José Bonaparte, Estratega de la guerra, por Thierry Lentz (y II)

Como complemento a su exposición temporal \”Napoléon Estratega\”, presentada del 5 de abril al 22 de julio de 2018 (de la que ya dimos cuenta en nuestro blog hace varias semanas), el museo del Ejército de París organizó, en colaboración con la Universidad permanente de la Ciudad de París, un ciclo de conferencias alrededor de la estrategia napoleónica(1). Una de ellas,\”José, estratega de la guerra\”, se celebró el 29 de mayo pasado a cargo de Thierry Lentz, uno de los máximos especialistas sobre el personaje y asimismo director de la Fundación Napoleón. 
Seguimos con nuestra segunda y última parte que dedicamos a la conferencia de Thierry Lentz, con el reinado de España desde finales de 1808 hasta su huida en junio de 1813. Veremos los intentos de José por hacer su reinado y administración agradables a los españoles, pero que se darán de bruces con la política de represión de su hermano impuesta desde París. Sólo a partir de 1812, cuando las tornas empiecen a cambiar en el panorama europeo y Napoleón se vea obligado a llamar a varios contingentes de tropas y sus mandos para las campañas de Rusia y Alemania, cuando de hecho no tenga más remedio que dejar que José tome las riendas del ejército francés en España, circunstancia  que se verá condicionada y superada por la ofensiva de Wellington y sus aliados que tras un ininterrumpido avance le obligarán a presentar batalla en Vitoria, con el funesto resultado para las armas francesas que todos conocemos. A partir de allí, José se retirará pero será reclamado por su hermano para la campaña de Francia de 1814.
Caricatura de propaganda ridiculizando a José Bonaparte como un beodo (a)

CONFERENCIA: JOSÉ ESTRATEGA DE LA GUERRA (Cont.)

Thierry Lentz en su despacho (2011) (b)

Por lo tanto, José entra rápidamente en Madrid, tan solo dos días después de la capitulación de las divisiones francesas en Bailen, y así José debe evacuar inmediatamente Madrid pero permanece durante diez días más. Napoleón regresará a España, lo sabemos, en diciembre de 1808 y reinstalará a su hermano en el trono de Madrid. A partir de aquí, uno puede preguntarse, porque es realmente en ese momento donde comienza el reinado de José, Napoleón ha limpiado el panorama a pesar de que se va antes del final de la campaña y deja a Soult ocupado con el ejército inglés, que se estaba desintegrando a pedazos, que Soult no llega a derrotar, por lo que también es una pequeña responsabilidad del jefe que estaba terminando el trabajo y luego dijo también a José en una carta: \”Voy a ausentarme durante 20 días\”, porque ustedes saben que en Paris, Talleyrand y Fouché discutirán mucho sobre el asunto de la sucesión, que Austria se estaba rearmando, por lo que me ausento 20 días y estaré de vuelta en febrero, cuando lo escribe en el mes de diciembre, 20 días, no será desde luego en febrero, pero bueno, no importa: es Napoleón y tiene derecho a equivocarse. Una vez en este instante, ¿cuál es el objetivo estratégico de Napoleón?

Primero, el objetivo que se va a fijar, es decir, voy a restablecer a mi hermano sobre el trono, se entiende para devolverle el gobierno de España, en aquel momento está fuera de cuestión para Napoleón el anexionar, el unir España al Imperio. Es un pedazo demasiado grueso que hay que tragarse, ustedes se imaginan, verdaderamente no tenemos jamás un criado en Holanda, tuvimos muchos problemas en tragarnos los departamentos italianos, imaginemos España con el tamaño del país y la numerosa población que posee. Podemos decirnos que aquí su objetivo estratégico es permitirle a José gobernar y asegurar un poco más, pero lo que quería decir, esto era lo que quería decir con anterioridad, para asegurar un poco más a España con el sistema continental francés. Si fuéramos como Napoleón, en esta sala, lo que somos muy a menudo, esto es lo que diríamos: \”Eso es bueno, tengo un objetivo estratégico\”, mientras que en realidad no lo es en absoluto. Lo que está pasando con Napoleón, recordemos que estamos aquí en 1808, a principios de 1809, Napoleón ha firmado la Paz de Tilsit en 1807 y realmente allí, para aquellos que han observado de cerca su carrera, allí, realmente se da un cambio en el esquema mental en Napoleón. Después de Tilsit, él es realmente el Emperador del universo, es decir que nada ni nadie podía resistirlo, es realmente el punto de inflexión del reinado de Napoleón. De todas maneras si estamos en Nápoles, o en esta sala, en 1807 Napoleón lo había ganado todo: venció a los rusos, venció a los austriacos, venció a los prusianos, hizo los tratados de paz que colocaron a Francia realmente en una posición de preponderancia en Europa, ha nombrado reyes, un poco en todas partes en su familia, que se maneja bastante bien en situación de paz, aquí en nuestra sala, nosotros, Napoleón, diríamos: \”Bueno, eso es todo, gané la partida, ahora voy a consolidar todo esto\”. A partir de 1807, Napoleón tendrá que tomar una decisión, ya no elegir la consolidación del Imperio, va a elegir continuar el progreso del Imperio ya que no tolera la negociación, de hecho, él siempre quiere imponer la preponderancia francesa y podemos decir que todas las decisiones que se toman desde 1807 son malas. Hasta el final, os recuerdo que al final esto no se acaba muy bien para el Imperio francés, y entre estas elecciones va a estar la elección de las operaciones en España, porque contrariamente a lo que Napoleón habría debido hacer para España, prácticamente va a querer gobernarla directamente desde París, luego desde Erfurt, luego desde Varsovia, luego desde Moscú, etc., etc.

Juan Antonio Llorente (c)

Por tanto él no deja prácticamente ningún espacio para su hermano. Ustedes saben probablemente que cuando Napoleón toma Madrid en 1808, llevará a lo que se llama los Decretos de Chamartín, que son decretos imperiales, imperiales en un reino que no está dentro del Imperio, por sus rasgos jurídicos el maestro Dupond-Moretti se regalaría con un expediente como ese. Primero, redacta decretos que llevan a abolir la Inquisición, la Inquisición española, entonces nos encanta, etc., pero fue amable con la Inquisición española en aquella época, dirigida por entonces por el llamado Llorente, que era el liberal español más grande, todavía más liberal que los afrancesados, era realmente un truco que en plena decadencia, porque fue aquí donde tenía que poner sus agudos bicornios  y compañía, es divertido y todo el mundo, pero tenía que hacer una acción más grande diríamos, bueno…. Segundo punto: abolió el sistema feudal y, ¿por qué Napoleón hace eso? Entonces, por supuesto, vamos a decir que sí, porque Napoleón es el hijo de la Revolución, quería dar la libertad a los españoles, en realidad Napoleón quería dársela a todo el mundo, es lo que decimos, dar una lección diciendo: \”Habéis sido incapaz de mantener Madrid , no habéis podido poner este país en un tiempo récord en el mundo moderno\”, pero todos saben que no es así como sucede, no es suficiente con redactar el texto, debe aplicarse, entonces debe adaptarse a las poblaciones a las que nos enfrentamos y luego dará órdenes para que la represión sea terrible. Es decir que él eligió una táctica que es contraria a los intereses estratégicos de José, porque el interés estratégico de José es, obviamente, para reinar y gobernar, la pacificación del país, luego que no se opone a la represión, al fusil a pesar de todo, todavía bastante bajo el reinado de José Bonaparte, pero aún es muy temprano avanzar hacia una reconciliación, debe reinar sobre este gran país de 11 millones de habitantes que todavía necesita en un momento dado, tener amigos en este país y que la población se le adhiera. Y luego, José también aspira a ser un poco independiente de París, no tiene que salir de la alianza francesa, sino simplemente para poder gobernar el país como él entiende, y además José ha comprendido muy rápidamente a España. Están los testimonios escritos que se rodea de españoles cuando está en Madrid, mientras que, obviamente, contamos el cuento por el otro lado, los napoleónicos convencidos que dicen: \”aquí rodeado por los españoles\”, sí, pero escuchen, era a España a la que tenía que gobernar, por lo tanto tenía que escoger a algunos: en el Consejo de estado español, que creó, habían solo dos franceses de entre los 44 miembros, todos los demás eran españoles.

Su gran capellán es el famoso Llorente, el jefe de la Inquisición, además como José dice más adelante, José y los creyentes puros y, ¡ah!, él es un rey muy católico, por lo que todavía está obligado ir a las procesiones, ser bendecido y durante todo el tiempo lo hace con mucha gracia y con gran elegancia, dicen las crónicas y luego también va a misa todas las mañanas. Relata en sus memorias que con Llorente, que era el capellán más influyente, se encerraba en la capilla, se sentaban cara a cara y hablaban sobre los asuntos políticos, los asuntos religiosos, etc., y luego en algún momento se decían: “cree que está bien”, “bien” y se despedían en la iglesia, y José, lo dice la Gaceta de Madrid, al día siguiente publicaba \”el rey oyó misa en tal o cual momento\”, eso es todo. Por lo que José hará un gran esfuerzo por españolizar su gobierno.
Pero por entonces el gobierno de José no representa mucho, ya que José va a reinar solo en las afueras de Madrid, en un momento dado va a ver la posibilidad de que Napoleón le permita dirigir una campaña militar en Andalucía y allí hará lo que hizo en Nápoles, es decir, dejará el mando concreto sobre el terreno, por ejemplo a Soult en ese momento y ocuparán prácticamente toda Andalucía, por lo que el reino de José se aproxima poco a poco a Cádiz -ya que nunca se tomará Cádiz- y hay algún episodio en el que en algún momento José está lejos de poder tomar Cádiz y es París que le prohíbe tomar Cádiz, y ustedes saben que allí está la Junta que pondrá fin a la España napoleónica. José tiene que hacer frente a prácticamente todos los mariscales del Imperio en España por donde tienen un tiempo de permanencia: es un poco como los generales del ejército francés actual, todos han estado un momento u otro en Yugoslavia, así es lo misma con los mariscales que fueron a España. A continuación, he colocado los retratos de los tres principales: a la izquierda está Soult, en el centro está Ney y la derecha se reconoce a Marmont. 

 Los mariscales Soult (izquierda), Ney (centro) y Marmont (derecha) (d, e y f)

Estos serán los tres principales y, en particular, aquel con el que José tendrá más problemas será Soult, porque Soult, que es un gran soldado, debemos decir, sin embargo, que también tiene la ambición de convertirse en rey de Portugal. Sí, ya sé que uno de sus biógrafos, uno de sus raros biógrafos nos dice que esto no es cierto, excepto por un montón de cartas y sobre todo por una carta de Napoleón en la que dijo: \”pero este loco de Soult que quiere convertirse en rey de Portugal”. Bien, entonces se jugará una carta personal, y por ejemplo, siempre después de la campaña de Andalucía, vamos a ocuparnos un poco de Portugal, va siempre a quedarse por ahí y hasta cuando José va a decirle: \”Oh, Bastien, reúnase conmigo en Burgos\”, entonces se trasladará un poco más lejos porque como voy a hacerme rey de Portugal, no me alejo demasiado de mi reino y esto va a ser un verdadero problema. Soult y José se odian profundamente.

Ustedes saben que Soult más tarde se convirtió en presidente de la junta de Luis-Felipe y ministro de guerra, y José Bonaparte vivía en este momento en América y Soult , de hecho, se arreglará para poner en el expediente militar de José multitud de testimonios desfavorables, es decir, le preguntó a los antiguos edecanes, etc., quienes por supuesto, estaban de servicio bajo las órdenes del ministro de guerra , para testificar sobre el comportamiento de José , su incapacidad para mandar, etc.. Todo se encuentra entre esas fechas, en 1834, en 1835, vemos un poco por fin de donde venía esto y en aquel momento el rey de Roma está muerto, como el emperador y José ve como se le presta a todo el mundo el expediente. Por lo que José tendrá muchos problemas con sus mariscales y se queja a Napoleón muy a menudo y cada vez que se queja a Napoleón, éste apoyará a sus mariscales contra el rey, por lo que es una gran responsabilidad. No digo, que José por supuesto estuviera al frente del ejército porque nominalmente era el comandante en jefe del ejército de España, pero a la cabeza del ejército no podría haberlo hecho mejor, pero en cualquier caso todos sus instituciones y todas las órdenes que dio finalmente no fueron tan malas y sobre todo, no haber dado más órdenes de moderación, pero finalmente se dieron las órdenes del rey de España, es decir tratando de mantener la mano de los generales y como algunos de ustedes aún no han desayunado, les recuerdo cómo se está desarrollando gran parte de esta guerra a continuación.

 \”Los desastres de la Guerra – 03. No es lo mismo\” (g) (izqu.) y Retrato de Goya (h) (der.)

Estos son los famosos dibujos de Goya, la serie llamada Los Desastres de la guerra, tengo todavía un poco de aquí arriba a la izquierda es Goya, pero aquí que está un poco el comportamiento del ejército francés en España, a pesar de que José dio órdenes para que no fuera así. Estratégicamente José necesita calma, necesita la calma porque necesitaba dinero. O contrariamente a lo que dijo uno de los personajes ya citados, no necesita el dinero, ya que es el Estado el que paga, siendo que el esfuerzo de la guerra ha sido siempre contado a José Bonaparte. Una administración débil en las finanzas y cuando existen, los franceses hacen tanta confiscación, requisiciones, pillaje, etc., que lo único que queda es ir detrás de los funcionarios españoles para ir a tomar lo poco que queda, si ustedes quieren. Entonces va a ser una verdadera dificultad, también existe una correspondencia entre José y su hermano para reclamar al menos una forma de independencia fiscal, pero ya se sabe que Napoleón tenía un principio simple que era que el país en el que se encontraban era el que iba a alimentar y equipar al ejército y pagar todas sus necesidades, por lo que, obviamente, que en un momento había casi 300.000 soldados en España todavía, no dejaba de ser para el tesoro francés una forma de economía, y lo que Napoleón no permitió es dejar que los españoles se gobernaran a sí mismos. 

Porque hay un momento, entre 1810 y 1811, cuando la situación española se había estabilizado y que, básicamente, se podría haber dicho que el ejército francés serviría como una fuerza de mantenimiento del orden y se va a instaurar una administración española. En realidad no es así como las cosas sucedieron también con el \”apoyo\” del emperador: los mariscales se han negado a recibir a los enviados de José, hay quien incluso los ha expulsado, entonces evidentemente las quejas, reclamaciones, más quejas, pero también Napoleón siempre dando razón a sus generales. No pudo instaurar en estas tierras que habían sido relativamente pacificadas -todo el Norte que estuvo un tiempo fácilmente en manos francesas, nunca será capaz de instalar la famosa administración española, es decir, los objetivos tácticos de Napoleón, se enfrentaron contradiciendo los objetivos estratégicos de José. Pues no tuvimos el momento de tregua y en el fondo Napoleón dejó pasar esta buena ocasión de pacificar completamente España y luego el último error táctico, cuando se hablaba de las estrategias de Napoleón, es que en un momento dado, se retiró por completo de los asuntos. En contraste con lo que le había dicho a su hermano, no regresó veinte días después, ni llegó en febrero, nunca regresó a la Península y en un momento dado le tomó tanto tiempo, le tomó tanta energía, que se molestó y decidió no volverse a ocupar del problema.
En eso no se parece mucho a Napoleón, pero eso es lo que sucedió y fueron primero Berthier, como mayor general del ejército y luego Clarke como ministro de guerra los encargados de tratar directamente los asuntos de España y de la misma manera que se había hecho antes, es decir, uno podría pensar que Berthier y Clarke mostrarían respeto y contarían un poco con la opinión de José Bonaparte, pero no fue así, también mucho más cortésmente que lo hizo Napoleón, pero también con firmeza, es decir, que el rey había ideado operaciones para tomar el mando del ejército, etc., pero lo rechazan todo el tiempo. Entonces, que se me diga, bien, a pesar de todo, la prueba que eran débiles, aquí señor José, él se dejaba hacer y tenía por supuesto un objetivo pero tácticamente era incapaz de alcanzarlo, entonces no es totalmente verdadero porque esto también, eso sí es un descubrimiento de arte chino, José dimitió repetidas veces del trono de España. Ya que siempre decimos que le gustaban las dulzuras del trono, José es un amante del dinero, un amante de los bienes, un amante de las mujeres, porque yo iba a decir tenía una en cada puerto, pero si en cada palacio, y es un gran ladrón, es cierto, un gran ladrón, que puso fin a su rica vida como un Creso en los Estados Unidos y que mostró a los estadounidenses lo que era la vida de una corte europea, como se comprueba en los testimonios. Si van a la región de Filadelfia, porque se trasladó al final de su vida a la región de Filadelfia, existen asociaciones amigos de José Bonaparte, ni siquiera existen donde nació y estudiamos sus muebles, buscamos las pequeñas medallas y cosas pequeñas y para mí fue realmente un descubrimiento porque uno dice cuando entra en una biblioteca que va a estudiar a José Bonaparte y al día siguiente te presentan a 40 personas que trabajan en José Bonaparte. Por fin como los americanos pues a pesar de todo esto no les ayuda mucho pero, en fin, por lo tanto es José, todo esto es cierto de José, en cambio jamás se ha aferrado al poder en España, contrariamente a lo que todo el mundo dijo, luego como consecuencia con Napoleón ya no solo sobre cartas, donde escribe a Napoleón diciendo: “me escuchas, pues es así este trono se lo das a algún otro yo me vuelvo a mi casa” e incluso tiene un acta de abdicación que ha firmado en aquel momento.
Entonces envió un acta de abdicación a París, se la envió de hecho a su mujer, Julie, que jamás lo siguió en todas sus peregrinaciones, lo que le permitió tener una mujer y dos niños en Nápoles, una mujer y dos niños en España, dos mujeres y cuatro niños después en los Estados Unidos, jamás lo siguió, desafortunadamente estuvieron bastante poco juntos entonces, así como no era una conferencia especial, un retrato de Julie Bonaparte, que muestra cómo a pesar de ser muy rica, que era muy fea, además era una mujer que siempre estaba enferma, etc., luego va a vivir por mucho tiempo, no le gustaba viajar, no le gustaba el calor, no le gustaba el polvo, pero creo que también sabía un poquito sobre su José, así que dejó que su matrimonio tomara este camino, era un verdadero matrimonio de interés, de alguna manera, así que ella era un poco consciente de todo eso, pero le dejaban hacer y así quedándose sola en París estaba recibiendo a la Princesa Mathilde, entonces la prima de Napoleón III, que escribiendo en sus memorias hablando de Julie: \”La tía Julia ha estado siempre sola, ya estaba casada con José Bonaparte.\” Y Julie recibe las quejas y como a Napoleón le encanta Julie, es la encargada por su marido para conseguir que le entregue el acta de abdicación, la carta de renuncia, etc. y cada vez, obviamente, Julie no va allí y escribió a su marido en un momento dado: \”Deberías prestar atención a lo que le escribes a tu hermano\”, así que fíjense que ella también tomó el partido de Napoleón para contrarrestar un poco la imagen de José Bonaparte que amaba las riquezas, y las amaba, sí, pero era fácil para él, pero no por la generosidad de la corte. Es él quien hace acondicionar, ustedes saben cómo se llama el Palacio de Moncloa que hoy aloja al primer ministro español, el antiguo pequeño palacio que en la época era un poco como una finca en la campiña en Madrid: es José Bonaparte quien lo hizo acondicionar, porque no quería quedarse en el Palacio Real. Todos los que conocen el Palacio Real en Madrid, es inhabitable, en efecto demasiado grande… Así José está haciendo su papel de rey y después se dirigía a la Moncloa donde se quitaba el uniforme, sus condecoraciones, recibía a sus amigos…

\”José I en Sevilla\” – Grabado dibujado por Martinet, grabado por Reville. (1835) (i)

¿Que es que lo que tengo aquí?… Oh, sí, la campaña de Andalucía, entonces encontré dos cosas: primero un cuadro pequeño, un cuadro pero hay muchos más cuadros: José va a encargar hacer una cantidad increíble de cuadros mientras sea rey de España, probablemente todos no han sido destruidos, sino que deben estar en alguna parte en museos españoles, probablemente no hayan sido vistos desde hace doscientos años ya que a pesar de todo tampoco es el rey preferido por los españoles. Entonces allí él ya un dibujo es la entrada en Sevilla a la derecha [arriba] y a la izquierda [abajo] es un contemporáneo – cuando vi por primera vez este este cuadro me dije: ¿este es Napoleón en la época de Boulogne?

José I frente a Cádiz, cuadro titulado \”Paz en la guerra\”, por Augusto Ferrer Dalmau. (j)

Mejor se ve desde un poco más cerca y en realidad no, es José en el asedio de Cádiz, pues usted ven está dibujado como Napoleón, posiblemente se ve un poco pequeño para los que estén al fondo, pero es lo que tengo aquí, esto es el final del asunto justamente con el afán de hacer la estrategia, José va a querer hacer la táctica y en un momento dado, en el momento en el que el Imperio no anda bien. Napoleón se prepara para partir a la campaña de Alemania, el ejército resulta destruido en 1812, finalmente necesita un cierto número de mariscales en el teatro alemán y acepta que José se convierta en un verdadero comandante del ejército. Y aquí es donde vemos que un buen estratega no es necesariamente un buen táctico, ya que todo esto termina con la derrota de Vitoria y como dice el refrán: \”Bien mal adquirido no se aprovecha nunca\”, ya habiendo dejado Madrid y hacia Vitoria, José se ha llevado todos sus carros, todos estos tesoros, son la plata, las joyas, la corona, las pinturas, etc., y va a posicionarse en la retaguardia del ejército lo que representa cientos de vehículos y los hace ubicarse, eventualmente, en la ruta de retirada del ejército.

El rey José I abandonando el campo de batalla de Vitoria (k).

Ustedes saben que los ejércitos se mueven por las carreteras y en el momento en que los franceses tendrán que retirarse perderán toda su artillería, todo su equipo, porque los carros de José Bonaparte bloqueaban la carretera y fueron confiscados por Wellington, que prestó muchos servicios a España: en el momento en que devolvió los cuadros al rey de España, Fernando VII, este le regaló los cuadros confiscados, por lo que si van hoy en día a Apsley House, el museo de la casa de Wellington, cuya dirección es el número 1, de la calle Londres, que es una hermosa dirección, verán los cuadros de la batalla de Vitoria, de Velázquez, del Greco, etc., y también hay muchos retratos de José Bonaparte en la casa de Wellington.

Moneda con la efigie de José I Bonaparte. (l)

Pues bien simplemente es la huida del rey que ven aquí [arriba] y lo que pongo es una moneda de José Bonaparte, porque el dinero era tan importante para él que ver su perfil sobre las monedas siempre le habría de complacer. Por lo que finalmente cambiando la marcha en cierto modo, José Bonaparte escogió pues hacerse un táctico más que un estratega y es posiblemente así una lección que podemos extraer también para la esta exposición, en la podemos pensar sobre la diferencia entre estrategias y tácticas, porque en el fondo lo mejor en estas materias es poder hacer lo mejor en un sistema delicado como es la guerra, pensar en aspectos concretos para saber hacerlo, hay que conocer el pensamiento, hay que saber obrar sobre el terreno y esto típicamente era lo que sabía hacer Napoleón. Obviamente todo lo que se dice en la exposición es cierto, es alguien que sabe cómo hacer funcionar un ejército, quién sabe cómo mandarlo y cómo organizarlo, quién sabe cómo moverlo, quién libra la batalla, etc. Como ya dije en la introducción aunque no estoy seguro a nivel estratégico, y sin reproches que hacer: en contraste con el otro lado, por lo que respecta a José, en el fondo tenía razón en cuanto a España, es decir que estratégicamente, había tenido la visión estratégica. Ustedes van a decirme como no dejaría de decirlo si tuviéramos a José en esta sala es sobre lo que se habría hecho, pero bueno, verdaderamente tenía este proyecto allí, es decir, una forma de estabilización, devolver el orden y reconciliar a los españoles con el trono, mientras que toda la acción táctica de Napoleón era la de alejar a los españoles del trono. Finalmente esta guerra de España es a la vez un fracaso operacional pero es también un fracaso estratégico, porque al final no se ganó.

La causa de este fracaso es, sin duda, atribuible a Napoleón, así que sé que es complicado, yo sé que es éste pero es una vez más la novedad en la historia de este lado – es una vara de medir bastante útil- el que pierde al final generalmente es porque hizo algo que no funcionó, por lo que es el mismo caso. Pero también es un poco un fracaso de métodos por parte de los dos hermanos Bonaparte que se olvidaron de confiar el uno en el otro durante este asunto español: Napoleón no quiso sacar enseñanzas del asunto por cómo trató a su hermano y obviamente hubo un momento en el que José se rindió por completo. Se sabe por ejemplo que a partir de 1810, al final de 1811 y durante todo el año 1812 apenas convocó a su Consejo de Estado. Es decir que en el fondo, vaya, había comprendido que no valía más la pena estar allí, hasta dejó de reinar qué en aquel momento y esto es probablemente también una falta de comprensión entre ambos hermanos. Y luego por supuesto no negaremos la responsabilidad de José, pero es una responsabilidad que no es la de un error estratégico sino la de querer cambiar de marcha, es decir, pasar del escalón de estratega, es decir el que define las líneas principales y los grandes objetivos e intentar llegar a ellos y una vez alcanzados hacer la paz en buenas condiciones, y quiso pasar al siguiente nivel, es decir, convertirse en un pensador operacional, pero él no estaba hecho para ser un pensador operacional, no tenía esa formación, ni la vergüenza para ello, entonces dígaseme ya que José había sido malo, ya que si José era blando, ya que José era tan poco digno de confianza, Napoleón evidentemente no le empleó nunca más después en cuanto José dejó España, evidentemente no iba lo emplear.

Foto aérea del Castillo de Mortefontaine*, residencia de José Bonaparte (m)

En un momento dado, Napoleón deja a su hermano en sus dominios de Mortefontaine, pasa algunos meses allí, además un magnífico período de la vida de José: Alemania se derrumbó, el territorio francés no está lejos de ser ocupado, España totalmente ocupada por el ejército británico, pero José Bonaparte está en Mortefontaine. Se reencuentra con sus amigos, cazando, nadando en los estanques y es porque le dijo a su hermano que para él la política había terminado. Pero quiero pensar en voz alta, y sin embargo Napoleón, les recuerdo, lo llama en diciembre de 1813 para nombrarlo lugarteniente del emperador cerca de la regente María-Luisa, entonces ¿por qué? Y bien, porque Napoleón tiene su confianza depositada en él. Es completamente extraordinario, necesita a un hombre para vigilar el gobierno, se olió que Cambacérès se volvía dubitativo, sabe que aunque María-Luisa dio cursos acelerados de gobierno, aunque mejoró mucho por los cursos de gobierno, pero demasiado rápido.

Ustedes tienen a Charles-Éloi Vial en el ciclo, no, no hay estrategia de aquel lado, pero verdaderamente después de haber leído mi José Bonaparte, lean el María-Luisa que ha sido publicado el año pasado por Charles-Éloi Vial, por la editorial Perrin, y redescubrirán allí también a María-Luisa. Es decir que verdaderamente estamos en un período de la historia napoleónica que todavía bulle, si puedo decir, y es un libro, muy, muy importante sobre la historia de María-Luisa, sobre la personalidad de María-Luisa que está totalmente en oposición de la especie de salchicha austríaca un poco estúpida que pusimos en tela de juicio, pero que era cualquier cosa menos eso. Por lo que Napoleón se acuerda de José para la campaña de Francia. José, por supuesto, también lleva una pesada carga que es la rendición de París, pero eso no es lo que estamos tratando hoy, así que voy a comentar un poco el período de los Cien Días. José va a ser Presidente del consejo de ministros, no se olviden nunca que es José quien termina de escribir el Acta adicional a la Constitución del Imperio, que tiene mucho éxito, porque José en el fondo es un liberal. Esta Constitución liberaliza el régimen, es José quien confecciona la lista de los miembros de la Cámara de los Pares y, por tanto, también vemos que hay una recuperación de la confianza y la vuelta del único hermano al entorno de Napoleón. Después de Waterloo y ya concluiré aquí, los hermanos Bonaparte se reunieron en París en el Elíseo, para resolver, bueno, que es lo que tenían que hacer. Y unánimemente le dicen que parta hacia América, que se vaya a América, por lo que Luciano Bonaparte parte hacia Italia, Jerónimo parte hacia Alemania, Luis parte hacia Suiza y el único que le sigue, y que se irá a Estados Unidos a esperar a Napoleón mientras no llegue, es José Bonaparte. Yo lo dejo aquí, porque si comienzo con su vida en los Estados Unidos que no es nuestro tema de hoy, todavía tengo para una hora más. Y bien, solo decir finalmente que vine para perturbar un poco el ordenamiento de la exposición de Napoleón Estratega, diciéndoles que él no lo era y que en contraste José si lo era. Yo pienso que la verdad debe estar un poco entre los dos cuando menos. Gracias. [Aplausos]

___________________________________________________________________________________
Fuentes:
1) – https://www.youtube.com/watch?v=VsZT_08Ym50&feature=youtu.be

Imágenes:

b) – Par Autoportrait — Archives famille Lentz, CC BY-SA 2.0 fr, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=22482645
c) – By Francisco Goya – [1], Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3423932
d) – By After Jean Broc – According to [1] and [2] the image is a portrait painted by Rudder, Louis Henri de. Further Information: According to Museum, It is a oil copy of the original. (copie d\’après un original de Broc commandé par Napoléon Ier pour la salle des maréchaux du palais des Tuileries à Paris)., Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1339238
e) – By François Gérard – Christie\’s, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=6831856
f) – By Jean-Baptiste Paulin Guérin – Unknown, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1280267
g) – By Francisco Goya – Museo del Prado, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=25076261
h) – By Vicente López y Portaña – Museo Nacional del Prado, Galería online, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=17628217
m) – https://www.survoldefrance.fr/affichage2.php?&lieu=Ch%C3%A2teau+de+Mortefontaine&f=0&img=47813&prev_suiv_link=1
(*) Publicado con la amable autorización de Caroline Fontana.

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