Con Wellington por España (XVIII). La batalla de Los Arapiles

Seguimos con la segunda entrada que dedicamos a la batalla de Los Arapiles de nuestra serie \”Con Wellington por España\”,  y que iniciamos la semana pasada con los movimientos previos de la campaña y con la trayectoria de los dos ejércitos hasta la cumbre de los dos Arapiles. Un Wellington no muy decidido a dar batalla y Marmont con el pleno convencimiento que los ingleses iban a retroceder una vez más hacia la frontera con Portugal.
Hoy veremos esta etapa de la batalla con la transición de las tropas anglo-aliadas desde una formación de marcha hasta el primer despliegue frente a las tropas francesas con sus mejores efectivos y la caballería en reserva y flancos y las tropas aliadas también en los flancos con ese famoso punto de apoyo o anclaje destacado en el Arapil Chico. Lo que marcó el destino de la batalla o dicho de otra manera, el principio del fin para las tropas francesas, fue el rasgo de oportunismo de Wellington al darse cuenta de un error táctico definitivo en el despliegue de los franceses, y que provocó que, involuntariamente, una pata de pollo medio comida pasara a la Historia. ¿Cual fue ese error definitivo? Como siempre Nick Lipscombe nos sacará de dudas y nos seguirá describiendo esta gran batalla, que algunos han querido ver como otro ejemplo del orden oblicuo de Federico el Grande y que le dio a su artífice reconocimiento a nivel de toda Europa, la llave de la entrada en la capital de España y poner en entredicho a los que lo conceptuaban como un general defensivo. 
\”The great battle of Salamanca, 1812\” . Grabado en madera coloreado, publicado por J Pitts, septiembre de 1812. (a)

LA BATALLA DE LOS ARAPILES – TESO DE SAN MIGUEL (Cont.)

El 95º regimiento de \”Rifles\” (b)

Eso es exactamente lo que estaba haciendo, estaba esperando que Marmont tomara una decisión pero, una vez que Marmont tomó una decisión y Bonet ahora está llevando sus regimientos y está en la cima de allí, empieza a girar sobre este sitio, el lado oeste y desplegándose en una línea que enfrenta la división de Cole aquí, y detrás de él se encuentra la división de Maucune, que luego comienza a moverse, casi donde se encuentra aquel tractor a lo largo de las alturas hasta el área que hay sobre el pueblo de Arapiles. Cuando se le dijo lo que estaba sucediendo, Wellington ha informado a Alten, comandante de la División Ligera que él (porque recuerden que \”Black\” Bob murió a principios del año en el otro sitio), ahora está preparando a sus tropas para ese ataque, ese lugar de allí. Lo que sucede ahora es bastante curioso, porque Beresford se acerca hasta Wellington y le dice: \”Señor, ¿por qué va a llevar a su División Ligera a esa colina?\” Y Wellington comentó algunas palabras sobre el efecto en contra, volvió a decirle: \”¿Tiene la intención de iniciar un combate general?\”, y Wellington le dijo: \”No, probablemente no\”, y le contestó: \”No los desperdicie”. No los desperdicie, y fue realmente un sabio consejo. Porque si Wellington lo hubiera pensado por un momento: \”Todavía estoy seguro de que puedo escapar\”, al perder a los hombres de la División Ligera al tratar de capturar ese lugar, realmente no se lograba mucho. A pesar de lo que dije sobre cómo Wellington, que siguiese adelante con su orden y no quisiera tomar en cuenta la advertencia, lo hizo. Él aceptó el consejo de Beresford, y en realidad le dice: \”Usted tiene toda la razón, cancele el ataque de la División Ligera\” y luego envía a la División Ligera al otro lado de la 1ª división, quienes a su vez pudieron trasladarse aquí.

Así que estas ocho divisiones de infantería, repasándolas todas ellas, ahora es la Ligera, 1ª, 4ª, 6ª, 5ª, 7ª y la de De España detrás, la división española que estaba en reserva. En cuanto a los franceses todavía tengo la división de Foy allí, Ferey y Sarrut, son dos, bueno, aquí está Bonet y está moviendo las otras cuatro divisiones: la de Thomières, la de Clauzel, la de Brenier y la de Maucune. Así que en esta etapa, cuando suspende el ataque de la División Ligera al Arapil Grande, Maucune está situándose allí y Clauzel está moviendo su división, recuerden que esta división es de 7.000 hombres. Por lo tanto, su movimiento no es instantáneo y, como saben, estarían marchando sobre la carretera pavimentada, mirando en esta dirección, hay un poco intercambio de artillería contra artillería en este momento y hay una pequeña historia encantadora. sobre eso, pero están tratando de ponerse en posición. Marmont está más convencido en su mente porque probablemente ya estaba decidido, pero como puede ver a la División Ligera preparándose para atacar, luego no ataca y aparece Pack que se mueve en esa dirección, él piensa definitivamente se está retirando, no va a atacar, pero en realidad la conclusión era que Wellington probablemente no iba a atacar, no iba a ir a la ofensiva. Sus intenciones hasta las doce en punto eran que si Marmont se compromete, lo considerará, pero si no lo hace, simplemente se irá, se escapará la noche del 22 hacia Ciudad Rodrigo. No va a arriesgar a su ejército. Curioso. Ahora volvemos a la artillería, Bonet movió sus cañones hasta allí y Wellington puede ver las ventajas de tener cañones en el lado más alejado del Arapil Chico también. Y es en este punto envía una orden a McDonald, que está al mando de la Tropa E de la Real Artillería a Caballo, que traiga un par de cañones allí, y el joven Thomas Dyneley, joven de Yorkshire, es el joven que ahora tiene que llevar los cañones a la cima, y ​​esto es lo que dijo:

“En el día de la batalla, después de unos pocos minutos luchando, una orden de Su Señoría, vino para designarme para que cañones estuvieran a la altura para recibir el ataque del enemigo que estaba a punto de hacer. La orden que recibí tenía ciertamente un significado muy incómodo: “El deseo de Su Señoría es que lleve sus cañones a esas alturas y desea que las defienda hasta que le quede un hombre en sus cañones. En el caso de que se vea obligado a retirarse, clavará sus cañones y los dejará. El oficial general al mando [ese es Anson, al mando de la brigada] tiene las órdenes más positivas de que le apoye hasta el final. De hecho, dice su Señoría, la colina tiene que conservarse”. Ahora, a partir de estas órdenes [dice el joven Dyneley] estuve seguro de dos cosas: que, o bien me extinguiría o me distinguiría. Ahora que tenía mis cañones, con la ayuda de una compañía del 40º regimiento, desenganché mis armones y envié a mis artilleros a la retaguardia con una compañía del 40º regimiento. Pensé que si tenía que correr para ello, mis hombres deberían irse con la infantería\”.

Así que eso es bastante interesante y eso es exactamente lo que hace y volveremos al joven Thomas, un poco más tarde porque sus cañones tienen un impacto significativo en el resultado de la batalla. Es un uso brillante de la artillería, es una comprensión del uso conjunto de las armas de la que hablé muy pronto, combinarlas en el campo de batalla. Ahora salió la formación de Clauzel y encajaron perfectamente entre Maucune en esa colina y el lado izquierdo de las tropas de Bonet que venían de la ladera occidental del Arapil Grande, por lo están casi directamente delante de nosotros y luego detrás de ellos los muchachos de Thomières comienzan, ya saben, “pas de charge” y entonces marchando solos. Y, supuestamente, Wellington, alrededor de las 13:30 h., los vigila y mira si se lleva bien esa gran maniobra táctica francesa llamada \”bimbling\” y se le dice: \”El almuerzo está listo para comenzar en la granja, Señor\”. “Está bien, traiga algo para mí\”, y él está sentado sobre su caballo, supuestamente justo donde estamos ahora, y solo observa a los muchachos de Thomières por donde pasan, a Clauzel por donde pasa, a Maucune y él espera ver a alguien a la izquierda de Maucune y no lo hay. No lo hay. Entonces se paran, se paran y se paran, luego continúan y luego llegan a donde está el mástil, ¿puedes ver el mástil? Si ven esa granero verde y una casa de paredes amarillas entre los dos tenemos un mástil en el medio, ¿lo ven? Es la primera de las colinas, a la derecha hay otra colina y luego está esta gran colina. Cuando tiene la segunda colina con el tipo de tono marrón oscuro en la parte frontal, es ese punto que dijo: \”Eso harán\”. Y supuestamente lanzó la pata de pollo sobre su hombro(1) y exclamó: \”¡Están muertos!\”. ¿Qué es lo que ha visto?

El hueco. Pero es mucho más, porque cuando están considerándolo, tardé bastante tiempo en averiguar exactamente lo que estaba hablando en términos del hueco. No es el hueco entre Maucune y Thomières, ¿entonces qué vio? Pero ha visto algo, y esto es genial, lo que ha visto desde el punto clave donde está la caballería de Curto, abajo en el valle, la distancia entre el frente de Thomières y el final de Foy es de cuatro millas (unos 6,4 km), eso es lo que ha visto y esto es demasiado lejos. Porque si ustedes necesitan mover tropas desde allí hasta aquí, no tiene el interior punto de apoyo (“point d\’appui”) para moverlas. Si él necesita mover la 1ª división hasta aquí, simplemente corren cuesta abajo de la colina y ya están aquí. Así que él tiene las líneas interiores del punto de apoyo (“point d\’appui”). Y eso es lo que vio y es genial. Tienen que concedérselo al hombre, y él se da cuenta de que lo han echado a perder y luego se mueve. En ese punto, vamos a tomarnos un café.

Mapa de la batalla del momento del intento de flanqueo francés y el despliegue de Wellington.

LA BATALLA DE LOS ARAPILES – MIRANDA DE AZÁN

Y si miran a su derecha, pueden ver bien la colina de atrás con sus matorrales. Todo el pueblo estaba completamente oculto a la vista del Arapil Grande o el Arapil Chico. Bastante increíble. Y miren su tamaño, no son solo un par de casas. Y lo que eso significa es que puedes moverte por lo tanto sin ser visto a causa de esa visión; si se retiran a la colina a la derecha y corren hasta la parte superior de la cresta, pueden ver que claramente detrás hay un montón de espacio muerto(2) (“dead ground”). Si seguimos girando a la derecha, venimos ahora a Salamanca y luego seguimos moviéndonos hacia la derecha para observar todas estas casas en un terreno cercano y nada de esto estaba aquí por entonces. Por lo tanto, lo primero que realmente tenemos es Las Torres, pero que no podemos ver, está en realidad en el fondo, así que dejémoslo, es una especie de confusión y terminamos con el pueblo de Los Arapiles que se encuentra entre los dos Arapiles, pueden ver que está en el lado izquierdo justo debajo del Arapil Chico; cuando miran a los dos Arapiles, el Arapil Chico ahora se ve más grande que el Arapil Grande, porque estamos mirando de costado al Arapil Grande que parece una sección del Arapil Chico. Y si seguimos girando pueden ver un par de cosas aquí. La primera, el primero de los “bultos”, luego el segundo de los “bultos” y aquí estamos en el tercero de los “bultos”, miren hacia la derecha, miren el espacio muerto del cual no nos dimos cuenta, está ahí, muy grande, muy grande. Y luego si vienen a este pueblo que no podemos ver en absoluto hasta que estén aquí, Miranda de Azán, y luego giran y terminamos de nuevo en ese anclaje geográfico.

Visión de los Arapiles, a unos 4 km de distancia, en una posición a 
unos centenares de metros al oeste de Miranda de Azán, 
cerca de donde se desarrolló el ataque de Pakenham. 
Panorámica a la derecha de la anterior, con el pueblo de Miranda de Azán.
Ahora esa carretera que se aleja de Miranda de Azán en la distancia, hay un par de álamos a lo largo, es una pista de tierra. Esa fue la carretera principal hace doscientos años, se conoce como la Rúa Plata, había muchas de estas en España, pero fue una de las carreteras clave que, por supuesto, Rúa Plata, la carretera de plata (“silver road”), porque traía la riqueza de Cádiz y seguía avanzando a través de España y esa fue la carretera principal que discurría por aquí y a través del lado izquierdo de la colina, a través de Aldeatejada, que luego giraba y se puede ver la línea directamente a la catedral y al puente sobre el río Tormes, así que esa era la carretera principal.Y, por supuesto, esa es una de las razones por las que Wellington mueve la 3ª división y la mueve, recuerden, desde los vados que no pudo ver en las dos primeras posiciones y, por lo tanto, Marmont no pudo verla tampoco, se mueve a través de la Ciudad de Salamanca y luego en el espacio muerto a Aldeatejada. Toda la división se ha trasladado allí, sin saberlo Marmont ni nadie del estado mayor de Marmont que se encuentran en el Arapil Grande, pero no pueden verlo porque estábamos allí, lo vimos que no se puede ver. ¿Lo sabía Wellington cuando le dijo a Ed Pakenham que se moviera a esa posición, que podrían moverse sin ser vistos? La respuesta es que realmente no lo sabemos. Saben que nos gustaría pensar que Wellington realmente tenía ese propósito en su mente, así que creo que probablemente no lo tuviera. Creo que tuvo mucha suerte y volveremos al tema de la suerte. Es terriblemente afortunado para mover a Ed Pakenham allí y que Pakenham pudiera ocultar la división detrás de la colina mientras él mismo se dirigía a la cima de la colina.
Ahora, Wellington, estando al mando, si miramos al Arapil Chico, en este lado se puede ver el pueblo de Arapiles, entre el pueblo y el Arapil Chico estaba el puesto de mando donde estuvimos, y luego nos acercamos a la primera de las gasolineras de Repsol para tomar una taza de café, por supuesto. Ahora, Wellington estaba allí lanzando su pata de pollo por encima del hombro, son como las 15:30 h. Ahora, este es el otro aspecto de la batalla que no termina de explicarse con el polvo en la mañana después de la fuerte lluvia de la noche anterior. Y son los tiempos (“timings”), y muchas personas se han fijado en esto. El mejor, probablemente el mejor libro sobre la batalla de Salamanca está escrito por un historiador australiano, Rory Muir, es un buen libro, y creo que estaría de acuerdo con Rory en casi todo con la excepción que comentaré en un minuto Es un punto pequeño, no obstante se refiere a los artilleros. Pero el de Wellington fue cuando lanzó la pata de pollo y decide que ahora va a poner la 3ª división que recibió órdenes para moverse hacia aquí para golpear a Thomières, que se encuentra en el segundo “bulto”, en algún lugar entre esos dos “bultos”. Está bien, a las 15:30 h, así que volvemos a los tiempos de la mañana. Saben que retira a la División Ligera, es probable que sea alrededor de las 12:00 h cuando se mueven a la colina al otro lado y, por lo tanto hay otras tres, tres y media horas en este camino. Eso muestra la cantidad de tiempo que tomó mover las tropas a lo largo de este período, mientras que el cañoneo que se desarrollaba entre su lado y la división del pobre Leith, está sufriendo mucho en el pueblo, hay una pendiente donde hay posicionadas dos baterías francesas, está sufriendo varias bajas y tiene permiso de Wellington para dejar que sus tropas se tiendan en tierra para que no presenten un fácil objetivo.
Wellington y Pakenham, por R. C. Woodville (c)

Ahora, probablemente a las 15:30 h o 15:50 h, no importa, pero Wellington decide, porque este es Wellington, que él galopará personalmente desde el cuartel general hasta Ed Pakenham en la parte superior de esa colina y le dará las órdenes. ¿Cuánto tiempo creen que le llevaría montando en su pura sangre de allí para allá? Unos quince o veinte minutos. Dejó a la mayoría de las oficiales de su estado mayor, y salió como un relámpago hacia allí. Ahora bien, oímos que había un montón de polvo por la mañana, ¿puede Wellington salir de su cuartel general, decir que no lo siga nadie y galopar a través de ese terreno sin que le vean? No. Está bien, no, así que recuérdenlo.

Por el camino se detiene y recoge a Arentschildt, que al mando de una unidad de caballería, una brigada de caballería que se encuentra en algún lugar en el terreno bajo de allí, está reuniendo a su caballería, hay una pista que va hacia el norte y hay muchos álamos. Ustedes pueden ver esta gran protuberancia llena de álamos que sobresale en el otro lado. Está concentrado su caballería alrededor de esa área, pero Arentschildt, que opera como una brigada independiente, fue enviado con los carruajes por la mañana al menos, con parte de ellos, junto con D\’Urban, para escoltar los equipajes al menos fuera del campo de batalla porque recuerden que Wellington se iba a retirar, no iba a presentar batalla.

Así que todos esos carros y toda esa impedimenta y realmente no solo tiene que preocuparse de que su ejército se retire: los seguidores del campamento de todo tipo, los cocineros y toda esa masa, bueno, y así que tiene una parte de Arentschildt aquí, él se detiene en la brigada de Arentschildt y aquí es donde más estamos en desacuerdo Rory Muir y yo, él también se detiene en la batería de artillería a caballo de Bull, que se estaba organizando con esa caballería y les dice a ambos, aproximadamente de esa manera: \”Síganme y vengan para unirse a la 3ª división\”. Ahora, ¿creen que él podría haber hecho eso sin ser visto? Y Thomières está aquí, quiero decir que es un día claro y hermoso, quiero decir, la respuesta será, no, va a ser que no. Bien, vamos a dejar eso, pero estos son D\’Urban y Gratton. Esto es lo que dijeron sobre lo que sucedió en la galopada de Wellington con su purasangre Copenhague, \”respirando fuego\” para usar la expresión de Napier y él llega después de haber hablado con D\’Urban y Arentschildt, y luego llega a la cima de la colina, allí. Este es D’Urban primero:

\”Lord Wellington vino desde las inmediaciones donde estábamos examinando la izquierda del enemigo en un rápido galope y nos dio verbalmente órdenes para atacar. Primero para mí, con quien estaba y luego al general Pakenham.\”

Gratton, que pertenece al 88º a Pié, uno de los batallones clave de la 3ª división, como hemos escuchado muchas veces, los Connaught Rangers, y está mirando hacia arriba de la colina, más allá de la colina, está mirando hacia arriba de la colina, así que no sé exactamente lo que vio, pero así lo describió:

“Los oficiales no habían tomado sus lugares en la columna, pero estábamos agrupados frente a ella. Mientras Lord Wellington se dirigía hacia Pakenham, todos los ojos se volvieron hacia él. Parecía más pálido de lo normal, pero no obstante el repentino cambio que había hecho en la disposición de su ejército, estaba bastante alterado en sus modales como si la batalla que se iba a disputar no fuera más que una sensación. Sus palabras fueron pocas y sus órdenes fueron breves, tocando suavemente a Pakenham en el hombro, le dijo: \”Edward, muévete con tu 3ª división, toma esas alturas [es decir, el este] hacia tu frente y ataca todo lo que tengas delante de ti\”. \”Así lo haré, Milord\”, fue la lacónica respuesta del galante sir Edward.\” [Encantador, no pudo hacerlo mejor, ¿verdad?]

Pero de todos modos, las órdenes fueron absolutamente claras, Ed lo entendió de inmediato en cuanto a lo que quería el jefe y comenzó a mover su división, probablemente ahora, alrededor de las 15:45 h. La división de Pakenham estaba alineada de una manera muy específica y simplemente sucedió porque estaba alineado de esa manera, solo fue capaz de dar la orden a la división para avanzar por la Rúa Plata y en esta dirección. Ahora lo interesante, que no se puede ver muy claramente es que una vez que contemplas la Rúa Plata detrás de este cobertizo verde que pueden ver aquí, de nuevo cae casi completamente y queda escondido, ¿pueden ver la Rúa Plata que viene aquí? No pueden verla hasta que salga al otro lado por Aldeatejada. Y de nuevo otra vez, ¿fue suerte o juicio?… Pudieron avanzar hacia adelante sin ser vistos. Thomières, recuerden un poco más allá, no tiene la ventaja de esta posición y, de hecho, si van más hacia atrás, el terreno desciende aún más. Pero lo interesante de Ned Pakenham es que consiguió desplegar a sus tres brigadas en líneas. Así que la primera brigada, Wallace, la segunda brigada, Campbell y la tercera fue esta brigada portuguesa, Power. Ahora todos estaban enfrentados de esta manera, así que pueden entender por qué estaban en esas líneas, no fue otra vez la iniciativa, la suerte o lo que sea. Fue una especie de… porque han sido enviados allí por Wellington para bloquear la carretera a Ciudad Rodrigo y cubrir la retirada del ejército si tenían que moverse rápidamente. Así que esa era su misión y la 3ª división lo sabía, eran muy conscientes de esa misión y, como tales, serían el ancla a través de la cual se movería el ejército y así se desplegaron con la brigada, otra brigada detrás de ellos, y una tercera brigada en la reserva y esa es una forma perfectamente aceptable de despliegue para defender la carretera.
Así que tiene esa adición de reservas en fuerza y ​​en profundidad detrás de ella, pero también significa que en este enclave, de esta manera, simplemente giran a la derecha y la brigada de Wallace está en una gran y larga fila seguida por la brigada de Campbell a su derecha y la brigada de Power a su derecha y comienzan a marchar por el camino, inmediatamente. No tienen que esperar, reorganizarse, dar nuevas órdenes… nada. Simplemente levántate y dile a tus brigadas que giren hacia la derecha, marchen y así se hace de manera instantánea. ¿Suerte? ¿Juicio? ¿Iniciativa? No lo sabemos, bajan por la carretera por aquí. El despliegue del propio Arentschildt avanzando por el camino hacia aquí y se acerca a este lado. Thomières y sus tropas están inconexos, “bimbling”, no están en lo que describiríamos como una formación lista para enfrentarse a un enemigo y eso nos dice muchísimo. Nos dice que Thomières y Marmont no tenían idea de la 3ª división. Sin embargo, lo que me confunde es cómo Thomières con estas divisiones, “bimbling”, que han sido apoyadas por al menos una brigada de caballería de la división de Curto pueda cruzar allí y no ver que toda la actividad que se está llevando a cabo en el frente. Pero queda bastante claro, a tenor de las acciones que sucedieron posteriormente, que no la habían visto y que fueron tomados totalmente por sorpresa.

Tropas francesas. Escena en el panel informativo del Teso de San Miguel (b)

Sabemos que Thomières no sabía absolutamente nada de la existencia de esta división aquí o incluso de la caballería, porque la caballería que tenía con él, la caballería de Curto, no estaba desplegada en los flancos o en el frente viniendo hasta este punto, encabezando a la infantería para echar un vistazo. Estaba abajo, por completo en el valle. Ahora, ¿por qué harían eso? ¿Por qué creen que Thomières y Curto (porque después de la batalla hay muchas acusaciones y recriminaciones y demás, ya saben: \”¡Maldito sea, Thomières, lo echó a perder!\” y significa que no pudo acudir en su defensa, porque lo mataron en la subsiguiente acción), por qué está Thomières de esa manera, vacilante, “bimbling” y por qué no está en una formación y desplegado adecuadamente, avanzando hacia lo que saben que es una posición enemiga? Y creo que a la única conclusión a la que podemos llegar es que Marmont le dijo: \”Muévase a su izquierda y continúe y solo intente no revelarles que avanza para cortar su línea de comunicaciones, llegue a un punto en el que pueda girar sus tropas y muévase con velocidad” y es probable que haya visto este terreno, se esté deteniendo allí y esté tratando de llegar hasta aquí, por lo que ahora está esperando que su división se cierre, lo que lleva mucho tiempo, cuando la pata de pollo se lanza, para él llegar aquí le puede llevar unos treinta minutos, lo que no encaja mucho, pero creo que él estaba esperando a que todos se cerraran y no quería enseñar su juego, y es por eso que la caballería de Curto no está aquí arriba, está ahí abajo porque estaba tratando de esconderlos y la idea sería que la caballería de Curto giraría por aquí, este es su pivote aquí y luego se moverían con gran velocidad para cortar el camino a Ciudad Rodrigo. Estoy seguro de que eso era lo que estaba en la mente de Thomières, ya fuera porque Marmont le hubiera dicho que lo hiciera o no. Personalmente no tengo ninguna dificultad en aceptar que Marmont le dijo que lo hiciera porque, de lo contrario, un mando de una división de infantería simplemente no tendría esa la libertad de maniobra para venir aquí y él no habría podido encargar, organizar a una brigada de caballería para acercarse. Así que creo que eso es absolutamente lo que sucede.
La zona de Las Atalayas, por donde se movieron las tropas de Pakenham y D\’Urban antes de su ataque contra Thomières. A destacar la altura del los montes, que facilitó la ocultación de las tropas en movimiento.
La situación con respecto a los movimientos, aproximadamente a las 16:30 h., Pakenham detiene su división justo al otro lado de ese cobertizo verde y comienza, literalmente, se detienen, manda que giren a la izquierda, lo hacen, y toda la brigada de Wallace aquí, la brigada de Campbell detrás, la brigada de Power detrás de ellos y simplemente avanzaron. No hay tiempo que perder, no hay que andar jugando, no hay grandes órdenes, saben lo que están haciendo porque en el momento en que llegan a la cima de la colina pueden ver a los hombres de Thomières aquí. Y Thomières es cogido completamente por sorpresa. Los cañones de la brigada de Douglas son llevados hacia la colina de allí, pero es interesante escuchar este relato de un testigo ocular, Gratton, que estaba en la primera fila allí, y dijo:

“Tan pronto como Pakenham se movió hacia las alturas de la cresta, y las coronó se dispusieron veinte piezas de cañón. [Esas son las crestas aquí, probablemente el cañón estaba allí porque no las habrían tenido en el frente, por lo que su infantería está aquí enfrentando esto aquí ahora y él tiene cañones allí, pero toda esta arena (se refiere al lugar del combate), incluida la profunda y pronunciada caída, es el área donde esta batalla ahora va a tener lugar. Bien.] En la parte trasera de esta batería se vio la división de Thomières tratando de recuperar su lugar en el combate [por lo que ustedes concluyen que podríamos esperar a Thomières más allá, diciendo: \”Miren eso, ¿de dónde vinieron? ¡Den la orden! ¡Desplegarse!” Y ahora se extiende desplegándose para enfrentarse a esa amenaza mientras avanza hacia ellos. Un espacio plano de mil yardas (unos 900 m) y eso es todo, antes de que Pakenham pudiera alcanzar las alturas.] La batería francesa está abriendo un violento fuego mientras nuestras dos brigadas de artillería [y aquí es donde Rory Muir lo consigue], el capitán Douglas apostado en el terreno elevado detrás de la tercera división, les respondió con mucho brío.

Allí mismo, personalmente, no creo que la Tropa de Bull estuviera con ellos, es un pequeño apunte. Los hombres de Pakenham están entre de dos fuegos, porque sus propios cañones mientras están avanzando disparaban sobre sus cabezas, mientras que las balas francesas caían en el suelo en todas direcciones, pero las tropas veteranas que componían la 3ª división no se alteraron por esto. Los dos lados terminan avanzando uno hacia el otro y llegan al punto, en el terreno bajo que se extiende a lo largo del camino hay algunas tropas allí, pero la batalla principal se está llevando a cabo en este terreno yendo hacia el tractor allí, y consiguen llegar a unos cien metros de distancia y se detienen. Pero Thomières está reorganizando sus fuerzas, muy, muy rápidamente. Y Pakenham aún intenta reunir sus fuerzas y, de hecho, Thomières, desde el inicial intercambio de la artillería de apoyo, disparando allí, dirige a su infantería que obtiene la iniciativa, es justo decirlo, probablemente más rápido que las tropas de Pakenham. La caballería de Curto, vamos a comentarlo, van a venir por aquí alrededor, están un poco sorprendidos y aturdidos también porque pueden ver lo que está pasando y es en ese punto que D\’Urban y Arentschildt vienen a través de ese pequeño pueblo, que era mucho más pequeño de lo que pueden ver hoy en día, de Aranda de Azán y cargan por su flanco, y Curto se desintegró, mucho antes de que terminara la lucha entre la infantería en la cima de la colina aquí. Pero una de esas cosas extraordinarias que se produjo en esta pelea que está en juego, probablemente sean las 16:30 h o 16:45 h, un hecho tuvo lugar.

Las dos partes alineadas para dispararse mutuamente, cargando y disparando y se necesitaba algo que actuara como un catalizador y de repente apareció el catalizador porque el CEO (\”chief executive officer\”) del 88º regimiento, recuerden en la aldea era Wallis, pero en realidad Wallis no está al mando de la brigada, él era mayor y resultó muerto a tiros y eso fue suficiente para enfurecer a los Connaught Rangers, quienes de repente cargaron en toda la línea, de repente vinieron hacia los franceses y regresamos al escenario de Talavera, donde fueron y lo hicieron, los franceses de repente huyeron, las brigadas de la división de Thomières cayeron una tras otra, Thomières resultó muerto en esa acción y, de repente, en una especie de situación de estancamiento, la iniciativa cambia y los muchachos de Pakenham acaban con “las colas erguidas” (expresando el orgullo y la confianza del dicho “with the tails up”). Contemos la historia:

\”En el momento en que el coronel del 22º salió de las filas y le disparó al mayor Murphy [el Mayor del 88º] resultando muerto a la cabeza de su regimiento. Un número de oficiales estaban además de Murphy no fue fácil en ese momento para estar seguros de a quién se había disparado. Los dos oficiales que pueden venir al regimiento y que estaban en la parte trasera de los oficiales a caballo pensaron que el tiro iba destinado a cualquiera de ellos\”.

Fue el disparo que mató a Murphy lo suficiente como para que los soldados irlandeses se encendieran y cargaran contra Thomières con sus bayonetas y este no pudo organizar la defensa, pero en un instante, el resultado fue que los franceses se rompieron aquí y corrieron hacia la parte sur del Arapil Grande. 
La brigada de caballería de Curto hace mucho que se había ido y había sido perseguida por Arentschildt y D\’Urban, pero luego se dedican a atacar los grupos de infantería que quedan y también salen de la colina para comenzar a atacarlos y en este punto Pakenham recuerda las órdenes: \”Ataque todo lo que esté ante usted\”, \”Lo haré, Milord\”, la lacónica respuesta y él hace eso, él permite que su división simplemente que vayan, se vayan, hasta aquella posición de allí y ese es el relato de la inspiración, que fue bastante afortunado y que residió en la capacidad de las tropas británicas e irlandesas en este caso, de pasar de una posición de confrontación a esa chispa de rabia de los Connaught Rangers, saben, y emprendieron esa carga en un minuto y tan pronto como lo hicieron a medida que avanzaron se unió el 45º que estaban allí en el lado izquierdo, el 74º que corrió por el lado derecho para unírse, vinieron y los barrieron de la cresta. ¿Alguna pregunta?
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[Pregunta: ¿Cuál es el uso de las banderas en este tipo de campos de batalla?
Sí, las banderas eran muy importantes. Tenían dos banderas: tenías la bandera del regimiento y luego la bandera del Rey. La bandera del Rey era básicamente la bandera de la Unión (“Union Flag”) y se mantendrían juntas y proporcionaban un punto de reunión pero también proporcionaban un punto de referencia visual porque, como hablamos sobre las órdenes el otro día, ustedes saben que si habían dos batallones adyacentes uno al otro que usaban cornetas, en lugar de tambores o silbatos, entonces oyen el toque de la corneta y piensan, ¿eso es para mí? A esto se ha de agregar la confusión en el campo de batalla, el humo, el oscurecimiento del campo de batalla, etc., luego se darían la vuelta y verían si el hombre que tiene la corneta está cerca de su bandera, porque las banderas, saben, ondeando con el viento son una un buen ejemplo de eso, tomado de la recreación de esta batalla en mi sitio web, la altura que alcanzaban… Es por eso que tienes dos banderas, la del batallón y la bandera del Rey y se usaban como punto de reunión, y había que considerar dónde se colocaban, porque no quieres perderlas. Debido a que si las perdías, perdías el corazón del batallón, el regimiento perdió sus banderas de la misma manera que las águilas, se consideraba bajo la misma perspectiva, pero al mismo tiempo que se encontraban en una posición donde los hombres pudieran usarlas como un punto de reunión si el regimiento se fragmentaba o si avanzaba demasiado hacia adelante, pueden ver las banderas y saben que ese es el anclaje hacia el que deben moverse. Las banderas eran realmente importantes, pero al mismo tiempo no quieres avanzar demasiado con ellas, porque una carga de caballería puede hacer que pierdas tus banderas…
[Pregunta: Pero en estos movimientos en el campo de batalla, así, no vas a mostrar las banderas …]
Tú lo haces. 

Recreación batalla de Los Arapiles. Foto por C19th Heroes / Flickr (2012) (d)
[Pregunta: Sobre las águilas de los franceses…]
Lo que sucedió es que cuando Napoleón se declaró emperador y nombró a sus mariscales en 1804, pero primero en 1803 en la época del Ejército de Inglaterra, del que surgirá la Grande Armée, que lo tenía en los campos del norte de Francia, principalmente en Boulogne por la invasión de Gran Bretaña, su obsesión, él reparte águilas a cada batallón en el sistema francés y la diferencia entre el sistema regimental francés y el sistema regimental británico es que el regimiento francés desplegado en el campo de batalla era una unidad táctica mandada por un coronel y los mandos del batallón eran tenientes coroneles, todos esos batallones tenían el águila. Así que si nos fijamos en la división de Thomières por ejemplo, solo tengo que comprobar la organización de Thomières, así que tengo que mirar el mapa en concreto, no estoy seguro de que lo tenga.

De acuerdo, en la división de Thomières tenemos el 1º Ligero, que tiene tres batallones, por lo que en este grupo avanzando, tres de sus batallones eran del mismo regimiento, por lo que el coronel del 1º Ligero estaría allí con sus tres batallones y además tenemos el 62º de Línea, con dos batallones, y luego el 101º de Línea, con tres batallones, así que así es como está constituido. En el sistema británico tenemos por ejemplo la brigada de Wallace, el 48º a Pie, el 88º a Pie y así sucesivamente, por lo que era muy diferente la forma en que se organizaba el sistema británico. El regimiento británico no era una unidad táctica, era una organización administrativa que no se desplegaba en las operaciones militares, se quedaba en el país de origen y fue utilizado como un punto focal para el regimiento, reclutando soldados para ser enviados de vuelta al teatro de operaciones para reemplazar a los que murieron o simplemente abandonaron el ejército como resultado de su tiempo de servicio, por lo que eran dos organizaciones bastante diferentes.
Ahora, el plan original era dar una a cada batallón, así que él les dio a todos un águila, pero el problema es que perdieron tantas águilas, alrededor de media docena más o menos, en las Indias Occidentales cuando capturaban una isla tenían el águila y por supuesto las entregaron cuando fueron vencidos. Napoleón estaba furioso y dijo que ya no le daría águilas a todo el mundo, así en esta etapa tenemos un águila para el regimiento, así que en el de Thomières tendremos tres águilas, aunque tengamos nueve batallones, y el primer batallón llevaba el águila, de modo que si tomamos el 1º Ligero, el primer batallón del 1º Ligero tendría el águila y los otros dos batallones tendrían una pequeña bandera llamada guión o banderín (“guidon”). Pero no usaban el águila y los banderines de la misma manera que los británicos lo hacían, como un punto de reunión. Estos eran solo, hablando en general, en la batalla estarían de una manera correcta en la retaguardia, así que esto contesta más bien a la pregunta. Donde estaban las banderas dependía que la forma en que eran utilizadas, tenían varias funciones en la batalla.
[Pregunta: Señor, ¿comentó donde tendría que ir situadas las banderas?]
Probablemente estarían bastante cerca del comandante. Me refiero un poco a la derecha a su lado porque de lo contrario le estás diciendo a los franceses o al enemigo dónde están los comandantes. Por lo tanto, estarían relativamente cerca, deberían estar en la parte trasera como un punto de referencia del regimiento, así que de nuevo, si te herían, ese era el punto al que acudir, si prefieren era un punto focal y, por supuesto, todo apelaba a la moral, saben que estás luchando por las banderas, sabemos que eso no es del todo cierto, pero si estás herido es a donde te diriges así que pueden imaginar en una combate, agachado o de pie o avanzando con todo el oscurecimiento del campo de batalla y debe haber sido enormemente alentador en un momento en que no estás muy seguro de lo que está sucediendo, solo darse la vuelta y ver las banderas ondeando allí. Realmente importante es que los hombres sabían que se mantenía en la línea, porque estarías mirando hacia nuestras banderas, sí, y son la regla de que las líneas se mantenían.
[Pregunta: ¿Pero hasta dónde llegaban?]
Bueno, no es un tema de yardas. Dependía de esto, ya sea que avanzaran, bueno este terreno no es un buen lugar, digamos que avanzábamos en esa dirección y nuestra línea de frente era donde llegaba esa pista en el cambio entre los dos campos, los colores probablemente podrían estar aquí. Este tipo de distancia, cuatrocientos o quinientos metros por detrás, podría estar mucho más cerca porque depende de quién venga detrás, en este caso si es otro grupo de batallones, otra brigada, así que probablemente estuvieran mucho más cerca, no hay nada digamos, absoluto, en la cuestión. Ustedes tenían que ver las banderas, ero era lo más importante.
[Pregunta: Sobre el peligro de la captura de las banderas…]
En teoría, sí, por eso se colocaban en la parte de atrás, por necesidad y, por supuesto, usted podría avanzar al galope, por supuesto si uno es un jinete con su caballo y la mayoría de las banderas eran capturadas por la caballería, pero por supuesto también puedes escapar otra vez, algo parecido oímos con el teniente Leith en La Albuera, que literalmente tenía un brazo arrancado por un jinete de caballería y luego llegaron los lanceros, se arrojó al suelo, le destrozaron el uniforme, pero pudo esconder la bandera en su chaqueta, y luego sufrió trece heridas de lanza después de eso. Tuvo mucho, mucho coraje, porque era el oficial más joven del batallón quien llevaba la bandera del batallón y el siguiente oficial más joven era el que llevaba la bandera del Rey. Así que creo que eso contesta la respuesta…

CONTINUARÁ…

– – – – – – o – – – – – –

(1) – Las versiones del famoso hecho, según Rory Muir que las comenta pormenorizadamente en su libro \”Salamanca 1812\”, son variadas: con pata de pollo, sin ella, según el narrador, las fuentes que utilizase y lo que quisiera embellecer la historia, etc. Gonzalo Serrats Urrecha, en su libro \”El general Álava y Wellington: de Trafalgar a Waterloo\”, recoge, al igual que Muir, la anécdota contada años más tarde por el general Álava en una comida con el propio Wellington, en una versión del entonces secretario del almirantazgo, John Croker, que la había escrito en su Diario, en 1831:

\”El Duque había estado muy ocupado toda la mañana, y no había tomado el desayuno, el staff estaba verdaderamente hambriento, pero al fin, hubo una pausa (creo que dijo sobre las dos) cerca de un corral rodeado por un muro. Una especie de desayuno se extendió en el suelo, y el personal se reposó. Mientras comían, el Duque entró en el recinto, se negó a sentarse y les aconsejó que se dieran prisa, parecía ansioso y en observación. Por fin se le convenció para tomar un poco de pan y la pata de un pollo asado frío. Lo estaba comiendo sin cuchillo, con los dedos, cuando de pronto le vieron lanzar la pierna del ave lejos, por encima del hombro, y galopar a nuestro patio, llamando a que lo siguiera […] \”sabía Yo\”, dice Álava con mucha gracia, \”que algo muy grave iba a suceder cuando un artículo tan preciado como la pata de un pollo asado se arrojó tan lejos\” Croker añade que \”el Duque se sentó con la cabeza inclinada, muy silencioso, pero con una pronunciada sonrisa que parecía decir que la narración era fiel respecto de lo que la realidad había sido\”. [3]

(2) – Una parte del terreno que se encuentra oculta del observador por las ondulaciones del propio terreno.

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Nick Lipscombe MSc, FRHistS, es un historiador especializado en las Guerras Napoleónicas y, en particular, en la Guerra Peninsular. Ha escrito numerosos libros y artículos sobre asuntos relacionados con las guerras napoleónicas. Su primer libro, \”An Atlas and Concise Military History of the Peninsular War\” (Un Atlas y concisa historia militar de la guerra peninsular) se publicó en 2010 y fue seleccionado como el Libro del Año por el Daily Telegraph (Historia). Está reconocido como una autoridad mundial en las batallas y campos de batalla de la Península Ibérica y el sur de Francia. Trabaja actualmente en la confección de un nuevo Atlas, pero esta vez sobre los campos de batalla de la Guerra civil Inglesa.
Nick nació en 1958 en Angers (Francia) y sirvió durante treinta y cuatro años en el ejército británico, donde vivió un servicio operacional considerable. Fue galardonado con la estrella de bronce de Estados Unidos en 2006 (http://nick-lipscombe.net/).
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Fuentes:

1) – \”Wellington in Spain. A Classic Peninsular War Tour\”. 12 a 19/09/2018 – Nick Lipscombe©, para \”The Cultural Experience\”

2) – \”Salamanca 1812\” – Rory Muir, Yale University Press, 2001
3) – \”El general Álava y Wellington: de Trafalgar a Waterloo\” – Gonzalo Serrats Urrecha, FEHME, 2015

Imágenes:

b) – Paneles informativos del campo de batalla.
c) – https://gb.fotolibra.com/images/previews/1594851-pakenham-wellington-at-salamanca-1812.jpeg
d) – https://www.flickr.com/photos/78586478@N06/7706160294

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