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Hoy contamos con la presencia especial de Karl-Heinz Kieckers, un investigador alemán con el que hemos colaborado en ocasiones en el pasado y que es un experto en el Ducado de Berg y sus tropas que, como aliadas de Napoleón, participaron en varios frentes, entre ellos España. Los territorios alemanes de principios del s. XIX eran una mezcolanza de regiones de diversa importancia que a partir de julio de 1806, bajo el paraguas imperial de Napoleón, se unieron, a excepción de Prusia, en la Confederación del Rin y que, entre otras relaciones de índole política y administrativa, contribuyeron de manera significativa en el esfuerzo bélico napoleónico. Karl-Heinz Kieckers nos da su visión de algunos de esos acontecimientos.
Today we have the special presence of Karl-Heinz Kieckers, a German researcher with whom we have collaborated on occasions in the past and who is an expert on the Duchy of Berg and its troops who, as allies of Napoleon, participated on several fronts, including Spain. The German territories of the early 19th century were a mixture of regions of diverse importance that, starting in July 1806, under Napoleon’s imperial umbrella, united, with the exception of Prussia, in the Confederation of the Rhine and, among other political and administrative relations, contributed significantly to Napoleon’s war effort. Karl-Heinz Kieckers gives us his view of some of these events.
ENTREVISTA / INTERVIEW
Gracias, me siento honrado por poder realizar esta entrevista. Permitidme señalar que es sencillamente imposible abarcar todos los aspectos en un espacio tan limitado. Por eso, intentaré responder a las preguntas desde mi punto de vista y según mis conocimientos. Mi investigación se centra en el Gran Ducado de Berg, por lo que es posible que se hayan dejado de lado algunos aspectos relativos a otras regiones alemanas.
■ ¿Cómo influyó la derrota de Prusia en 1806 en el colapso del Sacro Imperio Romano Germánico y en el surgimiento de nuevas estructuras políticas en los territorios alemanes?
La derrota de Prusia facilitó a Napoleón la creación de la Confederación del Rin, lo que debilitó al Sacro Imperio Romano Germánico.
■ ¿Cómo reaccionaron las élites y las poblaciones locales ante las reformas napoleónicas en las diferentes regiones alemanas?
Por supuesto, el clero se opuso firmemente a las reformas debido a la secularización. La nobleza adoptó una actitud de esperar y ver qué pasaba, mientras que la clase media esperaba una mayor libertad, pero se sintió decepcionada. Las clases más bajas se enfrentaron a nuevas dificultades. Solo el Estado de derecho y el fin del bandolerismo fueron vistos en general de forma positiva. Para más detalles, véase la respuesta a la pregunta n.º 6.
■¿Cómo contribuyeron las reformas administrativas, legales y militares impuestas por Francia al desarrollo del nacionalismo alemán?
Los alemanes tardaron en aceptar las nuevas ideas, aunque estas simplificaran mucho la vida. Un breve estallido de nacionalismo y patriotismo no llevó a los alemanes directamente a los brazos del rey prusiano. De hecho, la gente no sabía realmente lo que quería, pero tenía claro que quería deshacerse de los antiguos líderes feudales y de la administración corrupta. El libre comercio habría sido bienvenido, así como viajar, trabajar de forma regular, una comida caliente diaria, ir a la iglesia (de su elección) los domingos, una feria de vez en cuando y no más guerras. La mayoría de la gente no perdía el tiempo con la política, con el gobernante lejos en Berlín o pensando que habrían estado mejor con Napoleón, su administración o lo que fuera. En Alemania llamamos a esto el periodo «Biedermeier» (1815-1848).
■ ¿Qué papel estratégico y político desempeñó el recién creado Ducado de Berg, gobernado primero por Murat y luego directamente por Napoleón, dentro del sistema napoleónico en los territorios alemanes, especialmente tras la creación de la Confederación del Rin?
El Gran Ducado de Berg no era más que otro satélite de la Francia imperial, al igual que todos los demás estados de la confederación; para más detalles, véase la siguiente pregunta. Quizá más tarde se le ocurrió la idea de incorporarlo al territorio francés, como hizo con el reino de Holanda y el noroeste alemán. Pero esto nunca sucedió.
Thank you, I am honoured to be your interview-partner. May I point out, that it is simply impossible to cram every aspect into the limited space. So please forgive me, to answer the questions from my point of view and knowledge. My research focuses on the Grand Duchy of Berg and so some aspects regarding other German regions may have been neglected.
■How did the Prussian defeat of 1806 influence the collapse of the Holy Roman Empire and the emergence of new political structures in the German territories?
The defeat of Prussia made it easy for Napoleon to form the Confederation of the Rhine, thus weakening the Holy Roman Empire.
■ How did the elites and local populations react to the Napoleonic reforms in the different German regions?
Of course, the clergy strongly opposed the reforms because of the secularization. The nobility adopted a wait-and-see attitude, while the middle class hoped for greater freedom but was disappointed. The lower classes faced additional hardships. Only the rule of law and the end of banditry were generally viewed positively. For details see the answer to question 6.
■ How did the administrative, legal and military reforms imposed by France contribute to the development of German nationalism?
Germans were slow in accepting new ideas, even if they made life much more simple. A short burst of Nationalism and patriotism did not drive the Germans right into the arms of the Prussian king. As a matter of fact, people did not really know what they wanted but were certain that they wanted to get rid of the old feudal leaders and corrupt administration. Free trade would have been welcomed, save traveling, work on regular basis, a daily hot meal, church (of their choice) on Sundays, a fair once a while and no more wars. Most people did not waste time with politics, the ruler in far of Berlin or thinking that they would have been better off with Napoleon, his administration or what so ever. In Germany we call this the “Biedermeier”-period (1815-48).
■What strategic and political role did the newly created Duchy of Berg, ruled first by Murat and then directly by Napoleon, play within the Napoleonic system in German lands, especially after the creation of the Confederation of the Rhine?
The Grand Duchy of Berg was just another satellite to Imperial France as all the other states of the confederation, for this, refer to the next question. May be later he had the idea of adding it to French territory as he did with the kingdom of Holland and the German Northwest. But this never happened.

■ ¿Qué papel desempeñó la Confederación del Rin en la reorganización de los estados alemanes y la expansión de la influencia francesa?
Los estados de la confederación eran satélites del Imperio francés y fueron creados a voluntad por Napoleón. Algunos solo proporcionaban a su familia y a sus clientes títulos, honores y poder. De hecho, la confederación debía apoyar a Francia con dinero, bienes y soldados. Para garantizarlo, Napoleón mantuvo el control, ya fuera en persona o nombrando a administradores y oficiales de alto rango de su agrado. Así, la confederación se convirtió en una zona de amortiguación para Francia frente a las esferas de influencia prusiana y austriaca.
■ ¿Cómo influyó la presencia francesa en la vida cotidiana de la población del Ducado de Berg en ámbitos como la administración y el orden público, la economía y la sociedad, el arte o las reformas normativas?
En la administración, para gran disgusto de la población local, al principio se nombró a franceses para ocupar puestos clave. Estos funcionarios solían comportarse con arrogancia, se enriquecían a costa de los demás o no hablaban alemán. Esto provocó fricciones y malentendidos. Por ello, poco a poco se fue incorporando a franceses de Alsacia que dominaban el alemán. Con el tiempo, cada vez más locales ocuparon puestos de mayor rango.
Los impuestos, aranceles aduaneros y otros gravámenes, cuya mayor parte fluía directamente a Francia, supusieron una carga muy pesada para las clases bajas. Existían, por ejemplo, impuestos sobre el tabaco y las bebidas alcohólicas que, junto con el servicio militar obligatorio, acabaron provocando un breve levantamiento en el invierno de 1812/13. La clase media —es decir, los fabricantes y comerciantes— se vio especialmente amenazada por las restricciones a la importación y la exportación, sobre todo debido al bloqueo continental, pero también por los elevados aranceles aduaneros y el proteccionismo francés. Siempre que fue posible, las sedes de las empresas se trasladaron a la margen izquierda del Rin, en territorio francés. Los fabricantes de Elberfeld y Barmen, a orillas del río Wupper, llegaron incluso a mostrarse a favor de la incorporación al Imperio francés, aunque Napoleón hizo caso omiso de ello. Con el declive del comercio y la producción, aumentó el desempleo entre los numerosos pequeños proveedores y trabajadores de fábrica.
En las cuestiones legales, el Código Civil aportó por primera vez una seguridad jurídica. Ahora existían leyes que regulaban todos los aspectos de la vida. Anteriormente, la justicia se administraba de forma arbitraria y a favor del clero y la nobleza, y a menudo intervenía el soborno. Se abolió la servidumbre y se concedieron los mismos derechos a los judíos. La gendarmería se encargaba de hacer cumplir la ley y se combatió eficazmente la delincuencia organizada.
La Iglesia católica perdió sus privilegios, sus tesoros y sus propiedades. Se cerraron los monasterios y las abadías y se expulsó a sus habitantes. Esto provocó una pérdida del patrimonio cultural y el empobrecimiento de las monjas y monjes de a pie, que ahora vagaban sin hogar y sin experiencia profesional. Los campos, bosques y jardines quedaron abandonados o fueron adjudicados a funcionarios franceses.
En cuanto a la milicia, hasta entonces, el soberano había mantenido un ejército permanente. Este ejército de soldados profesionales había sido descuidado durante mucho tiempo y se retiró junto con la nobleza y el último soberano. Para la autodefensa y para cumplir con las obligaciones del Acta de la Confederación del Rin, se introdujo el servicio militar obligatorio. Los insumisos y los desertores fueron perseguidos y severamente castigados. Cuando huían, los familiares eran considerados responsables en su lugar. Cada vez más jóvenes eran reclutados y ya no podían mantener a sus familias. El resultado fue un mayor empobrecimiento de los más pobres entre los pobres.
Los recintos fortificados como las fortificaciones de Düsseldorf ya habían sido derribadas por las fuerzas revolucionarias francesas y Napoleón no tenía intención de renovarlas. Wesel seguía estando fortificada, pero Napoleón la reclamó para Francia, para gran decepción de Murat. No existía ninguna otra fortificación en el ducado.
Junto con el alemán, el francés pasó a ser ahora el idioma oficial. En consecuencia, el Código Civil del Gran Ducado de Berg se imprimió en ambos idiomas. Para las clases altas y medias, esto no supuso ningún cambio, ya que el francés se hablaba allí como parte de la educación.
Por lo que respecta a las expresiones culturales, aunque a Napoleón le gustaba presentarse como un mecenas, a la hora de la financiación, muchos planes acababan desapareciendo en los cajones.
Finalmente la uniformidad normativa trajo la introducción del sistema métrico y decimal, además de la estandarización de los pesos, tuvo un efecto duradero y tremendo. Tardó un tiempo en ser aceptada, pero facilitó mucho las cosas. Además, la construcción de «chaussées», estrechas carreteras pavimentadas que unían una ciudad con otra. Estas estaban bordeadas por árboles de rápido crecimiento, como los álamos, para proporcionar sombra y protección contra el viento y la lluvia. Por desgracia, la mayoría han desaparecido, al haber sido ensanchadas, asfaltadas y talados los árboles para adaptarse al tráfico moderno.
■ What role did the Confederation of the Rhine play in the reorganization of the German states and the expansion of French influence?
The states of the confederation were satellites to the French Empire and created at will by Napoleon. Some just provide his family and clients with title, honour and power. In fact, the confederation was to support France with money, goods and soldiers. To ensure this, Napoleon kept control, either in person or by appointing high-ranking administrators and officers of his liking. Thus the confederation became buffer states to France against Prussian and Austrian sphere of interest.
■ How did the French presence influence the daily lives of the people of the Duchy of Berg in areas such as administration and public order, the economy and society, the arts, and legislative reforms?
Much to the dismay of the local population, the administration initially appointed French nationals to key posts. These officials often behaved arrogantly, enriched themselves at the expense of others, or did not speak German. This led to friction and misunderstandings. Consequently, French people from Alsace who were fluent in German were gradually brought in. Over time, more and more locals came to hold senior positions.
Taxes, customs duties and other levies, most of which flowed directly to France, placed a very heavy burden on the lower classes. There were, for example, taxes on tobacco and alcoholic beverages which, together with compulsory military service, eventually led to a brief uprising in the winter of 1812/13. The middle class—that is, manufacturers and merchants—felt particularly threatened by import and export restrictions, mainly due to the Continental Blockade, but also because of high customs duties and French protectionism. Whenever possible, company headquarters were moved to the left bank of the Rhine, in French territory. Manufacturers in Elberfeld and Barmen, on the banks of the River Wupper, even went so far as to express support for joining the French Empire, although Napoleon ignored this. With the decline in trade and production, unemployment rose among the many small suppliers and factory workers.
In legal matters, the Civil Code provided legal certainty for the first time. There were now laws governing every aspect of life. Previously, justice had been administered arbitrarily and in favour of the clergy and the nobility, and bribery was often rife. Serfdom was abolished and Jews were granted equal rights. The gendarmerie was responsible for enforcing the law, and organised crime was effectively combated.
The Catholic Church lost its privileges, its treasures and its properties. Monasteries and abbeys were closed and their inhabitants expelled. This led to a loss of cultural heritage and the impoverishment of ordinary nuns and monks, who now wandered homeless and without professional skills. Fields, forests and gardens were left abandoned or were allocated to French officials.
As for the military, until then, the sovereign had maintained a standing army. This army of professional soldiers had long been neglected and withdrew along with the nobility and the last sovereign. For self-defence and to fulfil the obligations of the Act of the Confederation of the Rhine, compulsory military service was introduced. Réfractaires and deserters were pursued and severely punished. When they fled, their relatives were held responsible in their stead. More and more young men were conscripted and could no longer support their families. The result was further impoverishment of the poorest of the poor.
Fortified enclosures such as the Düsseldorf fortifications had already been demolished by the French revolutionary forces, and Napoleon had no intention of rebuilding them. Wesel remained fortified, but Napoleon claimed it for France, much to Murat’s disappointment. There were no other fortifications in the duchy.
Alongside German, French now became the official language. Consequently, the Civil Code of the Grand Duchy of Berg was printed in both languages. For the upper and middle classes, this meant no change, as French was spoken there as part of their education.
As for cultural expressions, although Napoleon liked to present himself as a patron, when it came to funding, many plans ended up gathering dust in drawers.
Finally, regulatory standardisation brought about the introduction of the metric and decimal system, as well as the standardisation of weights, which had a lasting and tremendous effect. It took some time to be accepted, but it made things much easier. In addition, there was the construction of ‘chaussées’, narrow paved roads linking one town to another. These were lined with fast-growing trees, such as poplars, to provide shade and protection from the wind and rain. Unfortunately, most have disappeared, having been widened, asphalted and the trees felled to accommodate modern traffic.


■ Sabemos que hubo unidades militares del Ducado de Berg en territorio español durante la Guerra de la Independencia. ¿Podría decirnos cuáles eran esas unidades y cómo se comportaron durante el conflicto? ¿Cómo fue la experiencia para esos soldados tan lejos de su patria?
La caballería y la infantería, incluida la artillería de regimiento, se dividieron. Mientras la caballería servía en el noroeste contra las tropas británicas regulares y la guerrilla, la infantería se dirigió directamente al asedio de Gerona, en Cataluña. Los restos de la fuerza sitiadora marcharon entonces a lo largo y ancho de Cataluña sofocando la resistencia local y asegurando el transporte antes de regresar a casa. Todas las tropas quedaron consternadas por las atrocidades cometidas tanto por amigos como por enemigos. Agua envenenada, cadáveres en descomposición en las calles, heridos quemados vivos… Todo esto no era lo que esperaban que fuera la guerra. Las calurosas temporadas de verano eran nuevas para ellos y provocaban quemaduras solares o insolaciones, especialmente con los uniformes de lana. No les importaban las fuertes lluvias ni la nieve, ya que estaban acostumbrados a ellas en su patria. Pero los uniformes y el equipo se deterioraban muy rápido. Había que sustituirlos de forma improvisada con lo que hubiera a mano. La fiebre de los campamentos se convirtió en un gran problema, ya que las tropas se apiñaban, dormían con los uniformes puestos y en malas condiciones higiénicas. Los soldados tampoco estaban acostumbrados a consumir grandes cantidades de fruta fresca mediterránea. La gente pobre en su país, por ejemplo, se alimentaba de sopa de leche de cabra diluida con agua y un trozo de pan al día. Una manzana o unas bayas habrían sido un festín. Aquí, en España, recogían naranjas, limones, uvas y aceitunas junto a la carretera y no lavaban la comida con agua limpia. Esto provocaba diarrea e incluso mayores problemas sanitarios.
■¿Qué reformas administrativas y jurídicas impulsadas por el gobierno napoleónico tuvieron mayor repercusión en el Ducado de Berg y cómo transformaron su organización interna?
La mayor repercusión la tuvo la introducción del Código Civil y el fin de la hegemonía de los Wittelsbach, pero me remito a la pregunta n.º 6.
■ ¿Qué elementos del periodo napoleónico en el Ducado de Berg pueden considerarse hoy en día parte del patrimonio histórico o institucional de la región?
Bajo el dominio prusiano, el objetivo era revocar en la medida de lo posible las leyes y reglamentos y borrar todo rastro de la supremacía napoleónica. Esto provocó una resistencia masiva por parte de la población. Incluso condujo a disturbios. La población que vivía a orillas del Rin había llegado a conocer y apreciar el «savoir vivre» francés, y todos los sectores de la población insistían en la diversidad religiosa y la independencia de una iglesia estatal prusiana. Así, en esencia, el Código Civil siguió constituyendo la norma jurídica. La única disposición de la que hubieran preferido prescindir era el servicio militar obligatorio, pero esto convenía a los prusianos. La administración, inspirada en el sistema francés, también se mantuvo, aunque ahora bajo la bandera prusiana.
■ We know that there were military units from the Duchy of Berg on Spanish soil during the War of Independence. Can you tell us what those units were and how they performed during the conflict? What was the experience like for those soldiers so far from their homeland?
Cavalry and Infantry including regimental artillery were split. While the cavalry served in the northwest against regular British troops and guerrilla, the infantry went straight to the siege of Gerona in Catalonia. The remnants of the besieging force then marched criss-cross though Catalonia putting down local resistance and securing transport before turning home. All troops were stunned by the atrocities committed by friends and foes alike. Poisoned water, rotting carcasses in the streets, wounded being burned alive, all this was not, what they expected, war would look like. The hot summer seasons was new to them and let to sun-burn or sun-stroke especially in the woollen uniforms. They did not mind heavy rain and snow, being used to it from their homeland. But uniforms and equipment rotted away very fast. It had to be replaced makeshift with whatever was at hand. Camp-fever became a great problem as the troops crowed together, slept in their uniforms and under poor sanitary conditions. The soldiers were also not used to consume fresh Mediterranean fruits in large quantities. Poor people at home for instance lived on soup of goat-milk diluted with water and a piece of bread per day. An apple or some berries would have been a feast. Here in Spain, they picked oranges, lemons, grapes and olives alongside the road and did not wash the food in clear water. This let to diarrhea and even more sanitary problems.
■ Which administrative and legal reforms promoted by the Napoleonic government had the greatest impact on the Duchy of Berg, and how did they transform its internal organization?
The introduction of the Civil Code and the end of the Wittelsbach dynasty’s dominance had the greatest impact, but I refer you to question no. 6.
■ What elements of the Napoleonic period in the Duchy of Berg can be considered today as part of the historical or institutional heritage of the region?
Under Prussian rule, the aim was to roll back laws and regulations as far as possible and to erase all traces of the Napoleons supremacy. This provoked massive resistance from the population. It even led to unrest. The people living directly on the Rhine had come to know and appreciate the French ‘savoir vivre’, and all sections of the population insisted on religious diversity and independence from a Prussian state church. Thus, in substance, the Code Civil continued to form the legal norm. The only provision they would have preferred to do without was conscription, but this suited the Prussians. The administration, modelled on the French system, was also retained, albeit now under the Prussian flag.

■¿Qué características distinguieron a las campañas militares libradas en territorio alemán entre 1812 y 1813, especialmente tras la retirada francesa de Rusia? ¿Cuál fue el papel de los distintos estados alemanes —como Prusia, Baviera, Sajonia y Westfalia— a la hora de luchar contra Napoleón o apoyarlo durante este periodo?
La Confederación del Rin se tambaleó y finalmente se desintegró tras la campaña de Leipzig. Mecklemburgo-Strelitz y Mecklemburgo-Schwerin fueron los primeros en desertar. Las ciudades-estado del norte les siguieron en la primavera de 1813. Hamburgo, Lübeck y Bremen reunieron a la Legión Hanseática y se unieron al Cuerpo mixto de Wallmoden para luchar contra los franceses. El rey de Sajonia se mantuvo en gran medida indeciso y dejó a su propio ejército sin órdenes claras. Jerónimo, rey de Westfalia, apoyó a su hermano por buenas razones hasta el último momento y finalmente huyó, llevándose consigo a los restos de su ejército. Berg seguía siendo leal, incluso tras las graves pérdidas en Rusia y los disturbios del invierno de 1812/13. Pero lo que quedaba de él era objeto de desconfianza y la mayor parte de la infantería fue internada en la costa atlántica. Esto dejó solo a la caballería luchando valientemente en Leipzig y Hanau. A principios de octubre de 1813, Baviera se retiró de la Confederación del Rin y se unió a la coalición. Wurtemberg desertó a la coalición durante la batalla de Leipzig. Otros estados abandonaron la Confederación del Rin poco después de la batalla.
En cuanto a los combates, la situación cambió bastante. Los franceses estaban en el bando perdedor y lo sabían. Napoleón había perdido sus mejores tropas y ahora alineaba a un grupo heterogéneo de reclutas recién alistados contra voluntarios alemanes altamente motivados que luchaban codo con codo con soldados profesionales prusianos, austriacos y rusos.
■¿Cómo se desarrollaron los movimientos de resistencia y oposición contra el dominio francés en los territorios alemanes?
Incluso durante la ocupación por las fuerzas revolucionarias francesas se produjeron repetidos levantamientos menores por parte de la población local, mal armada, como la «Guerra de Klöppel» de 1798 en el Eifel o la escaramuza en Hohnsberg, en Berg, en 1795. A partir de 1809, agitadores prusianos intentaron incitar a la población de los estados de la Confederación del Rin contra la supremacía francesa. Esto solo tuvo un éxito muy limitado y sin resultados duraderos. Cabe destacar el Freikorps de Schill, que operó en el norte de Alemania y en la costa báltica en 1807 y 1809, sin éxito en última instancia. En 1809 se fundó la «Schwarze Schar» (los Brunswickers Negros) en torno al duque de Brunswick. Equipados con suministros austriacos, intentaron extender el levantamiento por todo el norte de Alemania. Tampoco ellos tuvieron éxito y se vieron obligados a retirarse a la costa del mar del Norte, donde los restos de sus fuerzas fueron recogidos por barcos británicos cerca de Bremen y transportados a Inglaterra. En Marburgo, Hesse, los llamados patriotas se rebelaron en 1809, pero fueron expulsados por las tropas francesas y sus líderes fusilados. En Westfalia, la clase media se inquietó, pero no se produjo ningún levantamiento. En los estados del sur de Alemania pertenecientes a la Confederación del Rin, la situación también se mantuvo en gran medida tranquila. En el Gran Ducado de Berg, los disturbios no estallaron hasta el invierno de 1812-1813. Aquí fueron los jornaleros pobres quienes protestaron contra el aumento de los precios del aguardiente y el tabaco, e incluso contra un reclutamiento aún mayor. Saquearon los almacenes y, impulsados por el hambre, robaron tocino y manteca a los granjeros. Como esperaban el apoyo de los rusos y estaban mal armados, a los alborotadores se les conocía comúnmente como los «Speck-» o «Knüppelrussen». Sin embargo, salvo algunas excepciones, la chispa de la resistencia no se extendió a las clases medias. Pero el Gobierno de Düsseldorf consideró que la situación era grave. Cuando las unidades de gendarmería y una unidad de veteranos no lograron controlar a los insurgentes, los franceses tomaron medidas más contundentes. Se trasladó infantería francesa desde el sur (Fráncfort), una unidad holandesa avanzó desde el norte (Wesel) y, en el oeste, los coraceros de Westfalia ocuparon la frontera con Berg. Finalmente, la Gendarmería de Berg, reforzada por un escuadrón de lanceros, logró dispersar a los insurgentes en un breve combate callejero en Elberfeld. Varios insurgentes fueron ejecutados o condenados a severos castigos. El levantamiento había terminado.
■¿Cuáles fueron las consecuencias políticas y territoriales más duraderas de la derrota de Napoleón para el futuro proceso de unificación alemana?
El Código Civil había abolido muchos privilegios y, en la lucha contra Napoleón, los alemanes se unieron por primera vez. Comenzó a desarrollarse un sentimiento de identidad nacional y patriotismo. Las antiguas estructuras feudales quedaban ahora en entredicho. Los principios de la Revolución Francesa: «Liberté, Égalité, Fraternité» se arraigaron profundamente en la mente del pueblo llano. Animadas también por las revoluciones en Francia, Hungría y otros países, se convocaron las primeras asambleas nacionales en 1848-1849, lo que condujo a la revolución en los estados de la Confederación Alemana. Sin embargo, los rebeldes no lograban ponerse de acuerdo sobre sus objetivos. ¿Era el objetivo un gobierno del pueblo a través de una asamblea nacional? ¿Debía seguir existiendo la monarquía constitucionalmente, o debía establecerse un imperio bajo la corona prusiana o habsburgo? Esto facilitó a los monarcas gobernantes la represión de la revolución por la fuerza de las armas. La unificación de los estados alemanes solo tuvo lugar por instigación de Bismarck, bajo el liderazgo prusiano y a raíz de la victoria conjunta sobre Francia en 1870-1871.
■What characteristics distinguished the military campaigns fought on German soil in 1812–1813, especially in the wake of the French retreat from Russia? What was the role of the various German states — such as Prussia, Bavaria, Saxony and Westphalia — in fighting against or supporting Napoleon during this period?
The Rhinebund faltered and finally fell to pieces after the Leipzig-campaign. Mecklenburg-Strelitz and Mecklenburg-Schwerin were the first to defect. The city-states in the North followed in spring 1813. Hamburg, Lübeck and Bremen mustered the Hanseatic Legion and joined Wallmoden’s mixed Corps in fighting the French. The Saxon king remained largely indecisive and left his own army without clear order. Jerome, king of Westphalia supported his brother for good reasons until the last moment and finally fled, taking the remnants of his army with him. Berg was still loyal, even after the heavy losses in Russia and the riots in the winter of 1812/13. But what was left of it, was mistrusted and most of the infantry interned at the Atlantic coast. This left only the cavalry fighting gallantly at Leipzig and Hanau. In early October 1813, Bavaria withdrew from the Confederation of the Rhine and joined the coalition. Württemberg defected to the coalition during the Battle of Leipzig. Other states left the Rhinebund shortly after the battle.
Regarding the fighting, things became rather different. The French were on the losing side and they knew it. Napoleon had lost his best troops and now fielded a ragtag bunch of newly raised conscripts against highly motivated German volunteers fighting side by side with Prussian, Austrian and Russian professional soldiers.
■ How did the resistance and opposition movements against French rule develop in the German territories?
Even during the occupation by the French Revolutionary forces, there were repeated minor uprisings by poorly armed locals, such as the “Klöppel” War of 1798 in the Eifel or the skirmish at Hohnsberg in Berg in 1795. From 1809 onwards, Prussian agitators attempted to incite the population of the states of the Confederation of the Rhine against French supremacy. This succeeded only to a very limited extent and without lasting success. Notably Schill’s Freikorps, which operated in northern Germany and on the Baltic coast in 1807 and 1809, ultimately without success. In 1809, the “Schwarze Schar” (Black Brunswickers) was founded around the Duke of Brunswick. Equipped with Austrian supplies, they attempted to spread the uprising across northern Germany. They too were unsuccessful and were forced to retreat to the North Sea coast, where the remnants were taken in by British ships near Bremen and transported to England. In Marburg, Hesse, so-called patriots revolted in 1809, but were driven out by French troops and the leaders shot. In Westphalia, the middle classes grew restless, but no uprising took place. In the southern German states of the Confederation of the Rhine, things also remained largely calm. In the Grand Duchy of Berg, unrest did not break out until the winter of 1812–13. Here, it was the poor day labourers who protested against higher prices for schnapps and tobacco and even a larger conscription. They looted the depots and driven by hunger, stole bacon and lard from the farmers. As they expected the support of the Russians and were poorly armed, the rioters were commonly known as the “Speck-“ or “Knüppelrussen”’. With a few exceptions, however, the spark of resistance did not spread to the middle classes. But the government in Düsseldorf assessed the situation as serious. When gendarmerie units and a veteran-unit were unable to bring the insurgents under control, the French took larger measures. French infantry was moved from the South (Frankfurt), a Dutch unit advanced from the North (Wesel), and in the West, Westphalian cuirassiers occupied the border to Berg. Ultimately, the Gendarmerie of Berg, reinforced by a squadron of lancers, succeeded in dispersing the insurgents in a brief street-fighting in Elberfeld. Several insurgents were executed or sentenced to severe punishments. The uprising was over.
■ What were the most lasting political and territorial consequences of Napoleon’s defeat for the future process of German unification?
The Code Civil had abolished many privileges, and in the struggle against Napoleon the Germans were united for the first time. A sense of national identity and patriotism began to develop. The old feudal structures were now debatable. The principles of the French revolution: «Liberté, Égalité, Fraternité» settled deep into the minds of the common people. Encouraged also by the revolutions in France, Hungary and other countries, the first national assemblies were convened in 1848–49, leading to revolution in the states of the German Confederation. However, the rebels could not agree on their objectives. Was the aim a government by the people through a national assembly? Should the monarchy continue to exist constitutionally, or should an empire be established under the Prussian or Habsburg crown? This made it easy for the ruling monarchs to suppress the revolution by force of arms. The unification of the German states only took place at Bismarck’s instigation under Prussian leadership and in the wake of the joint victory over France in 1870–71.
Nota: Agradecer muy especialmente a Karl-Heinz Kieckers su amabilidad en concedernos parte de su tiempo para realizar esta entrevista / We would like to extend our special thanks to Karl-Heinz Kieckers for kindly giving us some of his time to conduct this interview.

Karl-Heinz Kieckers (nacido en 1952), ha desarrollado su vida entre las ciudades de Wuppertal, Colonia y Düsseldorf, así como en sus alrededores. Está casado y con hijos. Trabajó en el ámbito de las tecnologías de la información dentro del servicio público, principalmente como consultor. Desde la escuela primaria mostró un profundo interés por la historia, una pasión que lo ha acompañado a lo largo de toda su vida. Entre sus aficiones destacan las miniaturas y el modelismo, los juegos de guerra y los juegos de mesa. Asimismo, disfruta visitando exposiciones, campos de batalla y construcciones de arquitectura militar anteriores a la Segunda Guerra Mundial. Desde 1987, su interés se centró de manera especial en el período napoleónico, así como en la historia del Gran Ducado de Berg y la historia local en general. Esta dedicación le ha permitido profundizar en el estudio y la divulgación de estos temas. Tras su jubilación en 2015, ha continuado desarrollando su pasión por la historia mediante la redacción de artículos y la impartición de conferencias sobre sus principales áreas de interés. Podéis ver algunos de sus trabajos en la web napoleon-online.
Karl-Heinz Kieckers (born in 1952) has spent his life in and around the cities of Wuppertal, Cologne and Düsseldorf. He is married with children. He worked in the field of information technology within the public sector, primarily as a consultant. From primary school onwards, he showed a keen interest in history, a passion that has stayed with him throughout his life. His hobbies include miniatures and model-making, wargames and board games. He also enjoys visiting exhibitions, battlefields and pre-Second World War military architecture. Since 1987, his interest has focused particularly on the Napoleonic period, as well as the history of the Grand Duchy of Berg and local history in general. This dedication has enabled him to delve deeper into the study and dissemination of these subjects. Following his retirement in 2015, he has continued to pursue his passion for history by writing articles and giving lectures on his main areas of interest. You can view some of his contributions on the napoleon-online website.
Imágenes:
a – Portada. Soldados del Ducado de Berg, por Knötel.
b – «Rheinbund 10. enero de 1810» – Editor/Compilador: Andreas Kunz / Joachim Robert Moeschl, Cartografía: · Joachim Robert Moeschl Editor: Andreas Kunz – Created by Linhard Consulting (www.ieg-maps.de/mapsp/ mapp810RhBd_10.01.htm)
c- Archivo extraído de Internet
d- Por Rudolf Eichstaedt – FotowerkstattOriginal: Rueckkehr der Quadriga.jpgEditor: LSDSLThis picture was reworked by the Fotowerkstatt. You can propose images to improve as well., Dominiu públicu, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3521273

Es muy interesante la entrevista.
Me llama la atención que pase de puntillas sobre las barbaridades que cometieron también los alemanes cuando formaron parte del ejército imperial en España. Casi los presenta como si las atrocidades de la guerra no fueran con ellos.
Quiero recordar que en el Barco de Ávila fueron alemanes los que se mostraron más salvajes con la población, pero no puedo ponerlo en pie.
Lo que sí sé es lo que dice un documento titulado «Los horrores cometidos por los franceses en Arroyomolinos desde mediados de abril a finales de junio de 1809» recogido en el libro de Román Gómez Villafranca «Extremadura en la guerra de la Independencia española». Dice el documento que desde el 15 de abril habían ido llegando franceses que lo saquearon todo y la gente se tuvo que retirar al despoblado, y luego dice: «[…] a 15 de mayo se presentaron como unos 300 húsares del 5º de Westfalia que […] se dirigieron al sitio donde se hallaban el mayor número de mujeres con sus hijas y corren y persiguen la honestidad […]»
Y no es necesario continuar recogiendo lo que dice el documento para saber lo que pasó.
También me llama admira la actitud tan poco combativa de los alemanes contra los franceses invasores, aunque en ese sentido no se diferencia de otros pueblos de Europa, como dijo el mariscal Jourdan después de las derrotas españolas de Ciudad Real y Medellín, creo. Es probable que hubiera más alemanes, fuera de los prusianos, que pelearan contra los franceses pero a mí ahora no se me ocurre nada más que la Legión Alemana del Rey (King’s German Legion), que eran del Electorado de Hannover y el rey británico era el elector de Hannover
Buenos días Jose Mª,
El contingente de Berg era pequeño comparado con el resto de tropas imperiales en España, y tampoco la entrevista llegaba hasta ese nivel de detalle ni las preguntas iban en ese sentido: ¿que pudieron cometer desmanes? ¿quién no los cometió?…
Todos cometieron atrocidades, de mayor o menor calibre, británicos, portugueses, italianos, alemanes, etc. y españoles también, por supuesto, en Portugal, España y sur de Francia. Como dejó escrito Tolstoi: «La guerra no es un acto de cortesía, sino la cosa más abyecta de la vida; esto es algo que hay que comprender, y no jugar jamás a la guerra». Un saludo,
Tienes toda la razón. He comentado el asunto porque me llamó la atención lo que dice sobre la intervención de alemanes en España.
Tengo que rectificar uno de los datos que di en mi primer comentario: no fue en el Barco de Ávila donde alemanes, y holandeses, cometieron una serie de atrocidades, fue en Arenas de San Pedro en febrero de 1809. Estaban encuadrados en la división de Leval. Lo recoge Jesús Maroto de las Heras en un opúsculo que publicó Caja de Extremadura en Badajoz en 2009 y que se llama «La división alemana de Leval en la batalla de Medellín. Memorias de von Holzing».
Maroto de las Heras cita el libro de Karl Franz von Holzing que se llama «Unter Napoleon in Spanien. Denkwürdigkeiten eines badischen Rheinbundoffiziers (1789-1839)», publicado en Berlín en 1937.
Saludos
Buenas tardes, Jose Mª,
Anotado queda y gracias por el aporte.
Aquí hay un pequeño apunte sobre von Holzing:
https://regionalia.blb-karlsruhe.de/frontdoor/deliver/index/docId/22131/file/BLB_Badische_Heimat_1989_2.pdf
Un saludo,