Miniatura. Towards the Niemen, 1812.

Nuestra último trabajo con miniaturas de este año que ya se nos está yendo es un diorama basado en dos escenas: la primera, «Después de la batalla», es un cuadro del pintor Paul Narcisse Grolleron, que nos describe una imagen de la guerra franco-prusiana con un jinete que tira de su caballo en medio de una campo lleno de muertos y restos abandonados, y la segunda en un lienzo del pintor Géo Weiss, que refleja un episodio de la retirada de Rusia en 1812, «Picart et le Sergent Bourgogne – Épisode de la Retraite de Russie».

Las ganas de hacer una escena basada en la fatídica retirada de los restos del multinacional ejército de Napoleón de 1812 ya nos venían de tiempo atrás. Fue un tema recurrente en los trabajos de los pintores militares del siglo XIX, motivados por reflejar la catástrofe humanitaria, la perdición de aquella máquina militar de precisión que se llamó la Grande Armée, pero al tiempo, también poder reflejar ese deseo, esa voluntad de supervivencia que tuvieron muchos de sus integrantes para salvar los restos de una nave moribunda que se hundía entre las nieves, ejemplificado en varios episodios que aún hoy nos impresionan, como la huida del mariscal Ney y un contingente de soldados estando casi completamente rodeados por los rusos o la famosa travesía del rio Berezina, que demostró como un general previsor y la voluntad y el sacrificio de un pequeño contingente de pontoneros podía salvar a los restos de un ejército de la aniquilación.

La diferencia con otras escenas que hemos hecho y mostrado en el blog es el colocar un fondo, una panorámica que sirva para ambientar mejor las figuras que íbamos a colocar. La manera más clásica es la de situar dentro de una caja o marco un material tipo lámina que podamos pintar y poder curvar (en nuestro caso un cartón grueso de 2-3 mm) para eliminar las aristas posteriores y que nos de una continuidad en la escena. En estos casos siempre nos asalta la duda de si pintar primero el fondo antes de montarlo o viceversa. En nuestro caso lo hemos montado para pintarlo luego, ya que era muy simple, pero si vamos a pintar muchos detalles en la lejanía o edificaciones, es preferible pintarlo primero y montarlo después, teniendo la precaución de proteger la pintura. La curvatura del fondo es bastante cerrada y condiciona obviamente también la visión que tengamos, pero si la abrimos y suavizamos la curva vamos a tener que necesitar más espacio para las figuras o una caja de mayores dimensiones, por supuesto dependiendo de la escala, que en nuestro caso son figuras de 1:32.

El terreno, con una fotocopia del lienzo de Weiss, lo realizamos con un reso de plancha de poliestireno extrusionado, o de espuma rígida para construcción, que con las herramientas adecuadas se puede modificar con cierta rapidez. El problema es que nuestra plancha era muy gruesa, por lo que ha habido que vaciar, en vez de incorporar sucesivas capas para hacer el relieve del terreno que es lo usual. Otra ventaja del poliestireno es que pesa poco y se puede cubrir con masilla o pintar con facilidad por lo que es normal que sea muy utilizado por los modelistas para proyectos de grandes dimensiones o escenarios para wargames.

En cuento a las figuras, son de la marca Italeri e Historex, a la escala citada, que ha habido que modificar para que tuvieran las poses y formas deseadas. La gran ventaja es que al ser un paisaje nevado y estar las figuras en posición boca abajo o sentadas, no ha habido que pintarlas por entero, como se dice: «Si no se va a ver, no hace falta pintarlo». Este proceso hasta la imprimación no tiene mucha historia, por lo que solo voy a hacer algún comentario puntual, basado en la fotografía inferior.

Algunas de las figuras pintadas y algunos enseres para añadir a la escena.

El caballo con el esqueleto a la vista en el centro izquierda de la imagen (son abundantes las memorias y referencias a la suerte de la gran mayoría de los caballos del ejército en la retirada de Rusia, que acabaron con su carne y sangre extraída para dar algún sustento a los hambrientos soldados), lo hemos hecho a partir de una figura clonada previamente en la que hemos dibujado y tallado con Dremel el esqueleto de su cuerpo. La cabeza también es de otra figura de caballo. Es una referencia a todos aquellos miles de caballo que murieron y cuya pérdida fue una losa insalvable para el ejército imperial en las campañas siguientes, que no tuvo la capacidad de patrullar, guerrear, perseguir o transportar material por una falta acuciante de monturas de la misma manera que en las campañas victoriosas de los años precedentes.

El carro o carreta de cantinera está basado en un modelo en miniatura metálico y que hemos hecho con restos de madera y con papel para la tela de la cubierta. Falta en la escena un modelo de cañón napoleónico a escala que tenía hace tiempo en la recámara y del que hemos utilizado una de sus ruedas para la carreta.

Por último, las capas y vestimentas de las figuras las hemos hecho con masilla Das Pronto en el caso del dragón a pie, con masilla bi-componente de la marca Tamiya o con lámina de estaño, dependiendo de la pose de la figura. Queríamos dar una sensación de movimiento con el viento con los ropajes, pero creo que no se acaba de apreciar del todo en la escena.

Una de las figuras de Italeri a la que pintamos con con una semblanza «helada».
La figura del jinete basada en el cuadro de Géo Weiss, con un caballo de Historex modificado en su pose y cabeza.

El dragón con el abrigo o esclavina basada en el vestuario de la época. Por la mantilla del caballo y portamantos, vemos que el jinete pertenece al 7º de dragones, que formaba parte de la Brigada Thiry de la división La Houssaye que constituía parte del 3er cuerpo de reserva de caballería de la Grande Armée a las órdenes de Grouchy.

La figura del dragón a pie llevando el caballo y el jinete de espaldas, suponemos que para no ser sorprendidos por alguna de las innumerables patrullas de cosacos que perseguían a los rezagados de las columnas del ejército de Napoleón en retirada. Las riendas de los caballo están hechas con la tira de una especie de tela que viene con las figuras a caballo de Historex. Normalmente las hago con tiras de lámina de estaño, pero este producto es bastante mejor de trabajar y queda mejor en su aspecto final en la pieza.

Situamos las figuras en la base y tras algunas modificaciones hemos llegado a esta escena, más o menos final, a falta del dragón y su acompañante. Me hubiera gustado incluir figuras más pequeñas en el fondo para dar más sensación de lejanía, pero hubiera requerido una caja con mucho más grande para conservar una mínima proporción. La carreta llevaba la inscripción del regimiento y la cantinera en la lona de cubrición, pero es uno de los aspectos que han quedado inadvertidos tras aplicarle la nieve artificial. El carro ha sido un problema debido a sus barras laterales para sujetar al caballo, por lo que hubo que recortar más terreno detrás del mismo para que no invadiera tanto el camino

La base de la escena sin las figuras en la fotografía superior. El fondo pintado pretendía ser un atardecer, y como es la primera vez que hago un fondo de estas características con acrílicos hay algunos aspectos que habría que mejorar la próxima vez. Incluimos una de las cruces ortodoxas de madera que se pueden ver en algunos de los paisajes del este y algunas ramas pintadas semejando árboles. Falta cubrir los montículos con la nieve artificial de Woodlands Scenics que hemos espolvoreado sobre el camino, modelado con masilla y que hemos cubierto asimismo con Earth Texture de Vallejo.

El dragón a pie y su acompañante a caballo.
Otra perspectiva de la composición.
Un plano cenital del diorama, donde se ve la posición de las figuras.
El infante a caballo, sosteniendo un mosquete.
El dragón que tira del caballo, herido en su brazo derecho.
Un soldado sentado con una mujer tendida al lado, que han sucumbido al frio.
El carromato de cantinera a un lado del camino, con su caballo que yace inerme, cubierto de nieve.
Un cañón de campaña abandonado en el centro de la imagen.
La escena con la gran cruz ortodoxa a la izquierda.

Imagenes:

a – Fotografías del autor

b – https://www.sothebys.com/en/buy/auction/2020/19th-century-european-art-3/paul-louis-narcisse-grolleron-apres-la-bataille

c – http://www.delcampe.net. – Michalisk63

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