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El Fuerte de Bellegarde o Perthus-Bellegarde, situado en la frontera con España a escasos kilómetros de la fortaleza gerundense de San Fernando, en su origen fue una torre medieval que fue transformada durante el siglo XVII en sucesivos años en una fortaleza de tipo Vauban, y en la que el célebre ingeniero dejaría su impronta en las dos ocasiones en las que la visitó. Con el transcurso de los años, por su posición estratégica en la frontera entre Francia y España, con ocasión de los conflictos fronterizos de la época, el fuerte fue objeto de sendos asedios y su propiedad pasó alternativamente de manos españolas a las francesas.
Durante el Primer Imperio y con la invasión de las tropas francesas de la Península, el recinto fortificado fue utilizado indistintamente como acuartelamiento y almacen de provisiones, siendo un punto importante en la ruta de suministros y entrada de tropas en Cataluña que pasaba a su vez por la fortaleza de San Fernando de Figueras. No es de extrañar que el general Saint-Cyr, jefe del recién creado 7º cuerpo de ejército recibiera en 1808 la ambiciosa orden del propio Napoleón por la que tenía que:
“Conservar Barcelona, tomar Gerona y mantener las comunicaciones con Bellegarde”. [5]
Le fort de Bellegarde, ou Perthus-Bellegarde, situé à la frontière espagnole, à quelques kilomètres de la forteresse de San Fernando, près de Gérone, était à l’origine une tour médiévale qui fut transformée au cours du XVIIe siècle, au fil des années, en une forteresse de type Vauban, et dans laquelle le célèbre ingénieur laissa son empreinte lors de ses deux visites. Au fil des ans, en raison de sa position stratégique à la frontière entre la France et l’Espagne, et à l’occasion des conflits frontaliers de l’époque, le fort a fait l’objet de plusieurs sièges et est passé tour à tour aux mains des Espagnols puis des Français.
Sous le Premier Empire et lors de l’invasion de la péninsule par les troupes françaises, l’enceinte fortifiée fut utilisée tour à tour comme caserne et entrepôt de provisions, constituant un point important sur la route d’approvisionnement et d’entrée des troupes en Catalogne, qui passait également par la forteresse de San Fernando de Figueras. Il n’est donc pas étonnant que le général Saint-Cyr, chef du 7e corps d’armée nouvellement créé, ait reçu en 1808 l’ordre ambitieux de Napoléon lui-même, selon lequel il devait :
« Conserver Barcelone, prendre Gérone et maintenir les communications avec Bellegarde ».[5]

LOS ORÍGENES
Una primitiva torre medieval dominaba la altura de Bellaguardia, y mandada construir por el rey Jaime II de Mallorca entre los años 1287 y 1288. Entre los puertos de Perthus y Panissars, a una altura de 420 m, la zona de Bellaguardia dominaba de hecho la llanura del Rosellón y la del Ampurdán, y controlaba una de las principales vías de acceso de los Pirineos orientales.
Se piensa que en el siglo XVI se edificaron dos bastiones en forma de herradura, en cada uno de los extremos del castillo, y es en este estado como llegó a la Paz de los Pirineos, aunque posteriormente a 1659 la construcción se quedó en estado de abandono y sin una guarnición permanente.
LES ORIGINES
Une tour médiévale primitive dominait les hauteurs de Bellaguardia ; elle avait été construite sur ordre du roi Jacques II de Majorque entre 1287 et 1288. Située entre les cols du Perthus et de Panissars, à 420 m d’altitude, la région de Bellaguardia dominait en effet les plaines du Roussillon et de l’Ampurdan, et contrôlait l’une des principales voies d’accès aux Pyrénées orientales.
On pense que deux bastions en forme de fer à cheval ont été construits au XVIe siècle, à chacune des extrémités du château, et c’est dans cet état qu’il est parvenu jusqu’à la Paix des Pyrénées, bien qu’après 1659, l’édifice soit tombé en ruine et ait été dépourvu de garnison permanente.

LA FORTALEZA EN EL PERIODO NAPOLEÓNICO
Como veremos, el papel de la fortaleza de Bellegarde durante el período napoleónico fue sensiblemente diferente al de épocas anteriores. Al no haber una amenaza manifiesta desde la frontera española, su estratégica posición fronteriza sería aprovechada por Napoleón en una primera fase como almacen de provisiones de galleta para un contingente armado de reciente creación, tal como escribía al Ministro de la Guerra, Clarke, desde Fontainebleau, el 11 de noviembre de 1807:
«Haced que se fabriquen 200.000 raciones de galletas en Perpiñán y 300.000 en Bayona. Hablad con el ministro de Marina para que, si hay galletas ya preparadas en Burdeos, se envíen a Bayona. Todo esto debe mantenerse en el mayor secreto posible, sobre todo el armamento de las plazas fronterizas con España en la zona de los Pirineos Orientales. Den instrucciones secretas y organicen el desplazamiento de las tropas de tal manera que las primeras operaciones ostensibles no se hagan visibles en este país antes del 25 de noviembre.
Cuando hablo de localidades, me refiero a las situadas en la frontera más lejana, como Bellegarde. No conozco lo suficiente esa frontera como para saber si hay otras. De los suministros que veamos allí, se dirá que son para el ejército de la Gironda.» [2]
Y volvería a escribir a Clarke desde Milán el 23 de diciembre de 1807:
«Ordene que la división del general Lechi, compuesta por italianos y napolitanos, la brigada del general Bessières y los regimientos suizos y franceses que se encuentran en Perpiñán, se reúnan bajo el nombre de División de Observación de los Pirineos Orientales; que dicha división se reúna, el 1 de enero, en Perpiñán, y que haya tres generales de brigada al mando de la misma. Haga que se transporten a Bellegarde las 200 000 raciones de galletas que he mandado fabricar en Perpiñán, y tome todas las medidas necesarias para que esta división, que supongo que contará con una dotación de entre 8 000 y 10 000 hombres, esté lista para actuar a la primera orden que le dé.» [2]
LA FORTERESSE À L’ÉPOQUE NAPOLÉONIENNE
Comme nous le verrons, le rôle de la forteresse de Bellegarde à l’époque napoléonienne fut sensiblement différent de celui qu’elle avait joué auparavant. En l’absence de menace manifeste venant de la frontière espagnole, sa position stratégique à la frontière fut mise à profit par Napoléon, dans un premier temps, comme entrepôt de provisions de biscuits pour un contingent armé de création récente, comme il l’écrivait au ministre de la Guerre, Clarke, depuis Fontainebleau, le 11 novembre 1807 :
«Faites fabriquer 200,000 rations de biscuit à Perpignan et 300,000 à Bayonne. Voyez le ministre de la marine pour que, s’il y a du biscuit tout fait à Bordeaux, on le fasse filer sur Bayonne. Tout cela doit être le plus secret possible, surtout l’armement des places des frontières d’Espagne du côté des Pyrénées orientales. Donnez des instructions secrètes, et faites marcher les corps de manière que les premières opérations ostensibles ne se fassent pas voir dans ce pays avant le 25 novembre.
Quand je parle de places, je veux dire celles de l’extrême frontière, telles que Bellegarde. Je ne connais pas assez cette frontière pour savoir s’il y en a d’autres. Les approvisionnements qu’on verra là, on dira que c’est pour l’armée de la Gironde.« [2]
Il écrivit à nouveau à Clarke depuis Milan le 23 décembre 1807 :
«Donnez ordre que la division du général Lechi, composée d’Italiens et de Napolitains, la brigade du général Bessières, les régiments suisses et français qui sont à Perpignan, soient réunis sous le nom de division d’observation des Pyrénées orientales; que cette division se réunisse, au ler janvier, à Perpignan, et qu’il y ait pour la commander trois généraux de brigade. Faites transporter à Bellegarde les 200,000 rations de biscuit que j’ai fait fabriquer à Perpignan, et prenez toutes les mesures pour que cette division, que je suppose devoir être forte de 8 à 10,000 hommes, soit prête à agir au premier ordre que je lui donnerai.» [2]

Con el estallido de la Guerra de Independencia tras el 2 de mayo, Napoleón lógicamente dedicó parte de sus despachos a organizar algunos de los movimientos de tropas en el frente oriental, concretando una segunda fase de las acciones, es decir Bellegarde ya no solo sería un punto de aprovisionamiento sino que serviría también para el acopio de munición, armamento y tanto el acuartelamiento como la formación de unidades. Desde Bayona, el 14 de junio de 1808, Napoleón ordenaría al general Ritay que se desplazara hasta los Pirineos Orientales, llevando su cuartel general a Bellegarde y que formara nuevos destacamentos hasta reunir 3.000 hombres para servir de enlace con Duhesme:
«El general Ritay se desplazará a los Pirineos Orientales y establecerá su cuartel general en Bellegarde. Reunirá a las compañías de reserva departamentales de Gers, Haute-Garonne, Aude, Pirineos Orientales, Tarn, Hérault, Aveyron, Lozère, Ardèche, Gard, Lot y Lot-et-Garonne. Con todo ello formará un batallón. Creará dos batallones, de doce compañías cada uno, con los efectivos disponibles del regimiento de infantería toscano que se dirige a Perpiñán, y un escuadrón de dragones toscanos. Contará con un batallón de 560 hombres de la Guardia Nacional de los Pirineos Orientales. Reunirá una compañía de 60 gendarmes a pie y 40 gendarmes a caballo procedentes de las compañías seleccionadas de los doce departamentos mencionados anteriormente, de modo que se reúna en Bellegarde una fuerza de 3.000 hombres. Le dará usted la orden de reunir estas fuerzas en Bellegarde y de mantenerse al corriente de todo lo que suceda, con el fin de mantener la comunicación con el general Duhesme.» [2]
El 16 de junio reiteraría ordenes similares para el general italiano Lechi, y finalmente el 29 de junio una nueva carta a Berthier contemplaría que el general Reille hiciera lo mismo, reuniendo sus tropas de caballería, tratando de romper el bloqueo de Figueras por parte española y asegurar su aprovisionamiento para la primera semana de julio:
«Orden al general de división Reille de partir de inmediato hacia Perpiñán; trasladar desde allí su cuartel general a Bellegarde, asumir allí el mando, reunir a los regimientos de lanceros con su caballería, todos los batallones de la reserva de la Guardia Nacional de la Alta Garona y de los Pirineos Orientales, y tratar de establecer comunicación con Figueras para abastecer dicha plaza y hacer entrar en ella un convoy de galletas. Facilítele el estado de todas las tropas que hayan llegado o que vayan a llegar. Autorizarle a reclutar un mayor número de miembros de la Guardia Nacional, de acuerdo con el prefecto.» [2]
Y con post data del 1º de julio:
«P. S. – Dígale bien que los catalanes han sido derrotados, en un radio de doce leguas alrededor de Barcelona, por el general Duhesme, que ha matado a entre 2.000 y 3.000 y ha incendiado algunos pueblos; que mis últimas noticias son del día 24; que el general Reille1 se ha dirigido a Bellegarde para entrar en Cataluña con 6.000 hombres durante la primera semana del mes.» [2]
Avec le déclenchement de la Guerre d’Espagne le 2 mai, Napoléon consacra logiquement une partie de ses dépêches à l’organisation de certains mouvements de troupes sur le front oriental, définissant ainsi une deuxième phase des opérations : Bellegarde ne serait plus seulement un point de ravitaillement, mais servirait également au stockage de munitions et d’armement, ainsi qu’au cantonnement et à la formation des unités. Depuis Bayonne, le 14 juin 1808, Napoléon ordonna au général Ritay de se rendre dans les Pyrénées-Orientales, d’installer son quartier général à Bellegarde et de former de nouveaux détachements jusqu’à rassembler 3 000 hommes pour assurer la liaison avec Duhesme :
«Le général Ritay se rendra dans les Pyrénées-Orientales et portera son quartier général à Bellegarde. Il réunira les compagnies de réserve départementale du Gers, de la Haute-Garonne , de l’Aude, des Pyrénées-Orientales, du Tarn, de l’Hérault, de l’Aveyron, de la Lozère, de l’Ardèche, du Gard, du Lot et de Lot-et-Garonne. Il fera de tout cela un bataillon. Il formera deux bataillons, de douze compagnies, de ce qu’il y a de disponible du régiment d’infanterie toscan qui se rend à Perpignan, et un escadron des dragons toscans. Il aura un bataillon de 560 hommes des gardes nationales des Pyrénées-Orientales. Il réunira une compagnie de 60 gendarmes à pied et de 40 gendarmes à cheval des compagnies tirées des douze départements nommés ci-dessus, de manière à réunir à Bellegarde une force de 3,000 hommes. Vous lui donnerez ordre de réunir ces forces sur Bellegarde, et de se mettre au courant de tout ce qui se passe, afin de lier sa communication avec le général Duhesme.» [2]
El 16 de junio reiteraría ordenes similares para el general italiano Lechi, y finalmente el 29 de junio una nueva carta a Berthier contemplaría que el general Reille hiciera lo mismo, reuniendo sus tropas de caballería, tratando de romper el bloqueo de Figueras por parte española y asegurar su aprovisionamiento para la primera semana de julio :
«Ordre au général de division Reille de partir sur-le-champ pour se rendre à Perpignan; porter de là son quartier général à Bellegarde, y prendre le commandement, réunir les régiments de lanciers avec sa cavalerie, tous les bataillons de la réserve de garde nationales de la Haute-Garonne, des Pyrénées-Orientales, et tâcher de communiquer avec Figuières pour ravitailler cette place et y faire entrer un convoi de biscuit. Lui donner l’état de toutes les troupe arrivées ou qui vont arriver. L’autoriser à lever un plus grand nombre de gardes nationales en se concertant avec le préfet.» [2]
Et avec un post-scriptum daté du 1er juillet :
«P- S- Dites-lui bien que les Catalans ont été battus, à douze lieues tout autour de Barcelone , par le général Duhesme, qui en a tué 2 ou 3,000 et a brûlé quelques villages; que mes dernières nouvelles sont du 24; que le général Reille2 s’est rendu à Bellegarde pour entrer avec 6,000 hommes en Catalogne dans la première semaine du mois.« (2)

Desde Bayona vuelve a escribir a Reille los días 2 y 8 de julio de 1808:
«Supongo que ya habrá llegado a Bellegarde. Debe de contar con el 2.º batallón del regimiento toscano, un batallón de la Guardia Nacional y un batallón de las compañías de reserva departamentales, dos escuadrones de dragones toscanos y un destacamento suizo de 150 hombres; todo ello debe sumar al menos 2.500 hombres. Un batallón del 32.º de ligeros, con 600 hombres, ha partido de Toulon, así como tres compañías del 16.º de línea y dos compañías del 2.º regimiento suizo, lo que suma en total 500 hombres; este segundo batallón de 1.100 hombres debe de haber llegado el 6 de julio a Perpiñán. Ha partido de Grenoble un batallón de la 5.ª legión de reserva, de 500 hombres, que llegará el 11 de julio a Perpiñán; el batallón del Valais, que ha partido de Port-Maurice, debe llegar el 12 de julio a Perpiñán; lo que supondrá un refuerzo de 2.400 hombres. Aparte de estos 2.400 hombres, han partido dos batallones y dos escuadrones de Italia, que suman en total 1.500 hombres, y que llegarán hacia el 13 o el 14. Esto completará, por tanto, su cuerpo de ejército hasta alcanzar los 6.000 o 7.000 hombres. Se habrán dispuesto allí seis piezas de artillería.
Tan pronto como os sea posible, levantad el bloqueo de Figueras, para que esta plaza no se rinda por falta de víveres. Debe de haber en Bellegarde 200.000 raciones de galletas; haced que se preparen en Bellegarde y en Perpiñán, con el fin de abastecer a esta fortaleza durante seis meses. Tome posiciones en esta fortaleza en cuanto disponga de fuerzas suficientes y reúna allí a todo su cuerpo de ejército para poder, tan pronto como esté reunido al completo, dirigirse hacia Girona. En cuanto se haga con el control de Figuières, deberá hacerse con el de Rosas. El general Duhesme ha derrotado en varias ocasiones a los rebeldes en un radio de quince leguas a su alrededor. Incluso se dirigió el 20 de junio hacia Gerona y, tras un ligero tiroteo, no consideró oportuno intentar un asalto en serio; pero comunica que, tan pronto como se entere de que hay una columna cerca de Figueras, también podrá enviar una columna hacia Gerona. […]» [2]
Depuis Bayonne, il écrit à nouveau à Reille les 2 et 8 juillet 1808:
«Je vous suppose arrivé à Bellegarde. Vous devez avoir le 2e bataillon du régiment toscan, un bataillon de gardes nationales et un bataillon des compagnies de réserve départementale, deux escadrons de dragons toscans et un détachement suisse de 150 hommes; tout cela doit faire au moins 2,500 hommes. Un bataillon du 32e léger, fort de 600 hommes, est parti de Toulon ainsi que trois compagnies du 16e de ligne et deux compagnies du 2e régiment suisse, faisant ensemble 500 hommes; ce 2e bataillon de 1,100 hommes doit être arrivé le 6 juillet à Perpignan. Il est parti de Grenoble un bataillon de la 5e légion de réserve de 500 hommes, qui arrivera le 11 juillet à Perpignan; le bataillon valaisan qui est parti de Port-Maurice, doit arriver le 12 juillet à Perpignan; ce qui fera un renfort de 2,400 hommes. Indépendamment de ces 2,400 hommes, il est parti deux bataillons et deux escadrons d’Italie, formant en tout 1,500 hommes, qui arriveront vers le 13 ou le 14. Cela complétera donc insensiblement votre corps à 6 ou 7,000 hommes. Six pièces de canon doivent y avoir été organisées.
Aussitôt qu’il vous sera possible, faites lever le blocus de Figuières, pour que cette place ne se rende pas par défaut de vivres. Il doit y avoir à Bellegarde 200,000 rations de biscuit; faites-en faire à Bellegarde et à Perpignan, afin d’approvisionner cette forteresse pour six mois. Prenez position dans cette forteresse du moment que vous serez en force, et réunissez là tout votre corps pour pouvoir, aussitôt qu’il sera tout réuni, vous porter sur Girone. Du moment que vous serez maître de Figuières, il faut vous rendre maître de Rosas. Le général Duhesme a plusieurs fois battu les rebelles à quinze lieues autour de lui. Il s’est même porté le 20 juin sur Girone, et, après une légère fusillade, il n’a pas jugé à propos de tenter sérieusement l’assaut; mais il mande que, dès qu’il apprendra qu’il y a une colonne du côté de Figuières, il pourra aussi envoyer une colonne sur Girone. […]» [2]

El 16 de julio ordenó a Berthier que abasteciera con 100 000 raciones de galletas a los tres pequeños fuertes de Villafranca, Mont-Louis y Bellegarde para que sirvieran de provisiones en caso de asedio. Desde Saint-Cloud, el 17 de agosto de 1808, escribió al ministro de Guerra para que se dispusiera lo siguiente:
«Se reunirán en Perpiñán y Bellegarde 2 millones de cartuchos, 10 000 disparos de cañón, entre 5.000 y 6.000 herramientas y 6.000 fusiles, independientemente de lo que ya pertenece al cuerpo de ejército del general Reille y de lo que llegue con las divisiones de Souham y Pino».
Ingenieros. – El personal y el material de ingenieros de los cuerpos del Gran Ejército marchan con ellos. Se darán órdenes para reunir en Bayona sin demora a dos compañías de mineros con sus equipos. Se enviará asimismo a Bayona el equivalente a un batallón de zapadores y, por último, un número suficiente de oficiales de ingeniería, incluidos los que vienen con los cuerpos de la Gran Armada. Se reunirá en Perpiñán y Bellegarde la quinta parte de lo mencionado anteriormente para Bayona.» [2]
Desde Saint-Cloud, el 23 de agosto de 1808, volverá a insistir a Berthier:
«Primo mío, dé instrucciones al general Saint-Cyr, comandante del cuerpo de ejército de Cataluña, para que mantenga en Barcelona al general Duhesme con sus dos divisiones, con el fin de defender dicha ciudad; que tome Gerona con la división del general Reille, si es posible; si no fuera posible, con las divisiones de Reille y Chabot; y, por último, si estas tropas no bastaran, que las destine a Figueras para mantener la comunicación con Bellegarde, y que haga llegar a Figueras todo tipo de víveres, y ello hasta la llegada de los 20.000 hombres que vienen de Italia». [2]
Le 16 juillet, il ordonne à Berthier d’approvisionner les trois petits forts de Villafranca, Mont-Louis et Bellegarde en 100 000 rations de biscuits afin qu’ils servent de réserve en cas de siège. Depuis Saint-Cloud, le 17 août 1808, il écrit au ministre de la Guerre pour qu’il soit disposé que :
«On réunira à Perpignan et Bellegarde 2 millions de cartouches, 10,000 coups de canon, 5 à 6,000 outils, 6,000 fusils, indépendamment de ce qui appartient déjà au corps d’armée du général Reille et de ce qui arrive avec les divisions Souham et Pino. »
Génie. – Le personnel et le matériel du génie des corps de la Grande Armée marchent avec eux. On donnera des ordres pour réunir à Bayonne sans délai deux compagnies de mineurs avec des équipages de mineurs. On enverra également à Bayonne la valeur d’un bataillon de sapeurs, et enfin une quantité d’officiers du génie suffisante, y compris ceux venant avec les corps de la Grande Armée. On réunira à Perpignan et Bellegarde le cinquième de ce qui est dit ci-dessus pour Bayonne.» [2]
Depuis Saint-Cloud, le 23 août 1808, il insistera à nouveau auprès de Berthier :
«Mon Cousin, donnez au général Saint-Cyr, commandant le corps d’armée de Catalogne, l’instruction de conserver à Barcelone le général Duhesme avec ses deux divisions, pour maintenir cette ville; de prendre Girone avec la division du général Reille, si cela est possible; si cela n’est pas possible, avec les divisions Reille et Chabot; et si enfin ces troupes ne suffisent pas, de les placer à Figuières pour maintenir la communication avec Bellegarde, et de faire filer sur Figuières toute espèce de vivres, et ce , jusqu’à l’arrivée des 20,000 hommes qui arrivent d’Italie.» [2]

Como vemos la actividad en torno a la fortaleza de Bellegarde fue constante desde mediados de junio de 1808 hasta 1809. Dicha zona fronteriza también sería escenario de varios encuentros entre las tropas regulares e irregulares españolas3 y los convoyes de suministros y de tropas de reemplazo mayoritariamente francesas e italianas que entraban desde la frontera. Dichos encuentros llevaron a la presencia en la zona de varias unidades prefectorales4 por parte francesa para contrarrestar la acción española, aunque la situación no se extendería más allá de finales del año 1811.
Las grandes operaciones se habían alejado de Cataluña en dirección a Valencia después de la caída de Tarragona y la ofensiva tomada por el Ejército de Aragón de Suchet hacia las provincias de Levante. Para las unidades prefectorales los acontecimientos se limitaban a algunas acciones alrededor de Barcelona, a una participación en la ocupación del Ampurdán o en algunos puntos en el Vallespir, en fin a una amenaza española sobre el Alto Ariège, limitada tanto en el tiempo como sobre el terreno. [4]
A finales de agosto de 1815 un pequeño ejército español procedente de Cataluña, a las órdenes del general Francisco Javier Castaños, penetraba por varios puntos en el departamento francés de los Pirineos Orientales y procedía a ocuparlo, situando sus destacamentos en los puntos estratégicos del territorio, aunque la ocupación de Bellegarde no se efectuó finalmente a pesar de los deseos de Castaños de apoderarse de la plaza. Una semana más tarde se retiraba ordenadamente hacia el interior de España. [7]
Comme on peut le constater, l’activité autour de la forteresse de Bellegarde fut constante de la mi-juin 1808 jusqu’en 1809. Cette zone frontalière fut également le théâtre de plusieurs affrontements entre les troupes régulières et irrégulières espagnoles5 et les convois de ravitaillement et de troupes de renfort, majoritairement françaises et italiennes, qui entraient par la frontière. Ces affrontements ont conduit à la présence dans la région de plusieurs unités préfectorales6 du côté français afin de contrer l’action espagnole, bien que cette situation ne se soit pas prolongée au-delà de la fin de l’année 1811.
Les grandes opérations s’étaient éloignées de la Catalogne en direction de Valence après la chute de Tarragone et l’offensive lancée par l’Armée d’Aragon de Suchet vers les provinces du Levant. Pour les unités préfectorales, les événements se limitaient à quelques actions aux alentours de Barcelone, à une participation à l’occupation de l’Ampurdan ou à certains points du Vallespir, bref à une menace espagnole sur le Haut-Ariège, limitée tant dans le temps que sur le terrain. [4]
À la fin du mois d’août 1815, une petite armée espagnole venue de Catalogne, sous les ordres du général Francisco Javier Castaños, pénétra par plusieurs points dans le département français des Pyrénées-Orientales et procéda à son occupation, en déployant ses détachements aux points stratégiques du territoire ; toutefois, l’occupation de Bellegarde n’eut finalement pas lieu, malgré la volonté de Castaños de s’emparer de la place forte. Une semaine plus tard, elle se retirait en bon ordre vers l’intérieur de l’Espagne. [7]
RECORRIDO POR LA FORTALEZA
La visita a la fortaleza la realizamos en el mes de octubre del año 2014 (¡como pasa el tiempo!) y era parte de una excursión denominada Ruta de la Guerra Gran (de la Guerra de la Convención), organizada por el organismo Fortaleses Catalanes, con salidas desde la fortaleza de San Fernando en Figueras. Eramos cuatro personas con un guía en un vehículo, ya que no era accesible desde España más que en determinados periodos del año.
VISITE DE LA FORTERESSE
Nous avons visité la forteresse au mois d’octobre 2014 (que le temps passe vite !) dans le cadre d’une excursion intitulée « Route de la Grande Guerre » (la guerre du Roussillon), organisée par l’association Fortaleses Catalanes, avec des départs depuis la forteresse de San Fernando à Figueras. Nous étions quatre personnes accompagnées d’un guide dans un véhicule, car le site n’était accessible depuis l’Espagne qu’à certaines périodes de l’année.



«Ici / ont repose / du 10 novembre 1794 au 2 août 1800 / les cendres de Dugommier / Général en Chef de l’Armée des Pyrénées Orientales / Tué a la bataille des Lignes de Figueres / le 17 novembre 1794»


donde reza que dicho acceso fue perforado por la Wehrmacht en 1943, con la ocupación
alemana de la fortaleza. La torre se utilizó también como soporte de una batería antiaérea. / Le fortin intérieur. L’ouverture que l’on distingue à la base de la tour circulaire, accompagnée d’une plaque indiquant que cet accès a été percé par la Wehrmacht en 1943, lors de l’occupation allemande de la forteresse. La tour a également servi de support à une batterie antiaérienne.




- Junto con esos movimientos de tropas, también vemos la realidad del conflicto: la calidad de las tropas asignadas a Reille eran en algunos casos bastante deficiente: las deserciones entre las filas imperiales no eran infrecuentes así como la penuria constante de víveres y dinero. Reille llegaría el 6 de julio a Figueras para desbloquear la fortaleza. ↩︎
- Parallèlement à ces mouvements de troupes, on constate également la réalité du conflit : la qualité des troupes affectées à Reille était, dans certains cas, assez médiocre ; les désertions dans les rangs impériaux n’étaient pas rares, tout comme la pénurie constante de vivres et d’argent. Reille arriva le 6 juillet à Figueras pour lever le siège de la forteresse. ↩︎
- El 27 de diciembre de 1808 los miqueletes españoles del Mosén Rovira se presentaron sobre el paso construido sobre el Puente de Capmany que guarnecían 150 cazadores del batallón de la Haute-Garonne. Estos últimos se desbandaron en dirección a Bellegarde, abandonando varios muertos y sus efectos, así como el equipaje del capitán de la unidad. [4] ↩︎
- Los franceses destacaron varias unidades durante el conflicto para guarnecer las plazas fronterizas de Mont-Louis, Bellegarde, Fort Les Bains (Amélie), Le Boulou y Prats de Molló y asegurar el aprovisionamiento de las tropas luchando en suelo español. Se crearon unidades de Miquelets para ayudar a las incursiones contra las tropas francesas regulares por parte de los irregulares y miqueletes españoles; la Garde nationale d’élite des Pyrénées-Orientales que se conservaba en segunda línea en territorio francés y se repartía también entre algunos de los fuertes citados y los de Villefranche y Collioure, desde donde se nutrían los puestos fronterizos más pequeños; los Chasseurs de montagne des Pyrénées-Orientales, con un batallón en la propia Barcelona y la Garde Nationale de l’Aude, dividida en cohortes, reclutada en la 10ª división militar francesa, y que comenzarían su periplo en Perpignan en octubre de 1809 hasta el año 1814, donde tendrían 940 hombres repartidos entre Collioure y Bellegarde. [4] ↩︎
- Le 27 décembre 1808, les michelets espagnols de Mosén Rovira firent irruption sur le passage aménagé sur le pont de Capmany, qui était gardé par 150 chasseurs du bataillon de la Haute-Garonne. Ces derniers s’enfuirent en direction de Bellegarde, laissant derrière eux plusieurs morts et leurs effets personnels, ainsi que les bagages du capitaine de l’unité. [4] ↩︎
- Au cours du conflit, les Français ont déployé plusieurs unités pour garnir les places fortes frontalières de Mont-Louis, Bellegarde, Fort-les-Bains (Amélie), Le Boulou et Prats-de-Molló, et pour assurer le ravitaillement des troupes combattant sur le sol espagnol. Des unités de Miquelets furent créées pour faciliter les incursions menées contre les troupes régulières françaises par les irréguliers et les miquelets espagnols ; la Garde nationale d’élite des Pyrénées-Orientales, qui restait en deuxième ligne sur le territoire français et se répartissait également entre certains des forts cités ci-dessus et ceux de Villefranche et Collioure, d’où étaient ravitaillés les postes-frontières les plus modestes ; les Chasseurs de montagne des Pyrénées-Orientales, avec un bataillon à Barcelone même, et la Garde nationale de l’Aude, divisée en cohortes, recrutée au sein de la 10e division militaire française, qui entamèrent leur périple à Perpignan en octobre 1809 jusqu’en 1814, période durant laquelle ils comptaient 940 hommes répartis entre Collioure et Bellegarde. [4] ↩︎
Fuentes:
1 – “Les fortificacions de Vauban. Découverte guidée en pays catalan” – Alain Ayats, Colección Routes et chemins, Trabucaire Editions, 2005
2 – https://www.napoleon-histoire.com/correspondance-de-napoleon-ier-avril-mai-juin-1808/
3 – https://www.petit-patrimoine.com/fiche-petit-patrimoine.php?id_pp=66137_2
4 – «Napoléon et les Pyrénées : Les Chasseurs des montagnes et la couverture de la frontière» – Jean Sarramon, Ed. FeniXX, 1992
5 – «El setge de Roses de 1808. Tres visions de la Guerra del Francès» – Carlos Díaz Capmany, Robin Pedler y Justin Reay, Fundació Roses Història i Natura y Ajuntament de Roses, 2008
6 – https://www.pop.culture.gouv.fr/search/list?mainSearch=%22bellegarde%20fort%22
7 – «La ocupación española del Rosellón en 1815» – Matías Ramisa Verdaguer, Hispania, 2015, vol. LXXV, nº. 251, septiembre-diciembre, págs. 725-752 – Agradecer a Antonio Grajal su referencia en Facebook sobre la publicación.
Imágenes:
a – Fotografías a cargo de X. Alcaraz (X.A.A.) y A. Silva. (A.S.G.)
b – Fotografías del autor.

quelle grande érudition! que grande erudicion, sus paginas son encantos, muchas gracias , este ultimo, se situa al lado de mi, y las fotos son de gran cualidad como el texto
Muchas gracias, Abertho, y bienvenido a El Rincón de Byron. Disons que j'essaie de fusionner les enseignements d'autres personnes qui en savent beaucoup plus que moi. Et aussi le Fort de Bellegarde, l'un des petits secrets que les Pyrénées gardent…