El Museo de Historia de Madrid – La Guerra de la Independencia (y II)

Tiempo de lectura: 12 minutos.

El museo de Historia de Madrid fue creado en 1929 como Museo Municipal con la voluntad de ser la memoria histórica de la ciudad. Su primer director fue el célebre poeta Manuel Machado. Instalado en el antiguo Hospicio de Madrid, edificio construido durante el reinado de Felipe V, entre 1721 y 1726, por el arquitecto Pedro de Ribera, autor de la fachada principal y la portada, obra emblemática del barroco español.

Las principales colecciones del museo -estampas, pinturas, fotografías, postales, dibujos, porcelana, abanicos- muestran la evolución histórica y urbana de la ciudad, las artes, la vida cotidiana y las costumbres de los madrileños. En la planta primera, se ubica la exposición de la sala Madrid 1700-1814, Centro Ilustrado de Poder, cuyo espacio final es ocupado por los hechos de la Guerra de la Independencia y los acontecimientos del Dos de Mayo en Madrid, con el cuadro de Francisco de Goya, «Alegoria de la villa de Madrid» y las estampas satíricas de Pepe Botella, entre otras.1

Detalle del cuadro «Muerte de Daoíz y defensa del parque de Monteleón» (1862) de Manuel Castellano.

EXPOSICIÓN PERMANENTE S.XVIII – GUERRA DE INDEPENDENCIA (Cont.)

Las estampas y los cuadros de la época recogen los cruentos enfrentamientos entre una población mal armada y las tropas napoleónicas. Desde ventanas, balcones y tejados, los madrileños, armados con piedras, palos y fusiles, luchan contra los organizados y bien equipados soldados franceses. El resultado fue un considerable número de bajas entre la población civil. Los escenarios principales de la jornada sangrienta del 2 de mayo fueron el entorno del Palacio Real, la Puerta del Sol, el Paseo del Prado, la Puerta de Toledo y el Parque de Monteleón.

La célebre obra de Goya, «El tres de mayo de 1808 en Madrid», donde se representan los fusilamientos ocurridos en la montaña del Principe Pío, es el documento gráfico más impactante para conocer el terror oficial ejercido sobre los levantiscos. Otros escenarios de la represión fueron la zona del paseo del Prado, las tapias del convento de Medinaceli y los terrenos ocupados por los franceses en la antigua fábrica del Buen Retiro. Mamelucos y lanceros napoleónicos extremaron su crueldad con la población y varios cientos de madrileños, hombres y mujeres, así como soldados franceses murieron en la refriega.2

DIA DOS DE MAYO DE 1808. EN MADRID.
Asesinan los franceses á los Patriotas en el Prado.
Maniatados y conducidos á bayonetazos al Prado los infelices que durante la refriega tienen la desgracia de caer en poder de las tropas francesas son atrozmente asesinados sin que ni su inocencia ni sus clamores ni las suplicas, lagrimas y gemidos de las madres, hermanas y esposas basten á libertarlos. Sacerdotes y Religiosos se cuentan tambien en el numero de estos desventurados que perecen sin ninguna especie de auxilio. Y no satisfecha la feroz sed sadica con haberlos deshecho a fusilazos y desnudado de pies á cabeza para saciar su sanguinaria rapacidad se recrea en insultar y escarnecer á los cadaveres inermes. Hecha un lago de sangre española la dilatada extensión del Prado se ofrece un espectáculo horroroso, triste preludio  de la sangrienta escena que aun con mayor inhumanidad y perfidia se repitio por la noche en que centenares de victimas inocentes fueron del mismo modo alevosamente sacrificadas.
DIA DOS DE MAYO DE 1808. EN MADRID.
Pelean los patriotas con los franceses en la puerta del sol.
Acometidos los franceses en este sitio por los patriotas se trava entre estos y aquella una sangrienta refriega en que el valor y la indignación de los unos suple a la táctica y disciplina de los otros. No obstante reforzados los primeros con numerosos cuerpos de infantería y caballería que acuden de todos puntos, y con algunas piezas de artillería, tiene el pueblo que ceder á la superioridad, después de haber causado gran destrozo en el enemigo. Los franceses para satisfacer su cobarde venganza, asesinan un número considerable de personas de todas clases y estados, que con el fin de huir del tumulto se habían refugiado al templo del Buen-suceso cuyo sagrado recinto quedó profanado con la inocente sangre de aquellos mártires de la libertad española.
«Muerte de Manuela Malasaña» (1888), Antonio Moltó i Lluch, terracota
«Muerte de Velarde el Dos de Mayo de 1808» (1864), Manuel Castellano, óleo sobre lienzo
«Muerte de Daoíz y defensa del parque de Monteleón» (1862), Manuel Castellano, óleo sobre lienzo
«Fusilamiento de patriotas en el Buen Suceso» (1866), José Marcelo Contreras, óleo sobre lienzo
Toma de Somosierra, por Louis-Albert-Guislain, barón de Bacler D’Albe [Escenas de la Guerra de la Independencia] (c. 1822), litografía sobre papel. Por aquella época, los célebres lanceros polacos aún no habían sido equipados con lanzas, contrariamente a lo que nos muestra la estampa.

ESTAMPAS SATÍRICAS

Como ya tratamos anteriormente en nuestra entrada Napoleón y la sátira política. La caricatura como arma en las Guerras Napoleónicas, si Napoleón era atacado por su ambición y sus imposiciones manu militari, en cambio su hermano José se convirtió en el blanco de una larga serie de chistes, coplillas, insultos y caricaturas que se difundieron ampliamente por la piel de toro, parodiando su supuesta y desmesurada afición a la bebida.

«Un filósofo inglés examinando prolixamente al señor Napoleón», buril sobre papel.
«El pintor manchego [Goya] agradecido á los singulares beneficios que ha recibido su Provincia del Sr. José, y sus satélites quiere perpetuar su memoria pintando su retrato á la puerta de una taberna».

«Napoleón trabajando para la regeneración de España, la qual representada en un patriota le paga agradecida el beneficio», buril sobre papel.
«La cólera de Napoleón», buril sobre papel.
«Ni es caballo, ni yegua, ni pollino en el que va montado, que es pepino».
«Cada qual tiene su suerte, la tuya de borracho hasta la muerte»
«Querer por fuerza Reynar; Quanto me haze Padezer! No hay cosa como Bever Dormir Bien y descansar». Inferior; «El Rey de Copas en el Despacho trabajando para la felicidad de España»
Retrato jeroglífico de Napoleón (1813-1814). Buril sobre papel. Estampa iluminada
«Caricatura española que representa la ventaja que ha sacado Napoleón de España», buril sobre papel.
Retrato de José I (c. 1808-13), Joseph Bernard Flaugier, óleo sobre lienzo
«Alegoría de la Villa de Madrid» (1810) Francisco de Goya, óleo sobre lienzo

Superior izquierda: Tras los sucesos de Bayona, Napoleón proclama por decreto rey de España a su hermano José, el 4 de junio de 1808. Más conocido por diversos apodos como Pepe Botella o el rey plazuelas, aparece representado en este retrato oficial con la cruz de la Legión de Honor.

Su reinado fue de una gran inestabilidad, debido a las trágicas circunstancias de la Guerra de la Independencia. José abandonó Madrid en 1812 y huyó de España tras ser derrotado en Vitoria en 1813. Después de Waterloo, adoptó el nombre de conde Survilliers y se retiró a Estados Unidos, viviendo posteriormente en Inglaterra y Florencia, hasta su muerte en 1844.2

Superior derecha: La alegoría de la Villa de Madrid, obra excepcional de las colecciones del Museo, tiene una especial significación fruto de su accidentada historia, tan ligada a la vida política del Madrid de la Guerra de la Independencia.

Representa a una matrona coronada, encarnación de la Villa de Madrid, que sostiene en su mano derecha el escudo de la capital mientras señala con la izquierda un medallón con la inscripción «Dos de Mayo». A sus pies aparece representado un perro, símbolo de la Fidelidad y sobre ella la fama y la Victoria con sus atributos característicos.

El óvalo sostenido por la figura de la derecha resume, como en un palimpsesto, los excepcionales avatares del siglo XIX español y madrileño. Si, inicialmente, en 1812, por encargo del Ayuntamiento, aparecía allí representado José I, con la primera evacuación francesa de Madrid su efigie fue sustituida por la leyenda «Constitución», que volvió a ser borrada de nuevo en beneficio del retrato del rey francés, realizado con ocasión de su retorno a Madrid, por Felipe Abas. Su salida definitiva en 1813 motivó la restauración de la mencionada leyenda, que será sustituida en 1814 por un mediocre retrato de Fernando VII, de autor desconocido. En 1823, tras el paréntesis del Trienio Liberal, Vicente Lòpez retrataba de nuevo al rey, que permanecerá allí hasta 1843, momento en el cual el Ayuntamiento decidió sustituir su imgen por la leyenda «El libro de la Constitución». Finalmente en 1872, Vicente Palmaroli recibió el encargo de modificar dicha leyenda por la que actualmente nuestra.2

«El hambre de Madrid» (1818), José Aparicio, óleo sobre lienzo

El último año del reinado de José I, un hambre espantosa asoló la ciudad, consecuencia directa de la escasez de subsistencias provocadas por las malas cosechas y por las dificultades que la guerra ocasionó al comercio. Sus secuelas visibles, miseria, enfermedades y miles de muertos, fueron narradas por los contemporáneos como «espectáculo de desesperación y angustia en las calles«. Goya dejó sobrecogedoras imágenes al aguafuerte en sus «Desastres». En esta obra, Aparicio resalta la resistencia del pueblo, que prefiere morir de inanición antes que dejarse alimentar por el enemigo.2

«Perspectiva del carro fúnebre de Daoíz y Velarde, 1814», Blas Ametller Rotllán
«Palacio de Buenavista y fuente de Cibeles» (c. 1816), temple sobre sarga
«El Palacio Real desde la Cuesta de la Vega» (c. 1816), temple sobre sarga


Fuentes:

  1. Tríptico informativo del Museo de Historia de Madrid – Museos Municipales – madrid.es/museodehistoria
  2. Paneles informativos de la plata primera del Museo Museo de Historia de Madrid.

Imágenes:

a. Fotografías del autor.

El Museo de Historia de Madrid – La Guerra de la Independencia (I)

Tiempo de Lectura: 12 minutos.

El Museo de Historia de Madrid (c/ Fuencarral, 78) ubicado en el edificio del antiguo Hospicio de San Fernando alberga en su exposición permanente una encomiable colección de cuadros, esculturas, documentos y objetos varios que nos hablan de la historia de la urbe madrileña desde el establecimiento de la capital del reino por Felipe II, a mediados del siglo XVI, hasta las primeras décadas del siglo XX.

En su exposición Madrid, Centro ilustrado del poder, que abarca desde el siglo XVIII hasta la Guerra de Independencia, y más concretamente con esta última trataremos en dos partes algunos de los actores y los acontecimientos que se dieron desde el motín de Aranjuez hasta el Dos de Mayo, a través de las piezas y objetos que nos hablan de aquellos célebres y convulsos episodios.

«Vue générale de Madrid Ville Capitale du Royaume d’Espagne» (1760) (a) 

EXPOSICIÓN PERMANENTE S.XVIII – GUERRA DE INDEPENDENCIA

La llegada de los Borbones a España, y muy especialmente a Madrid, no significó únicamente un cambio de dinastía. La sociedad madrileña continuó siendo en lo esencial marcadamente tradicional y conservadora; pero la formidable operación de centralización y homogeneización política y administrativa que los nuevos monarcas llevaron a cabo en todo el país repercutió muy directamente en la conversión de Madrid en un escenario áulico acorde con los nuevos tiempos.

Todo un conjunto de operaciones urbanísticas y de ornato vinieron a superponerse, como una delgada película, a las viejas tramas preexistentes, al tiempo que, especialmente en la segunda mitad de la centuria, surge una élite ilustrada que aportará nuevas ideas en las esferas de la economía, las costumbres, las ciencias y las artes.1

“Ascensión en globo de D. Vicente Lunardi” (c. 1793), Buril sobre papel.
“Prueba aerostática” (1792), José Rodríguez, aguafuerte sobre papel.

En 1783, y ante Carlos III, Agustín de Bethancourt realizó la primera ascensión de un globo en España. Pero el primer vuelo tripulado se celebró en Aranjuez en 1792 con los italianos Barletty y Braschi. No obstante las ascensiones más populares fueron con globos de gas y tuvieron como protagonista a Vicenzo Lunardi.2

«Carlos IV con armadura» (1789),
Antonio Carnicero, óleo sobre lienzo
“Retrato de María Luisa de Parma, reina de España” (1789), Zacarías González Velázquez, óleo sobre lienzo.

María Luisa de Parma, hija del infante Felipe de Borbón, duque de Parma y de Isabel de Francia, casó en 1765 con su primo Carlos, futuro Carlos IV. El carácter frívolo y dominante de la Princesa causó muchos problemas en la austera corte de Carlos III, que siempre la tuvo sometida a una estrecha vigilancia. Muerto su suegro, como era de esperar, la nueva reina dominó a su débil y bondadoso esposo, interviniendo directamente en los asuntos de gobierno con la colaboración de su favorito Godoy. Murió un mes antes que el rey, en Roma, donde se habían retirado los monarcas destronados.

“Manuel  Godoy” (c. 1790), Francisco Bayeu y Subías, óleo sobre lienzo
«Fernando VII, 1808», Antonio Carnicero,
óleo sobre lienzo

Fernando VII (1784-1833), hijo de Carlos IV y María Luisa de Parma, juró como heredero de la Corona el 23 de septiembre de 1989. Pronto conspiró contra sus padres y el ministro Godoy, favorito de la reina, aprovechando el descontento general y la difícil situación política por la que atravesaba el país. Fomentó el Motín de Aranjuez, a consecuencia del cual fue proclamado rey el 19 de Marzo de 1808, pero ya había comenzado la ocupación francesa. Napoleón convocó a la familia real española en Bayona con la excusa de mediar en sus disputas, si bien obligó al rey Carlos IV y a Fernando VII a renunciar a sus derechos. Fernando pasó la Guerra de Independencia retirado en el castillo de Valençay. La victoria del pueblo español contra el ejército de Napoleón restableció en el trono a Fernando VII, aclamado como «El Deseado», por esperarse de él las tan ansiadas reformas que necesitaba el país, destrozado por la guerra. Sin embargo, el rey restableció el absolutismo, se negó a jurar la Constitución de Cádiz, dando paso a un periodo de persecuciones.

«Plano de Madrid y sus alrededores» (1821), Antoine Calmet de Beauvoisin, aguafuerte sobre papel.
El mismo plano anterior en los fondos de la BNF, incluyendo la leyenda de los lugares dentro del área del mapa. Para una mayor escala del plano, podéis clicar en el siguiente enlace: Plano Madrid Calmet de Beauvoisin

Antecedentes: el motín de Aranjuez.

Desde finales de 1806, un sector de la aristocracia que se había constituido como alternativa al gobierno de Carlos IV y de su valido, Manuel Godoy, reivindicó los intereses del príncipe Fernando y se aproximó a Francia buscando la alianza con el Emperador. Napoleón se convirtió en árbitro de las disputas dinásticas de la casa de Borbón y aprovechó la oportunidad para materializar su política de bloqueo antibritánico. Centró su atención en Portugal, que fue la excusa para dirigir sus ejércitos hacia España, con objeto de cruzarla.

La presencia de las tropas francesas aconsejó la retirada de la familia real, a Aranjuez para, en caso de necesidad, seguir camino hacia el sur, hacia Sevilla y embarcarse hacia América. El 17 de marzo de 1808, tras correr el rumor del viaje de los reyes, una pequeña multitud se agolpa frente al Palacio Real y asalta el Palacio de Godoy, saqueando y quemando sus enseres.  Al día siguiente, Godoy es encontrado en su palacio y trasladado al Cuartel de Guardias de Corps, en medio de una lluvia de golpes. Ese mismo día, Carlos IV abdica en su hijo Fernando VII. Ambos acuden a Bayona para reunirse con Napoleón, quien entregó el trono de España a su hermano José Bonaparte.

DIA 19. DE MARZO DE 1808. EN ARANJUEZ
Carlos 4º abdica la corona en su hijo Fernando
Asegurado y preso el Principe de la Paz, Fernando volvió a Palacio el Rey Carlos viendo las aclamaciones y aplausos con que su hijo había sido recibido del pueblo, la facilidad con que se había salvado de su furor al odioso Favorito y la incapacidad en el que se hallaba para seguir gobernando, tomó la resolución de resignar la corona en su heredero, y lo anunció y ratificó asi en un balcón del palacio á la vista del inmenso concurso que estaba delante. Todos prorrumpieron en voces exaltadas de alegria y victoreando á un tiempo á Padre y á Hijo se creyeron felices desde aquel momento.
DIA 19. DE MARZO DE 1808. EN ARANJUEZ.
Caida y prisión del Principe de la Paz
El pueblo sublevadocorre a su casa, y despues de haber practicado las mas eficaces diligencias le halla oculto en un desvan entre unas esteras. La algazara y gritos de la muchedumbre anuncian a Carlos IV el riesgo de su favorito para socorrerle envia al PRINCIPE FERNANDO, seguro de que el pueblo se contendria a su voz. Llega el PRINCIPE presuroso y encarga a un esquadron de guardias de corps que le custodie. Mas ni esto de ir resguardado entre los caballos impide que el pueblo le arroje piedras y procure ofenderle con palos, espadas y otros instrumentos que el furor y la casualidad le proporcionan, Resérvale la vida la promesa del PRINCIPE de que será castigado conforme lo dicen sus delitos. No obstante llega preso al quartel de guardias de corps con quarenta y siete heridas.
DIA 26.  DE MARZO DE 1808. EN MADRID
Entrada de Fernando 7º por la Puerta de Atocha
El Pueblo de Madrid, rebosando júbilo y contento sale á recibir á su nuevo monarca que acompañado de los Señores infantes su hermano Dn. Carlos y su tio Dn. Antonio de Borbón con una brillante comitiva, entra por Las Delicias entre las mas vivas aclamaciones de un inmenso gentío que se disputaba la gloria de ver y bendecir á su rey deseado.
RECEVIMIENTO EN BAYONA
El Sr. Dn. Fernando VII visita en Bayona á su falso Amigo Napoleon, y despues de abrazarse, presenta el Ministro Taylleraná Napoleon la Carta en que se quexa Carlos IV de su Hijo diciendo le havia usurpado involuntariamente la Corona, y aquel le reconviene á que la debuelva á su Padre. Lo qu reusa ignorando las intenciones de Napoleon.
ABDICASION DEL REYNO Á NAPOLEON
Carlos IV hase entrega del Reyno de España al perfido Napoleon; el Sr. Dn. Fernando VII avergonzado se enternece considerando el acto y viendo garante del negocio al traidor Godoy y á su Madre: no siendo menos sensible aquella ocurrencia á los Ynfantes Dn. Antonio y Dn. Carlos. 1. la Reyna = 2. Godoy = 3. Carlos IV = 4. Napoleon = 5. Fernando VII = 6. El Príncipe Dn. Antonio = 7. El Príncipe Dn. Carlos.
Enigma de las ideas de Napoleón para con la España: una representación satírica de los acontecimientos, en donde llama la atención la mención a varios lugartenientes de Napoleón, desde Savary a Grouchy.


Fuentes:

  1. Paneles informativos exposición permanente «Madrid, Centro ilustrado del poder» – Museo de Historia de Madrid.
  2. https://www.siempreenlasnubes.com/blog/cuando-se-empezo-a-volar-en-globo-en-espana/

Imágene:

a. https://gallica.bnf.fr/ark:/12148/btv1b6949288s.r=vue%20g%C3%A9nerale%20de%20madrid%20capitale?rk=21459;2

b. https://gallica.bnf.fr/ark:/12148/btv1b53062147x.r=carte%20madrid%20calmet%20beauvoisin?rk=21459;2

c. Fotos del autor.