La Batalla de Altafulla (24 de enero de 1812)

Mientras el general Luis Gabriel Suchet, futuro duque de la Albufera, lograba la capitulación de Valencia y entraba oficialmente en la ciudad el día 14 de enero de 1812, ese mismo día 250 km al norte de la capital del Turia, el remozado Primer Ejército español de Cataluña del general Lacy bloqueaba la importante plaza portuaria de Tarragona y recuperaba la cercana villa de Reus. Un convoy con dos divisiones de relevo imperiales salió de Barcelona para levantar el bloqueo. La suerte de dicho convoy se dirimiría a unos 12 kilómetros al norte de Tarragona, cerca de la localidad de Altafulla.

Tandis que le général Luis Gabriel Suchet, futur duc d’Albufera, obtenait la capitulation de Valence et entrait officiellement dans la ville le 14 janvier 1812, ce même jour à 250 km au nord de la capitale de Turia, la Première Armée espagnole de Catalogne rénovée du général Lacy bloquait l’importante place portuaire de Tarragone et a récupéré la ville voisine de Reus. Un convoi composé de deux divisions impériales de secours quitte Barcelone pour lever le blocus. Le sort dudit convoi serait décidé à environ 12 kilomètres au nord de Tarragone, près de la ville d’Altafulla.

Cinco meses antes de enero de 1812, desde su llegada como nuevo capitán general de Cataluña, Luis de Lacy y Gautier se había esforzado en recuperar la cantidad y calidad combativa del ejército en Cataluña, creando nuevas unidades hasta un total de unos 18.400 infantes, más caballería artillería e ingenieros. Lacy también se preocupó, junto con las tropas de Eroles y Sarsfield, de bloquear la importante plaza de Tarragona, conquistada por las tropas de Suchet a finales de junio de 1811 y que en esos momentos se encontraba ocupado con sus tropas en la conquista de Valencia.

Mientras, Suchet, sabiendo del bloqueo que se ejercía en la plaza, había destacado a la división Musnier desde Peñíscola para formar un gran convoy, romper el cerco y aprovisionar a la plaza.

El 14 de enero de 1812, Lacy y Eroles entraron en Reus con 5.000 hombres. El día 19 se les juntó Manso con otros mil. Paralelamente, el general Lafosse, gobernador de Tortosa, se adelantó hasta el Coll de Balaguer con una columna de unos 1.000 infantes y 50 caballos para intentar socorrer a la guarnición bloqueada en Tarragona. Lafosse dejó a su infantería en Vilaseca el 19 de enero al mando de Dubarry y se adelantó hasta Tarragona solo con su caballería. El mismo día Eroles y Manso atacaron por dos frentes al contingente estacionado en Vilaseca, dejando 800 prisioneros y 200 muertos. Cuando Lafosse llegó de vuelta a Vilaseca, con su caballería y refuerzos de Tarragona, los españoles habían abandonado el lugar, llevando los prisioneros a Reus y Manresa. Eroles se quedó encargado del bloqueo de Tarragona y observar la ruta que llegaba desde Tortosa.

Ante el bloqueo de Tarragona, Decaen, jefe del ejército francés del Principado, decidió enviar tropas para socorrer la guarnición sitiada. El 22 salió de Barcelona un convoy con 8.000 hombres al mando de los generales Maurice Mathieu y Jean Maximilien Lamarque, con diversas piezas de artillería1 y gran cantidad de ganado, procedente de un convoy entrado previamente en la Ciudad Condal el dia 21.

Para hacerles frente el mismo día se puso en movimiento el barón de Eroles, con 4.000 infantes y 250 caballos de su división saliendo de Reus hacia Altafulla, creyendo que la columna francesa estaba compuesta sólo por los hombres de Mathieu, y fiado en su teórica superioridad decidió presentar batalla e impedir el auxilio de Tarragona.

Cinc mois avant janvier 1812, depuis son arrivée comme nouveau capitaine général de Catalogne, Luis de Lacy et Gautier s’était efforcé de récupérer la quantité et la qualité de combat de l’armée en Catalogne, en créant de nouvelles unités jusqu’à un total d’environ 18.400 fantassins, plus la cavalerie, l’artillerie et ingénieurs. Lacy prit également soin, avec les troupes d’Eroles et de Sarsfield, de bloquer l’importante place de Tarragone, conquise par les troupes de Suchet à la fin de juin 1811 et qui était alors occupée avec ses troupes dans la conquête de Valence.

Pendant ce temps, Suchet, connaissant le blocus qui s’exerçait sur la place, avait détaché de Peñíscola la division Musnier pour former un grand convoi, briser le siège et ravitailler la place.

Le 14 janvier 1812, Lacy et Eroles entrent à Reus avec 5 000 hommes. Le 19, Manso les rejoint avec mille autres. Au même moment, le général Lafosse, gouverneur de Tortosa, avançait vers le Coll de Balaguer avec une colonne d’environ 1.000 fantassins et 50 chevaux pour tenter d’aider la garnison bloquée à Tarragone. Lafosse laisse son infanterie à Vilaseca le 19 janvier sous le commandement de Dubarry et s’avance seul vers Tarragone avec sa cavalerie. Le même jour, Eroles et Manso attaquèrent sur deux fronts le contingent stationné à Vilaseca, faisant 800 prisonniers et 200 morts. Lorsque Lafosse revint à Vilaseca, avec sa cavalerie et des renforts venus de Tarragone, les Espagnols avaient abandonné Vilaseca, emmenant les prisonniers à Reus et Manresa. Eroles fut chargé du blocus de Tarragone et de l’observation de la route qui arrivait de Tortosa.

Face au blocus de Tarragone, Decaen, chef de l’armée française de la Principauté, décide d’envoyer des troupes pour aider la garnison assiégée. Le 22, un convoi quitte Barcelone avec 8.000 hommes sous le commandement des généraux Maurice Mathieu et Jean Maximilien Lamarque, avec diverses pièces d’artillerie1 et une grande quantité de bétail, provenant d’un convoi déjà entré à Barcelone le 21.

Pour les affronter, le baron d’Eroles partit le même jour, avec 4.000 fantassins et 250 chevaux de sa division, quittant Reus vers Altafulla, croyant que la colonne française n’était composée que des hommes de Mathieu, et confiant dans leur supériorité théorique. il décide de lutter et d’empêcher l’aide de Tarragone.

La localidad de Salomó, lugar de paso de las tropas imperiales francesas. / La ville de Salomó, point de transit des troupes impériales françaises.
La localidad de Argilaga, a 13 kilómetros del lugar de la batalla, punto de reunión de las tropas españolas tras la batalla. / La ville d’Argilaga, à 13 kilomètres du lieu de la bataille, point de rassemblement des troupes espagnoles après la bataille.

Joaquín Ibáñez Cuevas y Valonga, III barón de Eroles y marqués de la Cañada Ibáñez (06.01.1785 Talarn, Lérida – Daimiel, Ciudad Real 25.08.1825). Militar y capitán general.

Su padre era coronel de Infantería. Quiso seguir la carrera de las armas, y casi adolescente entró como cadete en el Real Colegio de Artillería de Segovia. En mayo de 1808, al tiempo del levantamiento contra la invasión francesa fue vocal de la Junta Superior del Principado de Cataluña, se halló en la retirada de Molins de Rey, y a fines de aquel mismo año levantó a su costa, armándolo y sosteniéndolo, el 2.º Tercio de Voluntarios de Talarn, en el que se encuadró como simple soldado y con el que realizó varias acciones militares exitosas en diferentes poblaciones catalanas, por lo que el general Reding le nombró teniente coronel. Al lograr que un convoy entrara en la asediada Gerona el 1 de septiembre de 1809 fue ascendido al empleo de coronel. Se quedó luchando en la plaza hasta su rendición. Prisionero de guerra en Francia, logró evadirse y regresar a España, donde participaría en diferentes acciones menores y ataques a convoyes. Alcanzó el empleo de brigadier, pasó a la división del general Obispo para el socorro de Tortosa, que no se llevó a cabo y a principios de 1811 se le dio el mando de la Línea del Llobregat, donde protegería la fallida incursión del 19 de mayo en el castillo de Montjuich en Barcelona. Por la acción de la Rovirada, tomando la fortaleza de San Fernando en Figueras ascendió a mariscal de campo, permaneciendo en la fortaleza y realizando varias salidas contra los sitiadores. En enero de 1812 a pesar de su acertada acción en Vilaseca, fracasó en Altafulla y Lacy le envió al norte de Cataluña, donde realizó incursiones en territorio francés. A mediados de enero de 1813 fue nombrado general en jefe del 1er ejército, mando que desempeñó hasta el mes de febrero. Al año siguiente tomó las plazas de Lérida, Mequinenza y Monzón (11, 12 y 13 de febrero de 1814), por medio de una hábil estratagema, capturando y desarmando a todas sus guarniciones. Al concluir la guerra recibió del propio Rey el ascenso a teniente general de los Reales Ejércitos (24 de marzo de 1814), al recibirle sobre el río Fluviá, cuando el Monarca regresaba de su cautiverio en Francia. Eroles era un notorio conspirador absolutista, fundador, con el marqués de Mataflorida y el obispo de Osma, de la luego célebre Regencia de Urgel, en 1822. El 17 de febrero de 1824 fue nombrado vocal de la Junta Militar de Organización, conservando el supremo mando en Cataluña; y por fin el 28 de diciembre de 1824, el Rey lo nombró capitán general de los Reales Ejércitos en atención a sus servicios y a su fidelidad; pero a los pocos meses murió en Daimiel (Ciudad Real), sumido en la demencia. / Son père était colonel d’infanterie. Il souhaitait poursuivre une carrière dans les armes et, presque adolescent, il était cadet au Collège royal d’artillerie de Ségovie. En mai 1808, lors du soulèvement contre l’invasion française, il était membre du Conseil supérieur de la Principauté de Catalogne, il se trouva dans la retraite de Molins de Rey, et à la fin de cette même année il leva , à ses frais, en armant et en soutenant le 2e Tercio de Volontaires de Talarn, dans lequel il s’engage comme simple soldat et avec lequel il mène avec succès plusieurs actions militaires dans différentes villes catalanes, pour lesquelles le général Reding le nomme lieutenant-colonel. Lorsqu’il réussit à faire entrer un convoi dans Gérone assiégée le 1er septembre 1809, il fut promu colonel. Il combattit sur la place jusqu’à sa reddition. Prisonnier de guerre en France, il parvient à s’évader et à rentrer en Espagne, où il participera à différentes actions mineures et attaques de convois. Il accède au poste de brigadier, rejoint la division du général Obispo pour le secours de Tortosa, qui ne se réalise pas, et au début de 1811 il reçoit le commandement de la ligne du Llobregat, où il protégera l’incursion ratée du 19 mai dans le Château de Montjuich à Barcelone. Grâce à l’action de la Rovirada, prenant la forteresse de San Fernando à Figueras, il fut promu maréchal, restant dans la forteresse et effectuant plusieurs sorties contre les assiégeants. En janvier 1812, malgré son action réussie à Vilaseca, il échoua à Altafulla et Lacy l’envoya au nord de la Catalogne, où il fit des incursions sur le territoire français. À la mi-janvier 1813, il fut nommé général en chef de la 1ère Armée, commandement qu’il occupa jusqu’en février. L’année suivante, il prit la place de Lérida, Mequinenza et Monzón (11, 12 et 13 février 1814), jusqu’à un stratagème astucieux, capturant et désarmant toutes ses garnisons. À la fin de la guerre, il reçut du roi lui-même la promotion au rang de lieutenant général des armées royales (24 mars 1814), après l’avoir reçu sur la rivière Fluviá, au retour du monarque de sa captivité en France. Eroles était un conspirateur absolutiste notoire, fondateur, avec le marquis de Mataflorida et l’évêque d’Osma, de la célèbre régence d’Urgel, en 1822. Le 17 février 1824, il fut nommé membre du Conseil d’organisation militaire, conservant le pouvoir suprême de commandement en Catalogne; et enfin le 28 décembre 1824, le Roi le nomma capitaine général des Armées Royales en l’honneur de ses services et de sa fidélité; Mais quelques mois plus tard, il mourut à Daimiel (Ciudad Real), plongé dans la démence. [10]

CONTINGENTE ESPAÑOL / CONTINGENT ESPAGNOL

– – – o o o – – –

David-Maurice-Joseph Mathieu de Saint-Maurice (20.02.1768 Saint-Affrique, Aveyron, Francia – 01.03.1833 Paris). General de división, Par de Francia, Gran Cruz de la Legión de honor, conde del Imperio, Caballero de la Corona de Hierro y Caballero de San Luis.

Hijo de un médico protestante, Mathieu se unió al ejército en 1783, sirviendo en la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. En 1786 continuó sirviendo en las Indias pero entró al servicio de Francia y fue nombrado subteniente. Regresó a Francia en 1789 y luego se convirtió en mayor de la Guardia Nacional de Saint-Affrique. En 1792, Mathieu de Saint-Maurice fue asignado al 1º de dragones y sirvió bajo las órdenes de su tío, el coronel Muratel. Ese agosto fue ascendido a capitán, sirvió en combate cerca de Landau y luego se convirtió en edecán cuando su tío se convirtió en general. En 1793 sirvió en el ejército del Mosela y se convirtió en ayudante de campo del general Chapsal. Continuó sirviendo en el ejército del Mosela en 1794 hasta que el ejército se reorganizó en junio de ese año, y luego sirvió en el ejército del Sambre y Mosa. En junio de 1795 recibió un ascenso a jefe de brigada y fue destinado al Ejército del Interior. A finales de año se unió al estado mayor del general Macdonald y sirvió en el Ejército del Norte. Siguió a MacDonald en el Ejército del Sambre y Mosa en 1797 y luego al Ejército de Italia en 1798. En agosto de 1798 arrebató Terracine a los rebeldes y luego, en septiembre, fue ascendido. al general de brigada. En 1798 se apoderó de Vignanello, Magliano, Otricoli y Cavli antes de ganar las batallas de Ceprano y Garigliano. Siguiendo luchando, sirvió en Capua en enero de 1799, donde un disparo de metralla le rompió el brazo derecho. Posteriormente regresó a Francia para curar su herida y unos meses más tarde fue ascendido a general de división. El siguiente mando importante de Mathieu llegó en diciembre, cuando se le ordenó comandar un cuerpo en Brest. En mayo de 1800 se le ordenó comandar la 20.ª división militar y luego, en noviembre, se unió al Ejército del Sur y pasó a servir en Nápoles. A mediados de 1802, Mathieu de Saint Maurice había regresado a Francia y tomó el mando de la 11.ª división militar en Burdeos. En 1803 asumió el mando de una división de infantería que en 1805 se convertiría en la 2.ª División del VII Cuerpo del mariscal Augereau. Sirviendo durante toda la campaña de 1805, en noviembre Mathieu logró la rendición del general Jellachich en Feldkirch. Cuando los franceses entraron en España ese año y José Bonaparte fue declarado rey de España, Mathieu fue con él y tomó el mando de una división del III Cuerpo. En octubre de 1808 luchó en Lérin y luego, al mes siguiente, luchó en Tudela antes de tomar el mando de una división del VI Cuerpo y luego ganar en Buberica. Sin embargo, inmediatamente después de su victoria enfermó y no tuvo más remedio que tomar una licencia de seis meses. En 1810 Mathieu de Saint-Maurice fue nombrado Conde del Imperio y volvió al servicio en junio cuando se unió al Ejército de Cataluña. Ese agosto fue nombrado gobernador de Barcelona y la Baja Cataluña, y luego, en 1811, rechazó un ataque en Montjuich y luchó en Montserrat. Continuando sirviendo en España, en 1812 Mathieu de Saint-Maurice venció en Altafulla y luego en 1813 participó en el relevo de Tarragona. Regresó a Francia con José Bonaparte en 1814 y luego participó en la defensa de París antes de la abdicación de Napoleón. Una vez que el gobierno borbónico retomó el poder en 1814, Mathieu de Saint-Maurice fue nombrado inspector general de infantería de las divisiones militares 20.ª y 12.ª y Caballero de la Orden del Mérito Militar. Cuando en 1815 Napoleón escapó de Elba y retomó el poder durante los Cien Días, Napoleón puso a Mathieu de Saint-Maurice a cargo de la décima división militar en Toulouse. Tras la segunda abdicación de Napoleón, Mathieu de Saint-Maurice se retiró a sus tierras. Fue nombrado Conde de La Redorte en 1817. / Fils d’un médecin protestant, Mathieu rejoint l’armée en 1783, servant dans la Compagnie néerlandaise des Indes orientales. En 1786, il continue à servir aux Indes mais entre au service de la France et est nommé sous-lieutenant. Il revient en France en 1789 et devient plus tard major dans la garde nationale de Saint-Affrique. En 1792, Mathieu de Saint-Maurice est affecté au 1er dragons et sert sous les ordres de son oncle, le colonel Muratel. En août, il fut promu capitaine, servit au combat près de Landau, puis devint aide de camp lorsque son oncle devint général. En 1793, il sert dans l’armée de Moselle et devient aide de camp du général Chapsal. Il continue à servir dans l’armée de Moselle en 1794 jusqu’à la réorganisation de l’armée en juin de la même année, puis sert dans l’armée de Sambre et Meuse. En juin 1795, il fut promu chef de brigade et affecté à l’armée de l’intérieur. À la fin de l’année, il rejoint l’état-major du général Macdonald et sert dans l’Armée du Nord. Il suivit MacDonald dans l’armée de Sambre et Meuse en 1797, puis dans l’armée d’Italie en 1798. En août 1798, il captura Terracine aux rebelles puis, en septembre, fut promu. au général de brigade. En 1798, il s’empare de Vignanello, Magliano, Otricoli et Cavli avant de remporter les batailles de Ceprano et Garigliano. Continuant à se battre, il servit à Capoue en janvier 1799, où un éclat d’obus lui cassa le bras droit. Il revient ensuite en France pour soigner sa blessure et quelques mois plus tard, il est promu général de division. Le prochain commandement majeur de Mathieu eut lieu en décembre, lorsqu’il reçut l’ordre de commander un corps à Brest. En mai 1800, il reçut l’ordre de commander la 20e division militaire, puis en novembre, il rejoignit l’armée du Sud et servit à Naples. Au milieu de l’année 1802, Mathieu de Saint Maurice revient en France et prend le commandement de la 11e division militaire à Bordeaux. En 1803, il prend le commandement d’une division d’infanterie qui deviendra en 1805 la 2e division du VIIe corps du maréchal Augereau. Servant tout au long de la campagne de 1805, Mathieu obtint en novembre la capitulation du général Jellachich à Feldkirch. Lorsque les Français entrent en Espagne cette année-là et que Joseph Bonaparte est déclaré roi d’Espagne, Mathieu l’accompagne et prend le commandement d’une division du IIIe corps. En octobre 1808, il combat à Lérin puis le mois suivant il combat à Tudela avant de prendre le commandement d’une division du VIe Corps puis de s’imposer à Buberica. Cependant, immédiatement après sa victoire, il tomba malade et n’eut d’autre choix que de prendre un congé de six mois. En 1810, Mathieu est nommé comte de l’Empire et reprend du service en juin lorsqu’il rejoint l’armée de Catalogne. En août de cette année-là, il fut nommé gouverneur de Barcelone et de la Basse-Catalogne, puis, en 1811, il repoussa une attaque contre Montjuich et combattit à Montserrat. Continuant à servir en Espagne, Mathieu s’impose en 1812 à Altafulla puis en 1813 il participe au soulagement de Tarragone. Il revient en France avec Joseph Bonaparte en 1814 et participe plus tard à la défense de Paris avant l’abdication de Napoléon. Une fois le gouvernement Bourbon revenu au pouvoir en 1814, Mathieu de Saint-Maurice est nommé inspecteur général d’infanterie des 20e et 12e divisions militaires et chevalier de l’Ordre du Mérite militaire. Lorsque Napoléon s’échappe de l’île d’Elbe en 1815 et reprend le pouvoir pendant les Cent-Jours, Napoléon confie à Mathieu de Saint-Maurice la tête de la 10e division militaire à Toulouse. Après la seconde abdication de Napoléon, Mathieu de Saint-Maurice se retire sur ses terres. Il fut nommé comte de La Redorte en 1817. [11]

CONTINGENTE FRANCÉS Y ALIADOS / CONTINGENT FRANÇAIS ET ALLIÉS

*Los efectivos están basados en los estadillos oficiales, aunque los números son orientativos para la acción del 24 de enero. / Les chiffres sont basés sur les relations officielles, bien qu’ils soient indicatifs pour l’action du 24 janvier.

Tras la acción de Vilaseca el 19 de enero, *Lacy y Sarsfield marcharon hacia Vich donde se dirigía el general Francés Decaen. Eroles planteó detener a la columna de Mathieu en Altafulla, sin conocer la evolución de la columna de Lamarque. Al darse cuenta de la maniobra de envolvimiento, retiró a su división, luchando acciones de retaguardia con sus perseguidores hasta Valls. Acudió más tarde un contingente de la **guarnición de Tarragona pero la batalla ya había concluido. Otro contingente de la guarnición se dirigió para atacar Reus. / Après l’action de Vilaseca du 19 janvier, *Lacy et Sarsfield marchent vers Vich où se dirigeait le général français Decaen. Eroles propose d’arrêter la colonne de Mathieu à Altafulla, sans connaître l’évolution de la colonne de Lamarque. Après avoir réalisé la manœuvre d’encerclement, il retire sa division, menant des actions d’arrière-garde avec ses poursuivants jusqu’à Valls. Un **contingent de la garnison de Tarragone arriva plus tard, mais la bataille était déjà terminée. Un autre contingent de la garnison se dirigea vers Reus.

Eroles eligió su posición cerca de la localidad de Altafulla, al amanecer del día siguiente: en su flanco derecho desplegó sus unidades cercanas al medieval Castillo de Tamarit y siguiendo la orilla sur del río Gayá, que discurría paralelo a la línea española, cuyo centro se situó sobre el puente de la Carretera Real que se inutilizó, reforzado por una batería rodeada por un foso de seis varas de anchura por dos de profundidad (unos 5 metros de ancho por casi 2 metros de profundidad). A su vez, el flanco izquierdo español se extendía hacia el oeste hasta el cercano enclave de Ferran, donde también se hallaba ubicado un pequeño castillo. Con un papel casi testimonial se situaron algunas unidades de paisanos en las alturas de las montañas cercanas a la retaguardia derecha española.

El despliegue hubiera sido más o menos acertado para un enemigo que hubiera atacado todo el frente del puente con todas sus fuerzas sin más, en un combate entre líneas típico del siglo XVIII. Pero los mandos franceses más destacados no se solían regir por un modelo de guerra tan directo y, a menudo buscaban otras opciones, como flanquear las líneas enemigas gracias a su mejor caballería, o sin tener una gran capacidad artillera de su lado para explotar el frente enemigo o como era el caso teniendo que afrontar el cruce de un río como obstáculo. Como era de prever2, el general Mathieu no atacó con todas sus fuerzas en un único punto: atacó el puente en el centro español con formaciones en columna cerrada para fijar el frente español, mientras envolvía el flanco izquierdo opuesto en dos puntos más al norte de dicha posición con sus tropas y las tropas de Lamarque3 (el más lejano por la localidad de Salomó), para impedir la retirada del resto de tropas españolas y poder copar su retaguardia por completo. Por último, las tropas de Nassau se ocuparon de desalojar las alturas de Tamarit.

Eroles choisit sa position près de la ville d’Altafulla, à l’aube du lendemain : sur son flanc droit, il déploie ses unités près du château médiéval de Tamarit et suit la rive sud de la rivière Gayá, parallèle à la ligne espagnole, dont le centre était Il était situé sur le pont du Camino Real (Route Royal) devenu inutilisable, renforcé par une batterie entourée de douves de six mètres de large sur deux mètres de profondeur (environ 5 mètres de large sur près de 2 mètres de profondeur). À son tour, le flanc gauche espagnol s’étendait vers l’ouest jusqu’à l’enclave voisine de Ferran, où se trouvait également un petit château. Avec un rôle presque testimonial, certaines unités de civils étaient implantées dans les hauteurs des montagnes, près de l’arrière droit espagnol.

Le déploiement aurait été plus ou moins correct pour un ennemi qui aurait attaqué sans plus attendre tout le front du pont avec toutes ses forces, dans un combat entre lignes typique du XVIIIe siècle. Mais les commandants français les plus éminents n’étaient généralement pas gouvernés par un modèle de guerre aussi direct et cherchaient souvent d’autres options, comme flanquer les lignes ennemies grâce à leur meilleure cavalerie, ou sans avoir de leur côté une grande capacité d’artillerie pour exploiter le front ennemi. ou comme c’était le cas de devoir affronter la traversée d’une rivière comme un obstacle. Comme prévu2, le général Mathieu n’attaque pas de toutes ses forces en un seul point : il attaque le pont du centre espagnol avec des formations en colonnes rapprochées pour ancrer le front espagnol, tout en enveloppant le flanc gauche adverse en deux points plus au nord de ladite position avec ses troupes et celles de Lamarque3 (les plus éloignées de la ville de Salomó), pour empêcher le retrait du reste des troupes espagnoles et pouvoir couvrir complètement leurs arrières. Enfin, les troupes de Nassau se chargent d’évacuer les hauteurs de Tamarit.

El castillo de Ferran (s. XVI) en el extremo del flanco izquierdo español. / Château de Ferran (XVIe siècle) à l’extrémité du flanc gauche espagnol.
Vista de la llanura en el flanco izquierdo español, mirando hacia Altafulla. / Vue de la plaine du flanc gauche espagnol, en direction d’Altafulla.
La zona del paso del puente sobre el rio Gayá. / La zone où le pont traverse la rivière Gayá.
La zona inferior del paso del moderno puente sobre el rio Gayá. / La zone inférieure du passage du pont moderne sur la rivière Gayá.

Superponemos el despliegue de las tropas según un gráfico de la obra de Arteche, editada por SIMTAC (ver Fuentes) a un vuelo de 1950 de la zona de Altafulla publicado por el ICGC, omitiendo la línea del tren entre Altafulla y el mar. En el flanco izquierdo de la posición española (parte baja de la imagen) el mar actúa como barrera para impedir un flanqueo de la línea, pero también la condena en caso de flanqueo, poniendo en duda la conveniencia del despliegue efectuado, teniendo además una zona montañosa escarpada exactamente detrás de la línea, más fácilmente defendible si era el caso, desde las alturas.

Nous superposons le déploiement des troupes selon un graphique issu des travaux d’Arteche, publié par SIMTAC (voir Sources) à un vol de 1950 de la région d’Altafulla publié par l’ICGC, en omettant la ligne de train entre Altafulla et la mer. Sur le flanc gauche de la position espagnole (partie inférieure de l’image) la mer fait office de barrière pour empêcher le flanc de la ligne, mais la condamne également en cas de flanc, remettant en question l’efficacité du déploiement effectué, ayant également une zone montagneuse escarpée exactement derrière la ligne, plus facilement défendable, le cas échéant, depuis les hauteurs.

La zona donde se ubicaba el flanco derecho español en la obra de Arteche. Al fondo a la izquierda el pintoresco castillo de Tamarit, mudo testigo de la batalla. La desembocadura del río Gayá se situaría en la zona de cañizos en el centro de la foto. / La zone où se trouvait le flanc droit espagnol dans l’œuvre d’Arteche. Au fond à gauche se trouve le pittoresque château de Tamarit, témoin muet de la bataille. L’embouchure de la rivière Gayá serait située dans la zone de roseaux au centre de la photo.
No tenemos constancia del papel del castillo de Tamarit en la batalla. Su situación sobre una colina en la misma línea de costa le da un imponente aspecto defensivo. El núcleo original fue una torre de vigía del siglo XI y el complejo sufrió diferentes transformaciones hasta el siglo XIX. / Nous n’avons aucune preuve du rôle du château de Tamarit dans la bataille. Son emplacement sur une colline du même littoral lui confère un aspect défensif imposant. Le noyau d’origine était une tour de guet du XIe siècle et le complexe a subi différentes transformations jusqu’au XIXe siècle.
Imagen desde la playa hacia el interior. En el extremo derecho de la foto encontramos el actual castillo de Altafulla (s. XVII). / Image de la plage vers l’intérieur. A l’extrême droite de la photo se trouve l’actuel château d’Altafulla (XVIIe siècle).

El barón de Eroles tras observar el movimiento de las columnas enemigas más hacia el oeste acabó por ver las intenciones francesas y ordenó la retirada más o menos ordenada hacia el oeste, cubriéndola con las unidades de Leales Manresanos y es de suponer que apoyados por la caballería propia con los coraceros y húsares de San Narciso, protegiendo la retirada de las tropas impidiendo las acciones de persecución y acoso de la caballería enemiga.

Reunidas las tropas españolas en Argilaga, unos 13 kilómetros hacia el suroeste, los coraceros intentaron liberar a un destacamento de prisioneros, circunstancia que lograron, pero fueron perseguidos por las fuerzas imperiales y parte de la guarnición de Tarragona que había salido aprovechando la debacle española. Eroles dejó dos compañías de Cazadores de Cataluña para proteger la retirada atrayendo a los imperiales y dispersando el resto de tropas, marcando la villa de Santes Creus como punto de reunión.

En la localidad de La Secuita, a unos 2 kilómetros al sur de Argilaga se produjo otro de los pequeños enfrentamientos de la jornada, que nos narra el general Curély en sus memorias (ver Fuentes), cuando un escuadrón del 20º de Chasseurs y otro del 29º de Chasseurs desalojaron a los 4004 coraceros y húsares de San Narciso que se encontraban desplegados frente a la población, suponemos que protegiendo la retirada de las tropas españolas hacia el oeste. Curély atacó con sus dos escuadrones a la caballería española, de una manera contundente y tras una corta melé hizo que retrocedieran a través del pueblo y se dieran a la desbandada hasta un bosque cercano a unos 500 metros del lugar, donde también se había refugiado la infantería. Curély cifra las pérdidas del enemigo en un centenar de caballos5 y unos 60 prisioneros. Una tropa de infantería (sin identificar, quizás los Cazadores de Cataluña) que se encontraba a las afueras de La Secuita huyó a su vez una vez fue desbordada la caballería. Tras el combate4, los dos escuadrones imperiales reposaron en la localidad y siguieron la persecución hasta Valls, donde no encontraron ningún rastro de las tropas de Eroles.

Le baron d’Eroles, après avoir observé le mouvement des colonnes ennemies plus à l’ouest, aperçut enfin les intentions françaises et ordonna une retraite plus ou moins ordonnée vers l’ouest, en la couvrant avec les unités des loyalistes manresiens et vraisemblablement appuyées par la cavalerie. possède avec les cuirassiers et hussards de San Narciso, protégeant le retrait des troupes, empêchant les actions de poursuite et de harcèlement de la cavalerie ennemie.

Une fois les troupes espagnoles rassemblées à Argilaga, à environ 13 kilomètres au sud-ouest, les cuirassiers tentèrent de libérer un détachement de prisonniers, ce qu’ils réussirent, mais ils furent poursuivis par les forces impériales et une partie de la garnison de Tarragone qui était partie en profitant de la débâcle espagnole. Eroles laissa deux compagnies des Cazadores de Catalunya pour protéger la retraite, attirant les impériaux et dispersant le reste des troupes, marquant la ville de Santes Creus comme point de rencontre.

Dans la ville de La Secuita, à environ 2 kilomètres au sud d’Argilaga, a eu lieu un autre des petits affrontements de la journée, dont nous raconte le général Curély dans ses mémoires (voir Sources), lorsqu’un escadron du 20e Chasseurs et un autre du 29º de Chasseurs délogèrent les 4004 cuirassiers et hussards de San Narciso qui étaient déployés devant la ville, on suppose qu’ils protégeaient le retrait des troupes espagnoles vers l’ouest. Curély attaqua avec force la cavalerie espagnole avec ses deux escadrons et après une courte mêlée les fit battre en retraite à travers la ville et fuir vers une forêt voisine à environ 500 mètres de l’endroit, où s’était également réfugiée l’armée d’infanterie. Curély estime les pertes de l’ennemi à une centaine de chevaux5 et une soixantaine de prisonniers. Une troupe d’infanterie (non identifiée, peut-être les Cazadores de Catalunya) qui se trouvait aux abords de La Secuita s’enfuit à son tour une fois la cavalerie submergée. Après le combat, les deux escadrons impériaux se reposèrent et poursuivirent la poursuite jusqu’à Valls, où ils ne trouvèrent aucune trace des troupes d’Eroles.

La posición de las tropas según el relato del coronel Curely, superpuesto a un vuelo de 1950 de la zona de La Secuita publicado por el Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya. / La position des troupes selon le récit du colonel Curely, superposé à un vol de 1950 dans la région de La Secuita publié par l’Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya.

Al fondo, la teórica posición de la infantería española. / En arrière-plan, la position théorique de l’infanterie espagnole.
Una de las calles de la zona antigua de La Secuita. / Une des rues du vieux quartier de La Secuita.

Durante la acción de Altafulla la guarnición de Tarragona hizo una salida, entró en Reus, destruyó los almacenes establecidos allí por los ingleses y quemó todos los efectos acopiados para el sitio. A los dos días entró en Tarragona proveniente de Tortosa el general Musnier, con un considerable convoy de víveres y las tropas de la guarnición imperial en la ciudad fueron relevadas.   

En cuanto al número de bajas en ambos bandos, una vez más, nos movemos en el terreno de la conjetura: Blanch (ver Fuentes) da unas pérdidas de más de 800 hombres al bando imperial y unas pérdidas propias de 500 hombres y dos piezas de artillería. Suchet en su crónica (ver Fuentes) habla de 1000 bajas y dos piezas de cañón perdidas por parte española y Curély cifra unos 2.000 prisioneros, heridos y muertos y toda la artillería capturada.

En su parte de la acción, el barón de Eroles informaba que: «Es preciso confesar que los franceses han procedido en esta acción con una humanidad digna de elogio hacia nuestros prisioneros, y que al general Lamarque que los mandaba le honra todavía más la generosidad que ha manifestado que la bizarría incontrastable de sus tropas».

Lors de l’action d’Altafulla, la garnison de Tarragone fit une sortie, entra dans Reus, détruisit les entrepôts établis là par les Anglais et brûla tous les effets rassemblés pour le siège. Deux jours plus tard, le général Musnier entra à Tarragone depuis Tortosa, avec un convoi considérable de ravitaillements, et les troupes de la garnison impériale de la ville furent relevées.

Concernant le nombre de victimes des deux côtés, une fois de plus, on entre dans le domaine des conjectures: Blanch (voir Sources) donne des pertes de plus de 800 hommes du côté impérial et ses propres pertes de 500 hommes et deux pièces d’artillerie. Suchet dans sa chronique (voir Sources) parle de 1.000 blessés et de deux pièces de canon perdues du côté espagnol et Curély estime à environ 2.000 prisonniers, blessés et morts et toute l’artillerie capturée.

Dans sa partie de l’action, le baron d’Eroles rapporte que : « Il faut avouer que les Français ont procédé dans cette action avec une humanité digne d’éloge envers nos prisonniers, et que le général Lamarque qui les commandait est encore plus honoré par les générosité qui a affirmé que la bizarrerie incontestable de ses troupes».

Un grabado en la obra de Bofarull (ver Fuentes) de la última acción disuasoria de los Cazadores de Cataluña para proteger la retirada de la división de Eroles en un bosque cerca de Valls. / Une gravure dans l’œuvre de Bofarull (voir Sources) de la dernière action dissuasive des Chasseurs de Catalogne pour protéger la retraite de la division Eroles dans une forêt près de Valls.

La batalla de Altafulla representó el levantamiento del bloqueo español de Tarragona por parte de los imperiales y poder volver a ocupar la importante localidad de Reus. Su resultado no fue concluyente en cuanto a acabar con el contingente español de una manera definitiva, pero si que propició que en meses posteriores no se volviera a presentar batalla a las tropas imperiales por su parte y a eludir los enfrentamientos a no ser que fuera estrictamente necesario. A los pocos días la división de Eroles marchó al norte de Cataluña por orden del general Lacy para llevar la guerra a territorio francés.

La bataille d’Altafulla représentait la levée du blocus espagnol de Tarragone par les impériaux et la possibilité d’occuper à nouveau l’importante ville de Reus. Son résultat n’a pas été concluant en termes de fin définitive du contingent espagnol, mais il a conduit à ne plus être confrontées à la bataille avec les troupes impériales au cours des mois suivants et à éviter les affrontements à moins que cela ne soit strictement nécessaire. Quelques jours plus tard, la division Eroles marche au nord de la Catalogne sur ordre du général Lacy pour porter la guerre sur le territoire français.

Ejemplar núm. 61 del Diario de Gobierno de Cataluña y Barcelona del sábado 29 de febrero de 1812, editado en español y francés, describiendo la batalla de Altafulla. / Copie n°. 61 du Journal du Gouvernement de Catalogne et de Barcelone du samedi 29 février 1812, publié en espagnol et en français, décrivant la bataille d’Altafulla.

NOTA: Agradecer muy especialmente a Antonio Grajal de Blas la información facilitada sobre el orden de batalla imperial francés, además de otras referencias sobre los participantes.

– – – – – – o – – – – – –

1Adolfo Blanch (ver Fuentes) cita entre la artillería imperial 4 piezas de 24 pulgadas en la columna, un tipo de artillería demasiado pesado para transportar, más propia para un asedio y que no parece lógico para una columna que necesita de cierta rapidez, por lo que cabría poner en tela de juicio el dato. / Adolfo Blanch (voir Sources) cite parmi l’artillerie impériale 4 pièces de 24 pouces dans la colonne, un type d’artillerie trop lourde à transporter et plus appropriée pour un siège et qui ne semble pas logique pour une colonne qui a besoin d’une certaine vitesse, donc elle pourrait remettre en question les données.

2Manso había asegurado al barón de Eroles que habían de ser batidos si no esquivaban la acción o no la provocaban en una situación distinta. / Manso avait assuré au baron de Eroles qu’ils seraient battus s’ils n’évitaient pas l’action ou ne la provoquaient pas dans une situation différente. [6]

3El capitán de Ingenieros Lafitte indicó al general Maurice Mathieu el camino para flanquear las líneas españolas y sirvió asimismo de guía para la división Lamarque. Había reconocido ese mismo camino a finales de 1808, cuando los franceses al mando del entonces general Saint-Cyr habían ocupado Altafulla. / Le capitaine du génie Laffite indiqua au général Maurice Mathieu le chemin par lequel il fit tourner l’armée ennemie, et servit lui-méme de guide à la división Lamarque. II avait reconnu ce chemin à la fin de 1808, lorsque Ies Français, sous le général Saint-Cyr, avaient occupé Altafulla. [2]

4Las fuentes consultadas indican unos 250 jinetes aproximadamente.

5«Mis cazadores se llevaron más de cien caballos españoles, pero desgraciadamente estaban casi todos sarnosos y no pude recibir ni uno solo en mi escuadrón por miedo al contagio; todos fueron vendidos a bajo precio a la infantería.» / «Mes chasseurs prirent plus de cent chevaux espagnols, mais malheureusement ils étaient presque tous galeux et je ne pus pas en recevoir un seul dans mon escadron par crainte de la contagion; ils furent tous vendus à vil prix à l’infanterie.» [4]


Fuentes:

1 – «Guerra de la Independencia. Historia Militar de España de 1808 a 1814″. Tomo XII – José Gómez de Arteche y Moro, Ediciones Simtac, Valencia, 2000

2 – «Tarragona en la Guerra de la Independencia» – J . S. Real, 1955, se basa en G. LAFFAILLE. «Mémories sur la campagne du Corps d’Armée des Pyrénées-Orientales, commandé par le général Duhesme, en 1808; suivis d’un précis des campagnes de Catalogne de 1808 a 1814, et de notes històriques sur les siéges de Barcelone et de Gérone: sur l’expedition des Anglais contre Tarragone, en 1813 sur les généraux Duhesme et Lacy, etc. Avec une carte de Catalogne, et un plan des environs de Barcelone», París 1826

3 – «Acciones de guerra en varias plazas de Cataluña» – Archivo Histórico Nacional, Diversos -Colecciones, 79, N.12

4 – «Le Général Curely. Itineraire d’un cavalier léger de la Grande-Armée (1793-1815)», Pickle Partners Publishing, 2013

5 – «Altafulla en la Guerra del Francès (1808-1813)» – Salvador Rovira i Gómez, Centre d’Estudis d’Altafulla, 1987, pp. 135-162.

6 – «Necrología del teniente general D. José Manso» – Antonio Buxeres, Establecimiento tipográfico de Narciso Ramírez y Rialp, Barcelona, Mayo de 1863

7 – «Joaquín Ibañez Cuevas, Barón de Eroles» – Federico Camp, pp. 251-259

8 – «Historia de la Guerra de la Independencia en el antiguo Principado». Tomo II – Adolfo Blanch, Imprenta\Librería Politécnica de Tomás Gorchs, Barcelona, 1861

9 – «Mémoires du Maréchal Suchet, Duc d’Albufera sur ses campagnes…». Tome Premier – Louis Gabriel Suchet, Anselin, Successeur de Magimel, Paris, 1834

10 – https://dbe.rah.es/biografias/12409/joaquin-ibanez-cuevas-y-valonga

11 – https://www.frenchempire.net/biographies/mathieu/ por Nathan D. Jensen

12 – «Historia Crítica de la Guerra de Independencia en Cataluña». Tomo II – Antonio Bofarull y Brocá, F. Nacente Ed., Barcelona, 1887

Imágenes:

a – De Desconocido – http://impereur.blogspot.fr/search?q=mathieu, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=49773308

b – http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=479458

c – Fotos del autor.

Deja un comentario