saint-Sébastien comme la place principale à partir de laquelle opérer pour résoudre ce problème. Comme je l’ai déjà souligné, ce détail n’a pas gagné une grande sympathie envers notre ville dans le reste des villes, malgré le fait que ses habitants ne pouvaient rien y faire. L’importance de garder les lignes de communication ouvertes avec la France obligera ce corps d’élite à agir sans pitié sur nos terres. Ses méthodes nous rappelleront souvent celles utilisées par les unités allemandes tout au long de la Seconde Guerre mondiale. Prises d’otages, châtiments exemplaires, incendies de villages, déportations… Une ambiance terrible pour les habitants de ce pays, qui bien des fois, sans vouloir faire partie de cette guerre et se limiter à survivre dans leurs populations isolées, sont involontairement immergés dans le maelström destructeur de la guerre

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Louis Emmanuel Rey, comandante de las fuerzas imperiales / Louis Emmanuel Rey, commandant des forces impériales. (b)

(El Rincón de Byron): El asedio de San Sebastián duró desde el 7 de julio al 8 de septiembre de 1813. En tu opinión, ¿Qué explica la enconada resistencia francesa cuando ya el signo de la guerra había cambiado ostensiblemente de bando? ¿Cuáles crees que fueron los principales problemas o los fallos de los sitiadores aliados para que el asedio se prolongase durante esos dos meses?

(José María Leclercq): «El asedio realmente duró desde el 28 de junio al 9 de septiembre, día en que la guarnición francesa, tras la capitulación del día anterior, abandona sus posiciones en formación, a tambor batiente y con honores militares. Las tropas del general Mendizábal, compuestas por antiguas unidades guerrilleras son las que comenzaron el asedio a la ciudad. Estaban compuestas por tres regimientos de voluntarios guipuzcoanos y otros tres vizcaínos. Su actividad no fue muy efectiva al carecer de la artillería necesaria, para afrontar una acción de esa envergadura y enfrentarse con una guarnición muy combativa y con una moral excelente.

La duración y el enconamiento de la defensa francesa puede deberse a varios factores. El principal de ellos fue la continua esperanza de la guarnición a que el asedio fuera levantado por una ofensiva general liderada por el mariscal Soult. Hasta pocos días antes de la capitulación, no se descartó esa posibilidad. El ejemplo lo encontramos en la última negociación con los aliados que se produjo cuando los defensores se encontraban encerrados en la fortaleza del monte Urgull, sin artillería y sometidos a un aplastante fuego de artillería. Su contestación al requerimiento de rendición fue la propuesta de suspensión del fuego durante dos semanas, y si en ese tiempo no era levantado el sitio por el mariscal Soult entregarían las armas. Lógicamente fue rechazada por Wellington.

La moral de la tropa francesa era altísima. Las unidades que defendían San Sebastián eran veteranas y estaban bregadas en combate, a excepción del destacamento del 119º de línea, el más bisoño de todos. Destacaba por su combatividad el 22º y 62º de línea, y los Cazadores de Montaña a las órdenes del comandante De Lupé. La victoria al rechazar el asalto del 25 de julio, un verdadero desastre y una carnicería para los aliados, junto a las sucesivas y exitosas salidas efectuadas por la guarnición, fortalecieron enormemente la moral de resistencia. Esta alta moral y combatividad, se vio robustecida aún más por una oficialidad de gran calidad, veterana, que supo estar a la cabeza de sus hombres en todo momento. Este es uno de los motivos por los que el número de bajas entre los mandos franceses fue tan elevado. Tampoco ayudó nada a los aliados las ininterrumpidas relaciones por mar que mantuvo la ciudad con Francia, a pesar del bloqueo naval de la Royal Navy. Gracias a la continua llegada de lanchas desde San Juan de Luz, la guarnición recibía refuerzos y noticias alentadoras de la situación militar de la frontera.

Es una posibilidad no descartable que la intención primigenia de los defensores fuera cubrir el expediente con una defensa correcta, limitándose a cumplir el edicto imperial que obligaba a los gobernadores de las plazas a defender las brechas de las murallas al menos en una ocasión. Realmente este detalle nunca lo sabremos a ciencia cierta, pero la realidad es que la duración de la defensa de una plaza como la de San Sebastián, a la que muchos ingenieros militares no concedían más allá de dos semanas de resistencia a causa del pésimo estado de defensa, se prolongó excesivamente en el tiempo.

Sobre la actuación de las tropas sitiadoras habría mucho que decir. Las críticas a sus tácticas dejando de lado las leyes de la poliorcética en favor de los asedios, calificados por muchos estudiosos como «de sangre», denotan una falta de empatía y de preocupación por las vidas de sus hombres.

En el asedio de San Sebastián se dio prioridad a las prisas antes que a la seguridad. Se antepuso la impaciencia a la lógica y las consecuencias fueron las que todos conocemos, una enorme mortandad en las filas luso-británicas que podría haberse evitado fácilmente. Incluso generales como Oswald tuvieron el valor de criticar abiertamente la táctica aprobada por sus superiores durante el asedio, exponiéndose a las críticas y a ser relevado. El Tte. Gen. Graham fue muy criticado e incluso acusado de carecer de una personalidad suficientemente fuerte por haber cedido ante las premuras impuestas por razones e intereses políticos, en menos cabo de las vidas de sus subalternos.

La actuación «aliada» puede ser calificada en muchas ocasiones como suicida. Tal vez menospreciasen el espíritu de defensa francés durante el primer asalto a las brechas del 25 de julio, con sus funestas consecuencias, pero esa excusa no puede aplicarse a posteriori en el segundo asalto, el del 31 de agosto, en el que se siguió exactamente la misma táctica que el anterior. Una táctica que dejaba expuestas al terrible y destructor fuego de la defensa a las columnas en su avance hacia las brechas durante nada menos que trescientos metros.

Las acusaciones de cobardía o de falta de combatividad que se vertieron contra la 5ª división fueron totalmente injustas. La enorme lista de muertos y heridos que sufrieron en el primer asalto fallido corroboran esta afirmación. No se les puede echar nada en cara. Fueron mandados en oleadas para tomar unas brechas a fuerza de sangre.»

El teniente general Graham / Lieutenant-général Graham. (c)

(El Rincón de Byron): Le siège de Saint-Sébastien dura du 7 juillet au 8 septembre 1813. Selon vous, qu’est-ce qui explique la farouche résistance française alors que le signe de la guerre avait ostensiblement changé de camp ? Selon vous, quels ont été les principaux problèmes ou échecs des assiégeants alliés pour que le siège dure pendant ces deux mois ?

(José María Leclercq): «Le siège dura réellement du 28 juin au 9 septembre, jour où la garnison française, après avoir capitulé la veille, abandonna ses positions en formation, tambour battant et avec les honneurs militaires. Les troupes du général Mendizábal, composées d’anciennes unités de guérilla, sont celles qui ont commencé le siège de la ville. Ils étaient composés de trois régiments de volontaires de Gipuzkoa et de trois autres de Biscaye. Leur activité n’est pas très efficace car il leur manque l’artillerie nécessaire pour faire face à une action de cette ampleur et affronter une garnison très combative au moral excellent.

La longueur et l’amertume de la défense française peuvent être dues à plusieurs facteurs. Le principal d’entre eux était l’espoir continu de la garnison que le siège serait levé par une offensive générale menée par le maréchal Soult. Jusqu’à quelques jours avant la capitulation, cette possibilité n’était pas exclue. On en trouve l’exemple dans la dernière négociation avec les alliés qui a eu lieu lorsque les défenseurs ont été enfermés dans la forteresse du mont Urgull, sans artillerie et soumis à des tirs d’artillerie écrasants. Sa réponse à la demande de reddition fut la proposition de suspendre le feu pendant deux semaines, et si le siège n’était pas levé par le maréchal Soult à ce moment-là, ils rendraient leurs armes. Logiquement, il a été rejeté par Wellington.

Le moral des troupes françaises était très élevé. Les unités qui ont défendu Saint-Sébastien étaient des vétérans et ont été battues au combat, à l’exception du détachement de la 119e ligne, le plus inexpérimenté de tous. Les 22e et 62e de ligne, et les Chasseurs de Montagne sous le commandement du Commandant De Lupé se sont distingués par leur combativité. La victoire en repoussant l’assaut du 25 juillet, véritable désastre et carnage pour les alliés, ainsi que les sorties successives et réussies de la garnison, renforcent considérablement le moral de la résistance. Ce moral et cette combativité élevés étaient encore renforcés par un officier vétéran de grande qualité, qui savait être à la tête de ses hommes à tout moment. C’est l’une des raisons pour lesquelles le nombre de victimes parmi les commandants français était si élevé. Les Alliés n’aidèrent pas non plus les relations maritimes ininterrompues que la ville entretenait avec la France, malgré le blocus naval de la Royal Navy. Grâce à l’arrivée continue de bateaux de Saint-Jean-de-Luz, la garnison a reçu des renforts et des nouvelles encourageantes de la situation militaire à la frontière.

Il est possible que l’intention initiale des défenseurs ait été de couvrir le dossier d’une défense correcte, en se limitant à se conformer à l’édit impérial qui obligeait les gouverneurs des places à défendre au moins une fois les brèches dans les murs. En fait, ce détail ne sera jamais connu avec certitude, mais la réalité est que la durée de la défense d’un lieu comme celui de Saint-Sébastien, auquel de nombreux ingénieurs militaires n’ont pas accordé plus de deux semaines de résistance en raison du terrible état de défense, a été excessivement prolongé dans le temps.

Il y aurait beaucoup à dire sur la performance des troupes assiégeantes. La critique de sa tactique, mettant de côté les lois de la poliomyélite au profit des sièges, qualifiés par de nombreux érudits de «sang», dénote un manque d’empathie et de préoccupation pour la vie de ses hommes.

Lors du siège de Saint-Sébastien, la priorité a été donnée à la hâte avant la sécurité. L’impatience l’a emporté sur la logique et les conséquences ont été ce que nous savons tous, une énorme mortalité dans les rangs portugais-britanniques qui aurait pu être facilement évitée. Même des généraux comme Oswald ont eu le courage de critiquer ouvertement les tactiques approuvées par leurs supérieurs pendant le siège, s’exposant à la critique et au soulagement. Le lieutenant-général Graham a été fortement critiqué et même accusé de manquer d’une personnalité suffisamment forte pour avoir cédé aux pressions imposées par des raisons et des intérêts politiques, au moindre de la vie de ses subordonnés.

L’action «alliée» peut souvent être qualifiée de suicidaire. Ils ont peut-être sous-estimé l’esprit de la défense française lors du premier assaut sur les brèches du 25 juillet, avec ses terribles conséquences, mais cette excuse ne peut être appliquée rétrospectivement au second assaut, le 31 août, qui a été suivi exactement de la même tactique que ci-dessus. Une tactique qui laissa les colonnes avancer vers les brèches exposées au feu terrible et destructeur de la défense sur pas moins de trois cents mètres.

Les accusations de lâcheté ou de manque de combativité portées contre la 5e division étaient totalement injustes. L’énorme liste de morts et de blessés qu’ils ont subis lors du premier assaut raté corrobore cette affirmation. Rien ne peut leur être reproché. Ils ont été envoyés par vagues pour prendre quelques brèches par la force du sang.«

«The Storming of San Sebastian» por Denis Dighton
«La prise de Saint-Sébastien» de Denis Dighton (d)

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(El Rincón de Byron): ¿No deja de ser llamativo que el asedio que sufrió San Sebastián en agosto de 1719 por las tropas del duque de Berwick se desarrollara según las reglas “civilizadas” de los asedios de la época (incluido el compromiso del duque proteger a la población), y por el contrario en 1813, casi 100 años después, con la Ilustración racionalista influenciando la cultura europea, otro duque, en este caso de Wellington, no impidiera (o pudo impedir) todos los desmanes que siguieron a aquel asedio? ¿No deja de ser aún más llamativo el desenlace, habida cuenta el importante apoyo de la Royal Navy, por lo tanto del gobierno británico, a las fuerzas españolas y guerrilleras de la región en su lucha contra los franceses a partir del año 1812?

(José María Leclercq): «El asedio de 1719 se realizó en un contexto geopolítico totalmente distinto. Las tropas francesas lideradas por Berwick no veían a los españoles realmente como enemigos. Fue una invasión impuesta a Francia por Inglaterra, consecuencia de unos tratados internacionales que esta se limitó a cumplir de la manera más «aséptica» posible. Las casas reales de Francia y España, con los lazos de sangre que las unían no se veían realmente como enemigas, pero las caprichosas relaciones internacionales y tratados de la época, junto a una poco acertada política exterior española, ocasionaron esa invasión del territorio español y consecuentemente, el asedio de San Sebastián.

La Guerra de Independencia española, Campaña Peninsular para los británicos o Guerra de España para los franceses se desarrolló de manera totalmente distinta. El espíritu caballeresco de «les guerres en dentelle» del siglo XVIII había desaparecido completamente, y los combates en territorio peninsular se caracterizaron por la falta de humanidad con el enemigo, ya sea entre combatientes en el campo de batalla, ya sea con el trato dado a los prisioneros.

La actitud de los ejércitos británicos para con la población y ciudades españolas durante su campaña peninsular daría para más de un volumen. Nadie puede entender desde la óptica actual, ni de la contemporánea a los hechos, el trato infringido a las poblaciones «liberadas» por parte de las tropas luso-británicas. Un «aliado» no actúa de esa manera.

La pregunta que igual deberíamos plantearnos los historiadores podría ser: ¿Realmente las tropas dirigidas por Lord Wellington eran tropas aliadas? Personalmente opino que fue una alianza de compromiso. Los británicos nunca estuvieron combatiendo en la península para ayudar a los españoles a liberar su territorio nacional. Su actuación atendía meramente a sus intereses geoestratégicos en su guerra contra Francia y, afortunadamente para ellos, los acontecimientos derivados del levantamiento en armas del pueblo español contra la ocupación les proporcionó un terreno adecuado para atacar a su archienemigo. Las relaciones hispano británicas nunca fueron amistosas antes de esa alianza, no podemos dejar de recordar que el estado entre nuestras naciones hasta ese momento se había caracterizado por continuas guerras y tensiones diplomáticas. La ayuda española a la secesión de las colonias norteamericanas, Trafalgar, los intentos de invasión y desestabilización de nuestros territorios de ultramar, y los ataques contra nuestras líneas marítimas comerciales, hace que esta nueva alianza tenga una incorrecta gestación.

De todo esto podemos atar cabos para entender que realmente el espíritu y las sensaciones del ejército luso-británico no eran las de encontrarse en territorio amigo. En muchas memorias redactadas por los oficiales británicos que participaron en esta campaña, se desprende ese tufillo, por calificarlo de manera elegante, de superioridad intelectual y racial hacia los españoles, acompañado siempre por comentarios despectivos hacia nuestras costumbres, instituciones y ejércitos. Como suele decirse en el sabio refranero español, «blanco y en botella».

Para finalizar esta respuesta, mencionaré un detalle importantísimo, a la vez que hiriente. Las órdenes dictadas por el Cuartel General de Lord Wellington a todas las unidades a su mando, mando que incluía a las españolas, sobre la actitud que debían observar en territorio francés una vez cruzada la frontera, supone un agravio comparativo y sangrante con la actitud demostrada por sus tropas en suelo español. Prohibió taxativamente cualquier saqueo contra la población francesa, amenazando con fortísimos castigos a cualquier regimiento que no actuase diligentemente con lo dictado. Esa preocupación nunca la mostró durante su periplo peninsular. Las ciudades de Badajoz, Ciudad Rodrigo y San Sebastián, por mencionar las más conocidas, son claros baldones que manchan los honores ganados por los ejércitos luso-británicos en su lucha contra el francés.»

(El Rincón de Byron): Est-il encore frappant que le siège subi par Saint-Sébastien en août 1719 par les troupes du Duc de Berwick ait été mené selon les règles «civilisées» des sièges de l’époque (dont l’engagement du Duc à protéger la population), et au contraire en 1813, près de 100 ans plus tard, alors que les Lumières rationalistes influençaient la culture européenne, un autre duc, en l’occurrence Wellington, n’empêcha pas (ou pouvait-il empêcher) tous les excès qui suivirent ce siège? Le dénouement ne cesse-t-il pas d’être encore plus frappant, étant donné le soutien important de la Royal Navy, et donc du gouvernement britannique, aux forces espagnoles et de guérilla de la région dans leur lutte contre les Français à partir de l’année 1812?

(José María Leclercq): «Le siège de 1719 se déroule dans un tout autre contexte géopolitique. Les troupes françaises dirigées par Berwick ne voyaient pas vraiment les Espagnols comme des ennemis. Il s’agit d’une invasion imposée à la France par l’Angleterre, à la suite de traités internationaux que l’Angleterre se borne à respecter de la manière la plus « aseptique » possible. Les maisons royales de France et d’Espagne, avec les liens du sang qui les unissaient, ne se considéraient pas vraiment comme des ennemis, mais les relations internationales capricieuses et les traités de l’époque, ainsi qu’une politique étrangère espagnole imprudente, ont provoqué cette invasion du territoire espagnol. et par conséquent, le siège de Saint-Sébastien.

La guerre d’indépendance espagnole, la campagne péninsulaire pour les Britanniques ou la guerre d’Espagne pour les Français, se sont développées d’une manière totalement différente. L’esprit chevaleresque des «guerres en dentelle» du XVIIIe siècle avait complètement disparu, et les combats en territoire péninsulaire se caractérisaient par le manque d’humanité avec l’ennemi, soit entre combattants sur le champ de bataille, soit avec le traitement réservé aux prisonniers.

L’attitude des armées britanniques envers la population et les villes espagnoles lors de leur campagne péninsulaire donnerait pour plus d’un volume. Personne ne peut comprendre du point de vue actuel, ni du point de vue contemporain aux faits, le traitement infligé aux populations « libérées » par les troupes luso-britanniques. Un «allié» n’agit pas ainsi.

La question que nous, historiens, devrions encore nous poser pourrait être: les troupes dirigées par Lord Wellington étaient-elles vraiment des troupes alliées? Je pense personnellement que c’était une alliance de compromis. Les Britanniques n’ont jamais combattu sur la péninsule pour aider les Espagnols à libérer leur territoire national. Leurs actions n’ont servi que leurs intérêts géostratégiques dans leur guerre contre la France et, heureusement pour eux, les événements résultant du soulèvement armé du peuple espagnol contre l’occupation leur ont fourni un terrain adéquat pour attaquer leur ennemi juré. Les relations anglo-espagnoles n’avaient jamais été amicales avant cette alliance, nous ne pouvons-nous empêcher de rappeler que l’état entre nos nations jusque-là avait été caractérisé par des guerres continues et des tensions diplomatiques. L’aide espagnole à la sécession des colonies nord-américaines, Trafalgar, les tentatives d’invasion et de déstabilisation de nos territoires d’outre-mer, et les attaques contre nos lignes maritimes commerciales, signifient que cette nouvelle alliance a une gestation incorrecte.

De tout cela on peut relier les points pour comprendre que l’esprit et les sensations de l’armée luso-britannique n’étaient pas vraiment ceux d’être en territoire ami. Dans de nombreux mémoires écrits par les officiers britanniques qui ont participé à cette campagne, ce parfum se dégage, pour le classer élégamment, de supériorité intellectuelle et raciale envers les Espagnols, toujours accompagné de commentaires désobligeants envers nos coutumes, institutions et armées. Comme le dit souvent le sage proverbe espagnol, « blanc et dans la bouteille ».

Pour terminer cette réponse, je mentionnerai un détail très important, ainsi que blessant. Les ordres donnés par le quartier général de Lord Wellington à toutes les unités sous son commandement, un commandement qui comprenait les Espagnols, concernant l’attitude qu’ils devraient observer sur le territoire français une fois la frontière franchie, représentent une offense comparative et sanglante avec l’attitude montrée par ses troupes sur le sol espagnol. Il interdit strictement tout pillage contre la population française, menaçant de très fortes peines tout régiment qui n’agirait pas avec diligence avec ce qui lui était dicté. Il n’a jamais montré cette inquiétude lors de sa tournée péninsulaire. Les villes de Badajoz, Ciudad Rodrigo et Saint-Sébastien, pour ne citer que les plus connues, sont des taches évidentes qui tachent les honneurs remportés par les armées luso-britanniques dans leur lutte contre les Français.»

Croquis del asedio de 1813, en la obra del general Lamiraux del año 1900.
Esquisse du siège de 1813, dans l’ouvrage du général Lamiraux de l’année 1900. [2]

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(El Rincón de Byron): En tu opinión, ¿Qué diferencia a los historiadores franceses e ingleses, si es el caso, de los españoles del siglo XIX que han tratado en el pasado y en el presente los aspectos del asedio de 1813 y si es extensible al tratamiento de la Guerra de Independencia que se desarrolló en las Vascongadas en general? 

(José María Leclercq): «Las diferencias son notables. Los analizaré diferenciados por nacionalidades.

Las que podríamos calificar como líneas editoriales, utilizando un término actual, son coincidentes entre los historiadores británicos y franceses del siglo XIX y comienzos del XX. Se limitan generalmente a describir las campañas y acciones bélicas de manera muy grandilocuente, hablándonos de regimientos, batallas, ejércitos, de sus generales y mariscales. Obvian completamente a los verdaderos protagonistas de los acontecimientos, a los soldados. Es una clara consecuencia de la mentalidad reinante en esos tiempos. Continuamente me ha llamado de manera muy poderosa la atención la enorme diferencia de trato que daban a las listas de bajas producidas en una batalla. Los oficiales siempre son nombrados, mientras que los muertos y heridos de la tropa se reducen a simples y fríos números y estadísticas. El elitismo y el clasismo eran preponderantes en esos años.

La gran diferencia entre los historiadores franceses y británicos a la hora de tratar San Sebastián, la encontramos en el tratamiento que dan a los hechos sucedidos a posteriori de la caída de la plaza. Cada uno mira para su casa. En las fuentes anglosajonas encontramos dos corrientes bien diferenciadas. Unos omiten los saqueos e incendio de la ciudad, con una clara intención de silenciarlos ante la opinión pública. Otros, los más numerosos, son los que admitiendo lo ocurrido intentan limpiar el borrón de la historia de sus ejércitos, justificando la actitud de sus compatriotas en San Sebastián. Es tratar de justificar algo realmente injustificable. Los argumentos son los de siempre, que si los donostiarras eran partidarios de los franceses y les ayudaron con las armas en la mano, que el incendio lo provocaron los defensores…, o utilizando la siempre recurrente excusa de que «son hechos inevitables en la toma de una ciudad». Personalmente nada de esto me sirve y sólo puedo buscar una excusa calificando sus trabajos como frutos de una época y unas mentalidades afortunadamente ya superadas. De estos estudios hay que aprovechar los datos correctos, y combatir con la fuerza de la pluma el resto.

La otra parte, la compuesta por historiadores franceses, adolece igualmente de un espíritu nacionalista importante. Pero no tiene nada que ocultar en la defensa de San Sebastián, todo lo contrario. Por esta razón sus trabajos muestran un orgullo nacional hacia los defensores, y a diferencia de los autores británicos, en algunos estudios incluso una cierta empatía para con los habitantes de la ciudad. Acusan directamente, sin cortapisas, a las tropas del Tte. Gen. Graham de ser las causantes de todos los desmanes que ocurrieron en las calles y casas, lo mismo que de ser los autores del incendio intencionado de la ciudad. Los califican de terribles y faltos de humanidad, sin escatimar calificativos.

El enfoque dado por los historiadores españoles del XIX es muy similar al de sus colegas franceses y británicos en cuanto a la forma de abordar y describir las acciones y batallas. Pero con el paso del tiempo, van a desarrollar afortunadamente un constante aumento del belicismo contra el «aliado» y su falta de humanidad en territorio nacional. Desgraciadamente no hay unos estudios profundos y pormenorizados sobre la defensa y/o asedio de San Sebastián por parte de historiadores españoles hasta comienzos del siglo XX, con la conmemoración del primer Centenario en 1913, que se ven completados por algunas publicaciones ya más exhaustivas y metódicas en los actos de 1963.»

Monumento erigido en San Sebastián e inaugurado por el rey Alfonso XIII el año 1913, en conmemoración del centenario del incendio y reconstrucción de la ciudad. / Monument érigé à San Sebastián et inauguré par le roi Alphonse XIII en 1913, en commémoration du centenaire de l’incendie et de la reconstruction de la ville. (e)

(El Rincón de Byron): Selon vous, qu’est-ce qui différencie les historiens français et anglais, si tel est le cas, des espagnols du XIXe siècle qui ont traité des aspects du siège de 1813 dans le passé et le présent, et peut-on l’étendre au traitement de la guerre d’Espagne qui a eu lieu dans les Vascongadas en général?

(José María Leclercq): Les différences sont remarquables. Je les analyserai en les différenciant par nationalités.

Ce que l’on pourrait qualifier de lignes éditoriales, en utilisant un terme courant, coïncident entre les historiens britanniques et français du XIXe siècle et du début du XXe. Ils se limitent généralement à décrire des campagnes et des actions de guerre de manière très grandiloquente, nous racontant des régiments, des batailles, des armées, leurs généraux et maréchaux. Ils ignorent complètement les véritables protagonistes des événements, les militaires. C’est une conséquence évidente de la mentalité qui prévaut à cette époque. L’énorme différence de traitement accordée aux listes de victimes produites dans une bataille n’a cessé d’appeler mon attention d’une manière très puissante. Les officiers sont toujours nommés, tandis que les morts et les blessés des troupes sont réduits à de simples et froids chiffres et statistiques. L’élitisme et le classisme étaient prédominants dans ces années.

La grande différence entre les historiens français et britanniques lorsqu’il s’agit de traiter de Saint-Sébastien, on la retrouve dans le traitement qu’ils accordent aux événements survenus après la chute de la place. Chacun cherche sa maison. Dans les sources anglo-saxonnes on trouve deux courants bien différenciés. Certains omettent le pillage et l’incendie de la ville, avec la claire intention de les faire taire devant l’opinion publique. D’autres, les plus nombreux, sont ceux qui, admettant ce qui s’est passé, tentent de nettoyer la tache de l’histoire de leurs armées, justifiant l’attitude de leurs compatriotes à Saint-Sébastien. Il essaie de justifier quelque chose de vraiment injustifiable. Les arguments sont les mêmes que toujours, que si les habitants de Saint-Sébastien étaient des partisans des Français et les ont aidés les armes à la main, que l’incendie a été causé par les défenseurs…, ou en utilisant l’excuse toujours récurrente que «ces sont des faits incontournables dans la prise d’une ville». Personnellement, rien de tout cela ne me convient et je ne peux trouver d’excuse qu’en qualifiant son travail de fruit d’une époque et de mentalités heureusement déjà dépassées. A partir de ces études, il est nécessaire de tirer parti des données correctes et de combattre le reste avec la force de la plume.

L’autre partie, celle composée d’historiens français, souffre également d’un esprit nationaliste important. Mais il n’a rien à cacher dans la défense de Saint-Sébastien, bien au contraire. Pour cette raison, ses œuvres montrent une fierté nationale envers les défenseurs, et contrairement aux auteurs britanniques, dans certaines études même une certaine empathie envers les habitants de la ville. Ils accusent directement, sans hésitation, les troupes du Lieutenant-général Graham d’être la cause de tous les excès qui se sont produits dans les rues et les maisons, ainsi que d’être les auteurs de l’incendie criminel de la ville. Ils les décrivent comme terribles et manquant d’humanité, n’épargnant aucune qualification.

L’approche donnée par les historiens espagnols du XIXe siècle est très proche de celle de leurs collègues français et britanniques quant à la manière d’aborder et de décrire les actions et les batailles. Mais au fil du temps, ils vont heureusement développer une montée constante du bellicisme contre «l’allié» et leur manque d’humanité sur le territoire national. Malheureusement, il n’y a pas d’études approfondies et détaillées sur la défense et/ou le siège de Saint-Sébastien par les historiens espagnols jusqu’au début du XXe siècle, avec la commémoration du premier centenaire en 1913, qui sont complétées par des études plus exhaustives et publications méthodiques dans les actes de 1963.

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(El Rincón de Byron): Nuestra siguiente pregunta es recurrente en “El Rincón de Byron”, pero nos parece ilustrativa para entender parte de la historia militar de nuestra Guerra de Independencia. El papel de los generales españoles de los ejércitos de la época salvo honrosas excepciones, no dejó de ser bastante discreto, cuando no claramente deficiente. Crees que la historia ha sido justa con ellos? ¿Podrían haber hecho más de lo que hicieron con el material humano y bélico de que disponían? ¿El papel de las Juntas en general, podríamos considerarlo un elemento más negativo que positivo en el comportamiento militar de los generales españoles? 

(José María Leclercq): «Es una pregunta muy complicada cuya respuesta necesitaría mucho tiempo y desarrollo.

A grandes rasgos, yo diría que la historia ha sido algo injusta con los ejércitos españoles. Continuamente hurgamos en la llaga y nos regodeamos criticando y buscando chivos expiatorios en las derrotas sufridas. Es triste afirmar esto, pero somos una nación con un espíritu autodestructivo muy preocupante, y una lacerante falta de potencial para ver y valorar las grandes hazañas que han realizado nuestros antepasados. Tendríamos que aprender mucho de la cultura anglosajona y «saber venderlas» a nuestras futuras generaciones y al mundo en general, máxime en estos tiempos en que nuestra historia es criticada de manera injusta en muchas partes del globo.

Nuestro país se enfrentó con el mejor ejército del mundo en ese momento. Un ejército inmenso y poderoso que se encontraba dentro de nuestro territorio y controlaba las posiciones estratégicas más importantes. Levantarse en armas contra ese «Goliat», con la carestía de medios y de organización, fue algo digno de halago por lo que deberíamos sentirnos orgullosísimos.

Aprovecho esta pregunta para abordar un tema que no me gustaría dejar en el tintero. Desgraciadamente, en estos tiempos, estamos sufriendo los ataques de una serie de pseudo historiadores, que, alentados por fines e intenciones políticas, tratan de tergiversar partes de nuestra historia. El caso de San Sebastián no se salva de este problema. Estos últimos años, estamos asistiendo a las continuas difamaciones contra el ejército español y su actitud frente a San Sebastián, muchos personalizados en el general Castaños. Es labor de los historiadores tratar que estos ataques contra la verdad no prosperen, y una de mis motivaciones es precisamente el salvaguardar la historia de mi ciudad. La verdadera historia de lo que realmente ocurrió. Los ejércitos españoles nada tuvieron que ver en la destrucción de San Sebastián, y el general Castaños es completamente inocente de las acusaciones vertidas sobre él por este sector, que se limita a dar pábulo interesado a las acusaciones vertidas contra él por parte de los verdaderos autores de esas atrocidades.»

(El Rincón de Byron): Notre question suivante est récurrente dans «El Rincón de Byron», mais elle semble illustrative pour comprendre une partie de l’histoire militaire de notre Guerre d’Indépendance. Le rôle des généraux espagnols des armées de l’époque, à quelques exceptions honorables près, était encore assez discret, quand il n’était pas clairement déficient. Pensez-vous que l’histoire a été juste envers eux ? Auraient-ils pu faire plus qu’ils n’ont fait avec le matériel humain et de guerre dont ils disposaient ? Pouvait-on considérer le rôle des juntes en général comme un élément plus négatif que positif dans le comportement militaire des généraux espagnols?

(José María Leclercq): «C’est une question très compliquée dont la réponse nécessiterait beaucoup de temps et de développement.

D’une manière générale, je dirais que l’histoire a été quelque peu injuste envers les armées espagnoles. Nous fouillons continuellement la plaie et nous nous délectons de critiquer et de chercher des boucs émissaires dans les défaites subies. C’est triste à dire, mais nous sommes une nation avec un esprit autodestructeur très inquiétant et un manque criant de potentiel pour voir et valoriser les grandes actions que nos ancêtres ont accomplies. Il faudrait apprendre beaucoup de la culture anglo-saxonne et «savoir la vendre» à nos générations futures et au monde en général, surtout en ces temps où notre histoire est injustement critiquée dans de nombreuses parties du globe.

Notre pays faisait face à la meilleure armée du monde à cette époque. Une armée immense et puissante qui se trouvait sur notre territoire et contrôlait les positions stratégiques les plus importantes. Se dresser en armes contre ce «Goliath», en manque de moyens et d’organisation, était une chose louable dont nous devrions être extrêmement fiers.

Je profite de cette question pour aborder un sujet que je ne voudrais pas laisser de côté. Malheureusement, en ces temps, nous subissons les attaques d’une série de pseudo-historiens qui, encouragés par des objectifs et des intentions politiques, tentent de déformer des pans de notre histoire. Le cas de Saint-Sébastien n’est pas exempt de ce problème. Ces dernières années, nous assistons à la diffamation continue contre l’armée espagnole et son attitude envers Saint-Sébastien, souvent personnalisée dans le général Castaños. C’est la tâche des historiens d’essayer de faire en sorte que ces attaques contre la vérité ne prospèrent pas, et l’une de mes motivations est justement de sauvegarder l’histoire de ma ville. L’histoire vraie de ce qui s’est réellement passé. Les armées espagnoles n’ont rien à voir avec la destruction de Saint-Sébastien, et le général Castaños est totalement innocent des accusations portées contre lui par ce secteur, qui se borne à alimenter de manière intéressée les accusations portées contre lui par les véritables auteurs de ces atrocités.«

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(El Rincón de Byron): Para finalizar nuestra entrevista, quisiéramos saber si puedes compartir con nosotros tus proyectos presentes o futuros relacionados con el estudio de esta época tan significativa en la historia de la ciudad de San Sebastián.

(José María Leclercq): «Mi proyecto es poder plasmar estos veinte años de investigaciones en un libro, una publicación que espero sea un referente para las futuras investigaciones que se realicen sobre San Sebastián y lo que sucedió en esta ciudad en 1813.  Aportará infinidad de nuevos datos, y sobre todo una novedosa visión de los hechos que, ordenada de manera cronológica, día a día, desenterrará ante los lectores la memoria y los recuerdos de los verdaderos protagonistas de «Aquel verano de 1813», los militares y los civiles donostiarras, a la postre, simples personas.»

(El Rincón de Byron): Pour terminer notre entretien, nous aimerions savoir si vous pouvez nous faire part de vos projets actuels ou futurs liés à l’étude de cette période significative de l’histoire de la ville de San Sebastián.

(José María Leclercq): «Mon projet est de pouvoir capturer ces vingt années de recherche dans un livre, une publication qui, je l’espère, sera une référence pour les futures recherches menées sur Saint-Sébastien et ce qui s’est passé dans cette ville en 1813. Elle apportera une infinité de nouvelles données, et surtout une vision innovante des événements qui, classés chronologiquement, jour par jour, feront découvrir aux lecteurs la mémoire et les souvenirs des véritables protagonistes de «Cet été 1813», les soldats et les civils de Donostia, dans le fin, les gens simples.«

* Agradecer muy especialmente a José María Leclercq que nos haya atendido para la elaboración de esta entrada para «El Rincón de Byron». / Remerciements particuliers à José María Leclercq pour son aide dans la préparation de cette entrée pour «El Rincón de Byron».


José María Leclercq, que se define como “un donostiarra de nacimiento y corazón”, estudió Historia General en la Universidad de Deusto y se licenció en la especialidad de Arqueología por la Universidad de Valladolid, habiendo participado en multitud de excavaciones, primero como estudiante en prácticas, y luego, como colaborador y/o director de las mismas. En su web Historia Militar de San Sebastián. Vida y Asedios de una pequeña gran ciudad, nos retrata la San Sebastián de aquellos años, con sus edificios, sus habitantes, las sucesivas etapas del asedio, las unidades militares que tomaron parte, narrándonos con todo detalle uno de los últimos episodios significativos de la guerra en territorio español.

En enero de este mismo año fue galardonado con la Medalla al Mérito Ciudadano de la ciudad de San Sebastián «por su trabajo por preservar la memoria de San Sebastián, en especial del incendio de 1813».


Fuentes:

1 – http://www.sansebastian1813.es/428776314

2 – «Le Siège de Saint-Sébastien en 1813» – Général Lamiraux, Henri Charles-Lavauzelle Ed., Paris, 1900

Imágenes:

a – https://www.loc.gov/resource/g6564s.hl000018/?st=image&r=0.107,-0.015,0.687,0.397,0

b – By Dictionary of the Napoleonic Wars, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=81315306

c – https://wikioo.org/es/paintings.php?refarticle=AQS4V9&titlepainting=Lieutenant%20General%20(later%20General)%20Thomas%20Graham%20(1748%E2%80%931843),%20Baron%20Lynedoch,%20Wearing%20a%20Fur%20lined%20Coat%20over%20General%20Officer%E2%80%99s%20Uniform&artistname=Thomas%20Lawrence

d – De Denis Dighton – https://artuk.org/discover/artworks/the-storming-of-san-sebastian-197101, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=24853084

e – https://www.todocoleccion.net/coleccionismo-revistas-periodicos/1913-hoja-revista-san-sebastian-monumento-centenario-asedio-incendio-rey-alfonso-xiii-estatua-reina~x139747350#sobre_el_lote

f – https://www.diariovasco.com/san-sebastian/donostia-medallas-merito-ciudadano-20211220175212-nt.html

Los combates en Ripoll de 1813

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La villa de Ripoll vivió un gran desarrollo económico y político durante los siglos XVI al XVII, convirtiéndose en un centro importante de producción de hierro y de productos textiles. Las piezas de cerrajería, tanto artesanales como para la construcción, y sobre todo las armas de fuego, abastecían la zona pirenaica, pero también los mercados de Vich, Mataró, Barcelona y hasta los del Nuevo Mundo. Tal como vimos en nuestra entrada sobre las fábricas de armas de Ripoll, el municipio gerundense dispuso de sus fábricas de armas (únicas de ese tipo en el Principado en ese momento) para el esfuerzo de la guerra ya desde mediados del año 1808, proveyendo del orden de 300 fusiles semanales para el ejército y colaborando asimismo en el suministro de armas para la defensa de Gerona.

Vista de S. Benito en Ripoll (c.1830) (a)

En pleno conflicto, un hecho que sería primordial para Ripoll, fuera del terreno estrictamente militar, fue la supresión el 6 de agosto de 1811 del régimen señorial, que suponía el fin del dominio del monasterio sobre la villa que ejercía nada menos que desde el siglo IX y que sólo la creación de un precario ente municipal en el año 1755 había modificado un poco. [1]

Durante todos los años que duró la guerra, la localidad fue ocupada por los imperiales en tres ocasiones, si bien en todas ellas los soldados solo permanecieron durante pocas jornadas en la villa. En diciembre de 1809, después de la toma de Gerona, el general Souham ocupó Olot con su división y luego la llevó a través de los collados de Canes y Vallfogona, entrando en Ripoll el 30 de diciembre de 1809, donde logró hacerse con el control de la población, aunque la mayoría de sus habitantes ya habían huido a las montañas.

La segunda ocasión fue en el Corpus del 26 de mayo de 1812 (otras fuentes apuntan el día 22) cuando se presentaron del orden de 5.000 imperiales bajo el mando de los generales Decaen y Lamarque en Ripoll, aunque su presencia se limitó a exigir una fuerte contribución a la población y posteriormente volvieron a su base de Olot.

Vista meridional de la Villa de Ripoll: 2. Llano de la Madalena; 3. Ermita de Nª Señora del Catlla; 4. Puente de Barcelona; 5. Rio Freser; 6. Parroquia de S. Pedro; 7. Monasterio de Benedictinos; 8. Iglesia de S. Eudaldo; 9. El Arquet; 10. Puente de Madera; 12. Puente de Olot; 13. Rio Ter; 14 Unión de los dos ríos. (Carrera Candi, Geografía General de Catalunya)

LOS COMBATES DE 1813

Al comienzo del año 1813, los españoles parecían en disposición de amenazar la Cerdaña francesa; una de sus divisiones ya estaba en Ripoll y el capitán general Copons se disponía a marchar hacia Vich con otra parte de su ejército para apoyar a dicha división. La estrategia de aquel movimiento parecía estar encaminada, por un lado, a tratar de llevar la guerra al otro lado de la frontera y por el otro intentar encubrir la vigilancia a que se tenía sometida a la Tarragona ocupada, y vislumbrar la posibilidad de intentar recuperarla con un golpe de mano.

Por parte francesa, el general en jefe Mathieu Decaen hizo vigilar la baja Cataluña por el general Maurice Mathieu; en Puigcerdá, el general Jean Baptiste Quesnel (uno de los sitiadores en el asedio a Figueras de 1811) recibió instrucciones especiales para la defensa de la frontera, mientras que el general de división Maximilien Lamarque, que se había desplazado hasta Olot, recibió órdenes de observar y de seguir los movimientos del enemigo.

Este general hizo un reconocimiento sobre el collado de Canes (por el antiguo camino real que unía a Olot con Ripoll) sobre la carretera de Vallfogona, donde el 23 de febrero de 1813 tuvieron lugar combates entre los imperiales y una columna española que mandaba el brigadier D. Joaquín Ruiz de Porras1, entre las localidades de Vallfogona y Ridaura; después de un combate inconcluso, Lamarque de repente se dirigió al collado de Sacre, hizo reconocer la localidad de Camprodon y se desplazó rápidamente con su división por San Juan de las Abadesas sobre Ripoll, donde el 28 de febrero de 1813 desalojó a sus defensores de la villa así como de los altos de Nuestra Señora del Negre donde habían intentado defenderse. Las tropas españolas que estaban al mando de su comandante, España, no habían podido reunir a todos sus efectivos para la defensa, por lo que tras una corta lucha se retiraron de Ripoll.

El puente del Raval en una litografía de Langlois, de su «Voyage pittoresque et militaire…» (b)
Una imagen de principios del siglo XX del puente. El antiguo puente fue destruido en mayo de 1839 durante las Guerras Carlistas. El puente de piedra actual data del año 1892 y sus cimientos se sostienen sobre la base del puente medieval. (c)

Lamarque era ya dueño de la villa así como de los puntos intermedios hasta Olot. La villa de Ripoll fue saqueada, las murallas derruidas y se destruyó lo que quedaba de las fábricas de armas. Después el comandante francés no se determinó a realizar nuevas operaciones y fue retirándose á su antigua posición de la capital del Ampurdán.

Algunos meses después aún tendrían lugar combates más al norte, en el valle de Ribes el 7 de mayo de 1813.

El puente del Raval (Ripoll) sobre el rio Freser, en la actualidad.
La plaza de San Eudald.
El rio Ter es el otro curso fluvial que bordea la población.

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1Joaquín Ruiz de Porras (Valladolid, 1759 – 1828) era un militar miembro del cuerpo de artillería. Destinado a Mallorca, en 1782 participó en la campaña para recuperar Menorca del dominio británico y en 1784 participó en el segundo bombardeo contra Argel y en la defensa de Orán (1790). Al inicio de la guerra de Independencia se encontraba en Madrid, defendiendo el parque de Monteleón. Fue destinado a la escuela de Artillería de Segovia (1808) que se trasladó a Sevilla, donde montó una fábrica de fusiles. Fue destinado de nuevo a Palma para poner en marcha allí la fundición de cañones de la Lonja, y la escuela de Artillería: fue nombrado director de la Maestranza (1810) y del Colegio de Artillería (1811) de Palma (Mallorca). Nombrado Brigadier, fue destinado al Ejército de Cataluña, donde participó en los combates de La Garriga y Ripoll (1813), pero pronto recibió la orden de retornar a la dirección del colegio y a la fábrica de Mallorca (1813) hasta que fue destinado a Segovia con el regreso al lugar tanto de la escuela de Artillería como de la Fundición (1814).


Fuentes:

1 – https://www.diaridegirona.cat/opinio/2012/12/22/ripolles-girona-i-guerra-frances-49342069.html

2 – https://www.pedresdegirona.com/terresdegirona/ripolles_ripoll.htm

3 – “Historia de la Guerra de la Independencia en el antiguo Principado“. Tomo II – Adolfo Blanch, Imprenta y Librería Politécnica deTomás Gorchs, Barcelona, 1861

4 – https://ripoll.cat/historia/

5 – «Voyage pittoresque et militaire en Espagne – Catalogne» – M.C. Langlois, Paris – Edición facsímil, General Grafic, S.A., 1978 

6 – https://ca.wikipedia.org/wiki/Joaqu%C3%ADn_Ruiz_de_Porras

7 – http://wikimapia.org/7494668/es/Pont-del-Raval

Imágenes:

a – Dominio público. Fuente: “Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya (ICGC)”.

b – Dominio público. Fuente: “Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya (ICGC)”.

c – https://www.todocoleccion.net/postales-cataluna/ripoll-pont-reval-sobre-freser-25-postal-antigua-66-150~x190478656#sobre_el_lote

d – Fotografías del autor.

Miniatura. Garde d’Honneur, 1813, por Serge Morisse

Tiempo de lectura: 10 minutos

Los que nos seguís habitualmente en El Rincón de Byron sabéis que tenemos afición por el mundo de las miniaturas y de las figuras napoleónicas, sean trabajos propios o de terceros. Ya hacía unos meses que no publicamos nada relacionado con este querido apartado de nuestro blog, por lo que hoy nos desquitamos y nada menos que con una figura creada por Serge Morisse, de «Les Chevaliers du Centaure«, un grupo de miniaturistas franceses con varias creaciones de gran calidad del Primer Imperio, por lo que esperamos que esto también sea un acicate para acabar algunos proyectos que tenemos entre manos y que esperamos publicar próximamente, con permiso de esta pandemia que nos azota todos.

Serge Morisse nos ha cedido amablemente un reportaje completo del proceso de creación de una de sus figuras, un sargento del 2º regimiento de Guardias de Honor, en el año 1813, una unidad francesa de tardía creación durante el Imperio napoleónico, después de la funesta campaña de Rusia, y que participó puntualmente y con suerte desigual en las últimas campañas del Emperador.

Os recomiendo su visionado a todos los que sois aficionados a las figuritas militares en general y a las del periodo napoleónico en particular, ya que no es muy habitual poder ver una creación completa desde su inicio. Normalmente en las revistas especializadas vemos la figura terminada, pintada con mayor o menor acierto por parte del artista, pero quedan en el olvido todas las horas empleadas la investigación de la indumentaria de dichas figuras, muchas veces con tintes detectivescos, y ya en la práctica las incontables horas empleadas en modificar piezas, enmasillar, lijar, cortar, volver a enmasillar, lijar, etc. Y por último el pintado de la pieza que como se dice, es la que nos hace cobrar vida a la figura, pasando y repasando con paciencia franciscana hasta el rincón más escondido de la misma. Sin más dilación, os dejamos para que podáis disfrutar esta figura de sargento de Gardes d’Honneur, en 1813, realizado por Serge Morisse.

La figura ya terminada, con su caballo abrevando en una pequeña charca.

UN POCO DE HISTORIA

Garde d’Honneur (a)

Estamos en el año 1813… Habiendo regresado de Rusia, a Napoleón solo le quedan los restos de su Grande Armée. Todos los países, coaligados de nuevo, se volverán a alzar contra él. Es necesario rehacer urgentemente un ejército y el Emperador va a ponerse rápidamente a la tarea. Son necesarios 180.000 hombres. Hacen falta jinetes, caballos, equipaciones y, se sobreentiende, dinero.

Napoleón, rescatando un antiguo proyecto con los gendarmes de ordenanza, apelará a las familias nobles y a la rica burguesía para formar un cuerpo de élite de caballería ligera: los Guardias de Honor (Gardes d’Honneur).

Las familias ricas que no tenían candidato pagaban una tasa que permitía proveer un fondo para equipar a los voluntarios de familias más pobres. En años precedentes, los jóvenes ricos evitaban la conscripción pagando para que alguien los reemplazara. Pero para esta nueva leva de un cuerpo de élite ya no hay sustitutos posibles, por lo que las protestas serán numerosas.

Sin embargo, logran formarse cuatro regimientos, cuyos coroneles serán generales bregados en las Guerras Napoleónicas, nombres de la talla de Saint-Sulpice o el conde Lepic. Pero a medida que se bajaba en el escalafón, los cuadros de subalternos resultaron ser muy defectuosos, las tropas recibieron poca formación y la motivación de estas últimas, muy heterogénea y con escaso esprit de corps: en este teórico cuerpo de élite, confluirán orgullosos reclutas franceses, soldados holandeses inclinados a la deserción, italianos con grandes dosis de rencor y gran parte de nobles despectivos y abiertamente hostiles hacia el Emperador. Se considerarán Guardia por el sueldo que recibirán, porque estarán encuadrados de hecho en la Guardia, pero no serán nada bien aceptados por esa Guardia Imperial que por historia y trayectoria de sus soldados ya había constituido su propia y exclusiva nobleza.

En 1813 combatirían poco, aunque los primeros escuadrones estuvieron presentes y vieron acción en Leipzig y Hanau. En 1814 ocuparán algunas plazas fronterizas con Alemania que habrán de ceder ante la invasión aliada. No obstante, su hecho más brillante se producirá en la batalla de Reims, el 12 y 13 de marzo de 1814. En la abdicación de Napoleón, un gran número de Guardias serían incorporados en el cuerpo de la Maison du Roi. En los 100 días de la última aventura de Napoleón, solo se encontraron 87 antiguos Guardias entre todos aquellos que siguieron postreramente al Emperador. [1] 

 

LA FIGURA

Os mostramos algunas imágenes del proceso de creación, cuyo desarrollo en su totalidad os adjuntamos al final de este capítulo en formato PDF y una nota breve de la trayectoria del autor que ha tenido la deferencia de cumplimentarnos, junto con alguna fotografía propia. 

Todo el proceso en YouTube, en la página de Cavaliers PREMIER EMPIRE:

Y en versión escrita:

  PDF Garde d’Honneur, 1813, por Serge Morisse

 

 


 «Mi descubrimiento del mundo de la figurita fue juntamente con mi hijo, usando los moldes de la marca PRINCE-AUGUST, del Primer Imperio. Luego, me incorporé a la asociación «Les Chevaliers du Centaure» en Couëron (Francia) en 1997. Formé parte de su Consejo de su Administración de 1998 a 2013 y regresé en 2016.

Fui uno de los organizadores de las siete ediciones del «Open de Bretagne de la Figurine» en Couëron que tuvo lugar entre los años 2001 a 2013. Luego del «Open de l’Ouest»  en 2018.

Los primeros proyectos de estos jinetes en escala 1/10 se llevaron a cabo con la ayuda de Jacky Bonneau y Gilles Paternostre. Habiendo logrado encontrar algunos jinetes y figuras de la marca CIMIER antes de que esta cerrara su almacén, los estoy aprovechando como base para mi trabajo. Los uso, los corto, los modifico o completo con repuestos de otras marcas como ANDREA, PEGASO, VERLINDEN, ALEXENDROS MODELS, Atelier MARKET, AIGLES IMPERIALES, MITCHES MILITARY MODELS, CGS MILITARY FIGURES… Y lo que no existe, es simple, ¡solo tienes que crearlo!

Gracias a los consejos de gente como Jacky, Gilles, Jean-Claude Colrat e Yves Martin, pude realizar varias figuras como un zapador de húsares, un dragón de élite herrero, un oficial de ingenieros, un húsar con un infante en la espalda durante la Acción de Texel el 21 de enero de 1795 y un sargento de Guardias de Honor en 1813. Otra fuente de encuentro y discusión es el “Forum des Figurinistes”. Trabajo en dos proyectos al mismo tiempo, ya que puedo cambiar entre ellos cuando me tropiezo con un problema técnico o de uniformología. Actualmente necesito aproximadamente unos 18 meses para completar dos proyectos. Dedico un tercio de este tiempo a la investigación, el segundo tercio a la escultura y el resto a la pintura.

Desde entonces, Louis-Michel Martinez (INKERMANN) se ha unido a nosotros en «Les Chevaliers du Centaure». Y ya está, levantamos el vuelo: Siete músicos a caballo en Dresde en 1813, un húsar admirando su belleza frente a un espejo, Bonaparte con tres jinetes en Egipto, el cuadro de Gericault, un trompeta de artillería de la Guardia en bronce, figuras de Napoleón, Murat, un avantrén de artillería y otros proyectos. También tengo fuentes complementarias de información con Jean-Yves Forthoffer y Guillaume Bretegnier.» 

Serge Morisse (a la izquierda), con sus compañeros y algunas creaciones en curso.

Fuentes:

(1) – «Soldats et Uniformes du Premier Empire», François Guy Hourtoulle, Jack Girbal y Patrice Courcelle, Histoire&Collections, París, 2004

Imágenes:

a) – By Scan by NYPL – https://digitalcollections.nypl.org/items/510d47d9-99ce-a3d9-e040-e00a18064a99, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=46768847

b) – Fotos propiedad de Serge Morisse

Juego. Batalla de Mianegas o de Bañolas (23-06-1813)

Como acompañamiento a nuestros artículos que tratan sobre la batalla de Bañolas o Mianegas (23-06-1813) en nuestro blog madre de \»El Rincón de Byron\»,  (http://byroncillo.blogspot.com/2019/08/banolas-y-la-batalla-de-mianegas-1813-i.html), nos hemos decidido a realizar un tablero hexagonal de juego para intentar reproducir la batalla de una manera simple. El mapa está dividido en hexágonos que representan 200 m de lado a lado, con sus unidades correspondientes y que se puede jugar con el reglamento de \»Napoleon at Waterloo\» de Jim Dunnigan. El orden de batalla lo teneis definido más abajo, por si quereis reproducir la batalla con otro reglamento cualquiera o aprovecha el mapa para cualquier otro enfrentamiento real o hipotético, durante la Guerra de Secesión, las Guerras Carlistas o la Guerra Civil Española.

As an accompaniment to our articles dealing with the battle of Bañolas or Mianegas (06-23-1813) in our mother blog of \»El Rincón de Byron\», (http://byroncillo.blogspot.com/2019/08/banolas-y-la-batalla-de-mianegas-1813-i.html), we have decided to make a  game board hex based to try to reproduce the battle in a simple way. The map is divided into hexagons that represent 200 m from side to side, with their corresponding units and that can be played with the rules of \»Napoleon at Waterloo\» game, by Jim Dunnigan. The battle order it\’s defined below, in case you want to reproduce the battle with any other rules or take advantage of the map for any other real or hypothetical confrontation, during the War of the Spanish Succession, the Carlist Wars or the Spanish Civil War.
Tablero de juego.

TABLERO DE JUEGO / GAMEBOARD:    Gameboard

Unidades españolas y francesas

UNIDADES / COUNTERS:  Counters

ORDEN DE BATALLA / ORDER OF BATTLE

Unidades españolas / Spanish Units
Regimiento de Cazadores de Baza
1 batallón
Regimiento de Fernando VII
1 batallón
Regimiento de Leales Manresanos
1 batallón
Cazadores de Ausona
1 compañía
Húsares de San Narciso
114 jinetes
Total aprox.
2300 bayonetas
114 sables
Unidades francesas / French Units
Regimiento 3e Légère (Bañolas*)
98 hombres
Regimiento 3/23e Ligne
369 hombres
Regimiento 1/60e Ligne
582 hombres
Regimiento 2/60e Ligne
763 hombres
Regimiento Chasseurs de Lampourdan
151 hombres
Regimiento 1/1 de Würzbourg 309 hombres
Regimiento 2/2/29e Chasseur à cheval 94 sables
Regimiento Chasseurs de Lampourdan 37 sables
Artillería Cía 60e Ligne – Bañolas 93 hombres
Total aprox.
2.266 bayonetas
131 sables
93 artilleros
3 cañones

(*) De guarnición en Bañolas [F.M.G.]

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La campaña y batalla de Vitoria en 1813, por Mark Gerges. (II)

El Dr. Mark Gerges es un oficial retirado del ejército con 20 años de servicio en el arma de acorazados. Actualmente es profesor asociado de historia en el Command and General Staff College en Fort Leavenworth, en Kansas. Su área de investigación es la Revolución Francesa y Napoleón, y en particular el mando y control de la caballería bajo el duque de Wellington. Tiene asimismo un doctorado en Historia Europea por la universidad de de Florida State.

Seguimos esta semana con la segunda parte de su conferencia sobre Vitoria, 1813, y que trata de la batalla en sí, del vadeo del río Duero, de las semanas previas de aproximación al área de Vitoria, que es donde el ejército francés se proponía frenar al ejército anglo-portugués y español de Wellington, y de sus prolegómenos y desarrollo, hasta el episodio final de la retirada del ejército de José I y el desvalijamiento de todo su tren de carruajes. Una trabajada victoria, pero que no tuvo el epílogo deseado, en una de los episodios más rocambolescos de la contienda y que llevó a su orgullosa Excelencia a declarar que sus soldados eran «la escoria de la tierra».

Monumento a la Batalla de Vitoria (1813), en la Plaza de la Virgen Blanca de Vitoria.

CONFERENCIA VITORIA, 1813 (Continuación)

Y esto es lo que sucedió en la campaña de 1812 cuando Wellington se traslada a esta zona entre Ciudad Rodrigo, Salamanca y Valladolid y viceversa, los franceses intentaron constantemente cortar detrás de él sus líneas de comunicación, cada vez que era amenazado Wellington se vio obligado a acercarse más y más a Portugal, así que finalmente terminamos pasando el invierno en el norte de Portugal, y una vez que ve esa vulnerabilidad y ha pasado los últimos cinco meses tratando de convencer a la Royal Navy de que lo apoye en el cambio de sus líneas de comunicación hasta Santander en la costa norte y cuando miran esto y piensan en esto por un segundo, primero hay un escuadrón del Tajo aquí y ellos tienen la responsabilidad desde Gibraltar hasta el final en La Coruña. La flota del canal tiene esta responsabilidad en el Golfo de Vizcaya. La flota del canal no está realmente preocupada por la costa norte de España, están mucho más preocupados por una flota francesa en Brest, por la flota francesa en Amberes, por mantener el canal abierto y la mayoría del tiempo hay una sola fragata del Royal Navy que mantiene la costa norte de España y así sucesivamente.

Una de las cosas que Londres tiene que hacer constantemente es tratar de obtener mejoras en la Royal Navy para apoyarlo. Una vez que realmente comienza la campaña, lo que ves es que sus líneas de suministro se cortan y el Ejército Británico pasará por un período de tres semanas sin líneas de comunicación, básicamente se están moviendo con lo que sea que puedan llevar sobre sus espaldas, ahora Wellington tuvo que hacer mucho para llegar a este punto para hacer que los soldados puedan llevar suficiente munición y comida para poder sobrevivir. Ha tenido que aligerar la carga de los soldados y lo que ha hecho es deshacerse de los grandes abrigos pesados ​​que tienen. Utilizó, él es capaz de hacer eso porque va a tener tiendas de campaña, una tienda por cada seis soldados, pero para llevar esas tiendas tiene que encontrar la forma de obtener las mulas que antes llevaban estas enormes ollas de sopa en la que ellos cocinaban su comida, así que lo que se les ocurrió fueron estas ollas de estaño. Las ollas de estaño que son lo suficientemente ligeras para que los lleve un soldado. Podían cargar una olla por cada seis soldados y al permitir que los soldados ahora llevaran estas ollas de estaño, significa que las mulas no tienen que llevar las grandes ollas de hierro fundido, las mulas ahora pueden llevar las tiendas y los soldados ya no necesitan los abrigos, los soldados pueden llevar más alimentos y municiones y, nuevamente, este es todo el tipo de cuidado que Wellington debe poner en sus campañas y si alguna vez tienen oportunidad pueden encontrar los despachos de Wellington en línea, en la Universidad de Southampton con la cantidad de detalles que pone, escribirá a mano 20 o 30 cartas por día, donde hablará de todo, desde lo que cargan los soldados, cómo se llevará la munición, qué tan cerca están del frente los carros de forja que en realidad están fabricando las herraduras para la caballería, en todo este tipo de cosas, así que no hay nada -no detalles- lo suficientemente insignificante para que Wellington no lo prevea durante esta campaña.

Déjenme acercar un poco sobre esto, en esta parte particular del campo de batalla. Eso es más o menos el cuadrado que era amarillo antes, de aproximadamente 350 millas (unos 563 km) por 125 millas (unos 201 km), entonces es una porción muy grande de España y está realmente marcada por grandes llanuras, tienes estas montañas de la Sierra de Cantabria, las montañas de Guadarrama y allí empiezas a ver la subida hacia la zona vasca y luego a los Pirineos, la principal red de carreteras pasa por el centro. Esta es la carretera real que va desde el norte de Portugal, Ciudad Rodrigo, Salamanca, Burgos y luego hasta Vitoria. Y es ahí donde cada una de estas campañas ha tenido lugar como lo ha hecho para que esa carretera sea capaz de abastecerle, pero si Wellington no tiene que regresar a Portugal ni a Lisboa a por sus suministros, el camino realmente ya no es necesario y allí, por supuesto, está Vitoria en la esquina superior derecha del mapa en el que enfocaremos en unos momentos.

La primera fase es cruzar la frontera y Wellington sabe que los franceses lo buscarán de nuevo subiendo por la carretera principal a Salamanca. Los franceses se han colocado a lo largo de la línea del río Duero tratando de bloquear ese camino en cualquier tipo de rutas allá arriba y lo que sucedió en 1812 es que Wellington había subido por esta carretera principal y tenía una sola brigada de caballería de tropas portuguesas que habían salido del norte de Portugal a través de terribles, terribles montañas y habían vagado por aquí buscando el flanco francés y lo que hacen durante casi dos semanas y media es que se dan cuenta de que no hay franceses aquí en 1812 y planea utilizarlo otra vez y si podía hacerlo con una brigada de caballería en 1812 en 1813, ahora puede hacerlo con seis divisiones de infantería. Él finta a lo largo de la carretera principal con tres divisiones y la masa de la caballería británica y luego desde con las otras seis divisiones a través de las montañas de Portugal.

Las condiciones son absolutamente horribles, el río Duero está desbordado por los deshielos de primavera, con nieve, por lo que, los franceses o disculpen, los soldados británicos tienen que cruzarlo para construir un puente de pontones. De hecho, cruzarán aferrándose a los estribos y a los cuellos de los caballos, ellos nadan a través de él, pero van a poder atravesar la línea del río Duero en este momento, los franceses se dan cuenta de que ni siquiera pueden encontrarlo, no hay manera de que puedan luchar contra él y van a renunciar a esa línea, por lo que van a lograrlo sin haber disparado un solo tiro. Entonces, la primera parte de la campaña ha sido exitosa en la primera semana y luego los franceses trazarán una segunda línea de defensa lo largo del río Bascara y nuevamente, si las fuerzas de Wellington aparecen aquí, en algún momento tendrá que volver a retroceder, el camino para que pueda restablecer sus líneas de comunicación, y si Wellington aparece aquí los franceses aquí pueden confrontar sus líneas de comunicación y en este momento todavía no entienden el hecho de que Wellington no tiene líneas de comunicación, que está esperando a la Armada cuando se acerque a Santander y una vez más, Wellington simplemente ignorará que los franceses continúen marchando hasta el noreste.

Habrá algunas pequeños combates de caballería, básicamente de brigada contra brigada, realmente no tiene ningún efecto en la campaña más que empujar a los franceses a regresar a sus puestos avanzado, pero una vez más los franceses tienen que abandonar esta línea de defensa y tomarán hasta una tercera línea de defensa justo en frente de la ciudad de Vitoria y aquí es donde Wellington irá y presentará batalla. José, una vez que comienza a replegarse aquí, tiene que abandonar Madrid y en este punto el ejército francés comienza a convertirse en casi un circo: tiene miles de vagones, no solo el suministro normal de balas de cañón, de pólvora, todo ese tipo de cosas, sino que tiene oficiales, todos tienen su equipaje, tienen esposas que tienen hijos, tienen toda la corte civil de Madrid, así que todos los administradores civiles, todo eso, tienen que ir a algún lado, donde está el rey, él está con el ejército, van con él, te arrastran y te llevan a la conclusión de que estas enormes manadas de ganado son aproximadamente 3.000 vagones, exactamente el botín de seis años después de la ocupación francesa de España que avanza, avanzando, con la entera colección Real Española. La colección ha sido cortada, sus marcos se enrollan y se colocan en carruajes por lo que es una ruta increíble, pero en algún momento José tiene que ofrecer una batalla. No puedes ser un rey sin un reino, sin capital, tienes que detener al enemigo y entonces va a decidir que Victoria es el lugar en el que va a ofrecer la batalla.

Así que aquí está el terreno de Vitoria, su llanura aproximada de diez millas tiene una cadena montañosa al norte de la Sierra de Badaya, tiene las alturas de La Puebla en el sur, serpenteando a través del centro de ese plano está el río Zadorra marcado por 12 diferentes puentes, por todos lados, son puentes de piedra; y cuando ves esto, lo que realmente hace el área de Vitoria es crear una enorme herradura con la ciudad de Vitoria en la parte trasera. La única forma de entrar es a lo largo de esta carretera principal este-oeste o al menos así es como se ven los franceses si Wellington va a venir aquí, van a cortar, va a tener que llegar por este camino y van a defenderse en ese terreno bajo. Aquí está el plan de Wellington de que lo mira y él dice, bien, van a esperar que venga de esta manera por lo que solo tomaré dos de mis divisiones.

Voy a fintar el frente. Tomaré tres divisiones al mando de Hill y subirán los Altos de La Puebla, tomarán las alturas y van a amenazar el flanco sur francés, así que ahora los franceses tienen fuerzas en el frente, fuerzas hacia el al sur y van a tener que reaccionar. Al mismo tiempo lo que hace, lo que realmente va a ser audaz, es que envíe a Thomas Graham con 18,000 soldados serpenteando a través de las montañas, estos tipos tomarán unas veinticinco millas (unos 40 km) de camino, un desvío sin contacto con Wellington y con los franceses, volverán por la parte posterior de la ciudad de Vitoria. Y tratan de planificarlo para que lleguen allí y sean capaces de cortar las líneas de comunicación a los franceses. Y luego, en el otro puerto está Lord Dow, que es Thomas Picton, al mando de la Tercera División, se supone que forman parte de esto y, una vez que los franceses reaccionen hacia el sur, escuchan a los muchachos que vienen desde atrás, y van a golpear con la mayoría del ejército en la recta y tratar de destruirlos y capturarlos. Es un plan muy, muy ambicioso y si piensas en la guerra aquí a principios del siglo XIX una vez que Wellington dé las órdenes, el 20 de junio, para hacer esto, ya no estará en contacto con sus comandantes, no podría hacer nada excepto esperar a que intenten ejecutar este plan, esperar que lo hayan entendido y esperar que lo hagan de acuerdo con sus órdenes.

El movimiento envolvente de Wellington

Solo dame otra vista del campo de batalla aquí, una vista aérea en frente tienes las Alturas de Puebla, la ciudad de Vitoria, el río Duero corriendo por el centro, Tres Puentes, que la pintura que mostré al principio es esa aldea allí, Subijana, entonces hablaremos de la lucha allí en unos minutos y aquí es donde José tendrá su cuartel general en la colina de Arinez. José, personaje interesante, supongo que es todo lo que se puede decir sobre él, está tan seguro de que va a ganar que pasa su tiempo construyendo gradas para que la gente de Vitoria pueda salir y mirar la victoria. Al mismo tiempo, no ha destruido ninguno de los puentes cruzando el río Duero, así que cuando miramos esto, todos los puentes, los doce puentes siguen abiertos y su ejército está ubicado en esa dirección. El otro aspecto también es que él piensa que la colina de Arinez va a ser un señuelo para Wellington, que Wellington tendrá que entender que realmente se remonta a la historia. Eduardo, Príncipe de Gales, el Príncipe Negro en 1366 luchará en esta área, su vanguardia subirá a la colina de Arinez, trescientos caballeros ingleses y arqueros serán derrotados por seis mil españoles allí y entonces José piensa que Wellington sabrá esto y de alguna manera tendrá un señuelo mágico que tendrá que tomar este cerro de Arinez para ocupar ese punto negro de la historia militar británica.

Hay una ruta por la que esperan que venga, así que a la mañana del 21 de junio, a pesar de que está en pleno verano en España, están empezando a entrar en la región vasca, Vitoria es hoy la capital de la región vasca, por lo que es muy similar en la actualidad, llovizna, el clima es frío, los soldados en este momento realmente habrían deseado llevar consigo sus pesados abrigos  que se habían quedado en Portugal, pero a las 8 de la mañana, en el sur, esas fuerzas van a empezar a cruzar; uno de los otros aspectos que acabamos de ver que el ejército de Portugal comienza a moverse es que estos informes en las montañas de que hay tropas británicas allí fuerzan a José y Jourdan para mover algunas fuerzas hacia atrás para tratar de protegerse contra eso. En el sur, Morillo, sus tropas españolas comenzarán a cruzar en las alturas de Puebla, van a tener también una división portuguesa, en la segunda división y van a comenzar a atacar y van a llegar a Subijana. Van a llegar a eso de las 9:30 de la mañana y lo que van a encontrar es que no tienen la fuerza suficiente para conquistar la ciudad, pero los franceses tampoco tienen la fuerza suficiente para contraatacar y así la lucha va a estar yendo y viniendo a lo largo de esa ciudad empujando, hacia atrás, tratando de empujarse unos a otros. Para tratar de avanzar por las colinas que rodean la villa y tomarla, los Highlanders junto con las tropas españolas, intentan apoyarlos y nuevamente hablamos un poco sobre las conexiones y cómo todas estas personas están relacionadas.

El comandante de los 71st Highlanders es el coronel Henry Cadogan, él era el cuñado de Wellesley, de Wellington, su hermana se había casado con Henry Wellesley, su hermano menor, y luego en 1808 se había escapado con Henry Paget, un comandante de caballería, Cadogan querrá renunciar a su comisión para cuidar a su hermana si ella simplemente deja a su amante y ella se niega, entonces él retará a Paget a un duelo. El duelo se llevó a cabo, pero ambos salieron ilesos, por lo que el honor de ambos quedó satisfecho y Cadogan se reincorporaría al ejército. Él será herido aquí y terminará muriendo, sentado en la mochila mirando a sus soldados, por lo que sé que Rich Barbuto estará la última semana para hablar sobre Packenham, otro cuñado que va a morir en Nueva Orleans, pierde a otro cuñado o ex-cuñado, aquí, en la batalla de Vitoria.

A medida que avanza la mañana, las tropas francesas continúan descendiendo hacia el sur para tratar de detener esta presión y esto es exactamente lo que Wellington esperaba que sucediera, él continúa empujando a este ejército en el sur de aquí a más y más fuerzas y haciendo el centro de la línea francesa más débil y más débil. Aproximadamente al mediodía, lo que sucederá es que un campesino español irá a buscar a Wellington, que tiene su granja aquí, Tres Puentes, y él encontrará a Wellington, diciendo que los puentes están abiertos, no hay soldados franceses, y Wellington, por supuesto, primero no lo cree. Y el campesino dice que: «solo crucé el puente, no vi a nadie allí«, y Wellington irá y tomará la división ligera y les dirá que crucen los puentes… y el campesino tenía razón. No había soldados franceses. Solo habían dos cañones que cubrían el puente. Desafortunadamente para el pobre campesino, una de esas dos balas de cañón disparadas contra estas tropas lo golpeará en la cabeza, lo decapitará, sí, y entonces Wellington pagará a su familia una recompensa por ayudarle allí.

Verán a la tercera división que entra en la pelea sobre esta vez hora se han estado moviendo bajo Bodrajos que tiene la séptima división y la tercera división, la tercera división está comandada por Thomas Picton. Picton es otro de estos personajes interesantes de la Península, un tipo vulgar, duro, está esperando allí y está bajo el mando de George Ramsay, Earl of Dalhousie porque durante el retiro de 1812 desobedeció las órdenes de Wellington y tomó un camino que se suponía que no debía y desde entonces Wellington no ha confiado en él, así que la tercera división ha subido allí a eso de las ocho de la mañana. Picton está sentado en su caballo y acaba de tomar su fusta, está esperando a la pelea principal, se está volviendo más y más loco y más enojado. Más loco, y finalmente Wellington lo envía de ayuda para encontrar al Lord Dowell que está en la séptima división. En la séptima división, todavía aparecen en algún lugar perdido en las montañas y llegan hasta Picton y no saben están donde está Dalhousie:

– «¿Cuáles son sus órdenes?«

– «Tengo órdenes de Dalhousie, pero, ¿cuáles son las órdenes?«

– «La séptima división seguida por la tercera división se supone que va atacar los puentes aquí.»

Esta vez, Picton está muy enojado y solo dice:

– «David, dile a Lord Wellington que la tercera división tomará los puentes y que ahora partimos.»

E inmediatamente se vuelve hacia sus soldados y les dice:

– «Vamos, bribones, vamos, están luchando contra los villanos».

Y los lleva hacia adelante. Realmente será una de las acciones clave en esta parte del campo de batalla. La tercera división baja justo cuando los franceses han tirado la mayor parte de su fuerza de esta manera, la lucha comienza a desplazarse aquí y de repente la tercera división entra en la parte norte de esta línea y el ejército francés que está al mando de Gazan se enfrenta de repente con tres direcciones diferentes de lucha y hará que el ejército comience a romperse. En este punto, Wellington tiene la gran mayoría del ejército al sur, por el río Duero, por lo que los puentes que los franceses deberían haber volado no han servido para nada, porque nunca se han molestado en hacer nada con ellos. También se comienzan a ver a las fuerzas de Thomas Graham: la primera división, la quinta División y la división de Longa comienzan a entrar y si eras un soldado francés sentado luchando también detrás de ti, comienzas a escuchar 20 cañones que comienzan a abrir fuego, y se va a centrar principalmente en la ciudad de Gamarra Mayor, veremos una imagen en un segundo, como se verá, pero la presión seguirá creciendo a medida que estas tropas continúen moviéndose a lo largo de la línea de la cresta flanqueando las posiciones francesas y los franceses tienen que seguir retirándose.

Ahora bien, los soldados franceses continúan peleando muy, muy bien, un aspecto a tener en cuenta aquí es que esta batalla comenzó a las 8 de la mañana aquí, estamos llegando a las 16:00 horas de tarde y todavía están peleando muy bien, pero están comenzando a recibir órdenes de José para retroceder más cerca de Victoria y formar una nueva línea. Y a medida que la presión comienza a aumentar, lo que hacen José y Jourdan es básicamente construir una nueva línea con el ejército en el centro aquí, y luego el ejército en el sur, que había sido un frente en esta parte de la línea y comenzaron a retrocede cada vez más hacia Vitoria. Thomas Graham realmente pierde una oportunidad aquí cuando empieza a atacar, ya que la presión aumenta ahora que la línea francesa sigue acercándose cada vez más a Victoria. Él mismo no baja directamente a Victoria. Si lo hubiera hecho esto, habría cortado ambos caminos que conducían de regreso a Francia y lo que termina haciendo es que cada vez más fuerzas se dirige hacia Gamarra, Gamarra Mayor, que corta la carretera a Pamplona y Bayona pero aún deja a los franceses una ruta de escape. Hacia las 16:00 h. de la tarde, las líneas francesas se establecen así en Gamarra Mayor, donde tendrá lugar la batalla más encarnizada, principalmente en edificios de piedra, esta pintura se realizó en la década de 1880, una representación bastante precisa.

He visto fotografías de estos edificios con esta pintura al lado, pero una cosa: cuando se mira la guerra en este período de tiempo se suele pensar en las líneas rectas de los soldados que disparan volea tras volea, conviene hablar un poco acerca de cómo lucha el ejército británico en la Península: una gran cantidad de escaramuzadores casi completamente rotos no en una línea sólida, pero para entrar en la lucha los soldados franceses entre los edificios, los franceses van a tomar sus cañones y tienen cañones que nos ponen directamente a través de los puentes con tropas ligeras en ambos lados protegiéndolo, así que durante la mayor parte de la tarde lo que continuará sucediendo es que la 5ª División continuará forzando a más y más tropas aquí y alrededor de la mitad de la caballería británica de la batalla se verá implicada en esta ciudad.

Al caer la tarde, la situación para los franceses es cada vez peor: el ejército del centro que ha tomado la presión desde las ocho de esta mañana finalmente termina por irse por su propia voluntad y luego los franceses intentan restaurar la situación y traerán una línea de cañones, 73 cañones y el jefe de artillería de Wellington, y el Teniente- coronel Dixon alineará a su vez 71 cañones y por primera vez en la Península tendrán 140 cañones alineados unos contra otros disparando un cañoneo uno contra el otro. Esta lucha detendrá a los británicos desde más de dos horas mientras las tropas comienzan a retirarse a través de Vitoria, pero a medida que se acerca más y más a la oscuridad más y más tropas francesas se retiran a la ciudad de Victoria, la gran mancha morada son los 2.000 vagones que quedan en el convoy de vagones francés. Había habido 3.000 la mañana anterior, sin embargo, miles de ellos se habían marchado ya hacia Francia esa mañana con 2.000 todavía permaneciendo allí y mientras las tropas francesas se mueven en esta área cada vez más pequeña por la única carretera y luego las tropas británicas comienzan a descender por este camino justo cuando está a punto de anochecer, se topan con estos 2.000 vagones en su camino. Es una vista absolutamente increíble. Tengo una cita rápida de ella, algunas de las personas que vieron esto:

«Nunca presencié una escena como esa: vinos, concubinas, maletas, cofres militares, todo cogido, botellas de brandy, barriles, cajas de dólares en flores, ropa de vestir, cordones de seda, rasos, joyas en pintura, escultura, incluso algunos soldados tenían ropajes de estado y vestidos de la corte en. Hay 1,5 millones de balas, hay loros, hay monos, hay quinientas mujeres de virtud disipada, digamos, es un convoy francés después de todo, primos, familia y su hija, hay cinco millones de francos del cofre militar que habían llegado de Francia…»

y lo que termina sucediendo es que los soldados comienzan a saquear: detienen la persecución que es lo que deberían haber estado haciendo y comienzan a saquear, muchos soldados se están llenando los bolsillos llenos de cualquier tipo de oro que tienen. Cuatro diferentes mercados que se montarán esa noche donde las divisiones de infantería en lugar de dormir y descansar, listas para luchar al día siguiente, establecerán básicamente puestos de mercado en la parte posterior de los vagones capturados que venderán e intercambiarán bienes y artículos.

Y desafortunadamente para algunos de estos regimientos de caballería, Wellington se encontrará con sus oficiales saqueando y llenando sus bolsillos, no todos los regimientos hacen esto: los regimientos más antiguos, los regimientos que han estado en la Península mientras, tienen una mejor disciplina. Uno de esos regimientos es el 14º de los Dragones Ligeros. El 14º Dragones Ligeros en realidad tenía un soldado que cabalgó hacia un lado del carruaje, el carruaje de Reyes, y disparó una pistola en una ventana mientras el Rey José saltó al otro lado para subirse a un caballo y escapar. Lo que encuentran adentro es interesante, así que se divierten. Es la colección españolade Arte Real que se había enrollado y es probable que sea porque todo estaba enrollado y no parecía realmente muy valioso para los soldados por lo que nadie las cogió, y por consiguiente las 168 piezas que eran unas obras maestras absolutamente brillantes se envían a Inglaterra para ponerlas a salvo, cerca de ochenta de esas piezas están en Apsley House hoy, el Rey Fernando VII cuando asuma el trono para agradecerle a Wellington por su victoria se las donará o dará a Wellington. Pero una de las otras cosas que obtiene de botín el 14º es lo que llaman el «Emperador». Esa es la «olla» de plata (pot de voiture) del carruaje de José y esto se ha convertido en una pieza clave del 14º regimiento de dragones. Ahora el regimiento de dragones, forma parte de su tradición, cuando tienen otra gran celebración la llenan con seis botellas de champán y luego los oficiales beberán de ella y luego el oficial subalterno tendrá que ponérsela en la cabeza. Supongo que han tenido doscientos años para desinfectarlo. Esa es en realidad una imagen de un joven teniente que regresaba de Afganistán que había estado prestado mientras el regimiento estaba en Afganistán, había sido cedido al museo y tenían que ir a recuperar al «Emperador» y traerlo de vuelta a la fiesta británica cuando regresen de Afganistán.

Hablemos en detalle sobre las consecuencias. Los aliados pierden aproximadamente 5.000 muertos y heridos, la mitad de ellos británicos o un poco más de la mitad de esos británicos, en las luchas alrededor de Gamarra Mayor. Las pérdidas francesas son un poco más difíciles de calcular, hay alrededor de 8.000 muertos y heridos cerca de 1.000 prisioneros cuando empezamos a ver los costos materiales, han traído 153 cañones a la batalla, 152 están ahora en manos británicas, 500 cajones de municiones de artillería, el equipaje personal del rey José, el bastón de los mariscales de Jourdan y, curiosamente, lo que tenían era que uno de los regimientos de caballería había capturado el bastón del mariscal Jourdan y al soldado se lo habían quitado en el juego de gorras (game caps) un grupo de infantes borrachos que lo tomaron con él y al día siguiente se lo dieron a Wellington, diciéndole lo habían capturado y el regimiento de caballería regresó al día siguiente, dijo que sí, que lo podrían haber capturado después de que nos lo robaron, aquí están las tapas de los juegos que sacamos para mostrarlo. Unos 5 millones de francos, de los cinco millones de francos, 200,000 de ellos irán realmente al cofre militar británico, la gran mayoría de ese dinero irá a los bolsillos de los soldados o la gente en Vitoria, los bolsillos de los campesinos españoles. Wellington realmente sacará a los oficiales en todas las carreteras y hará que cualquier persona que deje el ejército en esa área se vacíe los bolsillos para tratar de encontrar y recuperar el dinero.

SEGUIRÁ EN LA 3ª PARTE…


Fuentes:

1) – https://www.youtube.com/watch?v=RHnUVIjD1Sc

2) – http://smallwarsjournal.com/author/mark-gerges

Imágenes:

a) – https://www.britishbattles.com/wp-content/uploads/2017/02/Vitoria-Nuneaton-Museum.jpg

b) – http://labuenaprensa.blogspot.com.es/2013/06/la-batalla-de-vitoria.html

c) – https://www.youtube.com/watch?v=RHnUVIjD1Sc

d) – https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/6d/Vitoria_-_Monumento_Batalla_Vitoria5.JPG, 2010 por Zarateman

e) – http://xdesktopwallpapers.com/wp-content/uploads/2011/01/Helicopter-In-War.jpg

La campaña y batalla de Vitoria en 1813, por Mark Gerges. (I)

El instituto Robert J. Dole de Ciencias Políticas, en la Universidad de Kansas acoge un forum dedicado al servicio público y a la discusión abierta de temas actuales e históricos. En Youtube encontrareis varios de sus videos con conferencias sobre temas políticos y en nuestro caso de historia militar napoleónica. En esta conferencia publicada en 2014, Mark Gerges nos da una disertación sobre La campaña de Vitoria de 1813, donde nos desgrana la composición de los ejércitos, la importancia de las líneas de comunicaciones y el papel de los aliados de Wellington, España y Portugal y comparándolo con la situación de las fuerzas francesas de ocupación.

Una exposición sobre temas ya conocidos, pero con la didáctica que le impregna Gerges, que también hace hincapié en el estilo de mando del ejército anglo-portugués y que asimismo pone en tela de juicio el adjetivo de general defensivo con el que conocemos al Duque de Wellington.

CONFERENCIA VITORIA, 1813

«Hoy tengo el gran placer de presentarles e introducirles a un colega y amigo, el profesor Mark Gerges. Markus tuvo una completa carrera como oficial del ejército después de su graduación de Norwich y Vermont. Él era un oficial de carros así que somos almas gemelas en ese sentido. Tuvo una muy ilustre carrera militar, incluyendo el servicio durante la primera Guerra del Golfo cuando era comandante de una compañía de tanques durante las operaciones de combate. Ha sido galardonado con dos estrellas de bronce, una con una enseña V por el valor, así que este es el personaje que va a estar hablando hoy. También enseñó historia en West Point, su último trabajo en el ejército fue enseñar historia militar en el comando y en el Colegio del Estado Mayor General. Luego de completar su retiro de carrera militar como teniente coronel, continuó con nosotros durante los últimos diez años, como instructor civil y estamos encantados de tenerlo en el Departamento, por supuesto, es un buen experto en la guerra napoleónica y su enfoque se encuentra en las operaciones de caballería británica, francesa y portuguesa y la Legión Alemana del Rey en las campañas de Wellington en la Península Ibérica. Ha estado en la mayoría de los campos de batalla de Wellington en la Península Ibérica y, por supuesto, Waterloo en la campaña belga. Además, ha realizado investigaciones de archivo en Gran Bretaña, Francia y Portugal, su libro probablemente será el estudio estándar de este tema cuando finalmente se publique. Continúa haciendo otras investigaciones, presenta trabajos, es invitado a dar conferencias públicas, revisa libros, escribe artículos, él hace todo eso.

Hoy vamos a estudiar algo que todos ustedes conocen, el Duque de Wellington y la Batalla de Vitoria y tal vez aquellos de ustedes que tomen la historia europea sabrán que Wellington es un representante de su país en el Congreso de Viena que redibujó bastante bien toda la Europa occidental de principios del siglo XIX. Pasó a convertirse en primer ministro dos veces de Gran Bretaña. Aquellos de ustedes que estuvieron aquí el mes pasado, hablamos sobre la batalla de Plattsburgh, la guerra de 1812 terminó sin que nosotros perdiéramos porque el Duque de Wellington convenció a su gobierno de terminar con las pérdidas y pedir la paz, entonces Wellington es un gran personaje: se convirtió en un personaje muy grande gracias a gran parte de lo que sucedió en la presentación de hoy, así que sin más preámbulos, Mark, por favor … [aplausos]

El General Álava, con el 15º de Húsares del Ejército británico, junto al puente de Trespuentes.

Bueno, gracias Rich, siempre odio cuando las personas te dan tan buena presentación, entonces no quieres decepcionarlos, y elegí esta fotografía para esto, esta imagen aquí, [imagen superior] estos son los arcos del puente de uno de los pueblos que se hablará, Trespuentes. Es el 15º de húsares, uno de los regimientos de caballería en esta batalla, y tengo que decir que todas las ramas de la caballería del ejército desempeñaron un pequeño papel en lo que vamos a hablar hoy, por desgracia. Pero sabes que una de las mejores cosas de este programa al hacer esto te da la oportunidad de reflexionar sobre algo que crees conocer muy bien y esto, esta tercera serie de Fort Leavenworth es esta idea de batallas decisivas menos conocidas y por lo tanto mientras jugaba con esta idea, tuve que preguntarme realmente a qué se refiere con menos conocido.

Esto es lo que dice Dole’s en su sitio web:

Batallas menos conocidas … pero de todas las batallas de las que hemos hablado, hasta ahora, y no voy a menospreciar ninguna de esas otras batallas decisivas, esta es probablemente la única a la que Beethoven decidió escribir un Opus sobre la victoria de Wellington (Beethoven Opus 91). Hay odas, hay poemas… Wellington hace su reputación aquí. Esta batalla y hablaremos de eso un poco. Realmente es una de las cosas que permite a los aliados volver a la guerra en el verano de 1813 y tener a Austria realmente unida o como neutral… así que tiene enormes repercusiones, y es irónico que hoy no sea tan conocida. Pero hablemos un poco sobre la situación en Iberia en 1813. Este es el quinto año de la guerra en España y Portugal. Francia invadió a Portugal en noviembre de 1807 para detener el comercio, el Sistema Continental es lo que va a terminar conduciéndonos a la guerra con Gran Bretaña, va a ser básicamente bloquear el ingreso de productos británicos al continente y Portugal.

La única salida que Gran Bretaña todavía está negociando con el Continente, por lo que Napoleón enviará tropas a Lisboa para intentar apoderarse de la región principal y detener el comercio. Disolverá el ejército portugués y al año siguiente unos cinco meses después las tropas francesas que han estado trabajando y esta es una operación conjunta con los españoles, van a empezar a tomar fortalezas clave en las ciudades de España. Finalmente, en mayo de 1808, se invitará al rey español y a su hijo a Francia. Ambos serán convencidos o engañados para que renuncien a sus derechos al trono, y como no hay nadie en el trono, Napoleón pondrá a su hermano José en el trono. Esto va a conducir a un levantamiento que realmente comienza en el segundo de mayo (2 de mayo) de 1808 que inicia la Guerra de España, la guerra de Independencia española como la llaman, y será la pieza que permitirá a Gran Bretaña buscar una forma de regresar, de entrar en esta guerra y desplegarán tropas y serán tropas británicas desde ese período de agosto de 1808 hasta 1814 las que operan en la península.

La guerra no ha ido tan bien, la mayoría de las tropas británicas han estado defendiendo a Portugal. El propio Wellington que va a venir allí viene originalmente como Arthur Wellesley y no como Wellington, pero no se convierte en ese nombre hasta Talavera y en 1809. Inicialmente va a España a la campaña de Talavera y simplemente se disgusta por trabajar con los aliados españoles: no alimentan a su ejército como lo prometieron, no le proporcionan los caballos que prometieron y lo peor, después de la batalla de Talavera los soldados británicos que están en un hospital de campaña allí verán que el general español al mando abandonará el hospital de campaña, incluso los británicos heridos para ser capturados por los franceses. Y Wellington en ese verano regresará a Portugal y solo se disgustará con sus aliados españoles y pasará los próximos dos años y medio defendiendo a Portugal de la invasión francesa.

Eso cambia en el verano de 1809 y a principios de 1812. Lo que está sucediendo es que los preparativos para la invasión de Rusia por parte de Napoleón sacarán aproximadamente 100.000 tropas de España y Portugal para construir su ejército de 600,000 hombres: se están yendo de España y esto cambia la dinámica. Esto le permite a Wellington con su ejército anglo-portugués mudarse al centro de España por el área de Ciudad Rodrigo y Salamanca y yo les conseguiré un mapa en un segundo, y el verano mostrará una gran campaña de maniobras con los dos ejércitos con un contacto cercano y finalmente la batalla de Salamanca donde Wellington derrotará al ejército francés. Después de la derrota, marchará a Madrid, liberará a Madrid, será aclamado como un conquistador y luego se dirigirá al castillo de Burgos a lo largo de la gran carretera que conduce a los Pirineos y tratará de sitiar esa fortaleza. Desafortunadamente él no tiene los trenes de asedio, los pesados ​​cañones que necesita para derruir las paredes del castillo y a finales de noviembre regresará a Portugal en retirada. Cuando comienza a hacer esto la disciplina del ejército se desmorona y es realmente una de esas cosas que el ejército británico hace tan bien en el día de una batalla y una vez que terminan las batallas, una vez que la oportunidad de saquear o saquear o las condiciones climáticas se vuelven malas se desmoronan y lo que Wellington escribirá es una carta que se conoce ampliamente como la carta infame y se refiere al ejército y cito:

«Durante la retirada los oficiales perdieron todo el control sobre los hombres, las irregularidades y los ultrajes de toda descripción se cometieron con impunidad y se han sufrido pérdidas que nunca debieron haber ocurrido. No dudo en atribuir estos males a la falta de atención habitual de los oficiales a la disposición de sus deberes según lo prescrito por las normas vigentes del servicio y por las órdenes del ejército».

Como probablemente imaginan apuntando directamente al asunto diciendo que la culpa es de los oficiales, es tu culpa que este ejército se esté desmoronando y que no se esté llevando demasiado bien. No sólo ha retrocedido sin gloria a Portugal después de haber liberado Madrid ese verano y así durante el otoño de 1812 hay multitud de comentarios, también hay mucha presión sobre Wellington para hacer algo y él tiene algunas personas fuera del gobierno que realmente están pidiendo su cabeza allí siempre estos partidos políticos de ida y vuelta. Wellington tiene un fuerte apoyo: su hermano Lord Warrington, su hermano mayor en el gabinete y que casi se convierte en primer ministro en 1808. Pero él tiene estos «croadores» es como él los llama, estos oficiales que escriben cartas que hablan de cada parte de la campaña, qué van a hacer, cómo lo van a hacer, escriben estas cartas en casa, se quejan en las cafeterías, se sientan, hablan de las operaciones y de cómo no van a trabajar o si están para ir a trabajar y lo que esto significa para la campaña de 1812, es lo que Wellington hará y que supondrá un verdadero cono de silencio sobre todo en sus operaciones. No hablará con el gobierno sobre lo que planea hacer, no hablará con los soldados, sus otros líderes subordinados y prácticamente todo lo que hará lo mantendrá personalmente. También hay muchos problemas con sus dos aliados, el portugués y el español. En diciembre de 1808, disculpen, 1812, contento con la liberación de Madrid después de cuatro años, Wellington finalmente se convertirá en jefe general de los ejércitos españoles. Suena genial, excepto por el hecho de que no tiene la capacidad de levantar ejércitos, alimentar a los ejércitos o de disciplinar a los ejércitos. Todo lo que tiene es lo que llamaríamos el control táctico de estos soldados. Salen del campo de batalla y él lucha, pero los problemas que ha enfrentado durante toda la guerra están en la disciplina, en alimentar a los ejércitos y el pago de los ejércitos, mantenerlos juntos, y por lo tanto no tiene medios para realmente mantenerlos juntos y hacerlos una parte integral de su ejército.

El otro aspecto es Portugal. Portugal tiene el país en el que realmente no hablamos de lo mucho que ha sufrido a lo largo de esta guerra. Ha visto invasiones francesas, tres invasiones francesas diferentes, tropas británicas estacionadas allí durante casi cinco años y en este momento se están cansando de los británicos. Comenzarán allí muchos de los oficiales hablarán sobre cosas que dicen que los españoles preferirían matar a soldados británicos que matar a un perro salvaje y que los campesinos portugueses anden con cuchillos y que sepan cómo usarlos y entonces la relación con sus dos aliados no es tan buena. El otro aspecto que continuará en la primera parte de 1813 es con Napoleón en el centro de Alemania. Diciembre de 1812 Napoleón regresa de Moscú. Atraviesa al otro lado de la frontera, va con 600.000 soldados en junio de 1812, llega a Moscú, regresa y regresa a su imperio con 30,000 soldados, 570,000 han desaparecido. Y realmente los Aliados en este momento, la sexta coalición, piensan: ¡Oh! él está casi contra las cuerdas, ¡cómo podría  posiblemente recuperarse de este tipo de pérdida! Y en los primeros cinco meses de 1813, Napoleón logrará una increíble y sorprendente recuperación de su ejército, va a sacar a los soldados de España aproximadamente 100.000, particularmente caballería, pero también infantería, va a sacar a los artilleros de las naves de su armada, llamará antes a los graduados de la academia militar, llevará a los Gendarmes montados, a la Policía Montada al ejército y él saldrá en mayo de 1813 y de repente tendrá un nuevo ejército de 250.000 hombres: él lucha contra los prusianos y los rusos y otras dos batallas en mayo de 1813, los golpea y Europa está absolutamente aturdida, ¿cómo puede Napoleón que ha perdido todo este ejército, regresar cinco meses después con un ejército que es lo suficientemente bueno como para vencernos de nuevo?. Y van a pedir un armisticio y así estarán a medida que avancemos en el verano de 1813. Europa se encuentra en una situación de guerra, pero ahora no se lucha porque ven lo que está pasando. Lo que están tratando de hacer es convencer a Austria para que entre al lado de los aliados. Recuerden que Austria es el suegro de Napoleón, se había casado con una princesa austriaca, por lo que Austria es supuestamente neutral, pero los aliados están tratando de ponerla de su lado, por lo que este es el contexto de lo que está pasando cuando esta campaña comienza.

Hablemos un poco sobre los comandantes antagonistas. Comenzaremos con Wellington, en este momento es el general Wellington, Marques de Wellington, de 44 años, en esta pintura de Thomas Lawrence, pintada el año siguiente, así que realmente lo vemos como se vería en este momento del período. Tiene fama, a Napoleón le gusta llamarlo el general cipayo porque aprovecha al máximo sus experiencias en la India peleando con las tropas nativas y las tropas británicas. También lucha bajo su hermano, Richard Wellesley, que es Lord Mornington y mucha gente ve a Wellington. es un general político, no es necesariamente competente en su propio punto, solo llega a estos puestos debido a su hermano y su influencia familiar. Él ha estado allí en Portugal y España y no es donde los británicos quieren poner su mayor esfuerzo. Está muy lejos de Francia como para tener una buena influencia en los acontecimientos que están sucediendo en Europa Central; preferirían poner sus fuerzas en Hanover; preferirían ponerlas en las Islas Walcheren, en los Países Bajos, y así siempre hay una lucha constante. sacando tropas de Portugal y España y volviendo a ponerlas en Europa central.

Debajo de él, acabo de marcar a dos de los principales comandantes que desempeñarán un papel en esta campaña: uno es el Teniente-general Thomas Graham, el otro es Rowland Hill. Hill es relativamente joven, tiene cuarenta y un años, muy, muy buena reputación, un sólido comandante y una de las cosas, es que se le conoce como Daddy Hill, sus soldados lo llaman Daddy Hill porque él les brinda atención para asegurarse de que están bien alimentados y cuidados. La otra persona aquí, Thomas Graham, personaje interesante, no se une al ejército para hasta los 42 años, en la batalla de Vitoria tiene 65 años, uno de los comandantes más antiguos en el campo de batalla. Es un agricultor exitoso en 1792, en Escocia, su esposa está enferma, su médico dice que la llevara al sur de Francia para que pueda recuperarse por su clima, pero van a Francia y ella muere. Si bien estos son malos tiempos para él, es justo cuando la Revolución Francesa comienza a entrar en sus fases violentas, por lo que cuando regresa con el cuerpo, se encuentra con algunos revolucionarios franceses que quieren ver si está escondiendo armas en su ataúd. y básicamente arrojan sus cuerpos al suelo y esto indigna tanto a Graham que una vez que regrese a casa se ofrecerá voluntario para el ejército y luego obtendrá una comisión, y ascenderá en las filas, por lo que en este período es Teniente-general. A pesar de que le tenemos con 65 años, él es muy vigoroso y un comandante muy, muy bueno.

En el lado francés tenemos a José Bonaparte, el hermano mayor de Napoleón que es el rey de España, solo porque es el hermano de Napoleón. Este es su tercer reino. Pasó el rey de Holanda, y luego su hermano necesitaba alguien para ser el rey en Nápoles y lo trasladó allí y ahora cuando se muda a España necesitaba un nombramiento, se va a España, necesita un miembro de la familia leal para estar en la corona allí, y mueve a José allí. José no tiene una buena reputación, ¿verdad? A José realmente no le gusta hacer el arduo trabajo diario de gobernar. Preferiría sentarse como un monarca distante, dejar que sus ministros administren el reino, pero desafortunadamente para él España no está en ese estado, solo puede sentarse y abrir galerías de arte, ir y tener bailes y fiestas. Recibe el sobrenombre en español como «Pepe Botella», un apodo, básicamente, «José de las botellas», porque bebía, era mujeriego y no muy respetado. Pero una cosa que intenta hacer José es que dice si voy a ser un rey español tengo que tener fuerzas españolas. Tengo que tener tropas españolas y él constantemente intentará levantar el ejército español, verán a algunos aquí en la Batalla de Vitoria.

Para comandar realmente el ejército, las tropas francesas están bajo el mando del mariscal Jourdan. Jourdan digamos que es un viejo soldado, que había sido alistado en el antiguo Ejército Real, había luchado en el asedio de Savannah en la revolución estadounidense con las tropas francesas, durante la Guerra Revolucionaria así que consigue una comisión y luchará muy bien y cuando Napoleón lo incluya en el primer grupo de mariscales se convertirá en uno de los mariscales iniciales en 1804. Sigue a José como asesor militar en Nápoles y luego lo acompaña a España. Pero Jourdan y José han tenido un problema: desde 1809, Napoleón ha tratado de dirigir la guerra en la península directamente desde París y lo que han tenido, después de que Napoleón solo pase tres meses en Portugal y España, es que pasa y deja a sus mariscales allí y por eso la mayor parte del tiempo trata de dirigir a estos muchachos desde París directamente. Jourdan y José tienen una autoridad muy limitada, solo controlan el ejército en el centro de la ciudad de Madrid y es solo cuando Napoleón va a Rusia en 1812 que va a dar plena autoridad de todos los ejércitos franceses en España a José y Jourdan, pero por supuesto para entonces, ya han tenido tres años y medio de autonomía, tres años y medio en que no han escuchado a nadie más que a Napoleón, por lo que tendrán muchos problemas al tener estos subordinados. Tenemos lo que realmente son los remanentes de tres ejércitos diferentes bajo de Jourdan: tenemos el ejército en el sur, en el centro y en Portugal. Cada uno de estos ejércitos tenía enormes provincias de España durante la mayor parte de la guerra de la Península. El ejército de Portugal luchaba contra Wellington en el área de Ciudad Rodrigo en el norte, el ejército del sur en Cádiz, cerca de Gibraltar, estaba llevando a cabo el asedio de Cádiz durante tres años y medio y el centro del ejército en los alrededores de Madrid. Todos fueron comandados en ese momento por mariscales de Francia, pero a medida que avanza la campaña de 1812, Napoleón ha retirado a esos mariscales y lo que ahora tienen sus comandantes de división, Gazan, D’Erlon y Reille, que ahora están al mando de estos ejércitos así que no tienen necesariamente la experiencia para poder mandar a sus ejércitos con eficacia. Además, el otro problema es que muchas de estas fuerzas van a estar haciendo otras misiones, particularmente pelear contra la guerrilla, tratando de mantener sus líneas de comunicación abiertas, por lo que aunque parezcan ejércitos -hablaremos un segundo sobre su organización real- no hay muchas fuerzas con ellos.

Hablemos de las fuerzas británicas en la Península, y realmente tenemos que hablar sobre lo que se conoce como el ejército anglo-portugués. Gran Bretaña va allí con un ejército muy, muy pequeño, solo unos 30,000 soldados y de la única forma en que pueden construir y ser capaces de enfrentarse a los franceses es integrar al ejército portugués. El ejército portugués fue disuelto por los franceses, los mejores soldados y oficiales fueron realmente enviados como parte del Gran Ejército y hasta los Países Bajos toman todos los caballos, toman la mayor parte de las armas, así que cuando Wellington llega allí, el Príncipe Regente, básicamente le da a él y al mariscal Beresford plena autoridad para levantar y entrenar un nuevo ejército para Portugal y lo harán durante los próximos tres años y medio para 1810 en la Batalla de Bussaco, este ejército portugués está integrado en el Ejército británico y si miras las unidades reales que tengo aquí, ves que casi todas tienen una tira verde y lo que se muestra es que las tropas portuguesas que se han mezclado en estas divisiones británicas rojas.

Por ejemplo, la quinta división tiene dos brigadas, una británica y una brigada de tropas portuguesas, y miramos bajo ellos a las brigadas y regimientos portugueses; si el comandante de regimiento portugués es un oficial portugués, el segundo es un oficial británico; bajo esos oficiales británicos como comandante de compañía, el segundo al mando es un oficial portugués, por lo que estos dos ejércitos están verdaderamente vinculados operando con la misma disciplina, los mismos estándares y luchan muy bien, lo que permite que Wellington tenga una fuerza mucho mayor que solo los treinta ó cuarenta mil soldados británicos que están realmente allí, y digo soldados británicos porque en eso también tiene un nombre poco apropiado, también tiene una gran cantidad de soldados alemanes, Rich Barbuto había hablado sobre la Legión Alemana del Rey Jorge III, que había sido el elector de Hanover y cuando Napoleón se reorganiza y crea la Confederación del Rin, se lleva básicamente a Hanover lejos de Jorge III. En ese momento, unos 14,000 alemanes leales, leales al monarca británico huirán de Hanover, irán a Gran Bretaña y podrán crear lo que ellos llaman la Legión Alemana del Rey. Estas son tropas de caballería, infantería y artillería organizadas, y alrededor de 6.000-8.000 de ellos estarán en la Península en cualquier momento, muy buenos soldados, son muy respetados en todo el ejército británico, están integrados y yo no los he señalado por separado porque son verdaderamente británicos en todo, excepto en que hablan alemán, y cuando escriben las letras en casa están leyendo en alemán. 

También tienes el cuarto ejército español y otro de estos tipos extraños de organizaciones. El ejército español que está operando con Wellington se mantendrá apartado durante la mayor parte de la pelea. La primera división aquí, del coronel Longa es en realidad una división guerrillera y podemos hablar de las guerrillas durante el turno de preguntas y respuestas, porque tenemos que pensar qué significa eso ser una división guerrillera. Tienen regimientos de caballería, tienen regimientos de infantería, tienen baterías de artillería y sin embargo están operando como una división estándar, como lo sabríamos a lo largo de todo esto en la línea de batalla durante toda la pelea y realmente pone en duda cómo clasificas esta guerra de guerrillas que los franceses están peleando. Cuando miras los números, hay alrededor de 104.000 fuerzas aliadas en la campaña, de las cuales cerca de 70.000 estarán disponibles en la Batalla de Vitoria. El resto de ellas asegurarán el bloqueo de las líneas de comunicación de las fuerzas francesas y en otras partes de la Península.

Y los ejércitos franceses en España. Ya mencioné que los tres del sur, el centro y el ejército de Portugal y ya tenemos dos colores diferentes aquí marcados: ven las divisiones de infantería que serán las partes principales de la lucha en Victoria marcadas más oscuro, azul oscuro, pero también se ve este color azul claro y estas son todas las divisiones de caballería y si observa una gran parte del ejército francés es su brazo montado. ¿Por qué es eso importante? Bueno, la caballería es genial en las llanuras, es genial cuando haces maniobras, no te ayuda mucho en una batalla defensiva y cuando hablamos del tren en Vitoria y de lo que los franceses están tratando de hacer, esos soldados de caballería franceses no hacen mucho más que bloquear las carreteras y no jugar un papel importante en la lucha.

También hay alrededor de 6.000 españoles leales que lucharán por los franceses; estos son los buenos Guardias Reales del rey José, tanto guardias de pie como guardias de caballo, por lo que los franceses tendrán alrededor de 68.000, a pesar de Wellington cuenta con 104.000, cuando en realidad se sitúa sobre el campo de batalla, los números en el campo en sí, son aproximadamente iguales a 1:1.

Hablamos un poco sobre el aspecto de los suministros en la campaña de Vitoria. Es una gran parte de España por la que Wellington va a tener que pelear. Esta parte del norte y necesito, mientras tengamos el gran mapa, hablar un poco sobre logística. Wellington ha podido mantenerse en Portugal durante los últimos cinco años gracias a la Royal Navy. La Royal Navy ha sido capaz de mantener abiertas las líneas de comunicación, suministrar todo lo que necesita, los caballos no pueden alimentarse del forraje que encuentran en los campos, su peso disminuye demasiado rápido, tienen que ser aumentados con granos y estos las líneas de comunicación a medida que avanza la campaña se convierten en una gran vulnerabilidad para el ejército de Wellington.»

 
SEGUIRÁ EN LA 2ª PARTE…

Fuentes:

1) – https://www.youtube.com/watch?v=RHnUVIjD1Sc
2) – https://news.ku.edu/2018/04/10/dole-institute-host-former-kansas-politicians-2018-association-centers-study-congress

Imágenes:

a) – https://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=4476907
b) – http://www.visitshrewsbury.co.uk/shrewsbury-famous-people/lord-rowland-hill.html
c) – http://www.cameronians.siteiscentral.com/1650-to-1800/people/thomas-graham