Tiempo de lectura: 20 minutos
“No parecía que le hiciera mucha gracia vernos, y debió de darse cuenta de que le devolvían la misma moneda, pues todos los regimientos desfilaban al grito de «¡Viva el Emperador!», mientras que el nuestro pasó ante él en silencio sepulcral. Sin embargo, al final de aquella campaña, los aliados alemanes que tanto habían clamado a su favor le dieron la espalda, y los taciturnos españoles le siguieron al otro lado del Rin.»
— Mayor Gallardo de Mendoza, en un desfile de tropas en la ruta de Leipzig.
La campaña de Alemania de 1813 se inició con un contingente singular dentro del mosaico multinacional de la Grande Armée: unos pocos miles de soldados españoles que tras años de cautiverio y reorganizaciones forzadas fueron empleados en guarniciones y en unidades de campaña, una presencia que ya databa de la anterior campaña rusa. Pero, al contrario que otros contingentes no franceses, su presencia en las filas imperiales había quedado marcada por la (mala) consideración por parte de Napoleón debido a la cruenta contienda en España y la fallida expedición a Dinamarca1.
El análisis de su número y distribución nos permite rememorar el papel que desempeñaron en la campaña, las condiciones en que afrontaron su servicio, así como su accidentado retorno a España, un proceso con deserciones, internamientos, negociaciones diplomáticas y que representó una travesía del desierto para muchos de aquellos españoles que habían luchado bajo las águilas imperiales. Su estudio nos ofrece una visión más completa de estas unidades, dentro del conjunto de las tropas aliadas al servicio del imperio francés que fueron movilizadas en los últimos años del dominio napoleónico en Europa.
ESPAÑOLES EN LA GRANDE ARMÉE DE ALEMANIA EN 1813
La presencia española en la Grande Armée durante la campaña de Alemania se articuló en dos ámbitos: el primero, formando parte de guarniciones situadas en plazas fuertes y ciudades repartidas por tierras de Prusia, Westfalia o Sajonia, y el segundo en unidades de campaña, como algunas compañías de zapadores o pioneros y el regimiento José Napoleón.
Se ha escrito mucho sobre las guarniciones dejadas por Napoleón en diferentes enclaves estratégicos durante la campaña de 18132 y podemos deducir que su inamovible presencia obedecía a varias razones: actuaban como depósitos de tropas, ayudaban a recuperar y mejorar las defensas de las fortificaciones, se podían utilizar como un contingente de refuerzo en caso de iniciativa militar en la región o, por el contrario, como núcleos defensivos para retener a unidades de tropas enemigas. La realidad es que numerosos contingentes, algunos de considerable magnitud, acabaron bloqueados o asediados por las tropas aliadas enemigas3 y no pudieron ser utilizados a posteriori en los combates en campo abierto:
“Estos hombres eran en su mayoría veteranos de la campaña de 1812, al mando de oficiales experimentados. El hecho de que quedaran aislados y no pudieran reincorporarse al ejército de campaña de Napoleón supuso una gran pérdida para él. Es cierto que estas guarniciones mantuvieron ocupadas a numerosas tropas aliadas en cuerpos de vigilancia, pero la mayoría de esos cuerpos estaban formados por unidades de muy baja calidad […]” 4
Entre los primeros meses y finales del año 1813, la distribución de los soldados españoles al servicio de Napoleón que hemos podido constatar, repartidos en diferentes guarniciones y fortalezas en diferentes momentos de la campaña, es la siguiente:
| Fecha | Unidad | Lugar |
| 21/01/1813 | José Napoleón (5/110?) | Küstrin* |
| 21/01/1813 | Pioneros Españoles (5/548) | Danzig |
| Mitad marzo 1813 | 1 Compañía Regimiento JN (2/158) | Glogau** |
| 01/08/1813 | 1 Compañía Regimiento JN (5/135) | Glogau |
| 01/08/1813 | 1/Batallón Pioneros Españoles (3/164) | Wittemberg |
| 16/08/1813 | 1 Compañía Regimiento JN (144) | Glogau** |
| 26-27/08/1813 | 1/José Napoleón/I/21/VI | Dresde |
| 01/09/1813 | 1/José Napoleón/I/21/VI | Dresde |
| 15/09/1813 | 2/José Napoleón (20/785) | Magdeburg |
| 29/11/1813 | Batallón Pioneros Españoles | Danzig |
Algunas de estas guarniciones, de carácter multinacional, como en el caso de Danzig5, permanecerían en sus destinos hasta prácticamente el final de la contienda, mientras que otras irían variando en su número y constitución debido a los traslados de tropas, bajas de combate, enfermedades o deserciones (en la misma fortaleza de Danzig, hasta el 29 de noviembre de 1813, se enumeraron 102 deserciones de pioneros españoles de un total de 1.017 deserciones6).
Para sus unidades de campaña, Napoleón y su eficiente administración militar emplearon un gran número de nuevas levas desde Francia así como unidades extraídas del frente español7 que se añadirían a los restos de un ejército en rápida y forzada reconstrucción en el que convivían prácticamente los mismos contingentes aliados de la campaña rusa de 1812, a excepción de aquellos que ya por entonces se habían declarado formalmente como países neutrales o enemigos.

En cuanto a la constitución de los batallones del ejército8, como unidad combativa, los números variaban desde un promedio de 665 hombres por batallón del IX Cuerpo, hasta los 236 hombres por batallón del IV Cuerpo, por lo que tomando el total del ejército podríamos estimar un promedio de 450 hombres por batallón. En el caso del único batallón español:
EFECTIVOS BATALLÓN REGIMIENTO JOSÉ NAPOLEÓN9
| Fecha | Efectivos | Unidad |
| 23/04/1813 | 12 oficiales / 742 hombres | 21ª división / VI Cuerpo |
| 15/08/1813 | 13 oficiales / 470 hombres | 21ª división / VI Cuerpo |
| 01/10/1813 | 14 oficiales / 316 hombres | 21ª división / VI Cuerpo |
| 15/11/1813 | 11 oficiales / 185 hombres | 20ª división / VI Cuerpo |
Como hemos comentado anteriormente, una parte de la presencia española entre las tropas de campaña de la Grande Armée en Alemania estaba constituida por unidades de zapadores y de pioneros.
Los primeros estaban destinados a los clásicos trabajos de asedios y de apoyo a las tropas en campaña, mientras que los pioneros10 originales aumentaron su número por la inclusión de los prisioneros de guerra cautivos en Francia que fueron distribuidos en 38 batallones11, para trabajos en fortificaciones, puentes, carreteras y trabajos para la Marina. En base a las fuentes consultadas, en el caso español, no nos ha sido fácil distinguir dichas unidades porque, en ocasiones, los términos franceses Sapeur y Pionnier se confundían en las relaciones de los órdenes de batalla del ejército, por lo que hemos tratado (no sabemos si conseguido) de aclararlo.
Sólo tenemos constancia de una unidad de zapadores que se creó por decreto del 18 de febrero de 1812, el Bataillon de Sapeurs Espagnols, constituido básicamente por prisioneros de guerra. Acuartelado en su depósito de Metz hasta noviembre, fue incluido en el III cuerpo de ejército del mariscal Ney, participando en la campaña en diferentes batallas (Lützen, Katzbach), hasta que, reducido a una sola compañía en diciembre de 1813, fue disuelto en mayo de 1814.12
| Compañía | 15/02/181313 | 25/04/1813* | 15/08/1813* |
| 1ª Compañía | 3/187 (1ª División) | 1 / 187 (8ª División) | 5/152 |
| 2ª Compañía | 3/187 (2ª División) | 3/178 (9ª División) | 3/128 |
| 3ª Compañía | 3/187 (3ª División) | 2/181 (11ª División) | 3/117 |
| 4ª Compañía | 3/187 (4ª División) | ? | 2/149 |
En cuanto a las unidades de pioneros, se formó el 1er Bataillon de Pionniers Espagnols en Nimega (Holanda) en año 1812, con 15 oficiales y 875 hombres y que formaría posteriormente parte de la guarnición de Danzig durante la campaña alemana14. En marzo de 1813 constaba de 407 hombres15.
Otra compañía de pioneros se formaría en Maëstricht a partir de elementos del regimiento José Napoleón, que sería empleada en trabajos en Wesel y que se destinaría a Wittenberg para los trabajos de la plaza.16
El contingente principal de españoles seguía siendo el regimiento José Napoleón17, que, contando con unos efectivos de 3.200 hombres al inicio de la campaña rusa, el 19 de noviembre de 1812 tan solo logró reunir 4 oficiales y 110 hombres en la localidad de Orsha18. Tras varias vicisitudes, los españoles pudieron llegar a la ciudad de Coblenza en marzo de 1813.
El 8 de febrero de 1813, Napoleón decidió reducir el regimiento a dos batallones, uno de campaña (bataillon de guerre) y otro de dépôt, en lugar de los 5 batallones originales (4 de campaña y 1 de dépôt).
El 4 de marzo de 1813 Napoleón ordenaba que el cuadro de oficiales que se encontraba en Erfurt19 se dirigiera a su depósito en Maastricht y que los 750 hombres que debían partir del mismo hacia Erfurt no partieran. El ministro de la guerra, Clarke, le escribió el día 5 que el contingente ya había partido el 1 de marzo y que sólo podría hacerles llegar la orden de regresar cuando estuvieran en Coblenza el 9 y 10 de marzo. El 6 de marzo, de puño y letra, Napoleón ordenó que se quedaran en Coblenza y que los oficiales en Erfurt se dirigieran hacia Coblenza para poder reorganizar allí el batallón y que formara parte del 2º cuerpo de Observación del Rin al mando del mariscal Marmont.
Los oficiales y soldados supervivientes de Rusia, los provenientes del dépôt (Maëstricht) y los prisioneros de guerra formarían el nuevo 1er batallón del regimiento José Napoleón. Los restos de los 1.er y 4º batallones que se encontraban de guarnición en Glogau, y un destacamento de los 2º y 3.er batallones ubicados en Stettin, debían servir para formar las compañías de voltigeurs y granaderos del regimiento. El mando del batallón se le dio al capitán Nicolas Dimpre, proveniente del 5e regimiento ligero, cuya mujer era española20.
Por otra parte, se le hizo saber a Napoleón que en el dépôt organizado en Maastricht aún quedaban hombres suficientes para conformar un 2º batallón, y el 2 de abril de 1813 daría su aprobación a la creación de un segundo batallón, que se formaría en Namur, al mando del ayudante mayor Villalba (un veterano de la campaña rusa), y que se dirigió el 10 de abril hacia Magdeburgo para formar parte de su guarnición.
Finalmente, el 7 de abril, Napoleón encuadró al 1.er batallón del regimiento José Napoleón en la 2ª división del general Bonnet:
“Primo mío, he ordenado que un batallón español se incorpore a la división Bonnet. Dado que el general Bonnet conoce bien el carácter de los españoles, deberá ejercer una estrecha vigilancia sobre ellos.” 21
El 1.er batallón partió el 9 de abril de Coblenza, con 12 oficiales y 768 soldados22, hacia Maguncia para unirse al 2º cuerpo de Observación del Rin (el 12 de marzo pasó a denominarse 6º cuerpo de la Grande Armée) al mando del mariscal Marmont, y de Maguncia, la división Bonet pasaría a Fulda.
Según palabras del mariscal Kellermann, comandante del ejército de reserva del Rin presente en Coblenza:
“acabo de pasar revista a este batallón; está magnífico y en perfecto estado…”23

A pesar del buen desempeño de los españoles en la campaña de Rusia, Napoleón no había olvidado la fuga de los soldados españoles de Dinamarca en 1808, por lo que el 17 de abril escribía al mariscal Marmont:
“Da órdenes para que el batallón español no sea enviado como destacamento y para que se mantenga siempre a mano, a salvo de cualquier tentación. No debe emplearse ni como vanguardia ni como escolta, sino que debe mantenerse siempre unido y en medio de los batallones franceses…” 24
Pero los temores de Napoleón se probarían infundados, porque los españoles del 1.er batallón combatieron junto con el resto de las unidades de la 2ª división25 en Lützen, Bautzen, entre Meissen y Grossheim sostuvieron la retaguardia junto con el 27º de línea y la caballería del general Bordesoulle, así como en Leipzig y Hanau.
Uno de los testimonios más conocidos del 1.er batallón del regimiento José Napoléon en la campaña de 1813 lo constituyen las memorias del mayor Gallardo de Mendoza, que desde un punto de vista muy humano escribe sobre los principales momentos vividos durante la campaña:
BATALLA DE LUTZEN (2 de mayo de 1813): “Aquella noche estuvo a punto de costarnos la vida: debido a nuestro avance y al del príncipe Eugenio, nos habíamos interpuesto entre la infantería y la caballería enemigas. Esta última, en su intento por reunirse, pasó en gran parte entre nuestros cuadros, en la oscuridad. Cuando nos dimos cuenta, nos disparamos unos a otros, pues nuestros cuadros no estaban todos en ángulos opuestos. Si no me hubiera agachado hasta la cintura, habría sido abatido por nuestro propio cuadro, que mató a mi criado a mi lado. Esa refriega fue la causa de muchas desgracias. Al día siguiente, visité el campo de batalla. ¡Horrible! ¡Cuántas vidas segadas en plena juventud!”
BATALLA DE BAUTZEN (20-21 de mayo de 1813): “Nos pusieron en columna cerrada y el fuego de los cañones nos causó grandes sufrimientos, tanto a nosotros como al 37.º de Infantería Ligera. Una bala de cañón se incrustó entre mis pies, cubriéndome de tierra y haciéndome girar como una peonza. Mi compañía, junto con otras, fue enviada como tiradores. Avanzamos vadeando un pequeño río que es, creo, el Spree o uno de sus afluentes. Marché hacia un pueblo ocupado por los rusos, coloqué a mis soldados detrás de un parapeto de piedras de no más de tres pies de altura y, de pie sobre el parapeto, con el sable en la mano, animé a mis hombres con la voz y los gestos. El cañón retumbaba sin cesar a nuestra izquierda. En ese momento, una bala me alcanzó bajo la barbilla, afortunadamente de lado, arrancándome la carne sin romper el hueso y provocando un considerable derrame de sangre. Cedí por un momento el mando a mi teniente y me retiré hacia el batallón que se encontraba cerca; allí me vendaron la cabeza con un pañuelo. Poco a poco fuimos cambiando de posición mientras avanzábamos hacia las líneas enemigas, y nos enteramos de que la batalla estaba ganada.”
BATALLA DE LEIPZIG (16-19 de octubre de 1813): “La mañana del 18, vimos a Bernadotte pasando revista a sus suecos, y el cañoneo se reanudó a lo largo de toda la línea; estábamos rodeados por un anillo de fuego. Teníamos un pequeño bosque a nuestra derecha, donde nos enviaban sucesivamente como escaramuzadores, compañía por compañía, para detener al enemigo. Luchamos todo el día, y nuestra brigada fue así sistemáticamente aniquilada por las filas enemigas que se reponían constantemente y por las balas de cañón que caían sobre nuestros flancos. […] De 500 hombres por la mañana, apenas pudimos reunir 150 a las 4 horas de la tarde e incluso entonces casi todos estaban heridos. El general Fredericks murió, y al general Coehorn le volaron ambas piernas. El 37.º de Infantería Ligera y el 4.º de Infantería de Marina no corrieron mejor suerte que nosotros. En este lamentable estado, llegó la orden de retirarnos a las murallas de Leipzig. Me habían disparado en la pierna izquierda, pero afortunadamente la bala no había penetrado el hueso. Fue una herida leve; Me habían curado la herida, pero me costaba mucho caminar. Mi caballo había desaparecido. El 19 de octubre comenzó la retirada; nuestro ejército de conscriptos, que había luchado bien al principio, estaba desmoralizado y sin suministros; muchas unidades estaban desorganizadas, pero la Joven Guardia y la Vieja Guardia mantuvieron sus filas a la perfección; formando la retaguardia, sostuvieron la retirada y nos protegieron de las cargas de los cosacos.”
BATALLA DE HANAU (30 de octubre de 1813): El 31, al amanecer, el estruendo de los cañones resonó con más fuerza. Finalmente, alrededor de las once, pasé cerca de Hanau con el equipaje. ¡Qué espectáculo tan horrible! Varias casas estaban en llamas, el camino y el bosque estaban sembrados de cadáveres de hombres y caballos, y de carros de artillería y municiones destrozados. Los alemanes habían sobreestimado su fuerza y nuestra desmoralización. En el momento crucial, y a la vista del camino a Francia, los restos del ejército habían recuperado la energía necesaria para despejar la carretera; el camino quedó libre hasta nuevo aviso.”
Después de la batalla de Hanau, el 1.er batallón José Napoleón dirigió su retirada junto con el resto del 6º cuerpo de ejército hacia Maguncia. Después de atravesar el Rin, el batallón y su dépôt (que se encontraba en Namur) fueron disueltos el 24 de diciembre de 1813. Napoleón tenía que luchar ahora en tierras francesas, la deserción de los contingentes alemanes en favor de sus enemigos representó una amarga experiencia, necesitaba los fusiles y caballos que aún quedaban para los conscriptos franceses y por tanto, decidió convertir a todos los contingentes extranjeros que le quedaban en el ejército (excepto los polacos) en batallones de pioneros.
Cuando cesaron las hostilidades entre Francia y España, los militares españoles que se hallaban la mayoría deambulando por diferentes localidades del sur de Francia, muchos buscando asilo, vieron crecer la esperanza de retornar a su patria con una posible amnistía por parte de Fernando VII. Pero ya el 30 de mayo de 1814, el reinstaurado monarca prohibió la entrada en España bajo ningún pretexto, entre otros, “a los militares afrancesados desde el grado de capitán en adelante”. Los que podían regresar a España, con grado inferior a capitán, serían expulsados del ejército, entre otras restricciones. Se concedió el indulto, no obstante, a los empleos inferiores: sargentos, cabos y soldados, siempre que se presentaran a las autoridades militares26. Es significativo que el propio Fernando VII por el artículo 9 del tratado de Valençay, firmado en diciembre de 1813, se hubiera comprometido a retornar la posición, empleos y posesiones de todos aquellos españoles que habían colaborado con el bando josefino.27
El gran historiador francés Jean-René Aymes, en su estudio sobre los españoles al servicio de Napoleón, hablará de algunos de los oficiales que se quedarían en Francia e incluso algunos intervendrían en la campaña de 1823 en España con los llamados “Los Cien Mil Hijos de San Luis”. Y entre los que no regresan cita a Manuel Ordóñez, andaluz de Córdoba, que acabó como jefe de batallón del Regimiento Colonial Extranjero; Manuel López, gallego, nacido cerca de Arzúa, que cuando se jubila, en 1855, es jefe de escuadrón agregado al Cuerpo Real del Estado Mayor y el ya mencionado Gallardo de Mendoza. Recibe dos heridas y el grado de capitán. En 1816, Luis XVIII le autoriza a nacionalizarse francés, aunque no lleve diez años residiendo en Francia y en 1841 se casará con una noble francesa.28
Gran número de aquellos exiliados no pudieron regresar hasta el nuevo régimen liberal de 1820, después de seis largos años de espera.
- La expedición española del marqués de La Romana a tierras de Dinamarca (junio 1807-agosto 1808), que finalizó con la huida de gran parte del contingente en buques de la Royal Navy británica. La tratamos en su entrada correspondiente: La expedición a Dinamarca del Marqués de La Romana (1807-1808) (I). Antecedentes y preparativos ↩︎
- Curiosamente una táctica que también seguiría el mariscal francés Louis-Gabriel Suchet en tierras de Cataluña y Valencia al retirarse progresivamente de España. ↩︎
- En alemán, se denomina con el término Festungskrieg la guerra de fortalezas, asedios y bloqueos que tuvo lugar en Alemania en 1813. ↩︎
- Hofschröer, Peter. Leipzig, 1813. The Battle of Nations, pág. 13 ↩︎
- “The garrison was not in better; it was composed of a confused mass of soldiers of all kinds and of all nations: there were French, Germans, Poles, Africans, Spaniards, Dutch and Italians.”, Rapp, Jean. Memorias del General Conde Rapp, pág. 255 ↩︎
- Campredon, Jacques-David de, Situation générale et détaillée de la Garnison de Dantzig, NP ↩︎
- Se puede consultar la relación de French Units ordered From Spain to France June 1813, de George F. Nafziger (1992), en la que se pueden contabilizar alrededor de una veintena de batallones de infantería de línea en su mayoría y alguno de ligera, unos 17 escuadrones de caballería, casi todos de dragones y cazadores a caballo y artillería. ↩︎
- Hofschröer, Peter. Leipzig, 1813. The Battle of Nations ↩︎
- Kieckers, Karl-Heinz. Spanische Truppen in der Völkerschlacht von Leipzig, 1 ↩︎
- El término Pionniers se utilizó para designar a todos aquellos conscriptos que para no ir a la guerra se mutilaban voluntariamente y eran englobados en compañías destinadas a trabajar en obras civiles o militares. ↩︎
- Creados por decreto imperial el 23 de febrero de 1811. ↩︎
- https://sehri.forumactif.com/t3809-8e-bataillon-de-sapeurs-espagnols#google_vignette ↩︎
- Por entonces denominado I.er Cuerpo de Observación del Rin. ↩︎
- https://forum.napoleon-online.de/forum/armeen/organisation/1765-spanische-pioniere-in-wesel-1813 ↩︎
- OOB George F. Nafziger 1990-1992 ↩︎
- Correspondencia. Napoleón al general Clarke, en Dresde, 22 de julio de 1813 ↩︎
- Por decreto de 13 de febrero de 1809. En febrero de 1810 el regimiento quedó organizado en cuatro batallones, con depósito en la ciudad francesa de Aviñón. Lo tratamos en su entrada correspondiente: El regimiento José Napoleón. Los españoles en la tormenta… (I), por Albert Rigondaud «Rigo» ↩︎
- Boppe, P., pág. 156 ↩︎
- Napoleón había ordenado el 6 de febrero que los restos del regimiento se dirigieran hacia Erfurt. (Boppe, P, pág. 159) ↩︎
- Dimpre había impedido que Josefina Asuar, futura Mme. Dimpre, muriera como sus hermanos en el asedio de Lérida (Cataluña), en 1810, tomándola bajo su protección. (Boppe, P., pág. 160) ↩︎
- Correspondencia. Napoleón al mariscal Marmont, en Paris, 7 de abril de 1813 ↩︎
- Los presentes el 30 de marzo en Coblenza, según el mariscal Kellermann, eran 18 oficiales y 844 soldados. (Boppe, P., pág. 159) ↩︎
- Boppe, P., pág. 159 ↩︎
- Correspondance Napoléon Ier, nº 19868, t. XXV. (Boppe, P., pág. 161) ↩︎
- El 37º regimiento ligero, el 27º regimiento de línea y el 4º regimiento de artilleros de la Marina. ↩︎
- López Tabar, Juan. El exilio de los Afrancesados, 7-21 ↩︎
- Posiblemente el monarca no quiso complicarse su regreso viendo el resentimiento de parte de la sociedad, pero sobre todo el acoso —cada vez con más ensañamiento— que las Cortes habían ejercido hasta ese momento contra las personas y propiedades de los funcionarios y militares josefinos. Las Cortes también se negaron a ratificar el citado Tratado de Valençay. Con todo, también se alzaron voces públicamente a favor del retorno de los civiles y militares afrancesados. ↩︎
- Aymes, Jean-René. Españoles al servicio de Napoleón, Historia 16 nº 20, Diciembre 1977 ↩︎
BIBLIOGRAFÍA
Aymes, Jean-René. Españoles al servicio de Napoleón, Historia 16 nº 20, December 1977
Boppe, P. Les Espagnols a la Grande-Armée. Paris-Nancy, Berger-Levrault et Cie, Éditeurs, 1899.
Börner, Helmut, Peter Bunde, Reinhard Münch & Colin Schneider. Als die Spanier für Napoleon fochten. Leipzig, Engelsdorfer Verlag, 2021
Campredon, Jacques-David de, Défense de Dantzig en 1813 : journal de siège, journal personnel et notes du général de division Campredon, commandant le génie du Xe corps, lettres diverses. Paris, E. Plon, Nourrit et Cie, 1888
Fieffé, Eugène. Histoire des troupes étrangères au service de France. Paris, Librairie militaire Dumaine, 1854
Helwig, Jarosław. Napoleonic Garrison of the Fortress of Głogów in the Years 1812-1814. Edited by Dariusz Dolański. Zielona Góra: Oficyna Wydawnicza Uniwersytetu Zielonogórskiego, 2014 http://zbc.uz.zgora.pl/Content/45013/PDF/5_helwig_napoleonski.pdf.
Hofschröer, Peter. Leipzig, 1813. The Battle of Nations. Great Britain, Osprey Publishing, 1993
Kieckers, Karl-Heinz. “Spanische Truppen in der Völkerschlacht von Leipzig”. Unpublished manuscript, December 2025
López Tabar, Juan. El exilio de los Afrancesados. Reflexiones en torno al Real Decreto de 30 de mayo de 1814. Spagna contemporánea, nº 16, 1999, 7-21
Lumbroso, Alberto. Miscellanea Napoleonica, serie III-IV, Paris, Picard et fils, 1898
Marmont, Auguste. Mémoires du maréchal Marmont, duc de Raguse, de 1792 à 1841 Tome 5. Paris, Perrotin Libraire-Éditeur, 1857
Rapp, Jean. Memoirs of General Count Rapp. London, Henry Colburn and Co., 1823
Rigongaud, Albert. Le Régiment Joseph Napoléon. Les Espagnols dans la tourmente…, Tradition Magazine nº 88, May 1994, 22-30
The Napoleon Series. The Nafziger Collection of Napoleonic Orders of Battle https://www.napoleon-series.org/resources/the-nafziger-collection-of-napoleonic-orders-of-battle/#1600852901299-efe0add2-6671
https://sehri.forumactif.com/t3809-8e-bataillon-de-sapeurs-espagnols#google_vignette
https://forum.napoleon-online.de/forum/armeen/organisation/1765-spanische-pioniere-in-wesel-1813

Estupendo artículo.
¿Sabes si en Alemania en esas fechas quedaban españoles en número significativo procedentes de la División del Norte peleando en el ejército de Napoleón?
Es conocido que Napoleón llevó prisioneros españoles a Rusia, entre otros a los que no habían podido escapar de Dinamarca en 1808. También es conocido que muchos desertaron del ejército francés y que en San Petersburgo se formó el Regimiento Imperial Alejandro pero imagino que a muchos no les sería fácil pasarse a los rusos
Buenas noches,
Muchas gracias, José M.ª. Es complicado saber un número exacto, a falta de fuentes primarias, nos movemos en el terreno de las conjeturas. Yo he intentado hacer una lista a partir de los órdenes de batalla de Nafziger, que son bastante fiables, y algún otro, pero por dar un cierto orden de magnitud, estaríamos hablando de entre 1.600-2.000 hombres, y dependiendo del momento de la campaña: lógicamente hay que contar bajas, deserciones, etc. En su momento ya tratamos del regimiento José Napoleón en un antiguo artículo de Rigo, en dos partes en: https://elrincondebyron.com/2024/10/31/el-regimiento-jose-napoleon-los-espanoles-en-la-tormenta-i-por-albert-rigondaud-rigo/
Entre estar prisionero en Rusia o luchar contra Napoleón en un regimiento «ruso» no creo que hubieran muchas dudas, al menos para los que no tuvieran muchas diatribas morales. De todos modos el gran Jean-René Aymes ya habló de aquellos españoles y tratando de justificar su comportamiento: «Perfil ideológico desconcertante, por tanto, el de estos españoles descarriados. Algunos habían luchado en la Península contra las huestes invasoras antes de caer prisioneros de los franceses; después, combaten en Europa bajo bandera imperial y luego, de nuevo en España, luchan contra los liberales, que mantenían en sus filas a antiguos insurrectos antinapoleónicos de tiempos de la Francesada.»